viernes, 30 de mayo de 2014

Pedalea

Hace un par de noches recibí un mail que, pese a no tener un ‘subject’ llamativo y proceder de un destinatario desconocido, atrajo mi curiosidad. Lo abrí sin mucha demora y tras leer su contenido y ver el enlace adjunto, rápidamente pensé en que me había equivocado. Fui a desecharlo, aunque antes quise conocer algo más del artista al que se refería, totalmente desconocido para mí.

Tras buscar en YouTube, y consultar a mis hijos, constaté que el tal Peter La Anguila es bastante conocido allende los mares, en Latinoamérica, pero sobre todo en el mundo virtual. Y que el citado vídeo ya tiene, en bastante menos de una semana, cien mil visitas.

Evidentemente no es un tipo de música que me agrade –más bien la detesto, me abomina- y las imágenes bien poco o nada aportan. Pero el hecho de que sea un colombiano –tan de moda estos días por el recital de sus compatriotas en el Giro- y el título de la canción tan vinculado con este deporte –aunque el gesto sea poco menos que patético- me han hecho publicarlo en este blog, sin ninguna intención promocional o simplemente divulgativa por mi parte.



Eso sí, como penitencia por este atrevimiento, dentro de unos días traeré a Uluru a unos artistas que realmente si han reflejado bien la magia de este deporte.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Epecuén: la ciudad apocalíptica en la que emergió MacAskill para su nueva aventura

Curiosa la historia de la población argentina de Epecuén, creada en los años veinte del siglo pasado junto al lago del mismo nombre, cuyas aguas saladas dicen que tenían propiedades terapéuticas. Aunque la verdad es que me gusta más la leyenda de que estaba formado por las lágrimas de un gran cacique que lloraba por haber perdido a su amor.

La ciudad alcanzó un importante auge, con varios millares de habitantes y decenas de miles de turistas, principalmente bonaerenses, que buscaban alivio a males como el reuma o las enfermedades de la piel. Pero un año especialmente húmedo, el 1985, hizo que las aguas crecieran, que se rompiera el dique artificial que protegía a la ciudad y que ésta quedase totalmente sumergida por las aguas saladamente corrosivas del lago Epecuén: en solo un año la inundación era ya de cuatro metros, para llegar a los diez en 1993.

Sin embargo, en 2009 las aguas comenzaron a retirarse, dejando al descubierto un ambiente de desolación apocalíptica, que ha sido aprovechado como decorado de alguna película y diversos videoclips. Incluso uno de sus antiguos habitantes, Pablo Novak, regresó a la ciudad para llevar una vida solitaria… y presentarnos a un nuevo vecino, el genial Danny MacAskill, cuya última aventura extrema fue estrenada ayer. Como siempre, un vídeo espectacular en un escenario no menos impresionante.



Más info del nuevo vídeo en epecuen.redbull.com/explore y de la ciudad en:

Lanzando más arena desde el Stelvio a los ojos del ciclismo

No estaba allí, no lo seguí lo suficiente, ni siquiera por Twitter (ironías, aparte). Realmente no sé lo que pasó. Y creo que muchos, aun estando y siguiendo allí, tampoco. Parece ser que hubo un error humano y muchos malentendidos, interesados o no. Y gente que sacó tajada y algunos que no… y que la quieren sacar después.

Es lo de menos: para los verdaderos aficionados, la imagen que les quedará, que nos quedará, es la de un gran día de ciclismo, una de esas jornadas que justifican ese archirrepetido y manido pero superjustificado adjetivo de épico. Y con eso me gustaría quedarme, independientemente de triunfadores, derrotados y engañados.

Pues bien, esta mañana ha habido reunión de pastores y, esperemos, que no haya cordero muerto, aunque veremos si lo ofrecen para cenar, después de la etapa. Por mucho que pasase lo que pasase, lo que pasó, pasó, aunque suene a perogrullo. Si en las casi dos horas desde que se coronó el Stelvio hasta que se llegó a Val Martello hubo tiempo más que de sobra para buscar soluciones y no solo la polémica y las justificaciones, ¿por qué no se hizo y se quiere hacer ahora, a posteriori?

Pensar en modificar un día después –aunque sea parcialmente- cualquiera de las conclusiones, de los resultados, de ese final no es sino lanzar una nueva palada de arena a los ojos del ciclismo, de cara a nosotros mismos pero sobre todo de cara al exterior. Y ya estamos bastante cegados con experiencias similares, pero seguimos sin aprender. Y si encima el Omega quiere judicializar el tema, muy mal vamos.

PD1: ¿Qué los directores no deben hacer caso a Twitter? Por supuesto que sí, siempre que la cuenta tenga carácter oficial y se pueda considerar fiable. Pero en caso de duda y, sobre todo de contradicción, hay que recordar que radio vuelta es la que manda. Y que, aparte de estas dos vías, hay más de una forma distinta de consultar y contrastar estas informaciones dispares.

PD2: Leo un interesante recordatorio: En carrera el control es de los comisarios, no de los organizadores (aunque estén coordinados y en algunos casos, desgraciadamente subordinados). Por ello, sería interesante como tuiteaba Matxin, que el presidente de la ‘Giuria’ manifestase públicamente lo que ordenó, para cerrar la polémica.

martes, 27 de mayo de 2014

‘Pablo, Pablito, Pablete’: ojo al dato

‘Pablo, Pablito, Pablete’ fue una de las expresiones más populares acuñadas en los años setenta y ochenta por el indiscutible rey del periodismo deportivo, José María García. El ex presidente de la RFEF, Pablo Porta, fue uno de los blancos favoritos y no era extraño el día en que pasaba a ser protagonista del programa de ‘Supergarcía’. Y esa retahíla, una de las más famosas del país.

Treinta años más tarde otro Pablo mucho más digno está siendo estos días objeto de una campaña tan contumaz pero mucho más falsa e injusta por parte de la derechona, la caverna, incluso la casta –Rosa Díaz, cada día se te ve más el plumero-, por el simple hecho de que los ciudadanos le han dado en los últimos comicios más de un millón de votos o, lo que es lo mismo, cinco escaños para que nos represente, nos defienda -que falta nos hace-, en el Europarlamento.

