jueves, 31 de marzo de 2011

Iniciativas con el plato pequeño pero con grandes ilusiones

Hoy jueves, a las ocho de la tarde (*), vuelve el podcast ciclista más esperado, ‘Con el Plato Pequeño’, en el que se analizará lo sucedido en reciente Mundial de pista de Apeldoorn. Un ‘programa’ en el que tengo la inmensa fortuna de participar junto a dos jóvenes entusiastas, de los muchos que afortunadamente vienen empujando fuerte, como Fernando Navarro Cueva y Albert Rabadán, y todo un experto –y además amigo desde hace bastante tiempo- como Iván Vega.

Como ya sabéis, no pude estar presente este año en el velódromo holandés, pero gracias a la tecnología estuve casi tan cerca como siempre del desarrollo del Mundial –salvo el lógico contacto personal con los protagonistas, claro está, que muchas veces eché en falta y que no se puede sustituir, aún, con el móvil-. Por un lado, por las retransmisiones de Fernando Ruiz y Dori Ruano en Eurosport, pero en su versión Player para el PC –gracias nuevamente por el detalle, Fernando-, lo que te permite prácticamente seguir las imágenes estés donde estés. Por otro, el ‘live timing’ de Tissot, que muchas veces nos proporcionaba tiempos y clasificaciones incluso más rápidamente que a los propios participantes, como me reconocía el propio seleccionador, Juan Martínez Oliver.

Vienen a cuento estas dos apostillas para entender cómo está cambiando el mundo de la información, pero lo difícil que se les continúa resultado a muchos entenderlo. Y desde luego, este podcast –que os recomiendo escuchéis regularmente- y su ‘matriz’ palcodeportivo.com, “la primera cantera de periodistas”, son buena muestra de este cambio informativo que no ha hecho sino comenzar.

(*) Posteriormente estará disponible en sus canales de Ivoox y iTunes.

martes, 29 de marzo de 2011

¡Que la llave del Valenciaga siga abriendo la puerta del profesionalismo!

Hace unos años –no demasiados, por cierto- se comentaba que ganar el Valenciaga era la llave maestra para abrir la puerta del profesionalismo. Y basta echar un vistazo al palmarés de la prestigiosa carrera eibarresa –que este año cumple su cuadragésimo aniversario, enhorabuena, y a por otros cuarenta más-, para darse cuenta de ello.

Desde que lo inaugurase en 1972 José Luis Viejo, podemos encontrarnos nombres tan destacados como Enrique Martínez Heredia, Julián Gorospe, Jokin Mujika –el único ganador por partida doble-, mi buen amigo Jesús Alonso, José Luis Rubiera, Unai Osa, Oscar Freire -¿quién decía que era sólo un sprinter?-, ‘Purito’ Rodríguez o más recientemente Mikel Nieve o Víctor Cabedo, el último ganador. Claro que ahora los directores se fijan más en otros ‘baremos’ y tienen otros parámetros, aunque seguro que todos los equipos tendrán sus ‘ojeadores’ el domingo en Eibar.


Y es que el Valenciaga es una carrera especial, distinta a todas las demás. Me lo explicaba muy bien esta mañana Félix Ugalde, seleccionador nacional junior y un perfecto conocedor del ciclismo vasco. “La semana pasada se disputó Gorla, que es un carrerón. Pues bien, cuando se corona Gorla, en el Valenciaga se está subiendo Elgeta aún, es decir, que todavía quedan más de 60 kilómetros para meta. Es una prueba especial, para corredores que tienen un punto de madurez, de experiencia”. Pese a ello, reconoce que las referencias de la semana pasada pueden ser muy válidas.

Hoy por la mañana, Gaizka Lasa –periodista, ex ciclista e hijo de un supercampeón, ahí es nada- escribía en Diario Vasco, que el posible ganador del Valenciaga debe ser un buen escalador y en forma. Dos requisitos más que unir a la ‘experiencia’ a la que aludía Ugalde y al hecho obvio, pero que a veces se olvida, de que la carrera eibarresa pertenece a la Copa de España. “Muchos equipos sacrifican sus opciones de ganar por arañar puntos para la general, por lo que el desenlace también puede cambiar por esta circunstancia”, indica atinadamente el máximo responsable de la selección nacional, José Luis de Santos, quien ‘a micrófono cerrado’ apunta algunos nombres, aunque en voz alta prefiere solamente señalar la lucha por equipos: “Creo que estará entre los Caja Rural, los Azysa, los Bidelán y los Seguros Bilbao”.

