jueves, 31 de enero de 2013

Louisville, una afortunada elección


Aunque el desplazamiento a Estados Unidos no sea nada barato y ello haya redundado en una menor participación –sobre todo en el caso de nuestros colores-, una vez más me reitero en la afortunada decisión de la UCI de llevar el Mundial fuera de Europa por primera vez en tres cuartos de siglo de existencia de este evento.

Como escribía hace cien días, Louisville es un Mundial tan necesario como el espectacular Koksijde de hace un año. La mundialización del ciclismo no sólo es un hecho irreversible, sino que es fundamental para el futuro de este deporte. No con experimentos a base de petrodólares o yuanes –que tampoco son descartables ‘per se’-, sino dando oportunidades a proyectos nuevos. Y el ciclocross estadounidense, con una larga tradición y seguimiento como muestran estas imágenes del Nacional de 2009 en Bend (Oregón), merecía este premio.


Louisville 2013 viene acompañado, además, por la buena noticia de que la UCI ofrecerá a partir de ahora todos sus grandes eventos por ‘streaming’, el canal poco menos que obligatorio para aquellos eventos deportivos que no están ‘señalados’ por el dedo de la televisión generalista.

Lo único que falta para compensar los elevados gastos que conlleva la mundialización es que la UCI asuma los gastos de desplazamiento o alojamiento, como se hace en otros deportes, o establezca ayudas en base a participación, resultados… Claro que esto ya pertenece a la categoría de la ciencia ficción.

Pague con tarjeta (pero lleve efectivo, por si acaso)


Hace algunos años, una avería en el Área de Servicio de una autopista española inutilizó el sistema de pago con tarjeta. Como no tenía dinero en efectivo, la consumición –una comida de cuatro personas- me salió gratis. La persona encargada del establecimiento no me planteó ninguna alternativa imposible para efectuar dicho pago, como dejar a uno de mis hijos en prenda mientras iba al cajero más próximo: simplemente, con la mejor de sus sonrisas, asumió las circunstancias de una situación en la que el cliente no tenía la culpa. Luego ya ‘depuraría responsablidades’.

Es la única vez que me ha sucedido algo parecido. Cuando hay problemas, se los come el consumidor, faltaría más.

Hoy, cuando he ido a pagar el bonotren, en ninguna de las seis máquinas habilitadas funcionaba el pago por tarjeta. Y como no llevaba dinero en efectivo (¿no es eso lo que se busca, en teoría?), el ‘simpático’ cajero de RENFE, de Adif o de lo que sea, me ha dicho que me buscara un cajero. O que me buscara la vida, vamos. Como no me daba tiempo y tengo la alternativa del autobús, no me he complicado. ¿Pero si hubiera dependido de ese mismo tren? ¿Por qué tengo que asumir, en tiempo –que es dinero- un fallo ajeno a mí y a mis circunstancias?

Por cierto, cuando le he comentado que en circunstancias así lo más lógico sería permitir el acceso libre, ha sacado la excusa del manual: “Sin billete no se puede viajar porque si hay un accidente no le cubre el seguro”. Claro, si perezco calcinado van a buscar entre mis brasas si tengo el billetito o no.

Volviendo al tema tarjetero, en Españistán los medios electrónicos de pago no están muy bien vistos, aunque muchas veces sea por aquello del dinero negro, que no es el caso de este post. El importe mínimo de pago –por ejemplo, en el Metro no se puede comprar un billete sencillo por este motivo- o los descuentos que te ofrecen en algunos comercios por pagar en ‘cash’ –y ahorrarse el pago de la comisión al banco- evidencian este rechazo. O el cargo que te hacen, sí o sí, al pagar un billete a ‘bandas’ como Ryanair. Y ya no hablo del futuro: tarjetas monedero, pago por proximidad… Con lo cómodo que debería ser ir sin pesadas monedas en el bolsillo o insanos billetes en la cartera.

