miércoles, 31 de octubre de 2012

De la desobediencia civil a la económica


Como suele ser habitual, Jordi Evole nos dio el pasado domingo una lección de periodismo –para sonrojo de los medios convencionales- y de sentido común –para escarnio de nuestra clase dirigente- en un ‘Salvados’ con un tema no sólo de actualidad, sino que será vital en los próximos meses si queremos mantener un mínimo de dignidad social en ese Estado de Bienestar que están derribando de forma premeditada e interesada a marcha forzadas.

La Desobediencia Civil es la única forma de protesta –incluso de rebedía obligada para salvar la democracia- que nos queda a los ciudadanos que vemos que nos imponen normas injustas e ilegítimas, por mucho que quieran justificarlas por una falsa aritmética electoral que pretenden irrefutable e inquebrantable.

Sin embargo, el PP es consciente de esta situación y mientras que una parte de su aparato legislativo se dedica a desmontar el Estado de Bienestar para beneficio de los mercados, la otra mitad se dedica a parir a gran velocidad todo tipo de artimañas y argucias legales para impedir, bloquear y castigar la protesta ciudadana. Por ejemplo, las aparentemente inocuas Normas de Convivencia Ciudadana, o el vergonzoso y vergonzante Tasazo Judicial.

Sin embargo, hay un arma más poderosa que han aprendido a usar nuestros gobernantes. Si la clave de una protesta ciudadana es la cantidad –“no nos van a meter a miles de personas a la cárcel”- y la calidad –crear un líder, un icono como Gandhi-, la de los poderes públicos es, aparte de una violencia desmedida, el castigo selectivo, con detenciones aisladas y programadas para esos que llaman ‘los convocantes’, y donde más duele: no con un periodo de encarcelamiento que muchos asumirían en pro de la causa, sino en forma de cuantiosas multas.

Pero todo tiene sus alternativas: la desobediencia civil tiene que transformarse en una desobediencia económica, habida cuenta de quien mueve los hilos en esta crisis, ese Quinto Poder al que se aludía en ‘Salvados’. Por ejemplo, si se retirasen permanentemente todos los depósitos del banco deshauciador, tendría un problema pero que muy grave. O si durante un mes se evita la compra de todo producto alemán a favor de los nacionales, la Sra. Merkel posiblemente pensase de otra forma respecto a los españoles, aunque quizá peor. Si ‘marginásemos’ por espacio de una semana a una sola petrolera –al azar, pero siempre la misma- seguro que se acabaría con esas prácticas monopolísticas que fijan los precios de los combustibles al alza. Y si se señalase un día –no es necesario más, en principio- para evitar comprar en esa cadena de supermercados que no quiere donar sus productos caducados, posiblemente combinaría mejor economía y solidaridad.

Son simples ejemplos de desobediencia económica, más dolorosa y efectiva, que tan sólo necesitan comunicación –hoy en día bastante fácil a través de las redes sociales- y seguimiento, algo más complicado pero todo es empezar, ya que conllevan bastante menos riesgo: Y es que este tipo de acciones –al menos hoy en día- no son ni reprimibles, ni mucho menos sancionables.

lunes, 29 de octubre de 2012

Reconversión (III): Eduardo González Salvador o como comprender al ciclista en carne propia


