jueves, 30 de agosto de 2012

Viviendo la Vuelta a España desde la cuneta


Tengo que reconocer, a pesar de mis dudas aún no solventadas, que la fórmula que ha preparado Unipublic para la Vuelta a España 2012 está dando el resultado deseado, ya que la emoción está siendo la nota predominante en (casi) todas las etapas disputadas hasta la fecha. Sin embargo debemos ser sinceros y pensar que buena parte de este éxito se debe a la igualdad existente entre el ‘repoker’ de protagonistas en estas dos primeras semanas que se cumplen mañana.

Una vez más se demuestra que son los ciclistas los que endurecen los recorridos: Y un supermotivado ‘Purito’, un siempre ambicioso Valverde, un “nervioso” –entre comillas- Contador y un opositor foráneo –y por ello necesariamente “odiado”, también entre comillas- como Froome son la mejor receta para el éxito. Y es que si el presumible dominio del madrileño se hubiera plasmado como creía de forma abusiva, el interés de la Vuelta 2012 no sería el mismo. Esperemos que la mortal trilogía Ancares-Lagos-Cuitunegru no mate la carrera antes de tiempo.

El interés se vive tanto en las mayores audiencias retransmisiones televisivas –sigo sin entender que La 1 capte muchísimos más televidentes que TDP cuando técnicamente tienen casi los mismos telespectadores potenciales- como en las cunetas y las aceras.

Desgraciadamente, y por mucho público que haya en las carreteras, la Vuelta está orientada de forma casi exclusiva para la televisión. Estos días he andado por Galicia donde he podido vivir ‘in situ’ este interés por el deporte de las dos ruedas como un aficionado más, sin ninguna de las ‘obligaciones’ que tengo en otras pruebas.

He comprobado que la ‘cápsula de seguridad’ que envuelve los diferentes recorridos, en especial los puntos clave como las salidas y llegadas, o los puertos de montaña, tienen restricciones de acceso muchas veces excesivas y que los policías locales encargados de la vigilancia apenas disponen de información para discernir excepciones.

Igualmente pude ver que la información de la carrera hacia el público es muy escasa, más bien nula. Antaño el coche que abría carrera llevaba un locutor que iba informando de cómo se iba desarrollando la prueba. Hoy es fácil estar al tanto con la radio o con los smartphones… pero no estaría de más recuperar esta costumbre. Y más cuando en una meta como la de Sanxenxo no había megafonía por lo que no se escuchaba al ‘speaker’ a escasos 300 metros de la llegada.

Por último, y lo que me parece más preocupante, es que los patrocinadores orientan sus actuaciones en la Vuelta hacia la televisión y hacia sus ‘invitados’, pero hay una ausencia preocupante de acciones comunicativas de las firmas hacia el público, cuando es ésta –al menos en teoría- una de las funciones más interesantes del patrocinio y más en los tiempos que nos ha tocado vivir.

De todo ello apunto una conclusión sobre la que ya profundizaré: los aficionados son capaces de aguantar estas incomodidades al ser gratis, pero habría parte del público que directa o indirectamente –por acciones de patrocinio- estarían dispuestas a ‘pagar’ por tener una mayor calidad a la hora de seguir la Vuelta a España.

lunes, 27 de agosto de 2012

El Blanco sueño de una noche de verano en el dorado exilio portugués


Hasta cinco días de la Vuelta en Galicia nos permiten incidir en la escasa presencia de aquella Comunidad en el pelotón de la ronda. Pero no voy a hablar de lo que se pueda echar en falta a un proyecto como el del Xacobeo o similar, sino simplemente recordar que los dos corredores de aquella tierra más destacados en estas últimas semanas han sido protagonistas no muy lejos de Galicia, exiliados en la vecina Portugal.

De uno de ellos se ha escrito mucho, afortunadamente, en este fin de semana. No es otro que el gallego David Blanco, que ha hecho historia en la Vuelta a Portugal al conseguir su quinta victoria absoluta en la ‘Grandissima’, convirtiéndose en el primer corredor que alcanza esta cifra. "Si soy algo, es gracias a Portugal. Ellos me dieron la oportunidad profesional y me quieren como si fuera portugués", declaraba recientemente el gallego, un corredor hecho, primero, y consolidado, después, en el país vecino y que no pudo demostrarlo en el nuestro.

Con ser importante este triunfo por lo que significa de ‘hito’, me quedo con lo que emocionalmente le supone. “Ésta es la victoria más querida de las cinco, la necesitaba, mi corazón me la pedía -se sinceraba David Blanco ante las cámaras de la RTP portuguesa- Cuando alguien logra aquello que más desea y disfruta mientras lo consigue, es indescriptible. A veces los sueños se hacen realidad”. Así se lo tuiteé antes del comienzo de la ronda y así ha sucedido.

Y es que detrás quedaban muchos meses difíciles, para preparar cómo afrontar ese sueño. Buscando un equipo que le permitiera esa opción de acceder en condiciones al salto de su quinta ‘Grandissima’; quemando etapas en otras carreras con la ronda lusa como único objetivo. Y entrenando en Navacerrada como un juvenil para llegar a la salida de Castelo Branco, cumpliendo ese sueño diez días después, tras un golpe de maestro en la Sierra de Estrela y una defensa sin contratiempos en la crono de Leiria.

Pero no me quiero olvidar de otro gallego, Alejandro Marque, ganador el sábado de la contrarreloj, demostrando una vez más su talla de rodador, que esta temporada le ha valido lograr la medalla de bronce en el Campeonato de España contrarreloj, celebrado en Béjar, y una etapa en la Vuelta a Asturias, esta vez en línea, pero con una larga escapada en la que demostró sus condiciones. Sin duda Marque –que jamás ha militado en una escuadra nacional- está pidiendo a gritos un hueco en el pelotón español, donde pueda seguir exhibiendo sus excelentes maneras.

domingo, 26 de agosto de 2012

Pon un coach en tu vida


Por Carles Herrero

Hace algunos meses, tuve la suerte de poder realizar un curso de ‘introducción’ al coaching organizado por el Comité Olímpico Español. El tema me interesó bastante y desde entonces estaba pensando en escribir un ‘post’ sobre esta disciplina tan desconocida como potencialmente interesante. Pero no voy a ser yo quien lo haga, sino Carles Herrero, ciclista, periodista y ahora dedicado en cuerpo y alma al coaching en el mundo del ciclismo.
 