Por lo tanto, por comodidad, intente pagar con tarjeta. Pero lleve efectivo, por si acaso.

miércoles, 30 de enero de 2013

Te echaremos de menos, Orbea


Aunque la marca Orbea seguirá muy presente en el mundo del ciclismo, tanto en carretera con las monturas del Euskaltel-Euskadi, como en BTT –por ejemplo, en el equipo Luna internacional o en el OKI nacional- e incluso con patrocinios individuales en ciclocross –sin ir más lejos el veinte veces laureado Aitor Hernández, que aspira a poner la guinda en Louisville- en 2013 no veremos en las carreteras ni en los caminos a los dos grandes proyectos de la firma de Mallabia.

Hoy, Miguel Madariaga presentaba el nuevo proyecto de la Fundación Euskadi, con un equipo continental que recobra el viejo maillot de hace veinte años, muy distinto de esa camisola azul que tan acostumbrados estábamos a ver. Atrás han quedado ocho años -entre 2005 y 2012- de equipo filial, en lo que ha supuesto el escalón para el World Tour para varias decenas de corredores, algunos tan cualificados como Mikel Nieve, Mikel Landa o Ion Izagirre.

Pero indudablemente más tristeza me produce no volver a ver esos maillots tan fácilmente identificables en las pruebas de BTT. Unas prendas que desde 2000 hasta 2012 vistieron los mejores especialistas nacionales como Iñaki Lejarreta –el símbolo del equipo- Roberto Lezaun, Carlos Coloma, Marga Fullana, Janet Puigrós o Rubén Ruzafa, amén de los franceses Julien Absalon, Jean Cristophe Peraud o Cédric Ravannel.

Y es que el adiós del Team Orbea Internacional ha sido demasiado triste para una estructura histórica. Primero la salida casi por la puerta de atrás del mítico Absalon; luego la reconversión de Ruzafa al triatlón. Y finalmente, el mortal atropello de Lejarreta, como luctuoso epitafio de una formación a la que echaremos de menos pero que ya ha hecho varias rentrées en este mundo del ciclismo. Esperamos que la próxima sea dentro de muy poco, aunque en ese tiempo, te echaremos de menos, Orbea.

domingo, 27 de enero de 2013

La Justicia, ¿es un cachondeo?


Va a hacer casi treinta años que Pedro Pacheco, el polémico alcalde de Jerez, pronunciara su famosa frase ‘La justicia es un cachondeo’. Lo que fue un comentario por un asunto particular y puntual, que estuvo a punto de costarle un buen disgusto, se ha convertido en una frase hecha dicha con mucha más asiduidad de lo que se debiera. Y que desgraciadamente tiene pocos visos de solución

Ahora bien, ¿nos hemos planteado alguna vez las verdaderas razones por las que podemos recurrir a esta frase? Sin ánimo de ser de ser exhaustivo, se me ocurren diez motivos que expongo someramente:

Exceso de leyes y confusión legal. A finales del año pasado la CEOE decía que en España había en vigor 100.000 leyes. ¿Muchas? Muchísimas, sobre todo teniendo en cuenta la duplicación que suponen las competencias autonómicas, a veces incluso con criterios diferentes. Y ya no entramos en ordenanzas municipales que enmarañan lo inimaginable, por un concepto de diferenciación francamente inasumible. Además son regulaciones complicadas, parcialmente derogadas o actualizadas por otras leyes y reglamentos, con esa costumbre tan ilógica de ‘meter’ disposiciones adicionales en otras normas que no tienen que ver nada con lo tratado.

Escasas o nulas políticas de prevención. La educación es la mejor forma de evitar conductas que, en un futuro, puedan ocasionar problemas legales. Pero esta educación no solamente por formación –como puede ser el caso de la seguridad vial-, sino por el recurso a especialistas que nos pueden solucionar muchos quebraderos de cabezas. Claro, que el ahorro al precio que sea es incompatible con el asesoramiento. Y desgraciadamente los poderes públicos son cada vez más reticentes a establecer ese tipo de ayuda gratuita.

