jueves, 28 de febrero de 2013

El ‘carné de ciclista’, en el Tour de Francia… y en España


Siempre he escuchado que el ‘carné de ciclista’ se obtenía al terminar el Tour de Francia: pues bien, varios millones de usuarios de la bicicleta en España van a tener que correr la ‘grande bouclé’ si quieren obtener ese requisito que, dicen las malas lenguas y cortas mentes, que se quiere implantar en nuestro país.

Bromas aparte, es cierto que dicha propuesta ‘asomó’ de forma tímida en una de las últimas reuniones protagonizadas entre la DGT y los colectivos ciclistas, en la gestión de este nuevo Reglamento de Circulación, tan necesario pero que no termina de despegar por una incomprensible actitud de oscurantismo oficial. Y tan tibia fue la pseudo propuesta como caliente la respuesta contraria a una iniciativa que no tiene parangón en ningún país del mundo, ni mucho menos en esa Europa a la que tanto recurren nuestros políticos cuando las comparaciones son favorables.

Ni que decir que si esta decisión se debe exclusivamente a factores de seguridad, volveremos a ser el hazmerreír continental. Pero si es por afán recaudatorio (cursos de formación, tasas de examen, multas…) sería mucho más absurdo aún. La seguridad no se consigue pagando, sino formando desde niños y concienciando –y sancionado, llegado el caso- a los conductores. Así, a bote pronto, entendería que se pudiera exigir algún tipo de seguro obligatorio, y más de responsabilidad civil que de accidentes. Pero ese es otro tema.

No le demos demasiada importancia a la ocurrencia, pero, eso sí, preocupémosnos profundamente de que tengamos gobernantes cuya capacidad pase por realizar sugerencias así.

PD: La imagen que acompaña esta entrada es de una iniciativa educativa que funciona desde hace más de diez años en Cartagena; no tiene nada que ver con la increible propuesta de Tráfico

martes, 26 de febrero de 2013

¿Italia ingobernable? No, si se escucha lo que el pueblo ha dicho


Independientemente del absurdo que significa elegir a la vez dos cámaras y que cada una de ellas tenga una proporción distinta, el resultado electoral de Italia tiene una lectura clarísima, a pesar de que los medios políticos e informativos –conservadores y tradicionales- sólo hablen de ingobernabilidad. Y que ya estén sugiriendo unas nuevas elecciones como forma de hacer borrar un resultado que habla por sí solo y que no dice otra cosa que el pueblo no quiere imposiciones –Monti, el tecnócrata de Bruselas, o de Bonn, solo ha tenido un 10% de los votos- y sí democracia.
Esa democracia directa se plasma en que el Movimiento Cinco Estrellas, de Beppe Grillo, ha sido el partido más votado, con un 25,55 por ciento de los votos. Pero el sistema no lo quiere traducir en mayoría y ésta queda, de forma absoluta, en el Partido Democrático de Pierluigi Bersani por una serie de coaliciones y ese ‘bonus’ -¿en base a qué?- de diputados que se da al ganador.
En el Senado es donde se complica todo, donde no hay una mayoría absoluta, ni de la izquierda ni de la derecha, porque no hay regalos, lo que obliga a los partidos al diálogo, esa costumbre que han perdido a base de mayorías absolutas dictatoriales, por la que no se les piden responsabilidades, o al menos eso se creen ellos. Y el ejemplo lo tenemos muy cerquita.
Pero la matemática electoral es simple y está muy clara: si Bersani (o Berlusconi, aunque en este caso caso es impensable por mero egolatría) pactan con Grillo obtendrán el respaldo para gobernar. ¿Y tanto miedo les da ‘dialogar’ con un partido cuya principal ambición es renovar y ‘limpiar’ un sistema podrido y obsoleto? Claro, es mucho mejor convocar nuevas elecciones, seguir gastando y gastando, y que luego el pueblo pague. Ese pueblo que ha hablado de forma muy clarita en estos comicios.

domingo, 24 de febrero de 2013

Más candidatos a firmar en el maillot


Muchos ya conocéis la historia de mi maillot de campeón del mundo (y si no, aquí la tenéis) y tengo que reconocer que en estos días he estado a punto de descolgarlo por dos veces. Desgraciadamente, a Eloy Teruel le sobró el último sprint, mientras que a David Muntaner y Albert Torres les faltó alguno más: seguramente, y pese a venir ‘accidentados’, echaron en falta la antigua distancia de la ‘americana’ de 60 kilómetros, que les hubiera dado un par de sprints más.

