jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Reforma en el ciclismo profesional? Sinceramente, no la veo

¿Reforma en el ciclismo profesional? Sinceramente, no la veo por ninguna parte. El proyecto que estaba manejando Pat McQuaid para el UCI World Tour y que se cortó de raíz al no ser reelegido –aunque no se le dio la estocada directamente por aquello de qué dirán-, sí era una reforma, incluso radical, con la que podrías estar más o menos de acuerdo, pero que cambiaba sustancialmente las reglas del juego del ciclismo profesional.

Sin embargo, el documento aprobado ayer por la UCI y que se ha presentado hace pocas horas –con la nocturnidad propia de estar en el Nuevo Continente, no le demos más vueltas- no puede ni debe ser calificado con ese título, tan pomposo como inflado. Porque no es una reforma, es simplemente un ajuste del que pensaremos, en el mejor de los casos, que contempla unas pocas acciones necesarias, pero otras, de mero contenido estético. Y en definitiva, que intenta por enésima vez mejorar la imagen del ciclismo, pero no con acciones concretas sino con definiciones paradigmáticas.

Vaya por delante de que el UCI World Tour no me parece un sistema válido para el ciclismo –de cara a terceros, como patrocinadores o público en general-, al que siempre he definido, usando un símil automovilístico, como una amalgama del Mundial de Fórmula 1, del de rallyes… aderezado con competiciones tipo raid, y alguna otro ocurrencia añadida. Y el hecho de que ahora se anuncien clasificaciones adicionales para el mejor escalador, el mejor clasicómano, el mejor sprinter… no deja de ser un reconocimiento tácito de que las partes tienen más importancia que el todo, y que deberían consolidarse en parcelas diferentes y separadas –y por lo tanto mejor vendibles y comprensibles- sin necesidad de crear ese ‘totum revolutum’ que quiere definir el ciclismo universal, y dando oportunidades a cada uno –corredores, equipos pero también organizadores- según sus cualidades y preferencias.

Pero volvamos al documento presentado. ¿Alguno cree que aumentar la duración de las licencias a tres años traerá más estabilidad, cuando los criterios de evaluación son anuales y pueden cargarse a un equipo de un día para otro? El ‘Katushazo’ está en la mente de todos y los problemas de aquella campaña con 19 equipos se recordarían aún si no fuese porque ahora mismo sólo hay 16 equipos World Tour –el IAM no se debe contar por la forma en que fue invitado-. Ahora mismo no hay suficiente demanda para cubrir la oferta de plazas y eso es algo que no depende de ninguna de las variables que se presentan en el estudio.

¿Pliegos de condiciones para equipos y organizadores? No es ninguna novedad, ya que actualmente existen. Ni siquiera el cambio/ampliación de sus contenidos. Lo interesante sería ver de qué forma se aplican, a quien y cuando. Y no hace falta irse muy lejos, temporalmente hablando, para interpretaciones maniqueas.

La mundialización del ciclismo, plasmada en la integración de nuevas pruebas, tampoco es una novedad sino una tendencia irreversible desde hace varios años, que hay que atender sí o sí; y menos aún que se hable de estandars organizacionales. En este sentido no hay que hacer muchas cábalas para pensar que el exotismo, los (petro)dólares y otros intereses más o menos caprichosos pueden pesar a medio plazo más que la tradición y el trabajo de muchos años. ¿Hay que recordar que pasó con el Tour de Beijing? En cualquier caso, más que más pruebas el calendario ciclista necesita una mejor distribución de carreras... y una mejor integración entre las distintas divisiones ciclistas.

En este sentido, el establecimiento de una clasificación que integre a todos los circuitos y a todos los equipos es algo interesante… pero tampoco novedoso, sino un ‘come back’. Y limitado ya que se aplicará a corredores y naciones, pero no a las propias estructuras.

¿Brindis al sol, lavado de fachada, mano de pintura? Llamadlo como queráis, aunque lo que tendremos no es nada con lo que se avecina en el ciclismo femenino que también tendrá su World Tour en 2016. Mal de muchos…

2 comentarios:

  1. Como siempre la falta de sentido común y el no preguntar a los actores principales brilla por su ausencia, mientras los máximos mandatarios del ciclismo mundial e incluso los nacionales viajen en primera y sus hoteles sean de más estrellas de las que hay en el cielo el ciclismo estara inmerso en una crisis que esta agotando sus últimos recursos.

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  2. Si, efectivamente mientras que los mandatarios del ciclismo, incluidos los nacionales viajen en categoría preferente y sus alojamientos sean en hoteles de muchas estrellas, seguiremos dentro de una crisis en donde el sentido común brilla por su ausencia dejando a un lado a los que verdaderamente saben de esta materia. Es lo que tenemos, es lo que estamos mereciendo mientras no se tomen medidas urgentes.

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