Insuficientes medios de vigilancia. Pero con la educación no basta, desgraciadamente. Y siempre surgirán infractores, cuya suerte dependerá de la existencia de una red policial o represora, en cualquier ámbito, sobre todo en aquellos en los que es necesaria una mayor vigilancia. Por ejemplo, la falta de inspectores en el ámbito empresarial es vergonzante en este país. De ahí, ese sentimiento profundamente arraigado de que al que pillan es por simple mala suerte. Por tonto.

Falta de confianza en el arbitraje. Una vez que han surgido conflictos –de muchos tipos, no sólo de consumo, aunque estos sean los más frecuentes- la saturación de nuestro sistema judicial sería fácilmente reducible mediante órganos arbitrales efectivos. Lo que pasa es que los consumidores los desconocen, las autoridades no los fomentan y las empresas, los evitan con todo tipo de malas artes.

Complicado acceso a la Justicia. Por lo tanto, es fácil tener que acceder a los Tribunales como única vía para la resolución de problemas. Pero este es un acceso bastante complicado, desde el punto de vista de la simple organización. Muchos trámites y muy farragosos, que conllevan un sobrecoste económico y de tiempo que nos hace desistir. Claro, que el ‘tasazo’ de Ruiz Gallardón no es sino la guinda para evitar que los ciudadanos puedan acceder a esa Justicia, por el sencillo camino de la imposibilidad de recursos.

Saturación, lentitud, desesperación. Pero si nuestro caso acaba en el Juzgado, casi va a ser peor. La falta absoluta de medios humanos y materiales conlleva una saturación y una demora incompatible con los principios punitivos y restauradores de la Justicia. Es incomprensible que en pleno siglo XXI no exista una digitalización total de los Juzgados, o una  interconexión entre ellos. Los legajos de papel acumulados en pasillos y lóbregos sótanos son un triste ejemplo de esta realidad.

Procedimiento demasiado garantista. Pero hay un factor que enmaraña más esta proverbial lentitud del sistema judicial español: los procedimientos. Nos encontramos con una Justicia tremendamente garantista, en la que se protege –a mi modo de ver en exceso- al acusado. Con plazos demasiado amplios e infinitas posibilidades de pedir aplazamientos y retrasos… que juegan extraordinariamente a su favor, pudiéndose llegar a esa nada habitual farsa de la prescripción. O si no se llega, que se juzguen los hechos una y varias veces –por las apelaciones- cuando su solución judicial ya no sirva para nada.

Castigos poco efectivos. Debido a los dos puntos anteriores nos encontramos con que numerosos delincuentes se encuentran a la espera de juicio durante mucho tiempo, por lo que pueden seguir cometiendo fechorías más o menos impunemente. O aquellos que saben que van a ser multados con una cifra que supone un ínfimo porcentaje de sus ingresos ¿Cuándo se va a luchar verdaderamente contra la multirreincidencia? ¿O se va a castigar a cada cual según sus recursos económicos? El debate en este punto sería interminable, pero seguro que conduciría a soluciones bastante más justas que las actuales.

Justicia politizada. La Justicia española cada vez depende más en su alta dirección de los partidos. Y esto no puede traer nada bueno. Analicemos todos los males del sistema político español y podrán extrapolarse a los organismos judiciales. No hace falta decir más.

El indulto es un insulto. El último paso en el castigo o el perdón no compete a los jueces sino a los políticos, ya que el Gobierno tiene el derecho a indultar, sin tener que hacerlo de forma razonada. Una prerrogativa incomprensible en estos tiempos y que debería circunscribirse a temas y ámbitos muy concretos. Sin embargo, cada vez es más frecuente y universal.

Al maestro Forges, con toda mi admiración y respeto

jueves, 24 de enero de 2013

‘Un futuro brillante para el ciclismo’ (III): Del cielo al infierno


No deja de ser curioso que ayer, cuando se dieron a conocer las invitaciones para las primeras pruebas organizadas por ASO, y que estaban caracterizadas por la ausencia de Katusha, todo el mundo aventuraba ya una más que probable ausencia del equipo ruso en el próximo Tour de Francia.