Uno, que nunca ha estado viendo en directo el Valenciaga pero que espera romper con la ‘maldición’ el próximo domingo y presentarse en Eibar, puede deducir los distintos grupos de aspirantes a tenor de las distintas manifestaciones de los expertos, y de haber vivido aunque sea desde la distancia esta carrera ya en bastantes ediciones. Por un lado, lógicamente, aquellos que, como apuntaba Lasa, suben bien y están en forma, aunque quizá les falte esa ‘puntita’ de madurez, como es el caso de las dos grandes revelaciones del año, Omar Fraile (Seguros Bilbao) y Aitor González (Debabarrena), vecino de la zona, y que reconoce que “a raíz de ir viendo en directo la carrera me fui enganchando más”.

El segundo grupo de favoritos lo componen los ciclistas que naturalmente se están jugando la Copa como un Eduard Prades (Tarragona) especialmente motivado, y más en este mismo escenario en el que falló el año pasado, un Fran Moreno (Caja Rural) que sabe que está ante su ‘ahora o nunca’, un Jesús Ezquerra (Cueva El Soplao), heredero de la tradición ‘saiziana’, y naturalmente un Ramón Domene (Seguros Bilbao) que es un portento natural –aunque aún tenga mucho que trabajar- y que además es bastante rápido. Claro que la mayor parte de estos equipos tienen segundos y terceros espadas que pueden ‘entrar a matar’, como es el caso de Ibai Salas entre los aseguradores, o Jordi Simón y Vicente García de Mateos entre los cajeros.

Y aunque dice que no está peleando por la Copa, David Gutiérrez Palacios (Bidelán), está muy cerquita de los puestos de honor y sabe que se merece recuperar un hueco en la máxima categoría, algo que también pretende Pedro Merino (Guerola), brillante vencedor en este mismo escenario en 2009, y del que aún no comprendo como no sigue militando entre los pro, o su gemelo Jesús, con más ganas aún tras la fractura de fémur que cortó una trayectoria tan brillante como la de su hermano, aunque ya no es sino un triste recuerdo del pasado.

No me olvido de un último aspecto reglamentario a tener en cuenta: la obligatoriedad de alinear a cuatro sub-23 reduce el número de élites por equipo, y con ello, el potencial de algunas formaciones.

Esto puede ser el Valenciaga del próximo domingo. U otra cosa muy distinta. La climatología y las ganas de los corredores nos dictaminarán en un sentido o en otro, con un final que solo conoceremos al filo de la una y media de la tarde.

lunes, 28 de marzo de 2011

Razones para no votar (VI): Elecciones primarias, elecciones primitivas

EL RAE proporciona cuatro definiciones para el término primario, la primera de ellas –valga la redundancia- como primero en orden o grado. Pero mucho me temo que cuando relacionamos o adjuntamos este calificativo al sustantivo elecciones, debemos optar por alguna de las otras acepciones como primitivo, en el sentido de elemental o poco civilizado.

Y es que los partidos políticos venden las ‘primarias’ como un ejemplo de democracia, pero a la hora de la verdad ponen muchos impedimentos –incluso de carácter absoluto y prohibitivo- cuando estas se convierten en molestas, por peligrosas, para el poder local establecido. Por lo tanto, en determinadas agrupaciones de muchos partidos, es imposible que se le ‘tosa’ al alcalde, al presidente o al secretario general de turno, con justificaciones ‘legaloides’ de todo tipo pero que en esencia van contra el espíritu electivo de la democracia interna que debería impregnar las base de ese sistema de representación partitocrático que algunos confunden con la verdadera democracia, a la que aún aspiramos.

Pero hay organizaciones que sí recurren –no voy a entrar en el por qué ya que podría encontrarme con mucha basura- a estas primarias, que por mucho que nos sigan vendiendo como opción electiva no dejan de ser un enfrentamiento a cara de perro entre opciones muchas más veces entre personas que entre ideas o conceptos. Al final, por mucho que todos acaten ‘el resultado de las urnas’ hay un ganador y un perdedor, y este resultado se refleja en represalias posteriores a la hora de confeccionar las listas. O incluso puede ser casi peor si se busca una integración entre bandos que no hace sino acrecentar el enfrentamiento previo y subyacente. En contra de los ciudadanos.

Por lo tanto, mientras que se siga asociando primario con esas acepciones que antes he mencionado, que se queden con su farsa, que yo no voy a votar. El día que primario pase a tener el significado de principal o esencial, me lo pensaré. Mientras tanto, seguimos encontrando razones para no votar.

Archovo Wikimedia Commons: Duelo a garrotazos de Goya fotografíado por J. Laurent (detalle).

sábado, 26 de marzo de 2011

La pista, ¿cantera para la carretera?