Lo que al principio no dejó de ser una estratagema electoral –‘vamos a dejar que el Coletas este le quite unos cuantos votos a la izquierda’- se ha convertido en un peligro. Primero se le atacó porque había tenido ventaja con sus apariciones en las tertulias televisivas, como si la simple presencia fuese la que da los votos y no lo que decía y cómo lo decía. En este sentido conviene recordar los silencios, desplantes y plasmazos de los jerifaltes del PP, comenzando por el propio presidente Rajoy, quien por definición –valga el doble sentido- es quien más puede (y debe) salir en TV. También se le criticó por poner su cara en las papeletas, en una jugada maestra destinada a reafirmar el conocimiento de su formación con la cara de su personaje más popular, a quien algunos no conocían su nombre.

Al PP le pilló tan de sorpresa que canceló la rueda de prensa tras su ‘triunfo’ hasta pensar lo que tenía que decir, hasta elaborar y distribuir ese argumentario al que nos tiene tan acostumbrados. Y que casualidad que al día siguiente comenzáramos a oír un chorreo de críticas –la mitad de ellas risibles, la otra mitad lamentables, pero todas ellas, en el mismo sentido descalificativo- a ‘Pablo, Pablito, Pablete’, el Coletas, el hombre que se mueve a los dictados de Maduro y recibe dinero de Irán, chavista-ayatolista, el Lenin de la Complutense, el nuevo Hitler –quien también ganó en las urnas-, el amigo de Le Pen, el ultraizquierdista, el populista, el comunista casposo, el antisistema, el friki que viene a Madrid, el populista, el que se compra la ropa en Alcampo… Todo por parte de esos ‘correveidiles’, ‘abrazafarolas’, ‘lametraserillos’, ‘chiqulicuatres’ y ‘estómagos agradecidos’ tan conocidos en los últimos tiempos, volviendo a utilizar las expresiones de García.

Iglesias tan sólo es culpable de tres cosas. La primera, de dar primacía a las personas sobre los mercados, ‘cantando y contando las verdades del barquero’ (no del banquero); la segunda, de haber sabido llegar a la gente descontenta, sobre todo a los jóvenes y a los nuevos votantes, pero también a mucha gente mayor; y la tercera, que es la que escuece, de poder aglutinar en los próximos meses una verdadera oposición –no la farsa PPSOE a la que pronto, me temo, se podría ver en todo su esplendor-, tanto mediante una alianza con otras formaciones –no caigamos en tonterías como ‘Frente’- como captando a más abstencionistas. Y por ello hay que comenzar la operación de acoso y derribo. ‘Por activa y por pasiva’.

De todas formas, ‘ojo al dato’: Podemos es mucho más que una persona, tanto en la composición de sus listas –basta con mirar al número tres, el antiguo fiscal anticorrupción Jiménez Villarejo-, como en sus seguidores, reales y potenciales, y que pueden multiplicarse con las críticas, como ha sucedido en Cataluña con la consulta popular. Y como comentaba un amigo mío, verdaderamente implicado en este movimiento: “Jodemos”.

viernes, 23 de mayo de 2014

El Europeo de pista vuela a las Antillas americanas

Guadalupe es un pequeño archipiélago en las Antillas, en el mar Caribe, considerado como departamento francés de ultramar –con representantes por lo tanto en la Asamblea y el Senado galo- y región ultraperiférica de la Unión Europa. Su capital es Basse-Terre, con apenas 11.000 habitantes, distante 8.800 kilómetros de París.

Pero no es en la capital, sino en la segunda ciudad en importancia de la isla principal, la primera desde el punto de vista económico y con una población bastante mayor (30.000 personas), Baie-Mahault, donde se encuentra un velódromo descubierto que responde desde 2010 al nombre de Amedée Detraux, un antiguo campeón guadalupeño, ya que desde su inauguración en 1991 se le conocía como Gourde-Liane. Un recinto que no nos dice mucho en positivo vista la la imagen adjunta… pero que tendrá su importancia ya que será la sede del próximo Campeonato de Europa de ciclismo en pista élite entre el 16 y el 19 de octubre.

No he conseguido saber cuál es la cuerda de ese recinto, pero imagino que como poco la ya nada habitual distancia de 333 metros… si no nos vamos por encima. Eso sí, si se llena el ambiente puede ser tremendo ya que el uso compartido que hacía con el fútbol supone unas gradas con capacidad para más de 10.000 personas.

La UEC lo ha oficializado esta tarde, aunque el run-run de la noticia llevaba bastantes tiempos sonando en los mentideros de la pista…. algo que no terminaba de convencer a nadie pese a las tradicionales bondades caribeñas. Pero ni las condiciones del velódromo ni mucho menos las del viaje –difícil volar por menos de 1.000 euros, por no hablar del alojamiento en una isla que vive, sobre todo, del turismo- convencían a nadie, salvando a los franceses, que ya organizaron allí sus Nacionales en 2009, aunque sea más conocido el recinto por acoger un final de etapa del Tour de Guadalupe.

Y aunque los franceses están en su perfecto derecho de organizar un evento de este calibre en su territorio, y la UEC de concederlo, ¿realmente no es preocupante en los tiempos que corren tenerse que ir a otro continente, geográficamente hablando, cuando hay en la ‘Vieja Europa’ varias decenas de recintos que podrían acogerlo en mejores condiciones? De hecho se habló también del nuevo recinto suizo en Granges. Esperemos que haya alguna ‘ayuda a la participación’ en términos de viaje o alojamiento, aunque ahora mismo lo que pienso es que algo no termina de funcionar en esto de la pista.

jueves, 22 de mayo de 2014

¡Qué daño nos han hecho estas señales!


Hubo un tiempo en el que debía sobrar el dinero en Españistán. Y las autoridades de toda la ‘geografía española’ decidieron que no había otra cosa mejor que poner cedas el paso, stops o semáforos en cualquier cruce que se preciase, o que no. Y de esta forma, el ciudadano conductor podía estar seguro en ese absurdo marasmo reglamentario que son las preferencias de paso. Todos no. El ‘listo’ seguiría haciendo lo que le viniera en gana por muchos triángulos, octógonos o lucecitas que encontrase en la intersección.