Haciendo cábalas sobre las posibles elecciones de la ronda francesa, se argumentaban razones tan aplastantes como la pertenencia al MPCC, la nacionalidad –por aquello de los mercados publicitarios- o simplemente la afinidad con los patrones de la ‘grande bouclé’. Todos los organizadores están en su derecho de elegir a quien quieran, ya que sobre las cuatro ‘wild card’ no hay ningún requisito, aunque no deja de ser curioso ese componente geográfico a la hora de elegir en unos eventos que están en lo más alto de lo más alto. ¿Os imagináis que Soria organizara la ‘final four’ de baloncesto y quisiera incluir a su equipo junto a Panathinaikos, Maccabi y Real Madrid, por ejemplo?

Luego alguien dejó caer lo de los méritos deportivos, pero solamente entre los posibles candidatos más deseados, olvidándonos de que hoy por hoy ni uno sólo de los equipos de la categoría profesional supera el poderío deportivo del equipo ruso. Incluso cuando se queden sin ‘Purito’ Rodríguez. Porque si el TAS les da la razón… ni me imagino lo que puede suceder.

Katusha es uno de esos equipos caídos en desgracia, por razones no deportivas, como les pasó en su día a Astana o al RadioShack. Es una pena porque se trata de un proyecto sólido y de futuro… hasta que se cansen de tanta incomprensión.

Lo verdaderamente grave del caso es que el segundo equipo del mundo –según la última clasificación de mérito deportivo- haya pasado a tener presencia en todas las carreras a estar muy mal visto –vetado de facto- simplemente por su exclusión del ProTour. Por una simple decisión de dos organismos –primero la UCI y luego su Comisión de Licencias, independiente… hasta cierto punto- todo su proyecto deportivo está en el aire. Y eso no lo puede soportar ninguna estructura empresarial en el mundo. Ni siquiera en este deporte.

Puede haber razones éticas, económicas, e incluso un trasfondo político de lucha por el poder que no tardará en aflorar. Pero esas razones deben ser conocidas y precisadas tanto cuando se reglamenta como cuando se aplican. Si no, este deporte cada vez más incomprendido e in comprensible va hacia el caos.

Por este motivo, aunque la UCI no haya incluido el proceso de selección de equipos WorldTour dentro de la temática de la conferencia ‘Un futuro brillante para el ciclismo’, debe ser una de  las prioridades definir unos conceptos claros de selección y de exclusión, combinando la estabilidad de los proyectos consolidados con la posibilidad de promoción de nuevas estructuras con futuro.

martes, 22 de enero de 2013

Y siguen las comparaciones entre deporte y política


Continuando la acertada comparación de ayer de Luis Guinea sobre ‘dopaje y corrupción’, es decir, entre deporte y política, hoy encuentro otro interesante tweet de Antonio Alix que enlaza muy bien con dicha afirmación, y que también se apuntaba en un comentario: 

"Es cierto, sucede en mi partido... pero también en los demás".

En efecto, la defensa típica y tópica de los políticos –encender el ventilador para intentar enmendar a todos- también es una justificación bastante manida en el mundillo ciclista para argumentar la actividad cuasi descontrolada –es decir, sin apenas controles, que nadie entienda otra cosa, por favor- de fútbol, tenis y un sinfín de prácticas deportivas en relación con el ciclismo.

Bajo ningún modo sirve como justificación, entiendo yo, aunque la visión que se tiene de los ciclistas respecto a otros deportistas es casi como la de Billy The Kid y Pat Garrett, respectivamente. Solamente por eso, deberían equipararse los controles, en forma y tipo, más que en número. Y aunque eso no mejorase la imagen del ciclismo, a lo mejor otros ‘voceras’ deberían quedarse bien calladitos a partir de entonces.

Pero hay más, concretamente una frase hoy pronunciada por Esteban González Pons, uno de los ‘jerifaltes’ del PP:

"Actualmente no hay corrupción; la que estamos conociendo es de otra época".