Ya sobre las condiciones del murciano avisaba en aquel post y el tiempo nos está dando la razón… aunque no deja de ser paradójico que no haya disputado ningún otro Mundial desde entonces, centrado como estaba en el ‘bodrium’. Eso sí, Teruel, todo pundonor, tendrá que enfriar su cabeza en algunos momentos de la carrera para subir a lo más alto del podio. En cuanto a los dos baleares, es cierto que no había escrito sobre ellos de una forma tan explícita, pero que los tenía en mi lista de ‘posibles’ tras ver su dominio los tres últimos años en los Nacionales y tras escuchar la confesión del de Establiments el pasado mes de septiembre sobre su anhelo de llevarse el ‘arco iris’ con su paisano y amigo… aunque esa caída en Aguascalientes estuvo a punto de frustrarlo todo.


¿Algún pistard más? Dependerá del trabajo que se realice con ellos, aunque hay algunos jóvenes muy, pero que muy interesantes, entre los que señalo al valenciano Julio Alberto Amores, que me ha cautivado desde junior y que el año pasado –en su primera campaña como sub23- ya fue medallista europeo.

En carretera, estoy seguro de que Alberto Contador estará en el podio del atípico –pero incluso más meritorio- Mundial contrarreloj de Ponferrada, el año que viene, y que tanto Valverde –tres veces ya en el podio- como ‘Purito’ tienen en sus piernas un ‘arco iris’. Y en BTT, tengo bastante confianza en el gallego Pablo Rodríguez al que su experiencia francesa en el BH-Suntour le debe llevar a un podio en la categoría ‘espoirs’. Al tiempo.

viernes, 22 de febrero de 2013

Desastre en el primer Mundial de scratch de la historia


Aunque dentro de la pista todo el mundo lo tenía claro, el sistema de cronometraje de Tissot tuvo ayer en el Mundial de Minsk un fallo a la hora de determinar las posiciones finales. Un error que ‘afectó’ a Albert Torres, que fue clasificado cuarto –haciéndonos ilusiones a los que no vimos la llegada en directo-, que luego fue colocado como duodécimo y finalmente, en el puesto inmediatamente superior. Fallo que, por otra parte, no es habitual en el cronometraje de Tissot Timing, a los que hay que agradecer que nos den en tiempo real los resultados de este tipo de eventos, algo sin lo que no se podría hacer un seguimiento a miles de kilómetros de distancia.

Pero lo que me vino a la memoria fue lo sucedido en el Mundial de Ballerup 2002, la primera vez que se incluía esta prueba en el programa, aunque algunos años antes se disputó como exhibición, con medalla de plata de Carles Torrent.

Y es que una de las pruebas más simples de la pista (gana el primero que pasa por meta de entre todos los corredores que estén en la misma vuelta) tuvo algunos problemas de reglamentación en sus inicios, ya que cuando uno varios corredores escapados doblaban, la carrera se ‘subdividía’ en dos partes. Me explico.

En aquella ocasión iban escapados cuatro ciclistas, el británico Tony Gibb, el ucraniano Volodymir Ribin, el alemán Stefan Stenweg y el suizo Franco Marvulli. Justo al doblar, se hizo sonar una campana que daba paso inmediato a un sprint del pelotón (por cierto la campana incluso se cayó) para determinar esos puestos, independientemente del número de vueltas que quedasen. A los de delante se los neutralizaba varias vueltas y se les ponía nuevamente en carrera para que dirimieran los primeros puestos de la clasificación ya sin el resto de los contendientes doblados en el velódromo.