Siempre que me preguntan a qué me dedico, cuando digo que imparto cursos para enseñar a la gente a hablar en público y  soy coach, la siguiente pregunta es directa: “¿de qué deporte?” Al principio les soltaba una gran parrafada sobre qué es el coaching pero ahora lo hago mucho más simple. “Del deporte de la vida”, contesto siempre. Cuando las caras me demuestran cierta extrañeza, no sé exactamente si de no saber lo que digo o pensar que estoy loco, les explico con algo más de detalle. “Ayudo a las personas a conseguir sus sueños y objetivos en la vida. ¿Cuál es el tuyo?”. Los rostros cambian. Algunos siguen pensando que estoy algo loco, pero todos comparten un algo, grande o pequeño, que querrían alcanzar.

A ello me dedico desde que descubrí esta habilidad que se puede aplicar en cualquier ámbito de nuestra vida y faceta profesional. Y lo hago principalmente en el mundo del ciclismo, mi gran pasión.

Y es que detrás de un ciclista que tiene miedo a atacar, que se viene abajo en los momentos de presión, no disfruta de las victorias, no sabe marcarse objetivos claros, tiene una creencia que le está limitando, busca en la comida u otro lugar un momento perfecto para saciar su ansiedad, tiene problemas que le afectan en su rendimiento o, simplemente, no es consciente de sus puntos fuertes y débiles para mejorar, puede haber un coach detrás para ayudarle y acompañarle con el fin de sacar su mejor versión.

Que mejor que el coaching para lograrlo. Una habilidad en la que el ciclista reflexiona y se conoce a sí mismo, tomando consciencia de su ser, viviendo una vida plena acorde a sus valores… Cuestiones fundamentales para alcanzar objetivos. Como coach, caminaré contigo en ese descubrimiento sin juzgar, sin realizar diagnósticos y sin aportar soluciones. Las soluciones que buscas, aunque no lo creas ahora mismo, las tienes tú.

Hace unos años, cuando practicaba ciclismo, un buen conocedor de este deporte se me acercó mientras veía una carrera de ciclocross y al ver pasar a un ciclista más bien pequeño me dijo algo así como “si este va bien, tú con la planta que tienes para el ciclismo deberías estar con los mejores”. Aquellas palabras me marcaron. Resonaron dentro de mí como algo sobrenatural. Y no fue lo que me dijo, sino lo que no me dijo. Nunca me explicó cómo podría estar delante. Años más tarde, a través del coaching y el autoconocimiento, me di cuenta de qué aspectos podría haber trabajado para mejorar mi rendimiento en el deporte. Difícilmente hubiera estado con los mejores, pero sí habría sacado una mejor versión de mí mismo.

Y esto es lo que quiero para quienes confían en mi servicio. Ayudarles a sacar su máximo potencial para lograr objetivos, por grandes o minúsculos que sean. Porque los sueños, sueños son, y lo más importante es creer en nosotros y esforzarnos por lograrlo.

La vida actual nos lleva a vivir el día a día sin apenas reflexionar sobre lo que tenemos por hacer y mucho menos en lo que estamos haciendo o ya hemos hecho. Preguntas como: ¿Quién quiero ser? ¿Dónde quiero llegar? ¿Cuál es la vida que quiero vivir? Tienen un poder enorme que nos ayudarían a clarificar nuestros objetivos tanto personales como profesionales. Porque al igual que cuerpo y mente van de la mano, lo personal y lo profesional son las puntas de una cuerda que si se corta puede traer resultados poco beneficiosos y nada equilibrados.

Por ello la fuerza del coaching. Pocos lo han definido de manera tan sencilla y clara como uno de sus máximos exponentes, John Whitmore: “El coaching consiste en ayudar a alguien a pensar por sí mismo, a encontrar sus respuestas, a descubrir dentro de sí su potencial, su camino al éxito... sea en los negocios, en las relaciones personales, en el arte, el deporte, el trabajo...”

Tener un coach en un momento de nuestras vidas para ir juntos en busca de un objetivo puede sernos muy beneficioso. Tanto como poder acercarnos al coaching y a alguno de sus fundamentos y herramientas para poderlas poner en funcionamiento desde el primer día en nuestras vidas y en nuestro entorno.

¿Te apuntas?

miércoles, 22 de agosto de 2012

Dejar como un Cristo… de Borja



No he sido nada original, lo reconozco, al pensar –como otros muchos- en ‘Bean’, la catastrófica película de Rowan Atkinson, cuando me enteré de la calamitosa restauración de uno de los frescos de la Iglesia de Borja, en Zaragoza, aunque me temo que, una vez más, la realidad supera claramente a la ficción.

Lo verdaderamente grave de este dislate que ya ha hecho correr ríos de tinta en Twitter, y que ya se conoce popularmente como ‘Ecce Mono’ es que simboliza la mejor (o peor) parodia de nuestro querido país. Una persona que se dedica a realizar, con la mejor de sus voluntades, eso sí, pero sin la más mínima cualificación, una labor para la que no está preparada, ratificando ese principio de Hanlon que dice que nunca le atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez; un cura-párroco que calla y otorga, pero que seguramente se lavará las manos cuando le pongan en un compromiso; una población como Borja que no se merece estar en solfa porque seguro que tiene más y mayores méritos para ser conocida, y un Ayuntamiento que debería haber previsto, pero que ahora ya habla de ejercer acciones legales para curarse en salud, aunque al final, como siempre, no pasará nada.

martes, 21 de agosto de 2012

La teoría y la práctica del viajero antisocial


De vez en cuanto, y como menos te lo esperas, te enteras que hay gente que se dedica a estudiar de una forma más o menos metódica y rigurosa algunos temas en los que, en algún momento de preocupación, de indignación o de simple aburrimiento, has reparado, aunque sin ninguna pretensión científica.