Sin duda al político valenciano –uno de los más hábiles en este país en eso de la demagogia comunicativa- le ha venido al pelo haber oído este ejemplo cientos de veces en los últimos días. Claro está que el ciclismo –no todo el deporte, como antes decíamos- tiene ha instaurado un pasaporte biológico que puede considerarse como muy efectivo (no entro en porcentajes). Y en el mundo de los partidos, ni existe siquiera el control de orina.

lunes, 21 de enero de 2013

Dopaje y corrupción: dos caras de la misma moneda


Por segunda vez en muy pocos días, una frase encontrada en las redes sociales –esta vez en el Twitter de Luis Guinea- me evita tener que extenderme en exceso en un post que quería escribir desde hace tiempo:

El dopaje es al deporte (no sólo al ciclismo) lo que la corrupción a la política. Y el trasfondo es el mismo: la falta de ética y la mentira

No es necesario añadir mucho más, salvo que esa mentira es proporcional a las posibilidades de trampa de cada uno: unos desvían millones de euros a cuentas suizas, otros son capaces de ganar siete Tours sin ‘pitar’ ni una vez… y otros simplemente ‘distraen’ unos bolígrafos de su puesto de trabajo.

Aunque sí que sería necesario reflexionar y cambiar el chip, porque tan corrupto es el que engaña como el que mira hacia otro lado.

miércoles, 16 de enero de 2013

Tenía que escribir algo sobre Armstrong…


Llevaba unos días intentando escribir algo sobre Lance Armstrong, pero tengo que reconocer que no me llegaba la inspiración –ni, sinceramente, las ganas- de redactar algo original y distinto a las miles de páginas que ya corren por ahí… y sin haberse emitido siquiera la entrevista.

Podría haber hablado de lo poco auténtica que se presenta su ‘confesión’. Quizá tacharla de oportunista. Y sobre todo de lo interesada que me parece tras haber medido de forma muy detallada si le convenía hacerlo o no. Y de los fines que persigue en su propio beneficio. O de esas repercusiones que su labia puede tener en el entorno ciclista. Para bien o para mal. Nada me convencía: o todo esta dicho… o por decir.

Lo único que me ha ‘calentado’ un poco esa advertencia proferida por Dick Pound –miembro del COI y antiguo mandamás del AMA- de que la confesión del texano podría dejar al ciclismo fuera de los Juegos Olímpicos. ¿Diez años después, cuando se ve que realmente hay una diferencia real en este mundillo?

La gota que ha colmado el vaso han sido las letras de un pistard, un ciclista modesto, muy lejos de estos fastos –y desgraciadamente también de Río de Janeiro 2016-, que comentaba la noticia con un sencillo pero rotundo y clarificador: “Espero que, como acostumbra a pasar, entendamos ciclismo como ciclismo en ruta masculino, no vaya a ser que nos comamos todos la mierda de unos pocos sin haber visto nunca ni uno de sus beneficios”.

Creo que Itmar Esteban ha resumido en un comentario de facebook a esta noticia lo que miles de deportistas piensan, con una gran mayoría de ruteros incluidos, sobre una minoría muy determinada.

Y no tengo nada más que añadir. Bueno sí. Que mañana por la noche trasnocharé para ver lo que sucede en Norteamérica. Pero no en Austin sino algo más abajo, en Aguascalientes, en la primera jornada de la Copa del Mundo de pista.

martes, 15 de enero de 2013

Estado de Bienestar: lo que hay que ver


Esta mañana –cuando salía con destino a Madrid- me he encontrado con este curioso anuncio en uno de los autobuses interurbanos de la compañía que realiza el trayecto. Obviamente he borrado las referencias porque no quiero ayudar de ninguna forma al promotor, aunque, sinceramente, si me gustaría dar un ‘toque’ al publicitario: no por la atrevida idea de venta, sino porque el proletario soporte dista mucho de ser el idóneo.

Lo que es realmente significativo es que para muchos –y pese a lo que está cayendo y seguirá haciéndolo al paso que vamos-, Estado de Bienestar sea sinónimo de una vivienda de lujo, de riquezas materiales, aunque hayan sido ganadas honradamente y con exclusivamente el esfuerzo propio. O no. Y de seguridad, privada, naturalmente.