El tercer capítulo de esta serie, dedicada a antiguos corredores que siguen en el mundillo ciclista, pero no como directores deportivos o auxiliares, tiene como protagonista a uno de los más destacados ‘amateurs’ a comienzos de los ochenta, aunque su carrera profesional solo duró dos temporadas -1984 y 1985-, ya que tuvo que elegir entre ciclismo y medicina, la profesión que le sigue vinculando a este deporte.
“Es posible que de no haber estudiado una carrera me habría mantenido más tiempo en activo. El ciclismo es un deporte que te da pocas alegrías y muchos malos ratos, y en esos malos ratos la cabeza da muchas vueltas, y la mía se preguntaba para que había estudiado tanto si ahora estaba pasando ese frío, o ese calor, en definitiva esas miserias… Por otro lado yo veía que si una vez terminados mis estudios no empezaba a ejercer, luego podría ser más complicado y que el tiempo jugaba en mi contra, de modo que dejé la bicicleta, comencé a trabajar en el Kas -como masajista- y ese año terminé la carrera, continuando en el equipo como médico”. Tras el conjunto vitoriano, CLAS, Festina, Coast, Comunidad Valenciana, Relax, Euskaltel-Euskadi –equipo al que ahora regresa-, Caisse d’Epargne y Movistar fueron sus ‘hogares’, sin olvidarnos de la propia Federación Española, de su consulta en Vitoria, o sus experiencias en otros deportes como atletismo, remo, automovilismo o fútbol.
Naturalmente nos estamos refiriendo a Eduardo González Salvador, uno de los primeros ciclistas españoles que pasaron por la Universidad y ni más ni menos que especializándose en medicina deportiva, lo cual no fue nada fácil de compatibilizar. “Tuvo sus momentos complicados, sobre todo en la última etapa como aficionado y en profesionales, porque la mayoría de las competiciones eran carreras por etapas y estas ausencias de clase había que recuperarlas después. Como anécdota recuerdo que los masajistas siempre se quejaban de lo mucho que pesaba mi maleta porque llevaba conmigo libros y apuntes”.
Ayudar al ciclista ‘destruido’
Reconoce que “en pocas ocasiones me han servido mis conocimientos en medicina cuando era ciclista, ya que por aquel entonces la medicina deportiva ni existía como tal. Eso sí, cuando sufrí la caída en la penúltima etapa de la Vuelta a España de 1984, ya sabía que tenía una fractura de clavícula antes de que llegaran los médicos a atenderme”. Por el contrario, su experiencia de ciclista sí le es de utilidad como médico. “Cuando ves a un ciclista llegar de la etapa, abatido, deshecho, ‘destruido’, como me decía Sergio Pardilla a su llegada al hotel a las diez de la noche después de la etapa reina del Giro del año pasado, empatizas totalmente con él, puesto que yo he pasado por eso antes y esas sensaciones no se olvidan en la vida. Eso ayuda sobre todo a comprender su estado tanto físico como anímico. Además, aunque parezca mentira después de 25 años casi sin tocar la bicicleta, hace unos dos años he vuelto a cogerla -ahora la de montaña, precisa- y después de perder unos cuantos kilos de peso nuevamente disfruto de ella, lo que también ayuda a recordar que es eso del dolor de piernas”.
Una de las cosas que más le importa es dar a conocer la labor del médico en un equipo ciclista “que es realmente extensa. Desde antes de iniciarse la temporada es el encargado de coordinar la batería de pruebas médicas a las que obliga la UCI a someterse a todos los ciclistas profesionales. Además en muchas ocasiones los médicos de equipo se encargan también, junto con el preparador, de realizar las pruebas fisiológicas propias del control del seguimiento del ciclista”.
En temporada, “nuestra labor podría resumirse en velar por la salud del ciclista, tanto a nivel preventivo como de tratamiento de patologías. A nivel de prevención, el médico ha de estar en contacto directo con otros técnicos como preparador, director, biomecánico, masajistas, nutricionista y con el propio ciclista para reducir al mínimo el riesgo de lesiones u otras patologías. Además contribuye a realizar el calendario de competiciones de los corredores en función de su estado de forma, periodos de recuperación…. Por no hablar de la labor sicológica que personalmente considero una de las más importantes”.
Despertando y acostando corredores
Finalmente, González Salvador nos precisa el trabajo en competición, “que va desde la elaboración de los menús de los corredores, hasta el control del estado de salud mediante una rutina diaria tanto antes como después de la carrera. Somos los que despertamos a los corredores cada mañana y los últimos que los vemos antes de acostarse. Si hay patologías o lesiones, tenemos que prescribir el tratamiento y hacer el seguimiento. Y en caso de accidente o enfermedad grave, coordinar la asistencia al corredor por parte del especialista correspondiente”.
A pesar de las horas de trabajo, se le nota feliz con su trabajo, aunque “como médico he vivido muy malos y muy buenos momentos. Entre los peores, uno de los más recientes, el fallecimiento de Xavi Tondo que nos sacudió durante el Giro del año pasado y dejó al equipo totalmente abatido. El susto más reciente, la caída de Angel Madrazo en la primera etapa de la Route du Sud de este año. Las primeras pruebas le diagnosticaron una fractura cervical realmente complicada, aunque luego se confirmó que no tenía ninguna fractura. Pero con la alegría apenas podía traducirle lo que no era grave. En cuanto a los mejores momentos, “me quedo con el podio en el Tour de Francia del 2000 de Joseba Beloki con Festina, ya que fue uno de mis primeros pacientes en mi consulta en Vitoria, diez años antes, cuando solo tenía quince años. También recuerdo el primer podio de Euskaltel en 2007 a cargo de Samuel Sánchez, al que también conocía desde edades tempranas”.
Y aunque al comienzo de este artículo nos comentaba que el ciclismo da pocas alegrías y muchos malos ratos, reconoce que “en este sentido sí que es cierto que recuerdo más los buenos que los malos momentos”. Y ojalá sea por mucho tiempo.

viernes, 26 de octubre de 2012

Louisville, un Mundial aún más necesario que Koksijde


Dentro de exactamente cien días se estará disputando –bien entrada la tarde española, por aquello de la diferencia horaria- la prueba élite del Campeonato del Mundo de ciclocross, en la localidad norteamericana de Louisville, la que definen como la más norteña de las ciudades del Sur de los Estados Unidos, o la más sureña de las del Norte. Será la primera vez que un Mundial de esta disciplina salga de Europa en sus sesenta años de existencia.

Y la comparación de la capital del estado de Kentucky con la catedral de Koksijde, el escenario del anterior Campeonato, puede parecer realmente odiosa. En las dunas de la localidad belga se congregaron 68.500 espectadores que pasaron por taquilla –de los que casi 45.000 llegaron en transporte público, más otro número indeterminado en 250 autobuses y 230 caravanas-, más otros 4.500 VIPS, entre ellos el propio monarca Alberto II y el primer ministro belga, así como 300 periodistas internacionales. En Louisville darían como excelente una asistencia entre 5.000 y 10.000 espectadores que pagarán 25 dólares por la entrada diaria (40 por el pase de dos días), mientras que el número de informadores será mucho más reducido.

Sin embargo, este Mundial no es sólo una excelente oportunidad para el ciclocross norteamericano y para la propia capital de Kentucky, sino que desde el punto de vista de la promoción internacional de la disciplina esta cita es casi más necesario que el del año pasado, y que me perdonen los puristas. El ciclocross es la disciplina ciclista que menos se ha extendido en los últimos años. Es cierto que en Bélgica es y será siempre una religión, pero en otros países en los que antaño el nivel era muy cercano al de los flamencos –Francia, Suiza, Italia…- la brecha se está abriendo peligrosamente. Incluso los Países Bajos y Chequia han perdido sus opciones de tratar de igual a igual a los absolutos dominadores tras el paso definitivo a la carretera de Lars Boom y Zdenek Stybar… y a la espera de la eclosión de Lars Van der Haar.

En los últimos años, las únicas caras nuevas que hemos visto en un Mundial de ciclocross masculino han sido, o bien anecdóticas –zimbabueses o japoneses- … o norteamericanas, sobre todo con Jonathan Page o Katie Compton, ambos subcampeones del mundo, sin olvidarnos de Matthew Kelly, arco iris junior en 1999. Es decir, que de comparsas nada.


De ahí la ilusión con la que Louisville y el ciclocross norteamericano – con Jeremy Powers y la propia Compton, a la cabeza- esté acogiendo este Mundial y que esperemos no se haya enfriado con el jarro de agua fría recibido con Lance Armstrong. Por que, para bien o para mal, el éxito de Loiusvulle será una garantía de futuro para el ciclocross.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Tour del centenario: ni guiños al futuro ni recuerdos del pasado


Tengo que reconocer que, en líneas generales, me gusta el diseño del Tour de Francia 2013, ya que me parece más equilibrado que los de anteriores ediciones y debe tener como protagonistas a los ciclistas que están en la mente de todos. Sin embargo, ni las cronos son tan largas como habría que desear –una treintena de kilómetros cada una-, ni la montaña tan selectiva -aunque variada, justo es decirlo- como podríamos pensar tras ese primer 'titular' que habla de cinco llegadas en alto. El equilibrio, desgraciadamente, ha sido a la baja.

