lunes, 31 de agosto de 2015

Galapagar 2015: cinco reflexiones para cinco días



Cinco días en lugar de seis, que quizás se haya notado en el bolsillo de las Federaciones, pero que nos ha supuesto un Campeonato de España igual de intenso que el de 2014, aunque no sé por qué, bastante más accidentado, en el que hasta ciclistas tan expertos como Itmar Esteban se han dejado la piel literalmente en el cemento galapagueño. Y en mi caso particular, mucho más cargado, al tener que ejercer como ‘speaker’. Y aunque ‘sarna con gusto no pica’ –y más cuando tuve la suerte de vivir pruebas realmente intensas- sí cansa.

Cinco días, cinco reflexiones que me gustaría compartir con mis amigos de Uluru.

1. Si en 2014 el gran protagonista fue Albert Torres, en esta ocasión señalaría a Sebastián Mora como la principal referencia de estos Nacionales, y más cuando desgraciadamente no pudimos contar con la presencia del super-hiper-mega combativo Eloy Teruel por una lesión que le impedía pedalear. El castellonense madura de año en año y lo demostró con un tiempazo en la persecución y con una madison controlada de principio a fin con un Julio Alberto Amores que es su complemento perfecto. Eso sí, en la puntuación tuvo que ceder ante un Torres que, aunque se quejaba de estar reventado –y su cara lo demostraba- pudo aprovechar su bagaje de carretera y sobre todo una cualidad importantísima en un ciclista: echar mano del sufrimiento para compensar la merma en las condiciones.

2. Hay que agradecer igualmente la presencia de ruteros como los castellano manchegos Jesús Alberto Rubio y Vicente García de Mateos o los castellano-leoneses Diego Rubio y Noel Martín. Los dos primeros hicieron una madison notable y solo la mala suerte de la desgracia combinada –avería del primero y caída del segundo- les impidió estar en el podio, que ya había pisado el segundo en la persecución. El ‘mayor’ de los Rubio –por estatura- también estuvo en ese cajón como subcampeón de España de persecución y debería ser un firme candidato a la cuarteta si realmente hubiera una simbiosis pista-ruta en nuestro país y no ese rechazo incomprensible e injustificable de buena parte de los equipos de carretera hacia esta disciplina. Y finalmente Martín hizo una puntuación sobresaliente, aunque en este caso, dedicarse a la pista de forma individual imposibilitaría su presencia como piloto de tandem. Y no olvidemos que en Nottwil pisó dos veces el podio junto con Carlos González, un año después de haberse estrenado con el arco iris.

3. Otra ciclista que crece es Tania Calvo. Ya lleva muchos años en el candelero, pero temporada tras temporada ‘progresa adecuadamente’. Los cuatro oros logrados este fin de semana son una anécdota, ya que esta temporada tiene otros objetivos muy distintos, pero sí una confirmación. Por cierto, me alegra también que en la categoría junior haya ciclistas decididos a ser velocistas y ojalá cuenten con los medios para consolidarse. Me refiero a los valencianos Alejandro Martínez e Isabel Ferreres o al navarro David Orgambide.

4. Y quien siempre será grande es Leire Olaberría. A sus 38 años sigue con la ilusión con la que empezó. Siempre recordaré unas declaraciones suyas en Valencia, en 2005 –año que el Nacional femenino se realizó por separado-, en donde ‘aspiraba’ a ponerle las cosas difíciles a la entonces dominadora Gema Pascual y tener una oportunidad internacional. En este Campeonato ha estado intratable en persecución y puntuación, e incluso se probó en 500 metros y keirin, prueba en la que logró su primer rojigualdo, en el ya muy lejano 2004. Y aunque tenemos visiones contrapuestas sobre el omnium, no puedo dejar de reconocer su mérito y expresar mi deseo de que ojalá culmine su carrera con una nueva medalla olímpica o, por lo menos, mundialista.

5. Termino con los juniors, con una prueba que para mi fue una de los grandes momentos de los Campeonatos, la final de persecución junior entre Baleares y Asturias. Dos formas muy distintas de vivir la pista, entre los medios y el trabajo metódico de ese gran técnico llamado David Montserrat para Baleares y la voluntad por encima de todo, en un velódromo que no puede ser siquiera llamado como tal, en Asturias con la ilusión de José Luis Junquera. En todo caso, tanto unos como otros hacen grande nuestro deporte y, como decía hace un año, agradecer también la constancia de Euskadi, el nuevo despunte de la Comunidad Valenciana, la voluntad de Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla-León o Extremadura, los inicios de Aragón, esperando un nuevo auge de Murcia –que seguro que llega- y deseando que Cataluña y Madrid vuelvan a tener el nivel que exhibían habitualmente hace unos años.

domingo, 30 de agosto de 2015

Apuntes de fauna social (XX): «Nada es más peligroso que una idea cuando no se tiene más que una… y ni siquiera es propia»

«Nada es más peligroso que una idea cuando no se tiene más que una», es una de esas frases que merecen no sólo recordar de vez en cuando, sino analizar detenidamente. Su autor es Émile-Auguste Chartier, conocido mejor por el seudónimo de Alain, un polifacético francés, filósofo, pensador, profesor, científico y… periodista, que vivió a caballo entre el siglo XIX y el XX.