Pero como habíamos tenido señalización por encima de nuestras posibilidades –de hecho he llagado a ver un stop en todos las calles que confluían en un cruce, ¡manda güevos!-, hubo que cortar ese despilfarro. Por un lado se benefició a los constructores amigos con la creación de rotondas a diestro y siniestro, ese elemento diabólico sacado del salvaje Oeste que solo saca a relucir lo peor de cada conductor y en el que el ahorro eléctrico en los intermitentes inutilizados podría servir para iluminar una ciudad como Nueva York.

Pero en otros sitios, ni señal ni nada: se volvía a la vieja norma de la preferencia a la derecha, que no debería ser tan difícil de olvidar en la situación actual. Al ‘listo’, le da lo mismo: pasará siempre porque él lo vale. Pero, no sé por qué, se le ve venir. Pero al necio –siempre mucho más peligroso que el malo en cualquier faceta de la vida- tenemos que tratarle con la máxima precaución, no sea que de un frenazo asustado al no ver ninguna señal, por mucha prioridad que tenga, o que pase feliz en su despiste para topar a los pobres cumplidores que atraviesan el cruce en toda su legalidad.

En fin, ¡qué daño nos han hecho estas señales!

lunes, 19 de mayo de 2014

Teruel existe

Ayer domingo me levantaba leyendo la noticia de la victoria de etapa de Eloy Teruel en la Vuelta a California. Pero en un segundo vistazo más atento sobre la pantalla del ordenador –con los ojos nebulosos tras haber dormido poco más de cinco horas- me sacó de mi error: el bravo murciano se había equivocado al celebrar su triunfo una vuelta antes de que acabase el circuito de Pasadena.




Naturalmente, este tipo de sucesos siempre origina burlas más o menos sarcásticas o simplemente graciosas en el pelotón. Y el propio Eloy no fue menos, como pudimos leer en su cuenta en Twitter.

Lo verdaderamente lamentable es que, como decía el corredor, nadie lo había visto, al menos en España, donde sus ‘ganas de victoria’ pasaron completamente desapercibidas, tanto o más que su magnífica cuarta posición en la contrarreloj de la prueba californiana a poco más de un minuto de Bradley Wiggins, pero a sólo 16” del tercero, un tal Taylor Phinney. Y esto iba completamente en serio.

Como bien decía ayer @danibici, alguno le tendrá bastante más en cuenta el próximo 27 de junio cuando se dispute la contrarreloj del Campeonato de España en esos mismos 47,1 kilómetros de Ponferrada que acogerán el Mundial en septiembre, para los que es uno de los claros favoritos al podio, incluso a la victoria.

Como siempre he dicho, si Teruel (o Albert Torres o algún otro pistard más) fuese inglés o australiano estaría corriendo en el Sky o en el Orica. Pero como es español, solo le queda el camino de la emigración y, de vez en cuando, hacer suyo el lema de la ciudad con la que comparte apellido: “Teruel existe”.

viernes, 16 de mayo de 2014

Crispación y Twitter

Hay que dar gracias a que no haya sido un perroflauta, un tuitero, un antisistema, un catalán u otro espécimen de una calaña similar quien haya asesinado a la presidenta de la Diputación, que Dios tenga en su gloria. Porque la que se está liando por un simple ajuste de cuentas entre dos militantes del PP es algo inaudito. Y eso que las presuntas asesinas ni siquiera tenían Twiter.

Como no se ha podido aprovechar este luctuoso hecho –sobre el que algún día habría que poner luz y taquígrafos para conocer las verdaderas relaciones políticas, laborales y de amistad que han llevado a este macabro desenlace- en los términos previstos de criminalizar a los escraches, se le ha dado la vuelta, por la presencia de varias decenas –o centenares o millares, que más da la cantidad- de ‘tontosdelculo’ en la red que han tenido su día de gloria -es un decir- diciendo alguna patochada u obscenidad sobre la finada, aunque realmente el número de seguidores de estos imbéciles sea muy limitado. Y su trascendencia, nula... si no fuera por el efecto difusor que tienen políticos interesados y medios afines.
 
Y manos a la obra: a criminalizar Twitter y las redes. A aprovechar la coyuntura para amordazar el único canal que realmente no controlan, después de haberse hecho con las riendas de todos los medios tradicionales, léase prensa, radio y televisión, salvo honrosas excepciones. Hagamos nuevas leyes que se diferencien de las existentes por su carácter represor e intimidador, pero que resultan innecesarias puesto que ya hay una legislación que castiga los exabruptos, las apologías, las injurias y las calumnias. En la vida real… y en Internet.

Sabéis que soy un acérrimo defensor de Twiter, de sus ventajas comunicativas e informativas, lo cual no es óbice para que reconozca que, como cualquier otra herramienta, puede pervertirse con opiniones lamentables. Pero lo mismo pasa en los medios convencionales, en los que tenemos que leer de vez en cuando ataques de ‘periodistas’ como Tertsch, Marhuenda, Sostres o San Sebastián, cayéndosenos la cara de vergüenza… pero sin que pase absolutamente nada. Ni por lo civil ni por lo criminal. Pero si es un pobre imbécil tuitero, o un grafitero de cotas entendederas, ya es algo muy peligroso para el sistema, para los políticos.

Tampoco conviene menospreciar la importancia de Twitter: muchas de las cosas que se leen en el ‘pájaro azul’ se escuchan a diario en las (deterioradas) estaciones de metro, en las cafeterías (cada vez más vacías), en la sala de espera del médico (cada vez con más gente y peor atendida)… Pero no es la crisis lo que nos harta de los políticos: es cómo nos obligan a cargar con sus consecuencias, mientras que ellos siguen manteniendo sus prebendas y sus privilegios, y viven a espaldas de la realidad. Y cuando les pilla muy de cerca y les puede salpicar, se dan la vuelta y se van, como ocurrió ayer en el lamentable abandono de los concejales populares de Toledo que se negaron a escuchar a un ciudadano. Esa persona que quizás les votó hace tres años y para el que le están pidiendo el voto para dentro de diez días.