La teoría, pausible, aunque absurdamente complicada, pero la puesta en práctica fue caótica. El suizo perdió vuelta en esos momentos de neutralización, y se descalificaba al ucraniano por pisar la zona azul. En fin, un caos para una prueba muy sencilla que ya parece haber encontrado su lugar en el programa mundialista aunque sea de las especialidades secundarias.

Foto de Miquel Alzamora, el representante español en aquella prueba, calentando para la misma.

jueves, 21 de febrero de 2013

Una prueba femenina que cambia para bien y otra que quizá debería hacerlo


Hoy ha sido la última ocasión que hemos tenido -aunque nos queda la final esta tarde- para ver una persecución femenina por equipos de tres corredoras. A partir de la próxima temporada –que empieza el lunes tras finalizar el Mundial, recordemos- esta especialidad se equipara a la masculina y las escuadras estarán formadas por cuatro corredoras.

Desde el punto de vista deportivo, es un indudable acierto ya que con cuatro integrantes son menos decisivas las individualidades y la prueba pasa a ser lo que dice su nombre, ‘por equipos’. Por el contrario, la medida perjudica a aquellas naciones con menos corredoras, y es que, a nadie se le olvide, el ciclismo femenino sigue siendo –salvo honrosas excepciones- el pariente pobre del masculino, que van a tener más dificultades para seleccionar corredoras, o incluso con fuertes diferencias entre ellas, por lo que se acusará más si cabe esa individualidad.

Por el contrario, la velocidad por equipos femenina seguirá con dos corredoras. En este caso, es una cuestión fisiológica ya que el esfuerzo de un 500 femenino es equiparable al kilómetro masculino. Incluir, por lo tanto, a una tercera corredora supondría que tuviera que cubrir una distancia agónica.

De todas formas, hay algo que no me convence de esta prueba que debería ser, como su nombre indica, por equipos, aunque ayer en Minsk vimos varios ejemplos de individualismo que afectan a la filosofía de la prueba.


Y es que algunas segundas corredoras ‘pasan’ de coger la rueda de su compañera de primera vuelta y se ‘chupan’ un 500 con un resultado quizá mejor que si hubieran seguido al estela, como mandan los cánones. Estas imágenes de Australia ayer, con Stephanie Morton ‘a su aire’ son el mejor ejemplo, pero no el único.

Insisto, es una apreciación personal y me gustaría que alguien me diera algún argumento, en pro o en contra. Pero de momento, algo no termina de cuadrarme en esta espectacular disciplina.

martes, 19 de febrero de 2013

¡Cagondeu, Toni!


Cuando ahora todo el mundo habla de la tecnología, de la preparación científica, de la comunicación, del ciclismo 2.0, pienso en algunos de los técnicos de la vieja escuela, de los que a base de cronómetro, intuición y experiencia marcaron un camino. Es cierto que estos métodos ya están absolutamente obsoletos y superados, pero en su momento, no hace demasiado tiempo, hicieron surgir a muchos grandes campeones.

Uno de ellos, Toni Cerdá, nos ha dejado esta mañana demasiado pronto, a la edad de 68 años, después de ser durante una década y media uno de las referencias en materia técnica de la pista española. Durante algún tiempo estuvo a la sombra de los rusos, especialmente en estos años pre-Barcelona 92, para luego emerger como máximo responsable, en unos años en los que pista española comenzó a cosechar sus primeros éxitos a nivel internacional. Los Moreno, Escuredo, Martínez Oliver, Santos González, Llaneras, Tauler y compañía no tienen sino buenas palabras sobre el de Algaida.

En mi caso, aparte de bastantes Mundiales juntos –hace poco presumía que había estado en cincuenta Campeonatos-, todos los años nos veíamos en las carreras mallorquinas, donde él ejercía como chófer del presidente del Jurado Técnico y donde ‘entraba’ yo también como radio vuelta en el mismo coche. Muchas horas, muchas charlas, muchas anécdotas, en un chapurreo de lenguas que llegaba a entender cualquiera, sobre todo el comisario de turno,… y que ya nunca volveremos a escuchar.