Alain insistió en la importancia que supone cuestionarse todo. «Pensar es decir no»; «pensar es ir de error en error»; «reflexionar es negar aquello que creemos». Citas que tienen su continuidad en otras como «no es difícil tener una idea; lo difícil es tenerlas todas» o «la mejor forma de tener una buena idea, es tener muchas ideas».

Sin embargo, lo que no pudo imaginar Alain es que en pleno siglo XXI hay algo más peligroso aún: que la única idea que se tiene ni siquiera sea propia, que se adopte por utilitarismo, por servilismo, por mero interés. Vemos cómo algunos que van de líderes acomodan su pensamiento exclusivamente al mantenimiento de su situación y de su posición, a la mera obediencia de aquellos poderes fácticos a los que se deben, adoptando esa idea, única y extraña, como propia. Y que en algunos casos defienden con la fe del converso. O como todos aquellos que piensan que la única forma de hacer carrera en una organización es simple y llanamente estar a ese sol que más calienta… aunque al final pueda terminar achicharrándolos.

Con todo mi respecto y admiración al gran maestro, Forges.

domingo, 23 de agosto de 2015

Un Campeonato de Europa de pista completamente desapercibido

Aunque el inicio de la Vuelta a España ha monopolizado el interés ciclista en este fin de semana, hay muchas más pruebas en todo el mundo. Y no sólo de carretera, sino de BTT -¡suerte Pablo!- o incluso de pista. En este caso, quiero referirme al Campeonato de Europa de derny, que se ha celebrado en la localidad alemana de Hannover, con triunfo del belga Kenny De Ketele y con el español David Muntaner en undécima posición, como segundo de la final B, y con varios campeones del mundo de pista más en liza. Aunque a fuer de ser sinceros, me temo que este tiempo de competición pasaría totalmente desapercibido bajo cualquier circunstancia en nuestro país.

Si se conoce a la ‘derny’ por algo –por poco, esa es la verdad-, es por ser esa motocicleta que marca el ritmo ‘in crescendo’ durante las primeras vueltas de un keirin antes de que los velocistas lancen el sprint. Una máquina cuyo nombre proviene del ex ciclista Roger Derny, que fabricó el primer modelo en 1938, basando su movimiento en una combinación del motor de 90 cc y del pedaleo, lo que le permite una aceleración y una deceleración gradual, idónea para poder marcar el ritmo al ciclista que se sitúa detrás.

Pues bien, también hay carreras de fondo en las que cada pistard hace equipo con un motorista que marca el ritmo con el fin de restar rozamiento y posibilitar unas mayores velocidades –cercanas a los 60 kilómetros por hora- al ciclista, que debe mantener un contacto fluido con su conductor a la hora de planificar ataques y momentos de descanso, lo que no resulta nada fácil con el ruido de las motos. Reconozco que nunca he visto en directo una competición de este tipo, aunque sí tuve la suerte de ‘locutar’ una similar en el Palma Arena hace un par de años, donde había bastante tradición con carreras de este tipo y del ‘hermano mayor’, el medio fondo tras moto- resultó espectacular.

No deja de ser paradójico que la UCI no regule como tal esta tipo de carreras, cuando son muy habituales en Centroeuropa, tanto como pruebas independientes, como en el transcurso de los ‘Seis Días’, aunque en este caso el tandem piloto-ciclista suele estar vinculado al azar. Gran Bretaña puede considerarse el paraíso de las ‘Derny Races’, habituales en las ‘Revolution Series’ y en citas específicas como la ‘DernyFest’. Incluso hay un Campeonato nacional para ambos sexos que se han adjudicado ciclistas como Luke Rowe, Laura Trott o la velocista Vicky Pendleton, por partida doble.



La UEC recuperó este Campeonato en el año 2000, y en el palmarés, aparte de De Ketele –que ya había ganado en 2009-, encontramos a Davide Vigano, Elia Viviani, Jesper Morkov o el propio Bradley Wiggins.