Posiblemente sean las mismas personas a las que le de lo mismo que el cierre de centros de urgencia nocturnos en pequeñas poblaciones de una comunidad autónoma muy cercana –aunque en el futuro, y vista la política sanitaria de la CAM, podría ser en esa misma u otra localidad madrileña- sea el mejor ejemplo no sólo del desmantelamiento del Estado de Bienestar, sino simplemente un atentado al más elemental de los derechos, el Derecho a la Vida.

miércoles, 9 de enero de 2013

Países y países


Érase un país en el que cuando un político –o asimilado- hacía algo grave se limitaba a pedir perdón. Y sólo cuando la gravedad era extrema procedía a dimitir… para reaparecer en otro cargo oficial –o asimilado- algún rato después, cuando todo ya parecía olvidado.

No me gustaría vivir allí, sino en uno en el que una simple apariencia se traduzca en dimisión; en que una falta –por muy leve que pueda parecer- signifique el final definitivo de una carrera política. Y que ya si los hechos son graves, el individuo de turno acabe ante los tribunales, como cualquier hijo de vecino.

martes, 8 de enero de 2013

'Un futuro brillante para el ciclismo' (II): El ciclismo femenino pide igualdad


Por Dori Ruano
El primer artículo de esta serie tuvo una notable acogida en relación a la propuesta de reordenar el calendario mundial integrando pruebas femeninas y masculinas. Dori Ruano, una de nuestras ciclistas más combativas en todos los aspectos, retoma esta idea y nos cuenta el trabajo que se está realizando en pro de esta igualdad.
Ciclismo y fútbol son dos de los deportes que mueven más masa social, pero a la vez en los que más desigualdad existe entre hombres y mujeres. Las mujeres ciclistas siempre hemos tenido claro que para caminar hacia la igualdad en este deporte, las pruebas masculinas deberían ser las mismas para las mujeres, con su repercusión mediática incluida.
Sin embargo, en la actualidad solamente dos pruebas de la Copa del Mundo Femenina coinciden con las del calendario masculino: La Flecha Valona y el Tour de Flandes, las cuales se celebran en el mismo recorrido, con la diferencia de kilómetros correspondiente: Flecha Valona, con 194 kms. en hombres y 109 kms. la femenina, y Tour de Flandes, con 257 kms. y 17 muros y 130 kms. y los 10 últimos muros para las mujeres.
Pero la verdadera diferencia son los premios. En mi último año de competición (2005), la diferencia en esta prueba era abismal, ya que el ganador de la prueba masculina recibía 15.000 euros y la ganadora de la prueba femenina, sólo 1.500, la décima parte.
Por ello, tengo que aplaudir la decisión de la UCI de equiparar desde ya –en el Campeonato del Mundo de ciclo cross que se celebra ahora en enero- los premios de hombres y mujeres en el Mundiales. Sé que es un paso insuficiente, aunque se está en el buen camino.
El pasado 14 de noviembre 2012 se reunió la Comisión de Deportistas UCI en Aigle, una comisión formada por ciclistas hombres y mujeres de las diferentes disciplinas del ciclismo, entre las que están Marianne Vos, en la modalidad de carretera, a Giorgia Gould, de BTT, y Anna Meres, de pista, aunque esta última no pudo estar presente en esta primera sesión.
La labor de todas ellas está siendo y va a ser muy importante, pero me gustaría destacar a Vos, cuyos indudables éxitos deportivos han despertado a aquellos muchos escépticos del ciclismo. Su potencial físico y sus grandes victorias, en cualquier modalidad, no dejan a nadie indiferente.
La diferencia de premios que reciben hombres y mujeres en las carreras que organiza la UCI era una medida que se podía afrontar inmediatamente y por ello se ha tomado. Pero también se lanzó una idea muy similar a la que se proponía hace unos días en este blog, que las pruebas del Calendario UCI World Tour fueran para ambos sexos. En estos momentos la pelota está en el tejado de la UCI y esperemos que dicha propuesta no quede en el olvido en el tiempo.
Yo tuve la oportunidad de participar en las dos Copas del Mundo a las que antes me refería y tengo que decir que era increíble el poder transcurrir por las mismas carreteras que habías visto por TV a tus compañeros: el mismo público, el mismo espectáculo… pero desgraciadamente con diferente repercusión mediática. Los hombres son vistos por millones de hogares a través de la TV y las mujeres, tienen suerte si en sus países reciben un resumen de la carrera de unos pocos minutos.
Imagino que muchos organizadores pondrán el grito en el cielo con esta propuesta, porque, lo miren como lo miren, nunca lo van a ver y usarán los tópicos: No hay dinero, el ciclismo femenino no vende, la televisión, etcétera, etcétera, etcétera.
Pero si un Mundial se celebra en varios días –por ejemplo la prueba élite femenina el sábado por la tarde y la masculina el domingo-, no entiendo por qué no se puede hacer en las pruebas UCI World Tour, y no digo que se tengan que hacer en las 29 pruebas que componen el calendario masculino, pero si se podrían empezar con las Copas del Mundo actuales y con la repercusión mediática de TV.
Solamente tenemos que ver a nuestros hermanos de triatlón para ver hombres y mujeres en la misma competición y ver como unos y otros luchan por la victoria, sin que nadie se cuestiona si las mujeres van a 40 kilómetros a la hora y los hombres a 50. Se valora el esfuerzo de unos y de otros que, lógicamente y fisiológicamente, no puede ser el mismo por razones obvias de naturaleza.
Y tampoco nos pillan lejos los grandes torneos de tenis. Aunque hoy por hoy sigamos viendo más hombres en TV que mujeres, las competiciones son para ambos. Que es lo que queremos en el ciclismo. Y ya nos encargaríamos nosotras –con campeonas como Vos- de darle el mismo interés.