No obstante, siempre le recordaremos por una frase mallorquina, mezcla de fastidio, indignación o sorpresa, pero oportuna y plena de significado siempre, incluso en este luctuoso momento: ¡Cagondeu, Toni!

Foto de Rafa Carbonero en la pasada Challenge, con el presidente del Jurado, el belga Luc Geysen.

lunes, 18 de febrero de 2013

El peligro de las formaciones políticas estrafalarias


Andan en el PP (y me imagino también que en su media naranja PSOE, que en el fondo persiguen lo mismo) un poco preocupados por el derrumbe del sistema bipartidista. Normal, ya que se les puede acabar el chollo. Hasta tal punto que el PPresidente hablaba del peligro de surgimiento de formaciones “estrafalarias” como las que anidan en otras democracias europeas.

Solamente le diría que antes de hablar, reflexionara un poco y se preocupase de otros partidos quizás menos estrafalarios en su apariencia, pero cuyo líder es capaz de decir que “no he cumplido con mis promesas electorales, pero tengo la sensación de haber cumplido con mi deber”. Y se quede tan ancho.

O de normativas electorales que son capaces de cercenar la voz de las minorías, de los ciudadanos, por fomentar ese bipartidismo injusto, y que no se corresponde con el espectro social, al que se aferran sólo por sus mantener sus intereses.

O de la causa de abstenciones que, en próximas e inútiles convocatorias electorales como la del Parlamento Europeo, pueden y deben superar el 50% del electorado, sin que nadie quiera entenderlo ni asumirlo.



Por mucho que el señor PPresidente argumente que es mejor lo malo conocido –lo pésimo, a tenor del bochornoso espectáculo que nos están ofreciendo- que lo bueno por descubrir, le recordaría un concepto que ya he sacado a relucir en este blog: la tecnología está sirviendo para reducir, incluso eliminar, intermediarios. Y los políticos –aunque no les guste- lo son.

viernes, 15 de febrero de 2013

Regalos de Reyes (más vale tarde que nunca): a Baltasar, la Ley de Mecenazgo


Cuando escribí, allá por el 5 de enero, mi carta a los Reyes Magos, me dejé pendiente la tercera y última entrega, la dedicada al regalo que le pedía al rey Baltasar. Y es que, a pesar de la máxima prioridad con la que habla el Gobierno cuando se refiere a este proyecto, en el fondo se trata de un tema político. Y claro, puede ser tarde, mal… o nunca.

Me estoy refiriendo a la Ley del Mecenazgo, que desde finales de 2011 se perfilaba como una de las prioridades del Gobierno, con la que pretende afrontar el cambio en el modelo de financiación de la cultura. Y el deporte –aunque no se haya dicho explícitamente- debería de estar incluido en el mismo paquete.

De todas formas, que nadie se llame a engaño. A principios del mes de diciembre, asistía a las Jornadas de la Fundación Pedro Ferrándiz sobre Patrocinio Deportivo. Pues bien, en la hora larga de debate, no salió ni una sola vez a colación la palabra mecenazgo. Mucho me temo que puede ser una de esas excusas para ‘no hacer’ a las que se refería Alfonso López, director de Promoción y Comunicación de Endesa, que un verdadero aliciente para ‘hacer’.

Eso sí, el proyecto ministerial que se baraja también contempla el llamado micromecenazgo, una figura que permitirá a los ciudadanos, sin necesidad de constituirse en una sociedad, destinar pequeñas cantidades a determinados proyectos –entre los que imagino estarán las actividades deportivas, al menos las no profesionalizadas-, que podrán desgravarse íntegramente. 

Este microfinanciación sería el complemento perfecto para el crowdfunding, una iniciativa con enormes posibilidades y que ha hecho una tímida y no muy afortunada entrada en el mundo del ciclismo, en la inminente Vuelta a Andalucía. Y es que la Ruta del Sol ha recaudado, a través de la plataforma Mynbest, apenas un 2% de lo que aspiraba (254 euros de 12.000), aunque en este caso aparte de la novedad, y de la habitual y lamentable tendencia del ‘todo gratis’ que impera en el ciclismo, hubo algunos errores graves en el planteamiento.