Reconozco que debo realizar un análisis más detallado, pero en principio me encuentro con un recorrido, ‘clásico’, sin ningún guiño al futuro, a la innovación, a la renovación. Tan sólo aporta como novedad ese final vespertino en los Campos Elíseos, pero desde la vertiente del espectáculo, no la meramente deportiva, aunque llevo ya mucho tiempo pensando que determinadas etapas en ese horario de tarde serían muy positivas para el ciclismo.

Y si el Tour no hace un guiño hacia el futuro, tampoco se recrea en el pasado, a pesar de que en esta edición podría haber recuperado algunos de los mitos de esos cien años de grandeza y de leyenda. Reconoce el olvido imperdonable que ha tenido con Córcega en este siglo de existencia, pero poco más. Y acierta plenamente en dar un carácter exclusivamente francés a esa señalada edición.

Me hubiera gustado ver –aunque fuera en la primera semana de carrera- una gran etapa de montaña por los Pirineos, acabando en alguno de sus puertos históricos. O una contrarreloj de las de antaño, desde luego por encima de los cincuenta kilómetros. O una jornada que transcurriera por el pavés, como sucedía hasta los años ochenta, sin que fuera necesaria la dureza de la París-Roubaix. Y, por supuesto, una cronoescalada, que podría haber tenido como escenario el mítico Puy de Dome, la cima clásica últimamente más olvidada de la ronda gala.

Y es que la ‘grande boucle’ mira ante todo hacia el presente. Que no es poco.

martes, 23 de octubre de 2012

Un país de pandereta (VII): ‘A Dios rogando…’


Somos unos descreídos y así nos va. La ministra de Trabajo reza a la Virgen del Rocío para solucionar la crisis’ y una semanas después nos llega  el milagro de ‘San’ Adelson y su iglesia de Eurovegas con sus cientos miles de empleos libres de todo, incluso de dignidad. Hace unos días, el ministro del Interior profundizaba en esa misma línea divina, pidiendo al Papa rece por España, por lo que en breve tendremos otro filón laboral.

Pero mucho me temo que deberá ponerse a orar todo el Parlamento –incluidos los autonómicos, esos refugios de tiempo libre que propugna Cospedal- a San Judas Tadeo, patrón de las causas imposibles, para que esto se solucione. Y no lo digo por los cinco millones de parados, sino por la falta absoluta de racionalidad a la hora de crear verdaderas políticas que fomenten el empleo, más allá de esos gestos de beatería decimonónica.

Descartado por PPrincipios –neocon, claro- cualquier tipo de actuación desde el sector público, a pesar de la experiencia previa de una crisis muy similar hace ochenta años –salvo en la voracidad de los mercados-, no hay que mirar al cielo para buscar inspiración divina, sino simplemente para contemplar al sol, esa fuente de energía y de riqueza que podría hacer de España un paraíso. Y no turístico. O por lo menos emprender un camino distinto y más productivo que el ladrillazo especulativo. Es cierto que aún es cara, pero precisamente la inversión es lo que conlleva a la reducción de costes. Si a eso le sumamos una serie de tasas a otras fuentes energéticas más contaminantes podríamos tener un panorama que ni en los mejores rezos ministeriales: no sólo no dependeríamos del petróleo árabe, sino que nuestros queridos ‘aliados europeos’ podrían comenzar a adorar a nuestro sol. Y no porque les ponga morenos, precisamente.

A más corto plazo, el sálvese quien pueda… si nos dejan, que ni en eso podemos confiar. Esta mañana leía un preocupante informe, ‘Crear una empresa en España es más difícil que en Zambia’, en el que se comentaba que nuestro país ha caído al puesto 136 en lo que se refiere a facilitar un procedimiento básico y absolutamente necesario en la crisis actual.

En ese sentido, la solución que aporta Martin Varsavsky, y que se puede leer en los dos últimos párrafos de este artículo, no es más que sentido común… y la aplicación de lo que se hace en otros países, quizá no tan católicos pero si igual de ‘liberales’ como Gran Bretaña: exención de impuestos y otros costes laborales hasta que no se alcance una determinada rentabilidad que garantice la viabilidad, el futuro económico.

Y es que lo que no puede ser es aplicar el ‘A Dios rogando, y con el mazo dando’.

domingo, 21 de octubre de 2012

Ciclismo en naranja, blanco y negro


Aunque algunos compañeros hayan apuntado la posible existencia de razones extradeportivas para el ‘forfait’ de Rabobank, lo cierto es que en los Países Bajos todo el mundo entiende, y asume –que el matiz es importante- la decisión tomada por el banco de decir adiós al ciclismo profesional. Contaba muy bien Fran Reyes en ‘The High Road’ la sucesión de hechos polémicos que colmaron la paciencia de Rabobank. Y el hecho de que el último no sea el más importante es la confirmación de que las chispas desencadenantes de los grandes incendios son siempre minúsculas. Eso si, me comentan un hecho que puede haber pasado desapercibido en España como factor coadyuvante: la falta de grandes resultados deportivos, que podrían haber paliado esta publicidad negativa, o…

Lo único que no entiendo es el ‘punto de corte’ del patrocinio ciclista. Por qué ha metido en el mismo saco a las féminas que a los pros, aunque dejando fuera a Marianne Vos –aunque ésta es un cheque en blanco, publicitariamente hablando-. Por qué ‘salva’ al equipo continental cuando dice que “la perspectiva que tenemos es que no se va a producir una gran recuperación”, y al ‘off road’. Y, desde luego, por qué sigue con la Federación Holandesa hasta 2016 cuando va a tener que vestir –aunque sólo sea en el Mundial- a buena parte de los ciclistas a los que ahora ha abandonado. En todo caso, tiene que ser una decisión muy dura para Rabobank renunciar a la que ha sido su identidad de marketing en casi dos décadas. Si deportivamente puede parecer una decisión precipitada, está claro que en otros departamentos del banco han tenido que sopesarlo más detenidamente.