Hace algunas horas, Josu Garai comentaba desde Apeldoorn, escenario de los Mundiales de pista, y en su Twitter una verdad otrora tajante, pero desgraciadamente cada vez más inexacta. “Los nuevos talentos del ciclismo mundial están saliendo de la pista y ningún técnico español de ruta está por aquí. Luego se quejarán...”

No le falta razón, digo, al bueno de Josu, aunque tampoco a Manolo Saiz, que le ha replicado, también en el tuiterío, diciendo que, hoy en día, ese seguimiento no tiene por qué ser presencial: televisión, internet e incluso “informadores” más o menos técnicos, surten de bastantes datos a todos aquellos profesionales que quieren estar “a la última” en cuanto al surgimiento de jóvenes promesas susceptibles de brillar en la carretera.

Pero en lo que yo quería incidir es en otra cosa: con el nuevo programa olímpico establecido a instancias del COI y al que me gusta calificar, por su génesis, como el “omniumazo”, pista y carretera son cada vez más incompatibles, y lo serán más aún en el futuro. Como bien me corregía Carmelo, los velódromos no serán coto exclusivo de los velocistas –aunque sí sus más legítimos y habituales ocupantes desde ahora-, pero los fondistas que vayan a competir en las pistas, o lo harán en el omnium –absolutamente incompatible con una temporada de carretera-, o como una parte mínima –un 20 o 25%- de ese equipo de persecución que conocemos como ‘cuarteta’, sacrificando meses de competencia en ruta en aras a la integración técnica y coordinación táctica. ¿Y merece la pena esto a una futura promesa cuyo sueldo en un equipo de carretera sería infinitamente superior? Rotundamente no.

Solamente por una ocasión especial –no me extrañaría que un ciclista polifacético como Theo Bos dejase en blanco su año rutero 2012 para intentar ser campeón olímpico de omnium vista su polivalencia… y que Rabobank también tiene intereses publicitarios en el patrocinio del equipo nacional holandés-, por un periodo mínimo, o por una excelente remuneración –como reciben australianos o británicos-. Si no, la única opción de compatibilizar será la pura afición, como la de Cameron Meyer, que se ha apuntado este año al scratch, a los puntos y a la madison para bien poco, pues ninguna de ellas ya es olímpica. Me imagino que Johnatan Vaughters no será tan permisivo en cuanto el ‘aussie’ explote del todo en las carreteras y le necesite para objetivos mayores.

En fin, que los técnicos de carretera no se pierden mucho –en las actuales circunstancias derivadas del omniumazo- por no estar en Appeldoorn. Eso sí, les recomendaría que fueran a un Mundial junior –y no sólo de carretera, sino incluso de BTT-, ya que la lista de figuras que han salido de la madera o del campo no tiene limite y ahí todavía no se ha hecho esa especialización que la UCI pretende y que puede ser tan nociva. O que siguieran más campeonatos de España de estas disciplinas minoritarias en las categorías inferiores, ya que los hallazgos pueden ser bastante más interesantes de los que se cree habitualmente. Aunque no sea necesaria la presencia física, ya que el mundo, tecnológicamente hablando, cada vez sea más pequeño.

Y no dejen de lado, por favor, el BMX, la disciplina absolutamente marginal en España que más campeones ha dado de otras especialidades en otros países como pista, BTT o ciclocross, Sin ir muy lejos, con el británico Hoy, el checo Stybar o el belga Nys.

(*) Otro tema distinto es por qué sigue habiendo directores que se empeñan que sus corredores, llegados a sub-23, se olviden de ciclocross, pista y demás historias y se centren en carretera. De eso hablaremos otro día.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cuando ir en bicicleta no es moverse más rápido que los demás

Durante mucho tiempo creí que en ciclismo siempre ganaba el corredor que primero franqueaba la línea de llegada. Luego supe que existía una disciplina llamada contrarreloj en la que no era el primero en pasar, sino el que cubría la distancia en el menor tiempo posible. En el fondo era lo mismo: ir lo más rápido posible, y más que los rivales.

Cuando fue descubriendo otras disciplinas como la pista, la puntuación o la madison me demostraron que aquí ya era cuestión de sumar más puntos que los rivales, aunque seguía manteniéndose la premisa de ir más rápido que los demás. Fue ya con el trial cuando se derribaron todas las ideas preconcebidas: en este caso es simplemente la habilidad de superar unos obstáculos sin incurrir en actuaciones irregulares –apoyos de pie, por ejemplo- que conllevaban una penalización. Pero también ir más lento de lo establecido conlleva una pérdida de puntos que puede ser fatal.