Sea como fuere, hay que aplaudir el camino abierto por la ronda andaluza –y que se extiende a otros muchos ámbitos comunicativos que han denominado ‘Proyecto Ciclismo Andaluz 2.0’- y que ojalá se vea compensado en el futuro por este micromecenazgo, que ojalá nos traiga –antes de que acabe el 2013, el rey Baltasar.

jueves, 14 de febrero de 2013

Explicaciones sobre ‘lo español’ para un observador holandés


Philip Van der Ploeg es un periodista holandés con el que trabé conocimiento a causa del expediente por dopaje a Patxi Vila y con el que posteriormente he ido relacionándome más, principalmente a través de redes sociales y correos electrónicos, hasta tener una buena amistad. Hemos tenido dos ocasiones de conocernos personalmente –la última en el pasado Mundial de Limburgo-, aunque desgraciadamente aún no ha llegado ese momento. Espero que a la tercera sea la vencida.

De vez en cuando me pregunta por algunos aspectos de ‘lo español’ que no logra entender desde su mentalidad. No me extraña, pues muchas de sus cuestiones también se me escapan a mí. En todo caso, intento explicárselo de una forma lo más precisa que puedo, muchas veces recorriendo a anécdotas.

Alguna vez ya le conté ese espíritu español que entronca con la tradición medieval de la picaresca y sobre lo que ya escribí en este blog hace menos de un año. Pero hace unos días recurrí a una historia que los más veteranos conozcáis –directamente o por referencias-, pero que seguro no os extrañará a los más jóvenes, aunque afortunadamente no lo habéis padecido, ni lo padeceréis.

Recojo la misma versionada en el libro ‘El soldado alto’, autobiografía de Manuel Álvarez, una persona que pasó 40 años buscando al hombre que salvó su vida:

“Repito –subrayó el sargento-, no hay ladrones en la gloriosa Marina española. Los jefes y oficiales no admitirán queja alguna de nadie que alegue haber sido víctima de un hurto. Por la sencilla razón, y vuelvo a repetirlo, de que no hay ladrones en la gloriosa Marina española (…) Si alguien se lamentase, a uno de los jefes u oficiales, de haber sido objeto de un robo, se le tomará por mentiroso (…). Si alguien notifica que le ha sido robada una prenda, consideraremos o que él la ha vendido  o que ha dispuesto de ella de otro modo, y que está tratando de ocultar este hecho. Consideraremos que el que viene con una queja de este tipo está mintiendo, y recibirá el correctivo correspondiente”.

Dicho de otra forma, ¿merece la pena denunciar unos hechos cuando menos inmorales cuando lo ‘recomendable’ es mirar para otro lado o hacer simplemente lo mismo? Como diría otro compañero de tuiterío, Antonio Alix, 'Ejpaña es asín'.

De un par de carreras neoyorkinas a un campeonato internacional


De un par de carreras neoyorquinas para aficionados, a unas series mundiales con vocación de campeonato internacional. Hablamos del 'Red Hook Criterium 2013', una de esas competiciones ciclistas ajenas a la UCI y de la que merece la pena escribir por un doble motivo, independientemente de la entrada de Rockstar Games -la popular firma de videojuegos- como patrocinador.

Por un lado, su ‘público objetivo’, ya que están orientadas a ciclistas urbanos, que compiten en circuitos cortos, naturalmente en ciudades, y, por lo que vemos por el vídeo, por la noche, buscando una mayor espectacularidad, tanto para ellos como para los espectadores. No hace falta ni decir que estamos hablando de las ‘fixies’ –tan populares como controvertidas- como protagonistas de estas carreras.