Muntaner reconocía que “la experiencia ha estado muy bien, aunque me falta experiencia, saber correr. En la semifinal salí muy fuerte y lo pagué al final, pero en la final me ha ido mejor. Es un buen entreno para la madison, y que ojalá pueda repetir otro año, pero preparándolo mejor”.

Y para los que crean que la derny es propia exclusivamente de los velódromos, tenemos que recordar una carrera mítica tristemente desaparecida como la Burdeos-Paris en la que algunos de los tramos se recorrían tras la motocicleta, con el fin de aguantar los más de 500 kilómetros de la prueba. Por cierto, el ‘doblete’ Dauphiné Liberé - Burdeos-París que realizó Jacques Anquetil en 1965 sin apenas descanso entre ambas pruebas está considerado como una d elas grandes gestas de la historia del ciclismo.

jueves, 20 de agosto de 2015

El más difícil todavía de la Vuelta a España

La primera Vuelta a España de la historia en que un ganador extranjero del Tour se presenta en la línea de salida, es decir, que quiere en septiembre una matrícula de honor para completar el sobresaliente de julio; la Vuelta con la mejor participación de su historia –y no es el tópico de todos los años-; la ‘grande’ que ha conseguido una identidad más firme con sus recorridos –aunque algunos preferiríamos más montaña y menos cuestas-; la prueba que ha conseguido un pleno de cimas inéditas en este LXXX aniversario. Pues bien, a apenas 36 horas del comienzo, la ronda española no está en boca de todos los aficionados por todos estos aciertos, sino por el trazado de la contrarreloj por equipos con que se iniciará mañana sábado.

El recorrido ‘sanferminero’ de 2012, la batea de 2013, o el portaviones de 2014, también han sido una seña de identidad en la carrera española, intentando añadir ese valor de originalidad turística en los primeros días. Para 2015, en un más difícil todavía, se había programado una contrarreloj por equipos urbana con una amalgama de recorridos un tanto extraña e innecesaria -hormigón, asfalto, albero, mármol y tarima-, junto a la playa, como gran valor a promocionar en este inicio de la Costa del Sol.

Que nadie se engañe, que el ‘experimento’ se conocía desde la presentación de enero e incluso en las páginas de AS, el marbellí Luis Angel Maté había diseccionado, ilusionado, el trazado de la crono en su ciudad de residencia. Pero, claro, junio es junio y agosto es agosto, y esta mañana han surgido las protestas de numerosos ciclistas al transitar sobre el mismo, más por lo angosto del recorrido que por esa mezcla de pavimentos. ¿No ha habido tiempo antes? Para mí, eso es lo más grave y triste de todo.

Aún no se ha tomado una decisión definitiva, ya que se esperará a una última inspección mañana por la mañana. Pero el daño ya está hecho. Siguiendo con el símil circense, el ejercicio de acrobacia ha terminado con una caída… salvada de momento por la red protectora del sentido común y el diálogo. Pero Unipublic no se puede permitir que esa mejor Vuelta a España de la historia a la que aludíamos termine estrellada en su inicio por culpa de un accidente –que posiblemente podría suceder en cualquier otro trazado-.

En todo caso, espero que todo se quede en una anécdota y que a partir del domingo, incluso del mismo sábado, no pensemos en otra cosa que en los Froome, Valverde, Quintana, ‘Purito’, Van Garderen y compañía.

Foto: Tweet Simon Jones

jueves, 13 de agosto de 2015

Arcas, Pedrero… y otros granos muy diferentes

Después de leer ayer en Biciciclismo, la información sobre el paso a profesionales de Jorge Arcas y Antonio Pedrero, como los últimos ‘granos de la factoria Galibier’, en esa incansable labor que ha llevado a más de tres decenas de ciclistas a la máxima categoría desde 1993, no puedo sino hacer un par de reflexiones sobre ambos… y sobre todo de otros militantes del equipo navarro –por centrarme solamente en un equipo, aunque sea un ejemplo extensible a casi todo el pelotón nacional- que desgraciadamente tendrán muy complicado el acceso a la máxima categoría.

A pesar de que no tengo muchos admiradores precisamente por aquellas tierras, me alegro profundamente del ‘salto’ del ciclista altoaragonés. Por el padre, por esa gran labor que realiza al frente del C.C. Sabiñánigo, y por el hijo, porque no es nada fácil estrenarse en la máxima categoría nada menos que con el Movistar, con un World Tour. Es más, posiblemente sea el único español en esta situación en 2016. Y sobre todo siendo ya élite, con lo que franquea esa barrera de edad que muchos ya comienzan a ver peligrosa de cara a la promoción, aún cuando en estas cuestiones de madurez cada corredor sea un mundo.