Del naranja Rabobank Team pasaremos, pues, a un equipo ‘marca blanca’. Eso si, que nadie se llame a engaño y agradezca el ‘gesto’ de la empresa patrocinadora de asumir durante un año más el coste de la escuadra: está claro que mantener unos contratos firmados –aunque sea sin publicidad- es más rentable en términos económicos y de imagen que arriesgarse a una más que probable sentencia contraria en los Tribunales.

Dicen que este 'White team' puede posibilitar la entrada de Giant como primer espónsor, lo cual algunos magnifican. Desde mi punto de vista, la presencia de fabricantes como patrocinadores principales no es la panacea, ni mucho menos. Por un lado, pueden (y deben) contribuir a que la UCI cambie su obsoleta postura sobre material. Pero, por otro, el ciclismo creció con la llegada de las marcas ajenas al ciclismo. Volver a este tipo de patrocinios es retroceder muchos años.

Otro naranja también ha sido protagonista de estas últimas jornadas, y lo será más mañana cuando Euskaltel presente su nuevo proyecto, aunque su estructura es ya un secreto a voces. Sinceramente tengo que romper una lanza a favor de Igor González de Galdeano, que ha comprendido que el único camino posible para mantener a Euskadi en la élite mundial es seguir en el World Tour, y eso conlleva un camino distinto al que se ha seguido en años anteriores.

No entro –ni él tampoco, supongo- en cuestionar a un sistema tan injusto, como ilógico. Sencillamente es lo que hay. Y si para ello tiene que fichar a un determinado tipo de corredores foráneos… De momento son sólo ciclistas con puntos –aunque algunos son muy válidos, no nos engañemos-, pero quien sabe si en el futuro se optará por otro tipo de especialistas. El modelo de GreenEdge –o del ya extinto Rabobank- es perfectamente equiparable y los jóvenes corredores vascos podrán tener las puertas abiertas si hay un cauce de comunicación fluido… y la suficiente clase para militar en un ProTour, que es algo que a veces se ha olvidado.

Y para terminar con los colores ciclistas, el negro, referido a esa decisión que mañana va a anunciar la UCI en relación al dosier de la USADA contra Lance Armstrong. Pero no lo digo por el porvenir del ex corredor americano, sino por el del máximo organismo ciclista y el de nuestro deporte. De las sanciones por dopaje con pruebas –controles-, se pasó a las interpretaciones –pasaporte ciclista- y ahora se puede dar un paso trascendental si se aceptan las acusaciones como base del hecho sancionador. No entro ni salgo en juzgar al heptaganador del Tour, simplemente en que se puede crear una dinámica ‘distinta’, pero que muy ‘distinta’ para el ciclismo.

sábado, 20 de octubre de 2012

Hemos ensuciado por encima de nuestras posibilidades


Si la situación de abandono de una persona se evidencia en su higiene personal, en una sociedad se manifiesta claramente en la limpieza de sus calles. Y nadie puede negar que nuestros pueblos y nuestras ciudades presentan una absoluta falta de cuidados que en algunos casos no sólo es preocupante, es realmente indignante.

Algún político iluminado ya ha sacado a relucir eso de que ‘la gente es muy guarra’. Y posiblemente no le falte razón en buena parte de de los casos. Claro que esto es cuestión de educación (algo que se está dejando de lado). Pero, de forma subsiguiente debería preguntarse si se la crisis nos ha hecho más cerdos ahora, aunque sólo sea por fastidiar al PP, ya que esas mismas calles estaban bastante más limpias tiempo ha. Excesos socialistas y situación (de limpieza) heredada, supongo que serán las manidas justificaciones.

Tampoco estaría de más que se cuestionara y nos respondiera por qué determinadas calles, de determinadas zonas, relucen bastante más que otras. Supongo que será porque allí la gente es menos puerca. O simplemente por qué los contenedores –tanto los de basura como los de elementos de reciclaje- rebosan. ¿Es que consumimos más en crisis o nos hemos vuelto más ecológicos? ¿O que los empleados encargados del servicio son unos antipatriotas que no quieren sacrificarse en pro de la promoción y salvaguarda de la imagen de España? No creo que vayan por ahí los tiros, sinceramente.

Y mientras que algún otro mandatario ya está proponiendo ‘sotto voce’ –hasta que pasan las elecciones, que entonces comenzará a chillarlo a voz en grito- emplear a los parados –a los que cobran el desempleo, claro está- para limpiar las calles que ‘enguarrinamos’, a mí solamente se me ocurre pensar en que hemos ensuciado por encima de nuestras posibilidades.

PD: La imagen que acompaña a este post se corresponde a una situación de huelga que debería ser excepcional… aunque comienza a ser desgraciadamente habitual.

jueves, 18 de octubre de 2012

Unos ‘Bits’ de ‘Lutherapia’


Con la sonrisa en la cara tras el último espectáculo de Les Luthiers –‘Lutherapia’, al que le quedan muy pocos días de vida en Madrid-, me entero que Tricicle toma su relevo en la capital de España desde esta misma tarde. Ni que decir tiene que ya he comprado las entradas para ver nuevamente al trío catalán, después de Terrific, Sit y Garrick, aunque en esta ocasión fue con su segunda formación, Clownic.



Aparte del humor, y de que ambos grupos están entre mis artistas favoritos, no hay muchos elementos en común entre ambos, ya que los primeros hacen gala de todos los recursos audiovisuales posibles –combinando como nadie narración y música- con el hilo conductor del psicoanálisis en ‘Lutherapia’, mientras que los segundos, mudos geniales, llevan a la máxima expresión el lenguaje no verbal, con Internet como excusa narrativa. No obstante, en esta ocasión uno de los números de ‘Bits’ –montaje que lleva representándose desde esta primavera por distintas localidades españolas- es un guiño al quinteto hispano-argentino.

Sin embargo, hay una nueva coincidencia y no es demasiado festiva, ya que, mucho me temo, no habrá demasiadas ocasiones más para volver a disfrutar en vivo con su originalidad. Les Luthiers, tras más de cuatro décadas a sus espaldas, han prometido regresar a España dentro de tres o cuatro años con ‘!Chist!, el espectáculo que ahora interpretan en Argentina, si bien sus números no son nuevos sino una "recuperación del patrimonio histórico, pero no nostálgico". Tras ello, no podemos asegurar que Carlos Núñez, Marcos Mundstock, Carlos López Puccio, Jorge Maronna y Daniel Rabinovich sigan con las ganas de hacer un nuevo esfuerzo colectivo.