Por ejemplo, en mis desplazamientos diarios –no más de media hora en autobus o tren de cercanías- me he percatado en muchísimas ocasiones del egoísmo de la gente a la hora de ocupar su asiento –y los inmediatos que sean necesarios- para evitar que nadie se siente a su lado. Sin embargo, una antropóloga de la Universidad de Yale, Esther C. Kim, ha realizado un estudio más completo de lo que llama “el comportamiento antisocial transitorio” que es el que adopta la mayoría en un viaje para ir más cómodos y, sobre todo evitar compañeros de viajes molestos. Una referencia al mismo puede encontrarse en este enlace.

Entiendo que en un viaje de avión, sobre todo en un desplazamiento transoceánico, ocupar el asiento central es una tortura, sobre todo si tus compañeros no son delgados, y que encontrarte el contiguo libre te permite una variedad de posturas a la hora de afrontar muchas horas de vuelo, algo que no puedes ni soñar si te ves restringido a tu lata de sardinas. Pero siempre he pensado en este aislamiento como necesidad vital, nunca como una postura egoísta.

Pero cuando viajas en autobús, con asientos no numerados, es absolutamente habitual encontrarte que muchos individuos ocupan el asiento del pasillo con sus cuerpos y el de la ventana con cualquier objeto personal; una bolsa, un libro, un simple periódico. Todo para impedir el paso al que llegue después e ir solos. En este sentido, han tocado hueso conmigo, ‘ventanómeno’ confeso, que no me importa esperar todo lo que sea necesario para que el fulano en cuestión recoja sus bártulos y los deposite en la bandeja superior correspondiente o en su regazo. Claro que siempre hay alguno que, después de la mudanza y solo por fastidiarme, se desplaza hasta el asiento lateral, lo que provoca mi fingida extrañeza. “Perdone, le había dicho si me dejaba pasar, no que me cediera el asiento del pasillo”, y sin esperar respuesta me marcho en búsqueda de otro lugar.

Dicho comportamiento antisocial –mejor dicho, de pésima educación- llega a su punto álgido cuando, después de marcharme, el interfecto recupera su antigua posición y vuelve a desplegar en su segundo asiento su arsenal de pertenencias, mientras esboza una sonrisa bobalicona, que me encargo de cortar de raíz con un: “Perdone, ¿se está riendo usted de mi?”. Las respuestas merecerían otro estudio.

En el tren es todavía mucho más alucinante ya que la distribución de asientos enfrentados origina que algunos de estos viajeros sean capaz de ocupar hasta cuatro asientos: uno con su culo, otro con sus pies y los laterales correspondientes con las socorridas bolsas, abrigos o con lo que sea menester. Yo, mi, me, conmigo, es decir, valgo por cuatro y lo demuestro.

viernes, 17 de agosto de 2012

Seis incógnitas, seis, para una Vuelta muy taurina


Mañana arranca en Pamplona la Vuelta a España 2012, una ronda que confía en repetir eso de ‘no hay dos sin tres’ tras la emoción hasta el final que tuvo en los años precedentes con los duelos Nibali-Mosquera y Cobo-Froome. Y es que en el fondo, eso es lo que de verdad interesa a todos.

Sin embargo, en estas vísperas del comienzo se me plantean seis incógnitas, seis –cifra que he elegido por el paralelismo taurino de esta ronda- que solo podremos contestar a posteriori, y e algunos casos cuando acabe la carrera el próximo 9 de septiembre en Madrid.

1. La Vuelta comienza de forma original con ese prólogo-encierro de Pamplona, muy bien aprovechado –publicitariamente hablando- por Caja Rural. Pero a pesar de la universalidad de los San Fermines. ¿Será bien recibida esta ‘espectacularidad’ fuera de nuestras fronteras? Si es así, podemos encontrarnos con un verdadero filón turístico-deportivo.

2. Después de las dos orejas y el rabo –técnica y visualmente hablando- que se han merecido las retransmisiones de los Juegos Olímpicos y teniendo en cuenta que la Vuelta se verá en más de 175 países, ¿hará alguna novedad en el trapío de las imágenes de la ronda nacional o volveremos a la cruda realidad en forma de mansedumbre del siglo XX?

3. ¿Ocho finales en alto –diez si añadimos Fuerte del Rapitán y Ezaro- no son demasiados ‘toros’ para una corrida por mucho que Javier Guillén apueste por este tipo de llegadas en vez de los sprints en pro del espectáculo? Comparto el gusto por esos finales en ‘muro’ que tan espectaculares pueden resultar y que son un pleno acierto ‘made in La Vuelta’. Pero tengo serias dudas con las rampas inhumanas de llegadas como Cuitu Negru y Bola del Mundo y sigo sin entender el abuso de las etapas monopuertos y la ausencia de llegadas tras un descenso.

4. La gran estrella del cartel taurino es Alberto Contador, aunque la duda que muchos plantean es ¿cómo se encontrará tras la ‘cornada’ recibida por el TAS y que le ha tenido tantos meses de baja? Claro que para otros muchos la pregunta es si el madrileño, con hambre de ciclismo, se habrá ventilado la corrida mucho antes del final, lo que desluciría la Fiesta al dejar como sobreros a muchos miuras.

5. Dicen que no hay quinto malo y por ello reservo este número para Chris Froome, el opositor natural del madrileño, por aquello de los mano-a-mano que tanto gustan en el ciclismo como en los toros. Los cánones dicen que tras un Tour tan ‘trabajado’ como el del británico es ‘imposible’ brillar en la Vuelta. Pero el británico llega del cielo, digo del Sky, así que ¿podrá romper esa tradición?

6. ¿Cómo quedará el escalafón nacional tras la Vuelta? A pesar del buen cartel de participantes foráneos –aunque algunos de ellos se hayan visto a venir a España obligados tras su fracaso en el Tour-, los grandes protagonistas de la Fiesta-Vuelta serán los corredores nacionales… y todos ellos nos presentan un racimo de dudas a las que me refería. ¿Será ‘Purito’ el del pasado Giro? ¿Podrá sacar Unzué lo mejor de Cobo como hizo el año pasado Matxin? ¿Volveremos a ver algún día al gran Igor Antón de 2010? ¿Saltará algún espontáneo al ruedo?