En fin, como bien decía Wyoming, esto no es un asesinato político, sino el asesinato de un político por unas razones que no conviene difundir no sea que se les caigan encima los palos del sombrajo y se les desmonte todo el chiringuito. Porque está muy claro que los ciudadanos estamos bastante crispados con la clase política, pero no tanto como para asesinarles: simplemente nos gustaría que cambiasen (prácticamente imposible)… o lucharemos por cambiarlos (difícil, pero con paciencia y democracia, posible).

jueves, 15 de mayo de 2014

La nueva edad de oro del récord de la hora

El récord de la hora ha sido, en la historia del ciclismo, un ‘evento’ comparable en a las ‘grandes’ vueltas o a los monumentos, otro objetivo más, y de los importantes, de los grandes campeones. Sin embargo, a muchos de los jóvenes aficionados que me estaréis leyendo quizás os suene a ‘batalla de abuelete’, habida cuenta del escaso movimiento en torno a esta ‘performance’ que ha habido en los últimos quince años. 

Y todo ello por una absurda interpretación de la UCI de primar el físico sobre la tecnología, por lo que obligó a afrontarlo en lo que Joan Llaneras definió acertadamente como una bicicleta de puntuación, quitando todo el encanto a estas tentativas y al mismo tiempo condenándola al olvido. ¿O es que mucha gente sabe que el actual poseedor, desde 2005, es un semidesconocido checo llamado Ondrej Sosenka con 49,700 kilómetros?

Basta con dar un repaso a la historia del récord para percibir la épica de esta actuación ciclista. Comenzando por Henri Desgrange, primer récordman en 1893, con 35,325, diez años antes de crear el Tour de Francia. O la rivalidad entre el francés Marcel Berthet y el suizo Oscar Egg, que lo batirían cinco veces entre 1912 y 1914. O las seis veces roto en la década de los treinta, antes de que  Fausto Coppi, lo batiese en 1942 en el velódromo milanés de Vigorelli, bajo las bombas en la II Guerra Mundial… dejándolo intocable hasta 1956 cuando lo superaba por primera vez un jovencísimo Jacques Anquetil, que incluso lo batiría en una segunda ocasión al final de su carrera, aunque no fue homologada ya que se negó a pasar el entonces incipiente control antidopaje. O la presencia de notables rodadores de los cincuenta y sesenta caso de Ercole Baldini, el malogrado Roger Riviere o Ferdinand Bracke. Y sobre todo con un Eddy Merckx, que llevó la marca hasta los 49,431, en una intentona realizada en México –como había hecho poco antes el discreto danés Ole Ritter-, aprovechando el beneficio de la altitud, pero sin ninguna preparación especial y tras una larga y agotadora campaña.

Esa mítica del hombre dio paso a la tecnología, primero con Francesco Moser, que descubrió las lenticulares y buscó la mejor aerodinámica. Posteriormente con el excéntrico Graeme Obree, y su incomodísima postura del ‘huevo’, y su compatriota Chris Boardman, antes de dar el paso al último gran momento de la historia del récord, con el ‘pique’ entre Miguel Indurain y Toni Rominger, aunque sería nuevamente Boardman quien llevaría el récord hasta los 56,375 kilómetros, el récord que fue anulado absurdamente –y sobre todo contra sus propios intereses deportivos y comerciales- por la UCI en el año 2000.

Por ello cuando Fabian Cancellara anunció que iba a enfrentarse con el récord de la hora, le ‘recomendé’ que lo que debía buscar era esa mejor marca de Boardman y no el soso registro de Sosenka, por mucho que este fuese el récord homologado oficialmente. No me imaginaba al suizo compitiendo sobre un ‘hierro’, y mucho menos a Trek renunciando a la tecnología que podía ayudar indudablemente al mejor rodador –en carretera- del siglo.

Por ello no puedo sino felicitarme –y desde luego felicitar a la UCI, porque con este gesto y otros aún en estudio ha comprendido que el único camino del ciclismo es la modernización- por abolir las diferencias entre récord y mejor marca de la hora, y sobre todo por posibilitar que el récord pueda ser batido con cualquier bicicleta que se considere reglamentaria en cualquier disciplina de fondo de pista.

Cancellara, pues, podrá usar la más moderna tecnología para batir el récord vigente, que, sin embargo, sigue siendo ese ahora más que asequible 49,700. Sin embargo, en el punto de mira del suizo estarán los 56,375 de Boardman. Y ojo, con estas nuevas reglas un pistard nato como Bradley Wiggins tiene más posibilidades incluso que el suizo. Y seguro que más ganas, conociendo el carácter del ‘Sir’. 

El récord de la hora entra en una nueva edad de oro.

Ni la crisis ha terminado, ni va a terminar: recordadlo a la hora de votar

El 27 de septiembre de 2011 –después de una tramitación de urgencia sin precedentes, de solo 41 días- se publicaba en el BOE y entraba en vigor con carácter inmediato –algo que tampoco suele ser habitual en nuestro sistema legislativo- la reforma del artículo 135 de la Constitución, que consagraba dos principios fundamentales, impulsados desde ‘Europa’:

1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria.

2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros.

Nadie puede discutir que se trata de una regla de oro presupuestaria que responde a la lógica más elemental, pero que había sido incumplida sistemáticamente por nuestros gobernantes… sin que sucediera absolutamente nada. Sin ninguna responsabilidad civil o incluso penal. Ni siquiera política: ahí están haciendo uso y abuso de las puertas giratorias. Una reforma constitucional sobre la que tampoco se quiso ‘molestar’ a los ciudadanos con un proceso más o menos largo de referéndum, y a la que bastó con los votos favorables de PP (y su apéndice UPN) y PSOE, con la abstención ‘táctica’ de CiU y PNV.