De forma más oficial lo han asegurado Carles Sans, Paco Mir y Joan Gracia, que tras 32 años de carrera pondrán punto y aparte a su trayectoria cuando terminen esta gira, aunque la misma puede prolongarse aún tres o cuatro años… y no descartan un último espectáculo recopilatorio. Como bien dicen, “los artistas no acaban nunca de retirarse”.

En cualquier caso disfrutad con ellos y ni se os ocurra preguntaros si gente como ellos se merecen más que otros el ‘Príncipe de Asturias’ e incluso el ‘Nobel de la Paz’.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El ciclismo, hacia atrás


‘El Correo’ de ayer publicaba una entrevista con Álex de la Huerta, un aficionado al ciclismo de Basauri, de 25 años, que se dedica a montar en bici de una original manera, marcha atrás. Lógicamente se podrían hacer muchas ironías sobre esta curiosa afición, aunque en esta ocasión prefiero dejarlo en un titular ambiguo que invite al conocimiento de este ciclista.

Orduña y Urkiola, dos de los puertos míticos de Euskadi, han sido escenarios de sus ‘retro-escaladas’, aparte de exhibiciones de resistencia y otras menos convencionales como bajar escaleras, según cuenta, intentando convencer que no es ninguna locura su afición. Eso sí, aún no ha conseguido hacerlo sobre caminos de tierra al no haber encontrado aún una bicicleta apta para ello.

En todo caso, no es el único con esta extraña afición, ya que en Internet podemos encontrar algunos vídeos –como éste de César Agulles- o noticias sobre esta práctica, por lo que supongo que De la Huerta no tendrá excesivos problemas para encontrar personas que compartan su afición “para así hacer alguna competición o exhibición”.



Pero en lo que no puedo estar de acuerdo es en que denomine a esta práctica ‘modalidad’. Si aplicamos la definición del RAE –“modo de ser o de manifestarse algo”- todavía; pero si se quiere entender como sinónimo de disciplina deportiva, pienso que el ciclismo tiene formas más interesantes –algunas desconocidas- y sobre todo útiles, de manifestarse y practicarse, aunque en ningún caso quiero que se entienda esto como una crítica a las aficiones de este basauritarra.

domingo, 14 de octubre de 2012

Sugerencias para ‘Salvados’, aunque no hagan falta en Españistán


Hace mucho tiempo que no veo asiduamente la televisión ya que, cuando me interesa algo, no me marco horarios, lo grabo o lo busco a posteriori en internet. Pero todos los domingos que me es posible me siento después de cenar ante la pantalla a ver ‘Salvados’, uno de los pocos programas actuales que puede llevar dignamente el nombre de periodismo, entre la sobredosis de mediocridad, compadreo, manipulación o desinformación en que se ha convertido la televisión.

Cada semana me encuentro con temas manidos –todos interrelacionados y con el denominador común de esa marca España, perdón, Españistán, que tan interesados están nuestros políticos en promocionar-, pero tratados de forma novedosa, interesante y esclarecedora, en un formato hábilmente conducido por un Jordi Evole, tan notable profesional en las formas que utiliza como en el fondo de lo que trata.

Y aunque hay mucho aún por afrontar, desgraciadamente, quiero aportar mi granito de arena y sugerir un puñado de temas que podrían tener no uno, sino varios programas, antes de que la presión político-empresarial pueda poner en peligro la supervivencia del mismo, como parece que va a sucederle a ‘El intermedio’.

Hace algunos meses advertía del peligro que supone no hacer demasiado caso a esas Normativas que se vienen publicando a nivel municipal, que, bajo el argumento de fomentar la relación ciudadana, no son sino otra forma de recortes de libertades, bastante peligrosos en algunos casos, y justificados por un ya manido y falso “la actuación de unos pocos no puede empañar la convivencia de todos”. Por no hablar de las consecuencias económicas, digo recaudatorias, de dichas infracciones. Primera propuesta.

Otro tema interesante de tratar sería el ‘tasazo judicial’, ese conjunto de tasas que van a llevarnos a tener una Justicia para ricos y otra –o falta de ella- para pobres. Y es que 500 euros por presentar una demanda contra una sentencia de despido, 200 por recurrir una multa de Tráfico o 350 por reclamar una negligencia médica no están al alcance de muchos. Y más cuando la Justicia, de ciega, tiene muy poquito. En este caso, prevenir sería mejor que curar.

La Sanidad –uno de los pilares del Estado del Bienestar que más se está tambaleando- también daría para otro ‘Salvados’, pero desde muchos enfoques: el negocio de las empresas que soterradamente la están privatizando, el calvario de los ‘sin papeles’ para resistir asistencia –y que tan acertadamente mostró hace unos días ‘El intermedio’-, las personas que han fallecido por no haber sido atendidas a tiempo a causa de los cierres de centros sanitarios, el repago (copago es un eufemismo, no se nos olvide)… La lista, desgraciadamente, es interminable. Y el empeoramiento de la Sanidad es el mayor atentado al Derecho a la Vida, aunque algunos entiendan este concepto de forma muy distinta.

Y por no extenderme demasiado –si me hacéis caso, prometo una segunda relación-, no estaría nada mal que dierais un ‘repasito’ a los sindicatos, esos que tan bien han vivido en años anteriores y que ahora quieren capitalizar las protestas sociales pero desmarcándose de la lucha laboral que deben tener en el día a día en todos los frentes, sobre todo en las propias empresas y organismos públicos, donde se han diluido desde que comenzaron a perder privilegios como el dejar de estar liberados. 

sábado, 13 de octubre de 2012

Ciclismo muy poco convencional (nuevos protagonistas)


Esta semana, uno de los mejores riders del mundo, el británico Martyn Ashton, ha sido un feliz descubrimiento para bastantes compañeros, como protagonista de un vídeo en el que demostraba sus habilidades, pero no con una bicicleta convencional, sino con la Pinarello Dogma 2 con la que Bradley Wiggins y sus compañeros en el Sky afrontan la temporada de carretera.