En cualquier caso, que cada mozo que lancee su toro y que ¡Dios reparta suerte!

jueves, 16 de agosto de 2012

Un País de Pandereta (VI): Trabajo por encima de todo, incluso de la dignidad


Todos los días nos encontramos con que cualquiera de los –pongan ustedes el descalificativo que se les ocurra, que no se quedarán cortos- componentes de la llamada ‘troica’ alaban los esfuerzos españoles ante la crisis –algo tienen que decir-, pero los tachan de insuficientes, proponiendo nuevas y originales medidas de ajuste. Como por ejemplo bajar los sueldos, facilitar el despedido, reducir las prestaciones por desempleo, subir los impuestos indirectos o aniquilar los servicios públicos. Un día comentan que no se pueden pedir más esfuerzos a España, para añadir casi de seguido que hay que aplicar reformas más drásticas. Pero más alucinante aún es que al mismo tiempo que se exige a España esta destrucción económica y social se diga diciendo, con la boca pequeña, que las medidas se lleven a cabo en un marco macroeconómico "más prudente", criticando la situación del mercado laboral con ese 25% de parados.

Pese a todo, no hay la más mínima contradicción entre todas estas informaciones. Más bien todo está entrelazado. Y bien entrelazado. Y es que ese altísimo número de parados es una auténtica bomba de relojería que saben que puede estallar en la cara del Gobierno en cualquier momento, por lo que se ha pospuesto la eliminación del subsidio extraordinario de los 400 euros.

Por eso, se ha empezado a tomar como prioritaria la reducción del desempleo: expulsión de la competencia extranjera, fomento de la emigración –con campañas sibilinas cada vez más frecuentes- y búsqueda de nuevos ‘yacimientos’, aunque las condiciones laborales sean más propias de la esclavitud que del siglo XXI. El Sur de Europa tiene que volver a ser competitivo, tiene que ser la cantera del trabajo sucio y malpagado para que pueda seguir viviendo bien la Europa de clase ‘business’. Trabajo por encima de todo, incluso de la dignidad.

De esta forma, verdaderas aberraciones como Eurovegas se venden como la tabla de salvación de la economía y el empleo en España, cuando son un regalo -¿?- envenenado que no quieren en ningún país medianamente civilizado. Y mientras que Madrid y Cataluña se tiran los trastos rebajando de forma vergonzosa las condiciones ofertadas a Mister Adelson para ser los elegidos, en media Europa se descojonan de lo estúpida que puede llegar a ser la clase dirigente de Españistán, mientras que la otra mitad se echa las manos a la cabeza pensando en las consecuencias que pueda producir tamaña aberración.

Si se quiere crear empleo de verdad, hay dos vías más efectivas, de las que ya hablaré próximamente. Porque, recordemos, hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar, por mucho que ahora suene horriblemente incorrecto.

lunes, 13 de agosto de 2012

Sobre himnos no hay gusto escrito


54 himnos distintos, de entre los 204 países que han tomado parte en estos Juegos Olímpicos de Londres, han sonado durante las algo más de 300 ceremonias protocolarias de estas dos últimas semanas. Y, como suele ser habitual, el estadounidense ha sido el que más veces se ha escuchado estos días en Londres, ya que los norteamericanos se han llevado 46 medallas de oro.

Pero no vamos a hablar de los éxitos deportivos, sino de esas melodías que, junto con la bandera nacional, simbolizan y representan a un país. Por lo que he podido leer, todos los países del mundo, salvo Chipre, tienen himno nacional, aunque algunos –curiosamente- lo comparten.

Así, el ‘God Save The Queen’ –que se convierte fácilmente en God Save The King cuando el sexo del monarca así lo requiere-, es el mismo himno que el de Liechtenstein. Y no deja de ser curioso que aunque sea el más antiguo del mundo en cuanto a su uso oficial, jamás se haya publicado dicha oficialización… y que provenga de una antigua melodía francesa que también fue himno oficial entre los galos antes de la adopción de ‘La Marsellesa’, para muchos, el himno más bonito del mundo. Aunque su letra estuviera a punto de modificarse hace unos años porque su crueldad no casa con los tiempos políticamente correctos que vivimos.

Sin embargo, es el de los Países Bajos el primero del que se tienen noticias, por lo menos de su partitura que data de 1568, una antigua canción de la soldadesca, referida al monarca no al país –en esto, es único-, que no fue himno oficial del país hasta 1932.

La mayoría de los himnos provienen de marchas militares, aunque recortada a una o dos estrofas. Y utilizando el argumento habitual de que música y militar son incompatibles, podemos encontrarnos en la mayoría de los casos con piezas bastantes simples, musicalmente hablando, aunque con honrosas excepciones como el alemán, compuesto por Joseph Haydn, o el austriaco, de Wolfrang Amadeus Mozart. Y en el caso de la India, la letra es del poeta Rabindranath Tagore, lo mismo que el de Bangla Desh. Y no deja de ser también curioso que incluso países jóvenes –aunque antiguas colonias- hayan adoptado esta misma estructura, algo que no se ve muy claro en países como Burkina Faso: las músicas autóctonas se reducen a escasos países, como el caso de Japón. Australia, en cambio, estuvo a punto de adoptar su popular canción ‘Waltzing Matilda’, pero…

Antes del comienzo de los Juegos, el periódico británico ‘The Telegraph’ hacía un ranking de himnos, pero no de los más bonitos sino de los considerados peores. Y después de los de Corea del Norte, Uruguay y Grecia encontrábamos al de España, en cuarta posición.

Y es que nuestra ‘Marcha de Granaderos’, posteriormente convertida en ‘Marcha Real’, es un himno bastante peculiar, del que se dice fue compuesto por el rey Federico II de Prusia. Tras el británico, es el segundo más antiguo del mundo: se trata de una marcha militar de la época de Carlos III  que aparece documentada por primera vez en 1761 y oficializada como himno nueve años más tarde. Pero no es por su antigüedad sólo por lo que destaca: es el único del mundo sin letra.

Tuvo una semioficial de Eduardo Marquina en los años veinte del siglo pasado, que dio paso a otra –también oficiosa- escrita por José María Pemán, pero no en el franquismo sino en los años de Primo de Rivera, aunque sus connotaciones hicieron que fuera olvidada definitivamente en la Transición, sin que nadie pensase en una letra sustitutiva. Nadie, hasta que el presidente del COE convocó en 2008 un concurso de ideas para esa letra, con una versión triunfadora que tuvo tal rechazo social que la propuesta fue definitivamente olvidada.