Básicamente lo que nos exigía, y nos sigue exigiendo, ‘Europa’ –nombres como la Troika o los Mercados no pueden considerarse sinónimos, pero sí aliados con un mismo objetivo- es la reducción progresiva de dos magnitudes como el déficit público y la deuda pública para que lleguen al 0,5% y al 60% en 2020.

Para ‘meter miedo’, los Mercados se encargaron de inflar la prima de riesgo –básicamente los intereses que se pagan por la deuda emitida- a unos niveles de usura judaico-medieval. Una vez que se comprobó que ya se había metido en cintura a nuestros gobernantes, descendió hasta unos porcentajes más ‘adecuados’, y altamente satisfactorios al comprobase que España paga religiosamente –nunca mejor dicho- esos intereses, por otro lado económicamente bastante interesantes. Pero, ¿y el principal de la deuda? Poco a poco, tranquilos, ya llegará el momento de exigirlo.

España no va bien, aunque la macroeconomía mejore, índices de paro aparte. Y el problema, aunque se ha pospuesto en aras a los intereses electorales, volverá a surgir en un par de años. ¿Visionario yo? No, es que es algo tan obvio…

Hace algunas semanas, supimos que el déficit del 2013 ascendía a un 6,62% del PIB, ligeramente superior al objetivo del 6,5% al que se había comprometido el Gobierno con Bruselas, aunque la cifra al es del 7,08% si se incluyen las ayudas a la Banca, de las que también tenemos que responder como país, por mucho que nos digan que no cuentan. Pues bien, el ministro Cristóbal Montoro se mostraba muy satisfecho, pese al incumplimiento. “Mamá, he suspendido el examen y tengo que repetir curso, pero he sacado un 4,9; felicítame”.

Más aún asusta la cifra de la deuda pública, sobre la que hemos sabido hoy que supera por primera vez los 990.000 millones, lo que supone el 96,8% del PIB: dicho de otra forma: se tendría que dar casi todo lo que se produce en un año en este país para saldar lo que se debe. En este caso, es el secretario de Estado de Economía, Fernando Latorre, quien sale al quite, asegurado que el repunte de la deuda pública hasta marzo es "coherente" con sus previsiones ¿Quizá porque vaya a subir hasta el 104% en un par de años? Además, no se trata de la cifra más alta de la historia, ya que a comienzos del siglo XX, la deuda pública superó el 124%: una excelente justificación para que el PP siga agarrándose a la excusa de la herencia recibida, aunque en este caso haya que remontarse a casi cien años.

No nos olvidemos que hay dos importantes citas electorales. La primera, a diez días vista, que no es sino para ratificar esa ‘Europa’ que quiere aparentar que se preocupa por unas exigencias de futuro totalmente lógicas, pero cuyo principal objetivo es otro muy distinto, como ya hemos visto. Ya sabemos qué partidos están con esa filosofía, con esa línea de actuación y votarlos no significa sino perpetuar esa necesidad de dar primacía al pago de la deuda por encima de todo, cueste lo que cueste, incluso el sacrificio de los ciudadanos.

Y otros comicios, en 2015 ya a nivel nacional, en la que los partidos en el poder –y entiendo como tal tanto al que gobierna como al que hace el teatrillo de la oposición, pero comulga en el fondo como demostró en 2011- no pueden permitirse alarmar más aún a los ciudadanos, después de lo que nos ha caído en estos dos últimos años.

Pero en 2016, incluso antes si vuelven a presionarnos desde ‘Europa’ o con sus matones, habrá que comenzar a pensar en pagar la deuda para cumplir con el Pacto Europeo. Y ello supondrá tener que sacar el dinero de algún lado. ¿De una reestructuración del Estado español que acabe con entidades improductivas que solo benefician a la casta política? No, simplemente habrá más recortes en el Estado del Bienestar, que además benefician a los ‘amiguetes neocons’ o a esas grandes empresas en las que siempre hay puestos en sus consejos de administración para políticos dóciles. ¿De una verdadera reforma fiscal? No, basta con sangrar con más impuestos a los de siempre. Y los evasores, tan contentos. Más austeridad y punto; menos futuro y no se hable más.

Así pues, la crisis no solo no ha terminado, sino que aflorará en muy poco tiempo en su cruda realidad. Pero no os acordéis de esto que escribo entonces, simplemente pensadlo el 25 de mayo, antes de votar (sí, sí, votar, la abstención les beneficia igual). Y todos y cada uno de los días desde esa fecha.

PD: Una vez más, pienso y siento que una imagen de Forges dice mucho más que mil palabras de cualquier economista. Con toda mi admiración y respeto.

martes, 13 de mayo de 2014

¿Cambios en el ciclismo?

Son –somos- muchos los aficionados los que piensan –pensamos- que la mayor parte de las carreras ciclistas profesionales se bloquean en exceso por el alto número de corredores por equipo, que piensan más en controlar la situación el mayor tiempo posible que en distintas alternativas tácticas desde el principio que darán mayor emoción a la prueba.

El debate no es nuevo, pero la diferencia es –dicen- que la UCI está estudiando  esta posible reducción de efectivos entre otras serie de medidas para ‘modernizar’ nuestro deporte, que falta le hace. Además, esa disminución podría conllevar otros beneficios ‘colaterales’, como la reducción de la cantidad total de corredores en el pelotón, algo que últimamente está generando bastante peligro de caídas en los primeros y nerviosos días de carreras como el propio Tour de Francia, o por el contrario permitir la presencia de más escuadras en la línea de salida, un tema que quizás haya que estudiar si sigue adelante la reforma UCI en los términos planteados.

Sin embargo, no debemos olvidar que el ciclismo es un deporte de equipo y no de individualidades con un mismo patrocinador, como a algunos les sigue pareciendo. Por ello, pensar en una clásica con solo cinco corredores por escuadra es una aberración solamente tolerable en ese despropósito reglamentario que son los Juegos Olímpicos, por mucho que pueda conllevar un desenlace tan espectacular pero impropio como el que vivimos en Londres 2012. Sin embargo, pasar –en un primer momento- de ocho a siete ciclistas en las clásicas debería ser un planteamiento a estudiar. Luego, la experiencia servirá para valorar en su justa medida si ha sido conveniente o no la modificación.