Pese a ello, tengo que reconocer mi ‘debilidad’ por el escocés Danny  MacAskill, que ya fue protagonista en este blog hace poco más de un año –en la primera serie de 'Ciclismo muy poco convencional'-, y del que no me resisto a poner este vídeo, en un escenario perfecto para sus habilidades.


Por si os habéis quedado con ganas, aquí tenemos a los dos pilotos en una grabación para las Red Bull Street Sessions.


Y si os ha picado el gusanillo, una recomendación parecida, con este excelente documental ‘When the trail ends’, estrenado a lo grande hace menos de un mes en Las Vegas, y que tiene como protagonistas en escenarios extremos de China, Nepal, Argentina o Estados Unidos, a algunos de los mejores ‘free riders’ del mundo como Darren Berrecloth, Cameron Zink, Kurtis Sorge, James Doerfling y nuestro Andreu Lacondeguy. Disfrutadlo.

jueves, 11 de octubre de 2012

Escuredo: enhorabuena porque aún tienes mucho que aportar



Hace algún tiempo escribí que, entre los ciclistas que me hubiera gustado tener su firma en el maillot de los campeones, por encima de todos estaba José Antonio Escuredo, que se retiraba del más alto nivel con cinco subcampeonatos mundiales –y otro olímpico-, pero sin lograr ese arco iris que hubiera supuesto la guinda –merecidísima- de su carrera deportiva.

Pues bien, ayer logró ese anhelado título mundial. Y aunque haya sido en la categoría de masters 40-44, su actuación y sus registros –con un 10.329 que hubiera sido el mejor tiempo absoluto en el reciente Nacional de Palma, y eso que se equivocó como un juvenil en el lanzamiento- ponen a las claras la inmensa clase que todavía sigue atesorando el mejor velocista español de todos los tiempos.

Y como tuiteaba esta mañana Itmar Esteban, hay que felicitarle “no por ganar el Mundial, sino por hacerlo demostrando, una vez más, que tiene muchísimo que aportar a la velocidad”. Que a nadie se le olvide que, entre otros, entrena a Alfonso Cabello, medallista en el kilómetro en los recientes Juegos Paralímpicos.

FOTO: Larry Hickmott / Trackcyclingnews.com

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿Cuándo y cómo pueden cambiar el maillot los equipos ciclistas?



Argos-Shimano, a finales de marzo –cuando se oficializó el patrocinio del proyecto 14ti-; Caja Rural, en ese prólogo sanferminero de la Vuelta a España; Vaccansoleil, hace una semana en ‘Il Lombardía’, o Movistar, en el recién iniciado Tour de Pekín. Todos ellos hicieron un cambio en su vestimenta, pero por diferentes razones, contempladas de forma más o menos clara en la reglamentación UCI.

El artículo 1.3.035 establece que cada equipo no puede tener nada más que una vestimenta –en lo que se refiere a colores y disposición- que debe permanecer sin modificación durante toda la temporada. Y que esa uniformidad debe ser idéntica para todos los corredores (1.3.043), excepción hecha de maillots especiales de líder o de campeón. Eso sí, se autoriza a que se intercambie el orden de inscripción de los dos patrocinadores principales que figuran en el maillot, entre una prueba y otra (1.3.039), algo que era antes bastante habitual, aunque ahora no lo es tanto. Fue el caso del Lotus-Festina español que pasaba a ser Festina-Lotus fuera de nuestras fronteras o el del Relax-Bergasol que intercambiaba sus patrocinadores en Bélgica.

No obstante, es posible el cambio permanente de la vestimenta, que debe ser debidamente justificado y sometido a la aprobación del presidente del Consejo del UCI WorldTour, o de la Comisión de Ruta, según los equipos. Ni que decir tiene que el caso del Argos estaba plenamente justificado al oficializar a sus patrocinadores.

En el mismo artículo, sin embargo, se autoriza un cambio puntual para una prueba completa cada año, que también debe tener la pertinente aprobación previa antes referida. Es el caso del Vacansoleil que estrenó un maillot especial en la clásica lombarda más que como homenaje a Coppi, a Bianchi, su patrocinador técnico.

Más fácil de entender es el caso de Movistar en el Lejano Oriente, que llevará la inscripción de China Unicom, socio de Telefónica en el país asiático, en el cuello y brazos del maillot, así como de su marca comercial Wo, en los laterales de toda la indumentaria. Y es que el artículo 1.3.042 posibilita que estas inscripciones publicitarias –las que no atañen a los patrocinadores principales- puedan variar según las pruebas y los países.

Por el contrario, la excepción que se hizo con Caja Rural en la Vuelta a España fue excepcional –valga la redundancia-, ya que no se podía argumentar ninguno de los epígrafes reglamentarios para autorizar un cambio que sólo afectaba a una etapa. Sin embargo, la UCI entendió las razones publicitarias –o culturales- de los navarros y accedió al uso puntual de ese original maillot.

Por ello –y teniendo en cuenta la cada vez mayor importancia del merchandising en el ciclismo- creo que se debería apostar por una normativa más permisiva en lo que se refiere a cambios de indumentaria –colores, sobre todo- y de publicidad, al estilo del fútbol. 

lunes, 8 de octubre de 2012

No hay que reducir ni el número de diputados ni sus sueldos: comencemos con sus privilegios


Hasta un 77%, tres de cada cuatro ciudadanos, comparte los argumentos de los manifestantes del 25-S en las proximidades del Congreso, según publicaba este fin de semana una encuesta de ‘Metroscopia’ para ‘El País’, algo que ratifica –aunque no hacía ninguna falta- ese deterioro de la clase política al que se hacía mención en el auto del juez Pedraz y que tan mal sentó a los ‘aludidos’. 

Pura hipocresía. Lo saben y bien, aunque no lo quieran reconocer. Pero lo que es peor, aprovechan ese malestar para lanzar algunas propuestas populistas e interesadas sobre recortes en las instituciones, en esa clase política, para hacernos creer que la cultura del sacrificio –consecuencia de ese ‘hemos vivido por encima de nuestras posibilidades’ que aburre- comienza por ellos mismos. 