Foto: Dori Ruano, en su último Mundial, en 2005. Los premios eran entonces muy distintos.

domingo, 6 de enero de 2013

Regalos de Reyes: a Gaspar, cuidado, respeto, prudencia…


Queda algún regalo por abrir, pero no sabemos si Gaspar traerá lo que le hemos pedido… y, desgraciadamente, volviendo a la cruda realidad, tardaremos muchas semanas en saberlo.

No he sido nada original en mi ‘carta’, ya que estoy seguro que el 100% de los ciclistas hemos pedido lo mismo. Lo mismo que los padres, hijos, hermanos… de cualquier ciclista.

Cuidado, respeto, prudencia, responsabilidad, educación, civismo… y muchos conceptos más que se le piden –se les exigen- no a los propios ciclistas, aunque alguno debería hacer su propio acto de contrición, sino a los conductores, para que tengan en cuenta que ese maravilloso binomio máquina-persona que se encuentran en las carreteras es muy, pero que muy frágil. Y que una de las dos partes es exactamente igual que un conductor: una persona a la que le espera su familia. Pero que ha optado –por gusto, por profesión, por ocio, por salud, por transporte, por placer… -por usar voluntariamente la bicicleta. Y si lo hiciese por necesidad sería exactamente lo mismo. Que no es un ser molesto, sino un ciudadano con derechos.

Si ayer pedíamos a Melchor ética, un concepto ligado con la educación, no lo es menos esa conciencia, esa convivencia que, ojalá, nos traiga Gaspar.

sábado, 5 de enero de 2013

Regalos de Reyes: a Melchor, ética


Hoy, víspera de Reyes, me gustaría pedir un regalo para muchos españoles, en especial para buena parte de los señores Diputados, esos que dicen que nos representan pero que sólo quieren nuestro voto para llegar a sus poltronas y olvidarse de todo salvo de sus prebendas. Y en particular para esos 63 parlamentarios que perciben dietas –‘insignificantes’, sólo 1.823 euros al mes- como ayuda para alojarse en Madrid, aunque cuenten ya con uno o varios pisos de su propiedad. Fruto de la paradoja, en muchos casos, de que se los ‘llevan’ a provincias para que sean más fácilmente elegidos, cuando su vida ha radicado, radica y radicará en Madrid.

La 'Asociación Democracia Real Ya' ha presentado recientemente una querella. Pero ese no es un asunto judicial, ya que pueden tener argumentos legales a su favor y seguro que todo queda en agua de borrajas, con algún impresentable sacando pecho –incluso- después. Es simplemente un asunto de ética, de comportamiento recto, responsable, ejemplar.