Incluso un ciclismo claramente de ocio y, en teoría nada competitivo como el cicloturismo, tiene un marcado componente de ‘marica el último’ aunque en los últimos años dos prácticas deportivas relacionadas con el fitness y la salud y no con la competición han desterrado el mito de mover la bicicleta más rápido que el rival: entre otras cosas porque son máquinas que no tienen ruedas y permanecen fijas en el suelo, por muy fuerte y rápido que pedalees.

La casualidad ha hecho que en estos días me haya llegado la publicidad de dos libros referidos a estas disciplinas. El primero de ellos se llama “El tao del ciclismo indoor”, una obra teórica-práctica de Andrés Carlos Muñoz, en la que se vinculan aspectos nutricionales, de entrenamiento, ergonomía, preparación física o prevención de lesiones con esta práctica que muchos han descubierto como alternativa al paseo en bicicleta por el campo –muchas veces a años luz de tiempo y distancia-, aunque solamente por la comparativa entre los escenarios –una sala cerrada o cualquier lugar del mundo- la elección debería estar clara.

La segunda obra es más curiosa, ya que desconocía el auge del llamado ciclismo acuático, que no consiste en avanzar en un ‘pedalo’ o similar sobre el agua, sino pedalear en un artilugio semibicicletero sumergido parcialmente en una piscina. Obviamente el título de "Pedaleando en el agua” es plenamente significativo de esta obra de Ivan Medrano y Laura María Tortosa.

Alguno podrá hacer la broma malévola –pero no exenta de ironía- de que el ciclismo ya no avanza; en mi caso solamente quiero proponer estas dos alternativas para los que tengan menos tiempo o ganas, reflejadas en dos interesantes libros, aunque habrá otras muchas publicaciones más.

lunes, 21 de marzo de 2011

Presencias y ausencias en un Mundial tan distinto del pasado como del futuro

Quedan dos días para que el velódromo holandés de Apeldoorn acoja durante cinco jornadas los Campeonatos del Mundo de pista. Un evento que será muy diferente a lo que hemos visto en los últimos tiempos y, desde luego, a lo que veremos en 2012, concretamente en los Juegos Olímpicos de Londres, donde se confirmará totalmente la castración del programa de lo que antes conocíamos como ciclismo en pista.

El año pasado en Copenhague, por ejemplo, no existía aún el formato del omnium de dos días: ahora sí y todos sabemos lo que significa, tanto en el esfuerzo que se debe realizar y la tensión que se acumula, como en el hecho de que es la única puerta para los fondistas que aún quieran seguir dedicándose a la pista, ya que como me comentaba el pasado jueves el bueno de Carmelo, “la pista es ahora cosa de velocistas”. Para mal, por supuesto, añado yo.

Por otro lado, el curioso –por usar un calificativo suave- sistema de clasificación de las pruebas no olímpicas –que eran introducidas aleatoriamente para completar el programa de cada una de las cuatro Copas del Mundo- ha originado ausencias impensables junto a presencias inexplicables en los listados de muchas de estas pruebas en este próximo Mundial, aunque aún no se conozca nada más que la preinscripción. Sin ir más lejos, España se ha quedado fuera de disciplinas donde podría haber brillado, como la puntuación masculina, y en otras en las que lo normal hubiera sido contar con alguno de nuestros corredores, como el kilómetro –gracias a la notable evolución y resultados de Juan Peralta- o incluso la persecución femenina. Eso sí, a última hora se nos ha adjudicado unja tercera plaza de velocidad, precisamente donde el nivel nacional es más bajo y donde las opciones de pasar el corte de los 200 metros son imposibles.

Hay que agradecer, por el bien del espectáculo, que Australia haya ‘convencido’ a sus grandes estrellas del fondo como Rohan Dennis, Cameron Meyer, Jack Bobridge y Leigh Howard para subir el nivel de las pruebas ‘de segunda’ –donde notaremos las ausencias de Taylor Phinney o Alex Rasmussen, entre otros-, aunque la verdadera razón de su presencia sea formar una cuarteta que aspire claramente al oro: no será fácil que les superen los británicos, que al final no han convencido a Brad Wiggins o Ben Switft, del que todavía no me explico por qué probó hace unas semanas en el omnium. Gracias también a Jesse Sergent. Y es que como se dijo hace pocas fechas: con estos mimbres, ¡que final de persecución individual nos vamos a perder en Londres!