Pero también me alegro porque, a pesar de ser el número dos del ranking nacional –por detrás del ya promocionado ‘Chava’ Angulo-, Arcas no parecía tener esa vitola de corredor predestinado al profesionalismo por sus éxitos. Lo suyo ha sido cuestión de trabajo silencioso, muchas veces incluso oscuro, de progresión sin prisa pero sin pausa, de aprender el oficio día a día, año a año. Eso sí, su trayectoria en 2014 y 2015 le termina de avalar para ese merecido puesto en la élite mundial. ¡Ojalá fuesen más!

Posiblemente su compañero Pedrero parecía tener más boletos en esa lotería que es siempre el pase a profesionales, por su clase, lo que le hizo ser un fijo con la selección, incluso por su espectacularidad, aunque su trayectoria se cortó con varias lesiones el año pasado, que no le han impedido mostrarnos momentos realmente espectaculares en la presente campaña, como esa exhibición en la Clásica de Torredonjimeno, precisamente en compañía de Arcas.

El de Terrassa también ha logrado ese objetivo último, y ya se ha estrenado en la máxima categoría con los colores del Inteja MMR ganando una etapa en Guadalupe. Un equipo modesto, pero digno, aunque desgraciadamente como sucede con casi todos los continentales, sin una continuidad de calendario y sin la posibilidad de medirse ante los mejores. Su carrera a partir de ahora será muy diferente a la del oscense y cada prueba debe ser una reválida para intentar conseguir una plaza en el pelotón profesional, de mantener ya una continuidad y, quien sabe si algún día poder militar en el World Tour. Difícil, muy difícil, pero no imposible.

Pero en el Lizarte-y desde luego en todo el pelotón nacional, insisto- hay otros ‘granos’, corredores que hace una década o dos, habrían llegado a profesionales sin problemas. Posiblemente el caso más claro sea el de Rafael Márquez –número tres del ranking nacional élite, ojo-, ciclista que aúna veteranía, oficio… y capacidad de victoria, aunque también tendríamos que señalar a ese ‘Curro Romero’ canario, Santi Ramírez, escalador a la antigua usanza y que en otro tiempo habría sido una verdadera ‘perla’.

Hoy en cambio, no dejan de ser granos… que se pierden entre los pedruscos del camino. 

domingo, 9 de agosto de 2015

Mi sueño: ganar un Mundial y correr unas Olimpiadas

Mi sueño: ganar un Mundial y correr unas Olimpiadas. Así se manifiesta Pablo Rodríguez en la web del programa de becas ‘Podium’, con dos objetivos que así, a priori, no parecen tan lejanos en el tiempo.

Porque para un hombre que ya ha ganado este año los Campeonatos de Europa, con ese dominio que sólo evidencian los elegidos, un Mundial no es una carrera tan diferente: el pasado 26 de julio en Chies d’Alpago (Italia) estaban casi todos los que van a ser sus rivales en Vallnord (Andorra). Apuntemos la cita, el viernes 4 de septiembre, a partir de las 15,00 horas.

Y porque estar en Río 2016 –el término Olimpiadas como sinónimo de Juegos Olímpicos me sigue chirriando aunque la RAE lo haya autorizado en una decisión ‘de las suyas’- no es una cuestión que dependa de él, sino de la competencia que puede encontrar en los sempiternos –y siempre excelentes profesionales- José Antonio Hermida, Carlos Coloma y Sergio Mantecón, por no hablar del pujante David Valero. Hay “solamente” tres plazas y el orden jerárquico manda a día de hoy, pero… Y si no es en 2016, seguro que lo será en 2020 y 2024, como poco.
 
De momento, pongámonos en la piel y en la boca del orensano, y señalemos un sueño más: ser el segundo español, tras su admirado y vinculado Hermida, en ganar la Copa del Mundo sub23.

Hoy en Windham (Nueva York) ha dado el penúltimo paso, consolidando su liderato con 310 puntos, por delante del francés Titiouan Carod, segundo con 292 y del suizo Lars Foster, tercero con 258. El desenlace lo viviremos el domingo 23 de agosto en Val di Sole (Italia), un escenario que trae grandes recuerdos al BTT español… y que ojalá sume uno más.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Vídeo vertical: de aberración a oportunidad

Si las pantallas de televisión o los monitores de ordenador son horizontales, ¿a qué viene esa aberración, esa irreverencia, esa moda, esa ‘gilipollez’, de hacer vídeos verticales? Pues sencillamente a qué el móvil también es vertical, lo mismo que las tablets, y aunque ambos artefactos –los más comunes hoy en día como ‘puerta’ de acceso a Internet- puedan girarse, lo cierto es que su posición natural es la vertical, aunque nos pese. Y tendremos que adaptarnos. Más temprano que tarde.