Por feo que sea, tengo que reconocer que cuando lo he escuchado en algunos momentos deportivos de las que ‘mis’ ciclistas han sido protagonistas, se me ha puesto la piel de gallina. Claro que también tengo que reconocer que, musicalmente hablando, me quedo con el de Rusia, otro himno que también tiene su historia, ya que fue creado en 1944, en pleno estalinismo, para la Unión Soviética y fue ‘fulminado’ cuando desapareció este país, en 1990. Rusia, sin embargo, lo adoptó nuevamente diez años más tarde, aunque eliminando toda referencia soviética. Aun así, por encima del ruso quizá me quede con otro ya inexistente, también del ‘Telón de acero’, el de la República Democrática Alemana.

En fin, no quiero terminar sin mencionar otro himno, aunque oficioso, ese canto olímpico de Vangelis en ‘Carros de fuego’ que tan buen momento nos hizo pasar en la ceremonia de inauguración magistralmente ‘interpretado’ por Mr. Bean y que no puedo enlazar en este post ya que todas sus versiones en youtube han desaparecido, fruto de ese celo enfermizo por el copyright, aunque todavía queda este enlace válido.

sábado, 11 de agosto de 2012

Llega el día B, de BTT

Siempre he creído que las máximas esperanzas españolas de medalla –ahora, desgraciadamente las únicas- estaban depositadas en nuestros ‘bikers’. Por ello, la prueba masculina del mañana domingo, con la que se cierra el programa olímpico de nuestro deporte, a partir de las 14,30, tiene un tinte especial que, sin embargo, podría tener una difusión bastante inferior a la deseada ya que ni Eurosport ni Televisión Española la tienen programada inicialmente en sus parrillas. Una pena, aunque hay tiempo de rectificar, incluso sobre la marcha si la carrera se pone favorable para los nuestros, como todos esperamos.

Y es que Carlos Coloma, perfecto ejemplo del ‘todo o nada’, José Antonio Hermida, competitivo en las grandes citas al 100%, y Sergio Mantecón, coraje y trabajo duro a partes iguales, forman un trío con plenas garantías en ese día B, de BTT, televisado o no, que será el domingo. Y en un circuito tan especial como el de Hadleigh Castle Country esa condición, siempre a priori, de equipo más fuerte supone una superioridad táctica que podría ser aprovechada. O no, porque a la postre siempre decidirán las fuerzas de cada uno. No olvidemos que, lo mismo que para los españoles, para buena parte de los 50 olímpicos presentes en Essex la motivación es máxima y los objetivos, igual de ambiciosos. Quizás sean pocos los candidatos al oro, pero la nómina de aspirantes al podio es bastante amplia. Eso sí, resultados como el de Mont Sainte Anne, con los tres en el ‘top 6’ son la mejor de las garantías.

Riojano, catalán y murciano llegan a Londres en su mejor momento –quizá de su vida deportiva en el caso de Mantecón-, justificando plenamente una selección que, en olimpiadas anteriores, fue bastante más complicada. Por ello, me quiero acordar del ‘gran ausente’, de otro hombre que en perfectas condiciones estaría al mismo nivel que sus rivales y compañeros, Iñaki Lejarreta, que no pudo jugar sus bazas por culpa de un absurda lesión en Nove Mesto, que le tardó en ser descubierta y que el propio ciclista no quiso revelar, sembrando una injusta confusión entre muchos –yo mismo incluido-. Seguro que el de Bérriz será protagonista en el inminente Mundial… y dentro de cuatro años en Río de Janeiro.

Por lo demás, habrá que ver cómo resulta el circuito trazado para estos Juegos, independientemente si nos favorece o no el resultado final. Absolutamente artificial, pero ‘tecnificado’ a base de 500 toneladas de roca y 3.500 toneladas de piedra triturada, nadie lo define como un circuito de cross country… pero tampoco ninguno se ha significado denostándolo. Es lo que hay, todos lo tienen asumido y se resume en un circuito de 4,7 kilómetros, con una salida extra de 440 metros, con 172 metros de desnivel acumulado por vuelta y situado en Essex, al este de Londres, cerca del mar.

En cualquier caso, cualquier aficionado podrá opinar por si mismo, ya que después de los Juegos –no sabemos el plazo exacto- la zona se convertirá en una centro de BTT, manteniéndose el recorrido olímpico salvo en las zonas más complicadas para  hacerlas más accesibles al gran público, con zonas especiales para mejorar la técnica y otras instalaciones relacionadas con el mountain bike.

viernes, 10 de agosto de 2012

Apuntes de fauna social (XII): La Vieja Gloria

Aunque para muchos la jubilación sea ese sueño dorado tras una vida de esfuerzos y sacrificios –por lo menos en el presente, que el futuro…-, siempre he pensado que tanto para las organizaciones como para las personas, sobre todo si hacen una labor medianamente creativa, es un momento crítico que debería plantearse de una forma gradual, progresiva, que se extendiera durante varios años.

Para las entidades, porque esa persona podría ir ‘entregando’ sus conocimientos y experiencia a jóvenes que pueden tener una excelente formación, pero que adolecen de ese día a día que solo dan los años. Para los ‘jubilandos’, porque sería una forma de paliar las consecuencias de ese ‘del todo a la nada’ que muchas veces tiene consecuencias trágicas.

Sin embargo, hay ‘veteranos’ cuya aportación organizacional deja mucho que desear. No me refiero a los cansinos ‘Abuelos Cebolletas’, ese histórico personaje del gran Vázquez famoso por sus batallitas, que los de mediada edad conocemos bien y que los más jóvenes pueden descubrir aquí. A estos se los ve venir y no sin peligrosos, a diferencia de los que, utilizando un símil ciclista, podríamos llamar ‘Viejas Glorias’.

Se trata de personas que, durante su vida activa, fueron lo bastante importantes en su actividad, en su empresa, en su organización. Pero que se quedaron anclados en esos tiempos, ya caducos, trasnochados y superados, que toman como referencia única de sus palabras y sus acciones en un permanente “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Individuos que descalifican cualquier actuación renovadora por lo que a su imaginaria realidad actual pudiera afectar, apelando siempre a su glorioso protagonismo pasado. Seres que incluso se molestan si no se les rinde continua pleitesía, lanzando todo tipo de flores a su paso, cada vez más vacilante e indeciso, por otro lado.