Y ya siendo un poco egoístas, agradecer que Dinamarca esté pensando en 2012 y no en 2011 ya que sus mejores hombres están ‘en ruta’ y su posible cuarteta en Apeldoorn es perfectamente asequible para España, que debe estar en la final de consolación contra los neozelandeses, jugándose el bronce, aunque con menos opciones que nuesntros ‘antípodas’. Ahora está por ver que ‘cuarteta’ alinea Juan Martínez Oliver –es decir, quien será el quinto y sacrificado persecucionista-, aunque no debemos olvidar que el 4-03-308 de hace un mes en Manchester es la segunda mejor marca española de todos los tiempos, solo superada por la obtenida en Atenas 2004, y ese día corrieron Teruel –que tiene un par de días para recuperar hasta el omnium-, Bernal –con una grata progresión-, Muntaner – siempre efectivo- y Maeztu –en una segunda juventud-.

Para España, este Mundial tiene dos lecturas más. Por un lado ese ‘absurdo’ omnium es, posiblemente, la mejor llave para la puerta de las medallas. Leire Olaberria es una firme candidata al podio si no se obsesiona –ni se descuida- y deja que la norteamericana Sarah Hammer tenga que bregar con la veintena de rivales como máxima favorita que es… y sin que alguna ciclista inteligente como la canadiense Tara Whitten se aproveche de ello. En cuanto a Teruel, después de haber sido cuarto, el podio no es misión imposible, aunque ese escalón sea mucho más alto que otros existentes en la clasificación. En este caso, ojito con Ed Clancy, con Shane Archbold o con Zachary Bell.

La lectura negativa es la de la crisis –la misma que me deja a mí en casita-, ya que pistards como Sebastián Mora, Airán Fernández o Albert Torres –por no extenderme demasiado- deberían haber probado suerte en alguna de las pruebas B del programa, aunque fuera solamente con la vista puesta en Rio de Janeiro 2016… si la pista sigue siendo olímpica. Pero este es otro tema que pertenece más a la intuición y a la decepción. No me olvido del alegró que me supone ver a un dúo de velocidad con Tania Calvo y Helena Casas, algo impensable hace un par de años, aunque quizás deberían haber tomado parte en alguna prueba individual, aunque solo fuera pensando en el futuro.

De momento, gracias a Eurosport tendremos cumplida y amplia información de lo que suceda esta semana en los Países Bajos. Y espero que lleguen buenas noticias… y que no se rompa la racha de Juan Martínez Oliver.

viernes, 18 de marzo de 2011

¿Quién fue el primer cántabro en ganar la Classicissima?

Hace unos días, mis amigos de Cobbles & Hills -si no conoceis la web, no sabéis lo que os estáis perdiendo- me pidieron que les escribiera alguna historia sobre la Milán-San Remo. Pero los muy 'perros' no me ofrecieron que les narrara algo reciente, sino un tema con solera, como si uno fuese coetáneo de Bahamontes.

La verdad es que no me costó mucho decirles que sí, ni tampoco demasiado encontrar alguna historia curiosa, semidesconocida, aunque no fuera característica de los muchos grandes héroes que jalonan el palmarés de la 'Primavera', aunque sí hablamos de un hombre que inscribió su nombre entre los mejores de la prueba.

Aqui teneis el resultado, titulado simplemente: ¿Quien fue el primer cántabro en ganar la Classicissima?

Y no fue Freire, no.

miércoles, 16 de marzo de 2011

La fabula del mono y el delfín

Más de una vez he contado –al que me haya querido escuchar, claro- que una de mis mis historias favoritas es la del padre, el hijo y el burro, porque es bastante significativa del comportamiento humano: del que critica sin saber, pero más aún del que hace caso a las críticas simplemente por el que dirán, aunque la razón esté de su lado. Y sobre todo por la volubilidad. Incluso escribí sobre esta historia en este mismo blog tras el Mundial de Mendrisio.

Pero hay otra fábula, mucho más antigua –del griego Esopo- titulada ‘El Mono y el Delfín’, que también es perfectamente explicativa del comportamiento de muchos humanos que se creen tocados por una varita mágica que les hace pensar en un sentimiento falso de superioridad, pero…

La historia viene a decir que un marinero, para no aburrirse en un largo viaje marítimo, se compró un mono que le divirtiera mientras estaba a bordo. Pero cuando llegaban a su destino en Grecia, una violenta tempestad originó un naufragio, que afectó a todos los ocupantes del navío.

Un delfín vio al mono ahogándose en las olas y le ofreció su ayuda para sacarle a flote y llevarle de forma segura hasta tierra firme. Como los animales fabulados son antropomórficos, pronto se estableció una amena conversación entre mono y delfín. Este le preguntó si era de Atenas, a lo que el simio respondió que sí, por supuesto, que era descendiente de una de las familias más nobles de aquella ciudad. El delfín entonces preguntó si conocía El Pireo -el famoso puerto ateniense- ante lo que el primate contestó con absoluta seguridad que no sólo lo conocía muy bien, sino que era uno de sus mejores amigos.