Pero, por otro, nos interesa más que este evento es que tendrá escala española, concretamente en Barcelona, el 24 de agosto, ratificando la vocación innovadora que tiene la Ciudad Condal. Antes de ese momento, el circuito habrá comenzado en la 'Brooklyn Cruise Terminal' de Nueva York el 30 de marzo, para repetir en la ‘Gran Manzana’ con la ‘Navy Yard’, el 8 de junio. Milán, otra ciudad predispuesta a este tipo de eventos, cerrará el circuito en una fecha aún por determinar en los primeros días de octubre.

El desafío está lanzado. Si queréis más información, aquí la tenéis; si deseáis vivirlo más de cerca, incluso desde dentro, la cita es en agosto en Barcelona.

martes, 12 de febrero de 2013

Nuevas fórmulas para la difusión del ciclismo


Recabando esta mañana información sobre el inminente Mundial de pista de Minsk, he tenido noticia de que ninguno de los dos canales específicos deportivos que se pueden ver en España -Eurosport y Teledeporte- retransmitirá este evento.

Aunque a alguno de mis seguidores en las redes sociales esta decisión les ha parecido vergonzosa, tengo que reconocer que personalmente no me sorprende, aunque me moleste perderme los comentarios de Fernando Ruiz, Dori Ruano y Antonio Alix. Y es que cada vez está más claro que la televisión convencional -aunque en este caso estemos hablando de canales especializados- tiene demasiadas ofertas para su limitada parrilla, por lo que los deportes minoritarios -y buena parte del ciclismo lo es, aunque nos pese- lo tienen muy complicado para salir en antena.

Afortunadamente hay alternativas -via Internet- para esas retransmisiones y por ello hay que felicitarse de la decisión de la UCI de ofrecer en su canal de Youtube sus principales eventos en streaming, como es el caso de estos Mundiales de pista, al igual que sucedió hace un par de semanas con el ciclocross, con una excelente calidad, por cierto. Eso si, la audiencia será mas reducida, aunque al ser mas especializada, mas segmentada, ofrece nuevas opciones de marketing que tendrán que ser tenidas a partir de ahora en cuenta. Para los fieles, en cambio, solo se trata de cambiar de pantalla.


Pay per tuit

También hoy me he enterado de la decisión de @liveciclismo de cobrar una cantidad simbólica -un pago mensual de un euro- por seguir sus tweets, centrados en retransmisiones on-line de distintas pruebas. La idea no es mala, y la cuota, irrisoria, pero en un deporte acostumbrado al gratis total... Además cobrar por redifundir algo que otros producen gratis, puede originar algún que otro chirrido.

Sin embargo, la alternativa de esponsorización de este servicio no parece tan descabellada, al menos en términos de "cubrir costes" como planteaban los promotores de esta idea. Y es que, tomando como ejemplo mi propia labor en la Challenge de Mallorca, 75 tuits en la etapa reina, a más de 2.500 seguidores es un impacto global nada despreciable. Un hashtag publicitario en ellos o tuits comerciales intercalados podrían generar esos deseados ingresos. 

domingo, 10 de febrero de 2013

Más controles (de alcoholemia) ya


Hace unos días, me contaban que en Mallorca ningún cicloturista quiere ya madrugar los domingos para salir a montar en bicicleta. Prefieren esperar unas horas, aunque ello suponga reducir la salida. Pero lo que pierden de paseo lo ganan en seguridad. Al menos en la teoría.

Creo que no ha sido la circunstancia del atropello esta mañana del profesional holandés Bram Tankink, pero desgraciadamente sí la ocurrida varios centenares de kilómetros más abajo, en Málaga, a las 11,15, cuando dos cicloturistas de 34 y 55 años eran mortalmente arrollados en una carretera secundaria, con buena visibilidad ni complicaciones, según consta en el atestado.

El conductor doblaba la tasa permitida de alcohol.

Reconozco que es hacer cábalas, quizás incluso hablar de más, pero a esas horas no parece lo más probable una cañita de más en el aperitivo –lo cual es igual de reprochable-, sino el final de una noche de alcohol, juerga y cansancio. Justo lo que temen los ciclistas mallorquines.