Hoy, víspera de Reyes, me gustaría, pues, pedir a Melchor ética para nuestros políticos, para que dieran ese ejemplo que hace falta para poder –siquiera- atisbar un futuro. Porque, aparte del componente económico, nuestra crisis es fundamentalmente de valores. Y no es necesario que siga extendiéndome con ejemplos, porque seguro que todos conocéis mil casos.

Imagen tomada del blogdejano.blogspot.com

viernes, 4 de enero de 2013

La bicicleta también es energía… eléctrica


Que la bicicleta es salud, ocio, diversión, medio de transporte, modo de vida y que tiene miles de ventajas más, es algo que ya hemos escuchado cientos de veces y que no nos sorprende a nadie. Pero que aparte de ello sea una fuente de energía…

Esta mañana he tenido noticia de CiclaLab, una original iniciativa que se define precisamente así, energía a pedales.

Se trata de un colectivo de ecologistas, artistas e inventores, pero sobre todo gente de bici, cuyo objetivo es promover la cultura de la sostenibilidad. Y entre sus acciones, y ahí radica su novedosa apuesta, transforman el pedaleo de las bicicletas en energía eléctrica para pequeños eventos. Electricidad para la música o para la iluminación en proyecciones, conciertos, ferias, stands, festivales…


Las ventajas son múltiples: reduce las emisiones de CO2, minimiza los residuos, disminuye los niveles de ruido, pero sobre todo integra a público para que ayude a generar energía, que no sólo se convierte en electricidad sino también en diversión y conciencia ambiental. Como bien dicen, ¡la energía está en tus piernas!

Os animo a que conozcáis esta iniciativa en su propia web. Claro que en este mundo, quien no corre vuela… y me encuentro con esta noticia: en Brasil los reclusos de un centro penitenciario iluminan un pueblo vecino pedaleando en bicicletas estáticas… y al mismo tiempo redimen parcialmente sus condenas.

miércoles, 2 de enero de 2013

La mayor fortaleza de Line es la inmovilidad de WhatsApp


Aunque esta mañana me he despertado leyendo una noticia sobre que WhatsApp había permitido el rescate de unos montañeros en España, a esas horas ya había tomado una decisión: siempre que pueda utilizaré Line, más propicia a la innovación que WhatsApp que no ha querido o sabido renovarse en su apática inmovilidad, empachada por su propio éxito.

Line –que nació en Japón como forma alternativa de comunicación tras el terremoto de 2011- tiene todas las mismas funcionalidades para enviar mensajes entre teléfonos móviles, pudiendo ser de texto, imágenes, vídeo y audio. Pero tiene tres grandes ventajas: puede realizar (aunque el sistema es aún muy mejorable) llamadas gratuitas de voz por Internet; se puede instalar también en ordenadores y tablets sin línea telefónica, aunque debe estar asociado a una cuenta ya existente, y es gratuita, a diferencia de WhatsApp, que sólo ha comenzado a serlo cuando se ha dado cuenta del ‘peligro amarillo’.

Hay una cuarta diferencia, que es su atractivo entorno gráfico, con profusión de emoticiones y emojis –iconos japoneses-, y aunque sinceramente me da lo mismo, la compra de estas ‘pegatinas’ es un mercado muy interesante para la compañía. O de los programas paralelos como brush, camera… a los que ahora no me voy a referir. Por el contrario, la desventaja de no estar aún traducido al castellano es algo poco significativo, y además existe un traductor de textos integrado, aunque seguro que cuando se ‘españolice’ dará ese crecimiento exponencial que necesita. Y entonces pasará ya de los 100 millones de usuarios.

Pero lo más importante es que WhatsApp no funciona de ninguna de las maneras con versiones antiguas de teléfonos como el iPhone, mostrando un absoluto desprecio a quien pagaron en su día por la aplicación. Line, en cambio, puede instalarse por la ‘puerta de atrás’ sin demasiados problemas.

Las comparaciones pueden ser odiosas. Pero son determinantes.