¿Y en las carreras por etapas? Durante mucho tiempo los equipos en las ‘grandes’ tuvieron entre diez y doce corredores y tan sólo en los últimos años se ha pasado a los nueve hombres por escuadra. En este caso, son muchos los que clamarían al cielo si se redujeran las formaciones a ocho, con el riesgo de que les pase como al Garmin en el presente Giro, que se habría quedado con sólo seis ciclistas tras las bajas de Martin y Koldo en ese trágico inicio irlandés. Y claro, con tan escaso potencial es muy complicado defender las opciones de un hombre en la general, o incluso de cara a una ‘volata’, aunque en este caso haya sido precisamente la baja de su líder.

Aquí es precisamente donde entra la imaginación, las propuestas arriesgadas que tanto parecen echarse en falta en el ciclismo, recuperando el título de este ‘post’: cambio, pero no como modificación, transformación, sino como relevo, sustitución. Vamos, dando a entrada a un ciclista desde el ‘banquillo’ como sucede en el fútbol.

La idea que propongo es tan simple como ‘inaudita’, y seguro que me lloverán palos de los puristas: durante los primeros días de una ‘grande’ –por ejemplo, la primera semana o diez días- todos los equipos participantes podrán sustituir a uno o dos corredores lesionados –o sin lesionar, para evitar picarescas- por otros reservas previamente determinados, que no contarían ya para las generales, pero sí para los triunfos parciales o para ayudar al líder. Así el equipo que tuviera la desgracia de perder a un corredor no se vería lastrado al tener un equipo más reducido. O incluso podrían verse otras opciones tácticas de alinear al principio un determinado tipo de ciclista para dar luego entrada a especialistas distintos.

No sé si este hecho se habrá producido alguna vez en nuestro deporte, en una grande desde luego que no, pero por poco: el Giro de 1976 invitó al Kas a alinear a un nuevo corredor cuando el malogrado Juan Manuel Santiesteban encontraba la muerte en la primera etapa en tierras sicilianas. La escuadra vitoriana no aceptó… porque no pudo gestionar en tiempo y forma el viaje del relevo.

Trata de arrancarlo, Fernando

No me ha pasado desapercibida la noticia publicada por José Andrés Ezquerro el pasado fin de semana en AS, en la que comentaba la incertidumbre existente en el Giro de Italia y en el mundillo ciclista por la falta de información sobre el FACT, el proyecto de equipo ciclista de Fernando Alonso. 
Algo completamente lógico ya que desde el entorno del piloto se anunciaron importantes noticias ante de las clásicas… y han pasado casi dos meses sin novedades, a lo sumo algún comentario no demasiado interesante de Bettini. Y lo que es peor, sin movimientos colaterales que hagan prever la formación de una escuadra que no tenía previsto nacer precisamente desde la modestia.
En este caso el ‘no news’ no es sinónimo de ‘good news’, más bien todo lo contrario. Si el FACT es un hecho, no estaría mal que comenzase a materializarse, aunque fuera con pequeñas pinceladas. 
Y si están surgiendo problemas, solamente un consejo, quizás a la desesperada como le dijo Luis Moya a Carlos Sainz: “Trata de arrancarlo”. El ciclismo te necesita, Fernando.

jueves, 8 de mayo de 2014

El otro pasaporte del ciclismo

Tengo que reconocer que dispongo de bastantes pocos datos sobre el tema y que supongo que no se puede hablar de una situación general sino de la acumulación de casos particulares. Pero, en cualquier caso, el hecho de que varios corredores se hayan quedado sin poder correr el Giro de Italia por no tener un visado a tiempo para visitar un país en el que apenas se corren tres etapas me parece lamentable. Para llorar o para reír, según se mire. Y luego nos quejamos de la imagen de nuestro deporte.

Es posible que haya habido dejadez por parte de los equipos a la hora de pedir los visados, postergando una petición que podrían haber realizado con muchos meses de avance para que no les pillase el toro diplomático. O que la ‘culpa’ sea de las Embajadas británicas en distintos puntos del orbe que se han tomado esta petición como una cualquiera: si llegamos a tiempo bien, si no, pues también. E incluso la organización del Giro también puede ser responsable por no haber gestionado con las autoridades norirlandesas algún tipo de ‘invitación’ para facilitar el trámite burocrático, que en el fondo solo es eso: no hay trampa ni cartón en esta ‘inmigración’

Insisto: hablo sin tener los suficientes datos, pero también con la indignación que supone que se dé una situación –o una suma de situaciones, mejor dicho- como esta en la segunda carrera mundial, en pleno siglo XXI y en un país que presume de civilizado –o a lo mejor es precisamente por eso- como el Reino Unido. Y no debe ser muy complicado de solucionar porque otros deportistas como los futbolistas salen al extranjero casi todas las semanas y no viven esas situaciones. Y supongo que en estos equipos habrá colombianos, kazajos o rusos, como en los grupos ciclistas afectados.

Como siempre, no estaría mal que la UCI tomase nota y propusiera al COI que habilitase una suerte de pasaporte deportivo, a imagen del diplomático, que evitase estos lamentables vetos.

Extrañas bicicletas (IX): Sada Bike, la plegable más plegable del mundo

El antiguo sueño de hacer una bicicleta lo más ligera posible está dando paso a un nuevo reto para los constructores: hacer una bici plegable que ocupe el menor espacio posible.

Ayer descubría en Deia esta pequeña maravilla, la Sada Bike, llamada así por el nombre de su inventor, Gianluca Sada, que todavía está en ese proceso de captación de fondos para convertir su original idea en realidad. Y aunque aparentemente lo más llamativo sean sus ruedas sin radios, el éxito del prototipo debe radicar en su mínimo tamaño plegado, algo más que un paraguas, o la posibilidad de meterlo en una pequeña mochila para llevarlo encima sin demasiados problemas.

viernes, 2 de mayo de 2014

Santo ciclismo

En estos tiempos en que nuestra ministra de Desempleo se encomienda a la Virgen del Rocío como la solución mágica a nuestros problemas laborales o se concede la medalla de oro al mérito policial a la Virgen del Amor, el ciclismo también podría sumarse con algún rezo a la patrona del ciclismo para que nos ayude a salir de la crisis en la que también se encuentra, sobre todo en esta reserva espiritual que es España, aunque afortunadamente el nivel de seriedad de nuestro deporte es bastante mayor que el de nuestros gobernantes.