Por mucho que dicha realidad tecnológica sea evidente, lo cierto es que son muy pocos los que aceptan de buena gana los vídeos verticales. En mi caso, tengo que reconocer que he pasado de ser un ‘hater’, a comprender su auge y  entender su difusión, a finalmente a admitir que es posible que sean más interesantes que los convencionales apaisados en determinados momentos: lo que algunos marketinianos llaman oportunidad. Y no lo digo sólo por el hecho de que aplicaciones como Merkat o Periscope –el vídeo directo en Twitter, un sector con mucho futuro en cuanto mejore su integración- hayan apostado decididamente por esa configuración.

La mejor comparación es la de la fotografía, una tecnología que también nos permite tanto el diseño horizontal como el vertical, por mucho que la cámara sea apaisada. Es más, muchos programas de retoque o edición nos dan una interesante pista al denominar a estos formatos, respectivamente, ‘landscape’ (paisaje) o ‘portrait’ (retrato). Pues eso, si queremos grabar algo similar a un paisaje, la toma horizontal se impone. ¿Pero si es un primer plano, una entrevista, por ejemplo, por qué no recurrir a la toma vertical, por muy irreverente y rompedora que sea?

Trasladándonos al mundo del ciclismo, un sprint masivo ‘requiere’ una fotografía horizontal para captar todos los detalles… salvo que nos centremos exclusivamente en el vencedor, momento en el que solemos cambiar la posición de la cámara hacia la verticalidad. ¿Por qué no podríamos hacer lo mismo con la grabación en vídeo?

Quizá el problema sea combinar en una misma grabación tomas horizontales y verticales ya que las bandas negras laterales afean hasta extremos inadmisibles el contenido final cuando se adapta al monitor apaisado. ¿Pero si todo el contenido es vertical sin que exista dicha ‘ofensa’, manteniendo una lógica estética y argumental? Ya hay documentales, películas e incluso festivales que han apostado por esta nueva ¿narrativa?



El día que se pueda girar la pantalla del ordenador o de la TV (como sucede ahora con tablets o teléfonos) seguro que se avanza bastante más que con un montón de charletas tan improductivas como ésta, aunque me haya quedado bien a gusto con esta diatriba. Y seguro que dentro de poco podréis ver el primer vídeo vertical ‘made in Roman’.

lunes, 3 de agosto de 2015

Nadie podría inventarse un ciclista como Sevilla

“Nadie podría inventarse una ciudad como Sevilla” es una frase del escritor Arturo Pérez-Reverte en el preámbulo de la novela 'La piel del tambor' que me viene como pintada para transformarla en “Nadie podría inventarse un ciclista como Sevilla”.

Nunca he ocultado mi admiración hacia Paco Mancebo, por su profesionalidad, por la ilusión que destila, a sus casi 40 años, por la combatividad que demuestra en cualquier tipo de prueba, sea en carretera, en BTT-maratón… o en donde le dejen. De Oscar Sevilla no he hablado tanto, aunque es el ‘alter ego’ del abulense, algunos meses más joven, igual de injustamente tratado por la vida ciclista… y felizmente recuperado con una trayectoria al principio nómada como la de Mancebo y posteriormente plenamente asentada en su Colombia de adopción.

Hablé con el ‘Niño’ hace unas semanas, antes de la prueba en línea de los Nacionales de Cáceres. Fueron apenas cinco minutos, pero en cada palabra que emitía se transmitía la ilusión, la profesionalidad, la satisfacción por seguir siendo ciclista. Pero sobre todo el orgullo de ser un ‘mentor’ para la joven y prolífica generación de ‘escarabajos’, a los que ha podido transmitir su experiencia y muchos conocimientos en aspectos como entrenamiento o nutrición, y a los que está convirtiendo en mejores corredores… pero a los que derrotaba en las dos últimas ediciones de la Vuelta a Colombia, algo que nadie se tomó mal porque Sevilla es ya un colombiano más. De hecho y de derecho. Ahora, con una nueva edición en marcha desde ayer, nada mejor que apostar por el triplete. Por supuesto, por el de Ossa de Montiel, pero también por el propio ciclismo colombiano.

Sin embargo, de todas las frases que intercambiamos, y como digo, emanando satisfacción, me quedo con una, aunque posiblemente no fuera así de textual: “Son los malos momentos los que te hacen progresar”. Por ello, nadie mejor que Oscar Sevilla para iniciar esta nueva etapa de Uluru.