Mucho hablamos de que habría que incidir en la formación vial desde las escuelas. No lo dudo. Pero mientras que la educación hace su trabajo a largo plazo, no debemos olvidarnos de la importancia del elemento represivo, y más en las actuales circunstancias. Con la urgencia que requiere parar una sangría como ésta.

No veo tan complicado incrementar los controles a los conductores: quien más, quien menos, sabe los ‘puntos calientes’ de la noche. Y haciendo una comparación quizá un poco desafortunada, lo mismo que sucede con el dopaje, más controles por sorpresa. E incluso un seguimiento personalizado a determinados individuos.

Porque este tipo de ‘dopaje’ es el que nos debería preocupar a todos.

Bienvenido Mister Marshall, versión 2013


Han pasado sesenta años y nos creemos que las circunstancias de este país son muy distintas. Desgraciadamente no.

Basta echar un vistazo al memorable discurso de Pepe Isbert en la inolvidable ‘Bienvenido Mister Marshall’, cambiando Villar del Río por Alcorcón, Andalucía por Madrid y alcalde por presidente de la Comunidad de Madrid para comprender que nada ha cambiado desde 1953. Es más, vamos a peor.


Y os recomiendo que veáis completa esta joya; así comprenderéis eso de que ‘quien no conoce la historia está condenado a repetirla’: http://www.youtube.com/watch?v=EYRU4ydedZc

miércoles, 6 de febrero de 2013

Doctor Wiggins & Mister Hyde

Aunque deportivamente la figura mas exitosa de esta Challenge de Mallorca haya sido Alejandro Valverde -vaya clase para ganar a lo campeón en su segunda carrera del año- a nivel mediático Bradley Wiggins se ha erigido en el autentico protagonista, quizá por la alta presencia de sus compatriotas en la Mallorca que no cesaron de animarle.

La relación del ganador del Tour y la isla viene de largo. Wiggins corrió hace muchos años el Cinturón de Mallorca y estableció muy buenas relaciones, como por ejemplo con el popular Tolo. Quizá por ello ha decidido comprarse una casa en Pollença donde sus correrías el pasado verano merecerían otro post.

Y es que los aires de la isla transforman al líder del Sky y en esta Challenge tan pronto veíamos a un Wiggins atento, dispuesto a firmar autógrafos como a pasar de largo ante la petición de una simple foto... por parte de una niña.

En el control de firmas de Palma no tuvo ningún problema para atender la habitual mini entrevista de Juan Mari Guajardo... antes de atizarle una patada a un hinchable de Coca Cola, solo por puro capricho. Y tras recoger el premio de la combatividad en esa primera etapa, lanzó el ramo de flores a una compatriota... a la que estuvo de mandar también por los aires el susodicho trofeo, que le entregaría finalmente en mano.

A los colegas de la prensa los atendió esta mañana en Alcudia, aunque antes había dicho que nones a cualquier entrevista. Pero peor les fue a los fotógrafos, ya que parecía empeñado en no dejarse retratar: desde poses lenguaraces como la de la imagen hasta taparse la cara cuando rodaba en plan entrenamiento hacia la salida de Campos, con la exageración de mandar montaña abajo una rueda pinchada... en el tercer percance similar que sufrió en la etapa reina.

Eso si, su actitud distó mucho de la de un Andy Schleck, por ejemplo, ya que se probó cuando se tenía que probar, trabajó cuando lo necesitaron los compañeros -lo que paradójicamente le dio su primer podio del año- y se entrenó cuando estaba establecido.

En fin, que los numeritos del alter ego del jefe de filas del Sky nos han tenido entretenidos, aunque realmente me quedo con su faceta de gran campeón del fantástico corredor inglés.

domingo, 3 de febrero de 2013

La UCI quiere más ciclismo para los Juegos Olímpicos


El mayor problema de los Juegos Olímpicos –según sus organizadores- es el peligro de sobredimensionamiento. Por ello, la inclusión de nuevos deportes e incluso de disciplinas se analiza con lupa, con el objeto de que no suponga un mayor número de deportistas.