Pero, ¿quién es la patrona del ciclismo?

Oficialmente para la Iglesia Católica Romana es la Madonna de Ghisallo, que se encuentra en una pequeña iglesia situada en Magreglio en la provincia de Como (Italia). Cuenta la leyenda que un conde medieval fue abordado por unos bandoleros en aquellos parajes. Pero la virgen se le apareció y puso en fuga a los asaltantes. Agradecido, erigió un pequeño santuario a la que sería patrona de los viajantes, aunque en el siglo XX los ‘bandidos’ más frecuentes por aquellos lares pasaron a ser los ciclistas, ya que el paraje –la cima de Ghisallo- se encuentra en pleno recorrido del Giro de Lombardía y de otras pruebas y marchas ciclistas.

En 1948 el sacerdote local Ermelindo Vigano -aficionado al ciclismo, claro está- propuso al Papa Pío XII, quien aceptó de inmediato, que fuese proclamada patrona universal de los ciclistas. Una comitiva se encargó de llevar una antorcha bendecida y que todavía arde –en honor a todos los ciclistas fallecidos- desde el Vaticano hasta el santuario, con los míticos Fausto Coppi y Gino Bartali –que entonces representaban a dos Italias casi irreconciliables- como últimos relevistas. Desde entonces, numerosos campeones hicieron ofrendas como maillots, bicicletas, fotografías, recortes de prensa y otros recuerdos, entre los que se destaca la bicicleta en la que encontró la muerte Fabio Casartelli, un corredor de aquella zona, en pleno Tour de Francia de 1995, o la primera bicicleta de aluminio, una Bianchi de 1947.

Tanto es así que los objetos comenzaron a ser excesivos para la pequeña capilla, por lo que se decidió crear un museo que se inauguraba en octubre de 2006, bendecido por el mismo Papa Ratzinger… y que desgraciadamente se cerraba el pasado mes de noviembre, debido al importante déficit que acumulaba año tras año. Se habló de buscarle fórmulas para permitir su viabilidad con el fin de reabrirlo en abril. Pero el plazo ha pasado y no hay ninguna noticia cierta, solo buenas intenciones respecto a un lugar que no debería echarse a perder. De hecho, laweb del museo está casi totalmente orientada actualmente a la captación de donaciones.

Notre-Dame des Cyclistes

Quizá por puro chovinismo o para demostrar que su amor por el ciclismo es también divino, los franceses pensaron que ellos también querían tener su patrona y su santuario ciclista. Fue otro sacerdote –el padre Joseph Massié- quien eligió en 1958 la antigua capilla semiabandonada de Géou, de origen templario, en Labastide d’Armagnac, en Las Landas, a la que se rebautizó como Notre-Dame des Cyclistes. El Papa Juan XXIII aceptó, en mayo de 1959, convertirla en santuario nacional de los ciclistas, bajo la protección de Nuestra Señora. Desde 1996 también es monumento nacional.

Como en el caso de Ghisallo, numerosos ciclistas –principalmente franceses, pero también otros como Luis Ocaña- han donado maillots, bicicletas... con lo que el lugar se ha convertido también en un museo del ciclismo. También había un maillot de Lance Armstrong, pero fue descolgado en 2012 tras reconocerse su dopaje. Pero, sin duda, lo más curioso es la vidriera diseñada por el ex corredor Henri Anglade –segundo tras Bahamontes en el Tour de 1959-. La ‘grande bouclé’ ha pasado en varias ocasiones junto al santuario, llegando a salir de la población de Labastide en 1989.

Nuestra Señora de Dorleta

También en España, surgió una iniciativa similar, contemporánea a la de los franceses, con el santuario de Nuestra Señora de Dorleta –en realidad Nuestra Señora de la Asunción de Dorleta-, en la población guipuzcoana de Salinas de Léniz, cerca del Puerto de Arlabán. Tras la coronación de la Virgen, que se llevó a cabo en 1958, un grupo de ciclistas vascos –constituidos en un comité- pensó que podría ser la patrona de los ciclistas españoles e inicio una amplia labor diplomático-eclesiástica, tan bien vista en aquellos años.

Tras obtener el beneplácito de las Federaciones de Gipuzkoa y Bizkaia y posteriormente de la Federación Española, el Comité inició los trámites para obtener de la Santa Sede la declaración canónica de la Virgen de Dorleta como patrona de los ciclistas españoles. Juan XXIII lo aprobaba en agosto de 1959, tras haber recibido a una comitiva  de tres ciclistas –me gustaría saber quienes fueron los comisionados- que llegaron a Roma en bicicleta. También allí numerosos ciclistas, aficionados y profesionales, han entregado sus ofrendas deportivas, aunque no de forma tan masiva como en las capillas italiana o francesa.

Curiosamente, hay otra imagen de la Virgen de Dorleta muy vinculada con el ciclismo nacional, en este caso el aragonés, ubicada en un modesto pedestal en Jaulín, destino de una tradicional marcha cicloturista-peregrinación-ofrenda con la que inician la temporada año tras año. Y otra imagen similar en Valencia. Y en Cataluña, aunque no sea patrona oficial, la Virgen de Montserrat mantiene una larga relación con los ciclistas y con otros deportistas, quizá por el magnífico escenario que supone la ruta que conduce hasta la ‘Moreneta’.

Saint Germain de la Rouelle

Creía que ya había encontrado a todas las patronas de nuestro deporte cuando por casualidad me encuentro esta mención a San Germán como patrón de los ciclistas, concretamente belgas, elegido “después de muchas dudas y pacientes investigaciones”. Sin embargo, no he encontrado ninguna referencia más a este hecho, al menos en la red, por lo que agradecerá cualquier tipo de información adicional.