Por ejemplo, durante este verano nos hemos hartado de escuchar esa reducción de ‘escaños’ en los parlamentos autonómicos -que en la mayoría de los casos resulta bastante complicado ya que obligaría incluso a cambiar el Estatuto de Autonomía- y que conllevaría importantes ahorros. Independientemente de que en Comunidades como Madrid el centenar de diputados es casi insultante, una reducción en el número perjudicaría a las minorías… salvo que se aplicase otro sistema electoral más proporcional que el injusto D’Hondt.  Claro, esta propuesta alternativa jamás saldrá de los labios del PPSOE. 

Peor aún es el ‘ejemplo de austeridad’ de doña Dolores en Castilla-La Mancha, que va a quitar el sueldo de un plumazo a sus señorías, dejando su actividad como un ocio para el tiempo libre de aquellos privilegiados que ya tienen otros ingresos –salariales o más bien de renta- de que vivir. Eso sí, a los asesores, elegidos a dedo de entre los afines, que no les falte de nada. 

Pues bien, volviendo a ese 77% de españoles a los que se aludía en el primer párrafo –y entre los que me incluyo-, lo que queremos es la eliminación de instituciones inútiles –comenzando por el Senado y las Diputaciones- y no la denigración de las verdaderamente necesarias, aunque estas deban modificarse para ser verdaderamente democráticas y representativas. Y por supuesto, la eliminación de todas esas prebendas innecesarias que han contribuido a esa deslegitimación y a lo que hace no mucho me refería. 

Y por supuesto, aplicar a nuestros políticos el mismo baremo de productividad que ellos aplican a los funcionarios y trabajadores. ¿Qué es eso de ir al puesto de trabajo –en el caso de los diputados y senadores- sólo de septiembre a diciembre, y de febrero a junio o que el absentismo no esté castigado con el despido?

sábado, 6 de octubre de 2012

Se abre la brecha Norte-Sur en la pista


Aunque ya me habían llegado algunos rumores, no ha sido hasta mediados de esta semana cuando he podido enterarme de una forma más amplia de los cambios que proyecta la UCI para la pista a partir de la próxima temporada, esa que se iniciará apenas dentro de cuatro meses y medio, al día siguiente -25 de febrero- de los Campeonatos del Mundo de Minsk. 

Básicamente, se trata de realizar una pirámide de competiciones: abajo, todo el calendario internacional; en medio, las Copas del Mundo, y en la cúspide, el Mundial. De una lógica aplastante y que sería perfecta en un mundo perfecto. Pero en la actual situación de crisis económica mundial, mucho me temo que va a contribuir a que se abra un poco más la brecha entre Norte y Sur, es decir, entre los países pujantes y con recursos, y aquellos con problemas. No hace falta decir en cuál de estos se encuentra España. Y tampoco hace falta saber mucho para encontrar peligrosos paralelismos con el UCI World Tour y los calendarios continentales y lo que ello ha supuesto. 

Posiblemente sería más correcto comenzar el análisis desde el peldaño más bajo, pero la gravedad de este nuevo sistema se comprende perfectamente si nos vamos a la cima: la clasificación para los Campeonatos del Mundo será nominativa y tendrá en cuenta exclusivamente los resultados de la Copa del Mundo de la misma temporada, con la obligatoriedad de haber participado en, al menos, dos de las tres mangas que tendrá esta competición –cada vez más restringida en número y ubicaciones- así como en el Campeonato continental correspondiente. 

Si tenemos en cuenta que las tres mangas este año van a ser en Cali, Glasgow y Aguascalientes, y que aunque cambie para el año que viene, lo que está en boga son los escenarios extraeuropeos –Astana, Pekín, Sydney o Melbourne son algunas de las sedes de los últimos años ante las renuncias de las tradicionales ubicaciones europeas-, nos podemos comenzar a imaginar lo que costará estar presente en un Mundial, teniendo en cuenta, además, que no vale llevar a un corredor para varias pruebas si no se ha clasificado personalmente en todas y cada una de ellas. 

Por otro lado, esta medida acabará con los ‘paracaidistas’, con los pistards que no hacen toda la temporada pero que compiten en el Mundial. A partir de ahora, quien desee estar en la cita con el arco iris tendrá que estar en activo desde octubre o noviembre hasta febrero. La compatibilidad de la pista con la carretera puede dar un nuevo paso para resquebrajarse –tras ese desastre de programa olímpico-, y eso es muy grave. 

En cuanto a la participación en las Copas del Mundo, deja de ser libre y se limita a corredores con puntos en la clasificación UCI. Hasta cierto punto también es lógico -ya pasa en el BTT-, aunque nuevamente obligará a un peregrinaje internacional a los futuros candidatos. Para ‘ayudar’, el máximo organismo mundial establece que las Federaciones Nacionales deberán organizar al menor una prueba internacional registrada en el calendario UCI en su territorio, cuya categoría –en tres niveles- dependerá del número de plazas que hayan tenido en los Mundiales. 

Por otro lado, la UCI ha decidido que, también la próxima campaña 2013-14, la persecución por equipos femenina se dispute igual que la masculina, es decir, con cuatro corredoras y sobre 4.000 metros. Con ello, se primará más el trabajo conjunto de los equipos, de las cuatro integrantes, que de aquellas naciones que contaban con una corredora que podía marcar diferencias. Eso sí, será mucho más complicado que ahora para los ‘pobres’ formar una cuarteta de garantías que un trío. Por cierto, esta medida también podría ser aplicada a la velocidad por equipos femenina, ¿no?

Del omnium, en cambio, no se ha dicho nada, pero las manifestaciones de Pat McQuaid tras los JJ.OO. de Londres iban en el sentido de mantener esta prueba en el programa olímpico e intentar incluir una más –la puntuación-, sin aumentar el número de participantes. Claro que en este caso, la decisión compete en exclusiva al COI y la UCI, como hizo en 2009, solo dirá la última palabra: Si, por supuesto.

jueves, 4 de octubre de 2012

Sólo dos festivos caerán en lunes en 2013


El Gobierno PPopular se está convirtiendo en especialista en ‘modular’ lo que no había prometido y hacer caso omiso de lo que había anunciado a bombo y platillo. Cuanto ruido metieron tras las elecciones sobre el traslado de los festivos que caen entre semana en aras de la productividad… sin que en este calendario del 2012 se produjera ni el más mínimo cambio. 