La inclusión del BMX en Pekín 2008 supuso la salida del programa de algunas de las pruebas ciclistas, mientras que en Londres 2012 la ‘reestructuración’ para dar paso a las disciplinas por equipos femeninas conllevó la salida de algunas disciplinas clásicas.

De esta forma, el programa olímpico de ciclismo quedó centrado en las siguientes disciplinas, todas ellas en versión masculina y femenina: linea y contrarreloj en carretera (4 títulos), velocidad individual y por equipos, keirin persecución por equipos y omnium, en pista (10 títulos), mountain bike y BMX (dos cada uno).

Y aunque el ciclismo está seriamente amenazado en su presencia olímpica por el caso Armstrong y su suerte se decidirá en febrero –éste sería un punto que merecería una reflexión aparte-, la UCI considera que este programa olímpico puede y debe ser ampliado.

En carretera no se presenta ninguna propuesta –ni sería bien vista-, pero en pista, el éxito de las competiciones en el ‘Pringle’ londinense llevaba a McQuaid a anunciar la idea de pedir una prueba más, lo que se ha plasmado este fin de semana en la reunión del Comité Directivo UCI en Louisville. La puntuación podría volver a los Juegos Olímpicos, lo cual es una excelente noticia para España, y sin que ello suponga tener que aumentar ese número ‘intocable’ de participantes. Por el contrario, el incomprensible omnium –cuya suerte parecía echada antes de Londres- parece que seguirá siendo olímpico (snif), aunque hay disciplinas del programa mundialista que podrían ser mucho más interesantes. Los espectadores brasileños, bastante menos entendidos que los ingleses, pueden alucinar.

Con esa misma premisa se ha propuesto dar entrada al ‘eliminator’ en BTT. Una competición más –y tan espectacular como esta nueva disciplina- con los mismos participantes entra completamente en esos parámetros olímpicos. De hecho, en el pasado Mundial, justo un día después del XCO fue una auténtica fiesta. Por el contrario, no termino de ver la última propuesta de ampliación, la creación de una competición de BMX Freestyle. En este caso no me imagino a los protagonistas del BMX deportivo –llamémosle así- en una liza mucho más ‘artística’, aunque fuera después. Por el contrario, el dar entrada a los verdaderos especialistas del Freestyle supondría un aumento de personas que, hoy por hoy, es incompatible con el movimiento olímpico.

Andalucía ya no existe


Si hace unos días, escribía que echábamos en falta a Orbea en las carreteras y en los caminos, hoy, en el tradicional inicio de la campaña española en Palma de Mallorca, no puedo sino acordarme del equipo Andalucía. En este caso no se trata del simple cambio de estrategia de un patrocinador, sino de la desaparición pura y dura de una formación que en apenas ocho años de vida se había convertido en un clásico del ciclismo nacional, no sólo por ese primer equipo, modesto pero tremendamente combativo, sino por esa estructura de base, piramidal, con formaciones sub23 y juniors, que debería ser básica en el ciclismo.

Andalucía ya no existe hoy, ciclísticamente hablando. Durante todos estos últimos meses hemos ido conociendo –con cuentagotas, por Radio Macuto, pero con una tremenda realidad- las vicisitudes del conjunto andaluz. Primero la imposibilidad de sacar la formación profesional con ese esquema de las últimas campañas. Y luego, con ese sueño de seguir –para tomar nuevo impulso de cara al futuro- en la categoría continental, que se ha ido diluyendo día a día. Y aunque no media comunicación oficial por el momento, todos sabemos qué es el fin y, las oscuras razones que lo alimentan.

Una vez más, promesas políticas, más promesas y pocas realidades. Ninguna en este caso, jugando incluso con las personas. En fin, Andalucía ya no está en el pelotón y aunque siempre quedará la ilusión de una resurrección, casos como el de Galicia nos dicen que los sueños, sueños son.

En cualquier caso, gracias por estos ocho años de ciclismo.