El delfín, indignado por estas falsedades, se sumergió en el agua, con lo que la suerte del farsante –y su vida- terminaron para siempre.

Tan curiosas o más son las moralejas que he encontrado para esta fábula:

1. Para mentir y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.

2. Son las propias mentiras del fanfarrón las que se encargan de hundirlo.

3. Hay hombres que, sin apenas conocer la verdad, creen poder engañar a los otros (que incluso la conocen mejor)

4. El que se enorgullece sin tener motivo, nunca podrá aprender y siempre será un ignorante.

Con un millón de gracias a http://www.odisea2008.com/ por la magnifica coleción de imagenes ilustrativas de fábulas, una de las cuales me ha permitido ilustrar este post.

martes, 15 de marzo de 2011

Apuntes de fauna social (V): No son tres, sino cuatro


Siempre había leído que había tres tipos de personas en el mundo, en términos generales, y en las organizaciones y empresas, de forma particular:

 - Las que hacen que las cosas sucedan. Desgraciadamente son una minoría ya que el sistema educativo y social no prima estas actitudes innovadoras, sino que premia el conformismo, el pelotismo, el 'sibwanismo'.

- Las que miran como esas cosas suceden. Lo bueno de este estadio es que no es permanente sino que te lleva a moverte, incluso a movilizarte: o bien te sumas a aquella élite que asume la iniciativa o bien te estancas definitivamente en el tercer grupo.

- Y ese último estrato es el de las personas que no sólo se preguntan ¿Qué está sucediendo?, sino que incluso a veces ni entienden que está ocurriendo algo.

Desgraciadamente mi experiencia me ha demostrado que hay un cuarto colectivo en el mundo, cada vez más numeroso y a la vez manipulador y manipulado: los que se niegan a reconocer que algo está sucediendo, que todos son apariencias, modas pasajeras, protagonismo de advenedizos, y que hay que ya habíamos llegado a tal sistema de perfección que, cuando aflora una crisis, la solución única es volver a los tiempos arcanos y remotos para reencontrarse con ‘lo malo conocido’ que aventurarse por cualquier alternativa del tipo ‘lo bueno por conocer’.

lunes, 14 de marzo de 2011

La paradoja alemana de un ciclista apellidado Martin

Llamándose uno Tony Martin, no es fácil adivinar la nacionalidad del susodicho, que puede ser perfectamente norteamericano, inglés, francés, español, hispanoamericano e incluso alemán… que es su auténtica nacionalidad. Es más, cada vez que oigo este apellido recuerdo como los locutores mexicanos llamaban en la Vuelta a Chihuahua a nuestro David Martín –madrileño, de Torrelaguna- Dei-vid Már-tin, pronunciando con la más típica y tópica pronunciación de al otro lado del río Grande. O incluso me acuerdo de una famosísima tienda de discos –vinilos- que había en Madrid ‘long time ago’ copn la misma denominación.

Pero nuestro Martin es un potente rodador alemán, de estos que sufren subiendo como los integrantes de la Wehrmacht para no descolgarse ante nadie; nacido en Cottbus, en la antigua RDA, aunque hace sólo 25 años, cuando el segundo estado germano ya no existía. Vio la luz en un lugar donde muchos de sus compatriotas en la época de las dos Alemanias cosecharon numerosos éxitos –también en ciclismo- para gloria del régimen de Honecker; que luego propiciaron un auge sin par en el país reunificado gracias a héroes luego caídos en desgracia como Jan Ullrich o Eric Zabel o más tarde Stefan Schumacher. Y que finalmente pusieron el deporte de las dos ruedas bajo mínimos, adoptando una filosofía razonablemente germánica pero difícil de asumir para los latinos, al menos para un servidor como simple aficionado: mientras que haya dopaje, el ciclismo tampoco existe. Y no existe con todas las consecuencias: ni organizamos carreras en Deutschland, ni las ofrecemos por nuestras televisiones, ni siquiera aportamos un marco – de entidades públicas o empresas privadas- parea contribuir con este circo corrupto y decadente.

Hoy la mayor parte de los medios reconocen el enorme mérito de Martin de ganar la París-Niza y convertirse, al menos por unos días, en el número uno del World Pro Tour. Que si se hace mayor (El País), que si está en continuo crecimiento (Diario Vasco), que si el mayor éxito de su carrera (As) o si el fenómeno que viene (Marca). Me quedo, sin embargo, con el título del artículo de Deia: “La paradoja alemana”. Y buscando la definición en Wikipedia: “Es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común”, a la vez que la califica como “un poderoso estímulo para la reflexión y así mismo los filósofos a menudo se sirven de las paradojas para revelar la complejidad de la realidad. La paradoja también permite demostrar las limitaciones de las herramientas de la mente humana”.

domingo, 13 de marzo de 2011

Razones para no votar (V)

Hoy no me apetece escribir el quinto ‘capítulo’ de la serie “Razones para no votar”. No porque no tenga motivos para hacerlo -que cada vez encuentro más, más graves y lo que es peor, más desconocidos por los ciudadanos-, sino porque me siento cada vez más rodeado y amenazado que prefiero tomarme este domingo de reflexión.