De todas formas, es curiosa la historia de este Saint Germain, conocido por sobrenombres como ‘el Escocés’, ‘del Mar’ o Saint Germain de la Rouelle –de la rueda-. Y es que cuando quiso cruzar el canal de La Mancha para continuar su apostolado no encontró ni barca ni pescador que le llevara. Sus plegarias al señor para que le ayudara a cruzar el estrecho se tradujeron en una rueda de carro con la que hizo la travesía. Esa es la razón del patronazgo que, como he dicho, no he podido confirmar. Eso sí, la festividad de este San Germán se celebra precisamente hoy, 2 de mayo.

jueves, 1 de mayo de 2014

El ‘Día del Trabajo’ es para reivindicar, no para celebrar

Del “en la situación en que estamos, poco hay nada que celebrar” al “por lo menos, que tengo un trabajo”: es lo que más he oído en 1 de mayo cuyo significado ha quedado totalmente banalizado y desvirtuado. Ese Primero de Mayo que conmemora esa lucha obrera de 1886 en el que cinco trabajadores pagaron con su vida la lucha por una jornada digna de ocho horas, que terminaría instaurándose años después. Algo que, pasados casi 130 años y con lo que está cayendo, incluso debería ser una reivindicación para muchos.

También se le llamó en tiempos de la Internacional Socialista ‘Dia la lucha obrera’: claro que en la sociedad aletargada actual eso de que nos llamen obreros nos suena incluso hasta insultante. Y se nos olvida que hoy es una jornada –como las 364 restantes, por supuesto- de reivindicación de los derechos de los trabajadores, pero también de los parados, de los manuales y de los intelectuales, de los asalariados y de los ‘por cuenta propia’, de los tradicionales y de los emprendedores. De los presentes pero también de los futuros. Quizá esa pérdida de conciencia de clase sea el problema más grave que tenemos para reaccionar. Y en este sentido los sindicatos son los que más deberían entonar un ‘mea culpa’, ya que su actitud, incluso su aptitud para enterarse no solo de lo que viene, sino de lo que tienen encima, es realmente vergonzosa y vergonzante.

Pero no nos equivoquemos y echemos la culpa de lo que sucede a los sindicatos… ni a la herencia recibida. La realidad es que, a día de hoy- -1 de mayo de 2014- no sé de dónde sacan nuestros gobernantes tanto optimismo respecto a la situación económica actual, esa que ya llevan controlando un par de años. Hay una ligera mejora en ciertas magnitudes socioeconómicas, pero hay otras –que fueron las que nos condujeron a la crisis actual, como el déficit y la deuda pública- que son muy negativas… y que se obvian por sistema. Claro que estamos ante unas elecciones y de esto no se debe hablar, ni siquiera desde la pseudo-oposición, ni mucho menos desde la tirana ‘troika’: ya tendremos tiempo pronto de enterarnos de la cruda realidad. Pero sobre todo lo que no marcha ni para atrás es el paro, la realidad macroeconómica que nos preocupa a todos, donde los datos hablan por si solos:

- En el 2011 (cuatro trimestre) había 5.273.600 parados (22,85%); en este primer trimestre del 2014, 5.933.000 (25,93%).
- Sólo un 54% de los adultos en edad de trabajar tiene un empleo, siendo esta la tercera tasa de ocupación más baja entre los 34 países de la OCDE.
- Un total de 1.978.900 de hogares españoles tienen a todos sus miembros en paro.
- El paro juvenil supera el 55%
- Los ingresos de los hogares españoles cayeron unos 2.600 euros por persona desde 2008.
- El 10% más pobre ha visto disminuir sus ingresos anuales a un ritmo medio del 14% entre 2007 y 2010, habiendo perdido un tercio de sus ingresos en esos años. Mientras, el 10% más rico sólo sufría una merma del 1% anual.

Los trabajos son cada vez más precarios, con una jornada laboral más larga y peor pagados, ya que la ‘oferta de mano de obra’ permite poner las condiciones, con situaciones absolutamente kafkianas, ya que hay gente con trabajo, con muchas horas de curro, pero que no le llega para vivir. Y los beneficios empresauriales –de empresaurio- aumentan, con lo que la desigualdad es manifiesta. Pero como estamos narcotizados con la esperanza de que vuelvan los tiempos felices del ladrillazo, ni queremos ni sabemos protestar.

Pues bien, esos tiempos no van a volver y tendremos que acostumbrarnos a vivir en un nuevo escenario, más pobre, pero posiblemente más justo… siempre que retomemos ese espíritu reivindicativo del 1 de mayo. Y es que, independientemente de lo bien que le venga esta situación a la base natural de los votantes del partido en el gobierno, no debemos olvidar que la crisis laboral actual tiene un componente tecnológico muy importante, y que esta minusvaloración de la mano de obra tradicional irá aumentando en el futuro, tanto en términos de calidad como de cantidad. Y ello se traducirá en los salarios, por supuesto.

Ante este panorama, las opciones que nos quedan son obvias:

- Asumir que nuestro rol es similar al de países como Indonesia, México, India… es decir mano de obra barata, mucho paro y un nivel de vida similar al de estos países.
- Admitir que se cree una casta de intocables, sin trabajo pero también sin apenas  prestaciones, que puede ser fuente de problemas sociales e incluso caldo de cultivo para una situación revolucionaria (hoy por hoy, complicado, pero…)
- Apostar por nuevas industrias y tecnologías para crear un empleo de mayor calidad y, al mismo tiempo, establecer un mecanismo de compensación con los menos afortunados, con los muchos que queden fuera –definitivamente- del mercado laboral, tipo Renta Básica, destinando a este salario social recursos que no son fundamentales en el Estado.

¿Ciencia ficción? También la jornada laboral de ocho horas lo era en 1850.

PD: He querido ilustrar este post con el coche sin conductor que está experimentando Google. Si una actividad como esa, que siempre hemos asociado al ser humano llega a automatizarse, ¿qué podemos esperar?