Todo hacía pensar que, tras un minucioso, ponderado y dialogado estudio, se cambiaría bastante el de 2013. Pero hete aquí que ya lo tenemos publicado y vemos que tan sólo se han trasladado dos de las doce fiestas nacionales –en el ámbito de la Comunidad de Madrid- al lunes. Por un lado, el día de San José se adelanta una jornada –del martes 19 al lunes 18-; pero el otro cambio es mucho mejor, ya que la fiesta que aparece en lunes es porque se ha movido ¡desde el domingo: el próximo día de Reyes será el lunes 7 de enero de 2013. 

Eso sí, hay que reconocer la inmensa fortuna de que este año días como el 12 de octubre caiga en sábado, o Todos los Santos y la Constitución, en viernes, aunque nadie ha osado ‘tocar’ el 15 de agosto, que será jueves –aunque el puente en verano es menos puente-, ni mucho menos esa aberración de dos festivos unidos como el 1 y el 2 de mayo, que para más INRI caen en miércoles y jueves. Puente, no: superacueducto. 

Con todo, lo verdaderamente grave es que, como escribía a comienzos de año, existan una treintena de jornadas –no variará mucho en 2013- en las que sea fiesta en al menos una Comunidad, con el lógico desbarajuste en las relaciones entre las empresas ubicadas en distintas regiones.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Howding: un casco revolucionario pero ¿con futuro?


Para todos aquellos ciclistas urbanos que piensen que –con más o menos razón, pero con escasa racionalidad- el casco es un engorro que no debería ser obligatorio en tramos urbanos, aquí os traigo un nuevo prototipo que no es tal, aunque su promoción nos lo venda como el ‘casco invisible’.
Y es que, en realidad, se trata de un sistema de protección de la cabeza sin las incomodidades del casco –peso, volumen, transpiración, portabilidad…-, algo similar a un collarín ortopédico, pero que gracias a la mecánica del airbag, su detector de movimiento lo activa en caso de aceleración excesiva o desplazamiento no natural.
 

Un invento revolucionario, a cargo de dos estudiantes suecas de diseño, llamadas Anna Haupt y Terese Alstin, que responde al nombre de Howding, y que no sabremos si terminará cuajando a pesar de su sencillez, ya que su precio es de unos 600 euros y, como ocurre con los Airbag, sólo sirve para una vez: si se dispara hay que comprar uno nuevo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Decíamos ayer… (los Nacionales de pista un año después)


Aunque en mi mente tenía una imagen muy distinta del anterior Campeonato de España de pista en relación al disputado este fin de semana, cuando leí lo que había escrito hace un año comprobé que eran muchas las similitudes entre ambos eventos.  

Quizá la diferencia fundamental –que no lo es tanto- es que en el anterior Nacional algunos llegaron muy cortos de forma pensando en ese apéndice veraniego de Londres 2012… que ahora lo han hecho –o simplemente no han acudido- por que aún continúan con la resaca post-olímpica. Por no hablar de que apenas ha habido revelaciones en este evento, cuando pienso que este primer año de la Olimpiada es el mejor para que los ‘meritorios’, aquellos corredores con cualidades para la pista pero ajenos al ‘equipo nacional’, busquen su oportunidad internacional en esta disciplina. En su descarga diremos que la temporada de carretera se dejó sentir en las piernas de muchos y que pese a los intentos de la UCI, en España sigue siendo francamente complicado combinar estas dos disciplinas.
 
Decíamos ayer, es decir, hace un año, que tenía un mérito especial ver a un David Muntaner tan soberbio en estos Nacionales, en los que se llevó cuatro otros, algo que no logró ningún otro competidor. Y lo escrito entonces vale para ahora, lo mismo que lo de Torres. Eso sí, habrá que seguir con interés la evolución del menorquín, nuestro mejor proyecto de futuro, que sigue con ese ‘sueño’ –tan justo como lógico- de probar fortuna en la carretera, aunque ello le suponga dejar los velódromos en un segundo plano. Si fuese británico o australiano, ya estaría en Sky u Orica, pero… En todo caso, ojo a las palabras de su paisano, que se marca como objetivo de la pareja balear un oro mundialista en la madison.

Detrás de los dos baleares quiero volver a señalar a dos valencianos como Sebastián Mora, cada vez más sólido, y Julio Alberto Amores, que trató de tú a tú a los mejores especialistas, con una interesante progresión en un un año; los murcianos, en su línea combativa, mientras que se esperaba algo más de los catalanes, aunque en el caso de David de la Cruz se le pueden aplicar las eximentes de temporada realizada y futuro garantizado.

La única verdadera revelación de este evento ha sido José Moreno, ganador de tres oros y una plata en las cuatro disciplinas de velocidad. Ausentes nuestros dos mejores especialistas, los olímpicos Juan Peralta –aún en rodaje- y Hodei Mazkiarán –lesionado-, las referencias pueden ser incompletas al no existir comparación directa, aunque el castellano-manchego –sub 23 de primer año, no se olvide- exhibió muy buenas maneras y posee ese desparpajo de los grandes especialistas. Por cierto, por primera vez en muchos años Cataluña no alineó equipo de velocidad y su ausencia fue sentida por muchos, comenzando por mí mismo, dado todo lo bueno conseguido en los últimos años –campeones de forma consecutiva desde 2005 a 2010-, aunque nos aseguran que el relevo está garantizado a medio plazo. 

Y terminamos con las féminas. Si en 2011 Leire Olaberria eclipsó a sus ‘delfines’, en 2012 su ausencia no sirvió para que cobraran ese protagonismo que se espera y se desea. Me quedo con los detalles apuntados por Irene Usabiaga en la puntuación. En cambio, entre las velocistas ha existido una mayor igualdad entre Tania Calvo y Helena Casas –con Mar Manrique todavía mirando desde muy lejos-, un ‘pique’ que debe ser muy positivo para todas ellas de cara a conseguir la presencia femenina en Rio de Janeiro 2016 que no se pudo conseguir en Londres.