Y aunque muchos no reaccionamos con la contundencia que la situación merece –aunque solo sea por lástima-, hay que tener mucho cuidado con este tipo de personajes, claros ejemplares del refrán ‘... y os trastos viejos, cuanto más lejos, mejor’.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Hoy plasmó el dominio, posiblemente irrepetible, de una nación en un velódromo

Hace un año, el panorama de la pista se veía de forma equilibrada entre Gran Bretaña y Australia, aunque en el último Mundial –a pesar del ‘empate técnico’ entre ambos países- comenzó a decantarse psicológicamente hacia los europeos, que tenían en Londres 2012 su ‘leit motiv’. Pero ni siquiera los más optimistas –fuera del entorno del ‘Team GB’- podían esperarse ese excelente balance de nueve medallas (siete oros, una plata y un bronce). Y eso que en la velocidad olímpica femenina no pudieron hacer el pleno, a causa de esa descalificación del dúo británico.

Aunque siempre puede haber algún agnóstico que busque oscuras razones, nos tememos que rendir a la capacidad de trabajo de los británicos, que además batieron seis récords del mundo durante los seis días de competición. Cronológicamente, el paseo de los de Brailsford comenzó con la victoria en la velocidad por equipos masculina –quizá la prueba en la que podíamos tener más dudas-, con record del mundo incluido pero también con cierta polémica por el ‘resbalón’ de Philip Hindes, el complemento deseado que llegó de Alemania para Jason Kenny y Chris Hoy; siguió con la frustrada medalla para el dúo femenino, en una prueba en la que la selección más fuerte fue China aunque el oro se fuera para Alemania, y continúo con ese estratosférico 3-51-659 que les sirvió para llevarse la persecución masculina. Y eso que emplearon en las tres series a los mismos hombres, pese a tener un recambio de lujo como Andrew Tennant: Ed Clancy, Geraint Thomas, Steven Burke y Peter Kennaugh.

Ese mismo día Victoria Pendleton se hacía con el keirin, aunque luego no pudiera rematar con el doblete en velocidad, al encontrarse con esa fenomenal corredora llamada Anna Meares, que puso un soplo de aire australiano en el vendaval británico, aunque comenzaba a asomarse la reina de los Juegos en la persona de la veinteañera Laura Trott, que junto a Danielle King y Joanna Rowsell se llevaba la persecución por equipos, una prueba que está pidiendo a gritos su ampliación –de corredoras y distancia- para equipararla a la versión masculino. También aquí hubo marca de lujo: 3-14-051.

Trott sumaría su segundo oro en el omnium femenino, en un reñido duelo –cuestión de calculadoras más que de verdadera emoción deportiva- con la americana Sarah Hammer, que solo se dilucidaría en la prueba final, en los 500 metros, en los que la británica hizo patente su superioridad en pruebas cortas. Lo mismo que Clancy –con dos tiempazos en vuelta lanzada y kilómetro-, aunque en este caso sólo le supuso el bronce. Quizá acusó el esfuerzo de las tres series de persecución a tope, a diferencia del inesperado vencedor, el danés Lasse-Norman Hansen.

Uno de los detalles que más debe servir para valorar el medallero británico es el hecho de que solo se permitiera un competidor por país en pruebas como la velocidad o el keirin, que también se saldaron con sendos oros de los locales. En la primera de ellas, el ‘aprendiz’ Kenny demostró por qué había relegado al ‘maestro’ Hoy dando cuenta con una absoluta facilidad del tricampeón mundial, Gregory Baugé. En la segunda, las tres últimas vueltas del ‘Sir’ quedarán en el recuerdo de cómo se gana un keirin a base de potencia, como había dejado ya escrita en Melbourne la lección de cómo la inteligencia y la habilidad sirven para llevarse un Mundial.

En esos últimos momentos de espectáculo en el Velodrome, la emoción se vivió a flor de piel con el homenaje de los británicos a un Hoy que –se retire inmediatamente o aguante unos meses para competir en la Copa del Mundo de Glasgow, en el velódromo que lleva su nombre- ha hecho historia y no sólo por sus medallas olímpicas y el resto de sus éxitos deportivos, sino por su humanidad, por su correcto trato en todo momento, por ser una de esas figuras que necesita el ciclismo. Y como todos los grandes, por esa cantidad de anécdotas que colecciona: desde aquella ET-manía que le puso en el camino del ciclismo, hasta su nacionalismo escocés.  Confío que tanto su autobiografía como ese ‘Héroes, villanos y velódromos’ tengan una próxima actualización para reconocerle como se merece al hombre que plasmó el dominio –posiblemente irrepetible- de una nación en un velódromo, en una disciplina ciclista.

Otra dosis de emoción ciclista en Londres con el BMX

De la emocionante semana vivida en el Velodrome pasamos a las no menos espectaculares jornadas que nos esperan justo la lado de este recinto, en la pista exterior especialmente construida para este evento –y que se desmontará tras los Juegos- que acogerá durante tres días la competición de BMX. Y de la disciplina olímpica más clásica nos movemos a la más novedosa, a la que se estrenó en Pekín 2008 y que aún está en proceso de consolidación.

El bicicross –surgido como en BTT en la Costa Oeste norteamericana, como imitación del motocross- se integró tras una ardua negociación en la UCI en la década de los noventa, después de unos años de independencia que algunos todavía añoran. Por presión de países como Estados Unidos, se incluyó en el programa olímpico en esos penúltimos Juegos haciéndose un hueco, curiosamente, a costa de la pista, que tuvo que renunciar al kilómetro, y a su versión reducida femenina, para dar cabida a esta nueva disciplina por aquello de las cuotas por deporte, pero cediendo en sus habituales dimensiones: de hecho sólo 32 hombres y 16 mujeres tomarán parte en esta disciplina, cuando lo normal es que haya más de un centenar de participantes de los que se determinan los 64 mejores en el ‘seeding run’.