Pero como no puedo permanecer completamente callado ante el panorama que nos rodea, os recupero este post de octubre del 2009, a raíz de la publicación de “La Casta. El increíble chollo de ser político en España”, un libro de Daniel Montero, cuyas razones son más que suficientes para plantearnos porque estos señores –simplemente pòr ser nuestros representantes durante cuatro años más o menos prorrogables- deben tener unos privilegios de los que no gozamos el resto de los mortales, que tenemos permanentemente en nuestras manos, en nuestro derecho al voto la esencia del sistema democrático. Y que se traduce en la igualdad (aunque sea de representantes y de representados)

jueves, 10 de marzo de 2011

Cualquier momento es bueno para escribir de los Fåglum brothers

La buena racha de los ciclistas de nombres Thomas a los que hacía mención hoy un artículo de Velofutur, traía a colación a otro ciclista de igual nombre y apellido Peterson, de nacionalidad estadounidense, y que corre –sin demasiada fortuna en lo que llevamos de año- con el Garmin Cervelo.

Sin embargo no es de este Thomas Peterson del que me he acordado y al que quiero rendir este pequeño homenaje, sino a otro ciclista de casi idéntico nombre –sin h- y apellido muy similar –solamente doblando las consonantes t y s de su apellido-: el sueco Thomas Pettersson, cuyo principal mérito fue formar parte de una familia de cuatro corredores –Gösta, Sture y Eric eran los otros tres miembros- que fueron todos ellos ciclistas, todos ellos campeones del mundo, en la ya desaparecida contrarreloj por equipos de los Mundiales amateurs de 1967, 1968 y 1969, e incluso subcampeones olímpicos en México en esta misma disciplina, por culpa de una avería que les hizo ‘morder el polvo’ ante el conjunto holandés en el que militaba un tal Joop Zoetemelk. Y sin que fueran gemelos, mellizos o cualquier tipo de ‘repetición’: cada uno tenía una edad distinta. Pero por lo que se ve, todos ellos excelentes condiciones de rodadores.

Y los cuatro pasaron a ‘pros’ en un conjunto italiano en 1970, aunque con distinta suerte: Gösta, neoprofesional ya con 30 tacos, fue capaz de subir al podio del Tour de Francia ese mismo año, y llegó a ganar el Giro de Italia uno más tarde –es decir, ahora se cumplen cuarenta años de su gesta, siendo el único ciclista escandinavo que ha logrado llevarse una grande-, logrando algún que otro éxito menor hasta su retirada en 1974; Thomas compitió a buen nivel, pero sin grandes triunfos, y los otros dos hermanos pasaron sin pena ni gloria en la máxima categoría.

Por cierto, si alguna vez queréis profundizar en la historia de esta familia, buscad mejor Fåglum brothers que hermanos Petterson, ya que así se les conoció por ser el nombre del club del que procedían.

Un pequeño homenaje, totalmente casual en su genésis pero oportuno en el momento, a la familia más completa del ciclismo mundial –en una sola generación- con permiso de los hermanos franceses Pascal, Regis, François y Jerome Simon, que también tienen una buena historia que contar.

lunes, 7 de marzo de 2011

Querer es poder, y el Giro ha querido y ha podido

Acabo de leer la noticia sobre los conjuntos invitados al Giro de Italia. Naturalmente lo primero que recomprobado ha sido si el nombre del Geox-TMC estaba en esta lista. Y, efectivamente, el conjunto de Matxin figura en esa relación de invitados, como no podía ser de otra manera que un conjunto que puede presentar un nueve con ciclistas como Menchov, Duarte, Blanco, Sastre, De la Fuente, Cobo, Felline, Ardila, Florencio o Valls –¡pongo hasta un reserva!-. Ya bastante incomprensible y traumático fue que el Tour optase por el nacionalismo más exacerbado para dejarles fuera como para pensar en que el Giro podría repetirlo. Ahora solo queda que en Italia ‘la lieís’.