Y aunque sea una disciplina aún bastante poco extendida en España, a pesar de haber tenido en Madrid varias mangas de la Copa del Mundo de Supercross, la UCI reconocía recientemente tener más seguidores en sus redes sociales gracias al BMX que al BTT. Y es que en nuestro país, para mucha gente ciclismo suele ser sinónimo de ciclismo de carretera: aceptan la pista como ‘añadido’ de la ruta, por proximidad, y empiezan a tolerar algunas disciplinas del mountain bike, como el cross country. Pero eso del BMX les suena a chino... aunque fuese en esta disciplina donde se iniciaran reputados ciclistas como Sven Niis, Zdenek Stybar… o un tal Chris Hoy.

Hay una sola cosa que no me convence y es que las competiciones aglutinan demasiadas categorías. El BMX tiene un componente familiar –es fácil ver competir juntos, pero no revueltos a padres e hijos- y ello se traslada a pruebas de cualquier nivel, incluido el propio Mundial, donde llega a surgir la confusión entre las categorías oficiales –élites y juveniles, solamente-, las oficiosas, las de promoción… y las cruisier, en una bicicleta más grande. Pero este es otro debate. Tan sólo la Copa del Mundo Supercross se limita a los mejores –esas dos categorías antes citadas, pero en un solo grupo-, aparte de esta competición olímpica que también se ‘desnaturaliza’ al prorrogarse en tres días lo que se podía hacer en una sola jornada. O dos, una por sexo, a imitación del BTT.




Sin representación española, será difícil ver las imágenes –desde la clasificatoria de hoy por la tarde hasta las finales, el próximo viernes- por televisión. Pero gracias a webs y a apps no será complicado seguir esta interesante competición, en la que la versión masculina tendrá tres favoritos muy distintos -el vigente campeón olímpico, Maris Stromberg, el actual arco iris, Sam Willoughby, y el dominador de la Copa del Mundo, Connor Fields-, presentándose mucho más abierta la femenina. Aunque en esta disciplina se puede aplicar el dicho de José Antonio Escuredo respecto al keirin: “Puede no ganar el más fuerte, pero para ganar hay que estarlo”.

martes, 7 de agosto de 2012

Un País de Pandereta (V): El modelo Lavapiés

Sé que alguno posiblemente me tildará de racista, incluso de fascista, pero no es mi intención criticar a las personas, sino al ‘sistema’, llamando la atención sobre una estructura comercial que, de forma tan ilógica como interesada, algunos alaban e intentan reproducir en nuestro país, pero que no deja de ser un salto atrás en el tiempo. Claro que si hacemos caso a los que dicen que España –como Grecia, como Portugal- en un país en vías de subdesarrollo, bien está comenzar a aprender lo que se va a llevar por estos lares, si no lo evitamos con todas nuestras fuerzas.

Y es que ayer pasaba por Lavapiés. Hacía muchos años que no caminaba por allí. Y me he quedado sorprendido, incluso asustado. Pero sobre todo preocupado y cabreado. No por la gente, insisto, sino por ver que el llamado comercio tradicional ha desaparecido, dando paso a un número increíble, y claramente excesivo, de lo que se ha dado en llamar ‘tiendas de chinos’, aunque de cualquier producto inimaginable y con personal de razas variopintas, no sólo orientales.

Algunos –desde el presidente de Mercadona, Juan Roig, hasta el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna- han destacado este tipo de comercio en base a una supuesta cultura del esfuerzo. Pues bien, en muchos casos –y con honrosas excepciones que sí cumplen esa premisa- el supuesto esfuerzo del que hablan estos prebostes del neoliberalismo no es sino simplemente tener abierto muchas horas, sentados tras un mostrador, sustituyendo el empleo regulado por el trabajo familiar, incluso infantil, con unas ventas ínfimas para lograr un simple ¿salario? de subsistencia.

Gente que no se quiere dar cuenta que tener abierto muchas horas no es libertad de horarios; algo que debemos entender como la decisión de cuándo y cuánto abres tu comercio, sin que te obliguen a cerrar domingos y fiestas de guardar, si tú no quieres. Por no hablar de la falta de controles de todo tipo sobre estos establecimientos, a la que también se refería el mencionado gobernante. Eso sí, me imagino que pagarán religiosamente el IVA y demás impuestos y tasas, como se nos exige a los demás mortales, ¿no?

Siempre ha existido –y me temo que seguirá existiendo- ese infracomercio, pero pensaba que en España se trataba de evolucionar hacia unas fórmulas dignas, no hasta la degradación total de estas pequeñas estructuras que son las que, en gran medida, sostienen un país.

sábado, 4 de agosto de 2012

¿Bicicletas en cartón, bambú o madera? Por supuesto

Siempre he asociado bicicletas al acero, al aluminio, a la fibra de carbono. Incluso al titanio, que estuvo en boga hace algún tiempo pero se desechó por caro. Sin embargo, en los últimos días me he encontrado varios textos referidos a la construcción de cuadros en otros materiales mucho más ecológicos, como el cartón, el bambú o la madera, aunque en algunos casos, lo que realmente nos plantea dudas no es el material, sino el precio.

En el caso del cartón, jamás me hubiera imaginado que pudiera ser lo suficientemente resistente. Eso le dijeron al emprendedor israelí Izhar Gafni, que no se dio por convencido hasta crear un prototipo muy ligero, muy robusto y barato, ya que su coste podría estar entre los 9 y los 12 dólares. Aquí tenéis más detalles de su trabajo, aunque no es el único e investigando en Internet veo que un estudiante británico, Phil Bridge, también optó por esta misma solución.

En Filipinas, en cambio, el bambú es una materia prima bastante abundante, por lo que un empresario local aprovechó estos recursos para construir un cuadro también ecológico, aunque algo más caro. Este vídeo nos lo explica.


Igual de ligeras, aunque bastante menos asequibles son las de madera. En este caso no se trata de una invención sino de un simple redescubrimiento, ya que fue el material con el que se construyeron los primeros velocípedos a mediados del siglo XIX.

Y en fin, todo es ponerse a buscar, porque el plástico –por supuesto, reciclado, también parece ser una alternativa válida para nuestra amiga la bicicleta.

jueves, 2 de agosto de 2012

Turno para la pista, la más olímpica de las disciplinas ciclistas

Faltan pocas horas para que comiencen las competiciones olímpicas de pista en el Velodrome londinense, ese fenomenal recinto al que los británicos, con una nota de humor más andaluza que la que debería corresponderse con su flema, han apodado ‘Pringle’.

Pero no nos interesa el exterior del recinto, sino todo lo que sucederá en su interior en estos seis días de competición, con diez títulos en juego –cinco para cada sexo en aras de una paridad que el ciclismo ha asumido pero no otros deportes-, con un programa inflado y ampliado de forma innecesaria en algunas disciplinas –por ejemplo, esa incomprensible ronda intermedia de la persecución por equipos-, pero con los mejores especialistas del mundo, en la que sin duda es la más olímpica de las disciplinas ciclistas. Y que me perdonen por ello las restantes, que de mejor o peor manera se adaptan a los Juegos Olímpicos, pero no han alcanzado esa solera que tiene la pista, a pesar de la profunda –y otros calificativos que hoy no vienen al caso- remodelación de su programa de competiciones.

El pasado mes de abril, los Mundiales de Melbourne nos permitieron sacar muchas conclusiones sobre los que deben ser protagonistas en Londres. Posiblemente se puedan añadir algunos detalles más, pero que no cambian la percepción del duelo fraticida angloaustraliano que se vivirá en el Velodrome, con protagonismo destacado en algunos momentos de selecciones como la francesa o la alemana, y algo menor de otros equipos, entre los que esperamos y deseamos esté el nuestro.

Pero tampoco quiero hablar de los que están –que ya habrá tiempo para loar sus éxitos-, sino de los que no pudieron llegar. Por ejemplo, de Asier Maeztu, el único superviviente de la cuarteta que logró la medalla olímpica en Atenas, hace ya ocho años, en una segunda juventud que le llevó a conseguir ese récord nacional –con quinta plaza- en el Mundial y al que los sueños olímpicos se le terminaron por una inoportuna apendicitis en junio. El guipuzcoano se recuperó en un tiempo récord y habría merecido tanto como los cuatro presentes estar en Londres… pero en esta ocasión sólo había plaza para los titulares, a diferencia de Pekín o Atenas donde sí voló el quinto corredor. O las féminas Helena Casas y Tania Calvo que hasta el último momento tuvieron opciones de conseguir el pasaporte olímpico, que estoy seguro lograrán para Río de Janeiro, donde espero que haya un programa más justo e interesante: Que a nadie se le olvide que con estas pruebas Joan Llaneras no habría podido ser doble medallista en Pekín.

Fotos procedentes de la web oficial de los JJOO, con datos muy bien cruzados, pero de la que echo en falta una información final más adecuada, en formato pdf

miércoles, 1 de agosto de 2012

¿Por qué las bicicletas no pueden ir por las aceras?

La próxima reforma del Reglamento General de Circulación –que podría estar vigente en el segundo semestre de 2013- ha originado un relativamente amplio eco social en algunos temas, entre los que se destaca la oposición al uso obligatorio del casco en las vías urbanas, que debería quedar –según los distintos colectivos de ciclistas urbanos- como ahora, es decir, un uso potestativo. Esta decisión se argumenta en que a bajas velocidades, como las que, en teoría, se alcanzan en estas calzadas, el casco no es un elemento de seguridad decisivo, es incómodo de llevar cuando no se está montado… y que la prioridad es fomentar el uso de la bicicleta por lo que esta ‘incomodidad’ puede ser un elemento decisorio y decisivo.

Hasta ahí, lo entiendo. Lo que se me escapa es que este mismo argumento –el fomento del uso- no se aplique a otra medida que tiene una oposición casi unánime, tanto por parte del ministro como de dichos grupos: la circulación de las bicicletas por las aceras. En este caso la justificación se basa en dos razones, tan simples y comprensibles como incompletas: la bicicleta es un vehículo y por lo tanto debe ir por la calzada y no por las aceras, y que para los peatones los ciclistas se ven como agresivos, incluso peligrosos.



Gracias a ese ‘hecho diferencial’ que tanto gusta a los políticos y que tantas incongruencias provoca en Españistán, hasta el momento era competencia municipal decidir que en las aceras de Villatripas de Abajo se podía ir por la acera, pero no en las de Madrid. Ahora, merced a las ansias salvadoras del nuevo ppoder central, se va a regular de forma única y unívoca. Pues bien, ni una cosa ni otra: en determinadas circunstancias y lugares –y no como hecho excepcional, como ahora se pretende- las bicicletas deberían poder ir por las aceras, sin que se perciban como una amenaza para el peatón, de la misma forma que pretenden que las calles sean compatibles entre bicicletas y coches, aunque el exceso de velocidad de éstos, incluso dentro del límite permitido por la Ley, es el mayor riesgo para los ciclistas.

La solución ideal es que la creación de carriles-bici, separados del tráfico y los peatones –que los suelen invadir y con bastante prepotencia e impunidad en algunos casos-, aunque para ciclistas deportivos se permita la circulación por las vías, algo previsto en la nueva legislación. ¿Pero donde no hay carriles? Un usuario experimentado rodará, sin problemas, por las vías. Pero un usuario menos avezado, o incluso un chavalín, renunciará a ir por ellas… y consecuentemente a la bici, si no tiene alternativa. ¿Y no se trata de fomentar su uso como alternativa?

Mientras que llega esa educación vial, esa utópica –a corto plazo- convivencia entre vehículos, al menos en una jungla como es Madrid, determinadas aceras deberían ser habilitadas para ese uso ciclable, evitando las molestias que pueden causar a los verdaderos usuarios de las mismas, los peatones (sin llegar a ser como en estas imágenes). Y con cuatro medidas o alguna más que se me pueda escapar- tan sencillas como efectivas:


- Solamente se permitiría en aquellas con anchura suficiente y debidamente señalizadas. Por ejemplo, con una línea en la misma.

- La velocidad de los ciclistas en las mismas estaría limitada al paso humano (o poco más) y sancionada en caso de exceso peligroso.

- La circulación sería exclusivamente individual, prohibiéndose estrictamente los grupos o congregaciones de ciclistas.

- En caso de congestión peatonal, el ciclista debería desmontar y continuar a pie.

¿Es tan complicado lograr también a esta convivencia?