Pero mi gran sorpresa ha sido repasar la lista de invitados y comprobar que eran cinco equipos y no los cuatro habituales para respetar ese límite de 200. Según he leído en biciciclismo, RCS explica que ha obtenido el permiso de la UCI para superar el límite por la celebración del CL aniversario de la unificación italiana, así que serán 23 equipos, en lugar de los 22 habituales, y 207 ciclistas. La organización italiana agradece a la UCI la exención concedida de superar el límite de 200 ciclistas.

Una excusa perfecta –pero que no tiene ninguna justificación ni causa deportiva- que demuestra que en el ciclismo, como en la vida, querer es poder. El Giro ha querido, la UCI también; y la carrera italiana ha podido. ¡Que cunda el ejemplo en otras de las mil polémicas que salpican este deporte!

domingo, 6 de marzo de 2011

Razones para no votar (IV)

28 de febrero. Michèle Alliot-Marie, ministra francesa de Asuntos Exteriores, presentaba su dimisión como consecuencia de una serie de relaciones con la situación revolucionaria en Túnez, en concreto una visita turística al país en el avión personal de un miembro del clan Ben Alí; un viaje de negocios de sus ancianos padres a Túnez, o incluso el papel de “intermediario” de su novio ante Gadafi, a cuenta de empresas francesas. Lo que en un principio se calificó por los implicados y por el propio Nicolas Sarkozy como una “difamación intolerable”, terminó con el fulminante adiós de Alliot-Marie.

1 de marzo. El ministro de Defensa alemán dejaba también su cargo, “simplemente” al haberse descubierto que había plagiado su tesis doctoral, algo no relacionado directamente con su carrera política, que los medios germanos calificaban como muy prometedora. Zu Guttenberg que así se llama el implicado, admitió que sus errores estaban perjudicando al Ministerio -incluso compañeros de su partido recriminaron públicamente su actitud- y dijo adiós lo más pronto que pudo.

3 de marzo. Nos vamos a España, pero no por un caso de corrupción y su consiguiente dimisión, sino por la presentación de un libro llamado 'El circo de los corruptos' un recorrido irónico por los principales casos de corrupción que han afectado la vida política e institucional española en los últimos 40 años. Josep María Loperena, autor de esta publicación, piensa que “no es que la política o la justicia sean corruptas: hay personas corruptas que utilizan la política para hacer millones para su bolsillo", a la vez que asegura que ahora se destapan más casos ya que antes había más impunidad. Personalmente añadiría que en política hay distintas gradaciones en la corrupción: desde el que busca el pelotazo que le permita vivir como un jeque el resto de su vida, pasando por los que saben que su vagancia, incapacidad y servilismo solo tienen cabida y recompensa en este tipo de instituciones, no es ningún tipo de empresa medianamente competitiva, finalizando por los que simplemente intentan ‘colocar’ a sus allegados de por vida.

El abogado apunta algunos detalles interesantes como la existencia de complicidad, el que los procesos se alargan y complican para que prescriban, y en que “no hay tampoco interés político para solucionarlo", para apuntar la frase que estaba buscando para justificar este artículo: "A la gente parece que le da igual, hasta que se dan cuenta de la desgracia: el dinero robado era suyo”. O bien directamente, o bien porque esos recursos económicos que se dilapidan o se desvían impiden atender una serie de servicios básicos de todos los ciudadanos, como la educación, la sanidad o el cuidado de los mayores.

Y mientras tanto, los partidos tirándose los trastos unos a otros –“y tu más”-, amparándose en diferencias legaloides entre denunciado, imputado, implicado, acusado… para justificar la presencia de sus 'no-corruptos' y denunciar la de los 'si-corruptos' de la competencia. Y en el colmo de los colmos, Francisco Camps firmando manifiestos contra la corrupción (y hablo del caso más escandaloso, si entrar en tendencias políticas a favor de unos o en contra de otros).

Pues bien, amigos lectores, reflexionad sobres actitudes y encontrareis la cuarta razón para no votar.

PD: La imagen que acompaña este post es colombiana pero desgraciadamente me parece que la podemos importar sin complejos. !Que lástima!


viernes, 4 de marzo de 2011

Montepaschi Strade Bianche o la segunda gran carrera de la temporada

Faltan muy poquitas horas para que se dispute una nueva edición de la Montepaschi Strade Bianche, la original carrera italiana trazada en la Toscaza italiana, entre Gaiole in Chianti y la famosísima Piazza del Campo de Siena, sobre 190 kilómetros, de los que 60 transcurren sobre los llamados ‘serrati’, los ocho tramos sin asfaltar, que dan personalidad a esta prueba, aunque en el recorrido son más decisivas, incluso, las subidas cortas y explosivas que se alternan con descensos técnicos, entre ellos el muro final que acerca en los últimos kilómetros a los supervivientes al épico final de la carrera, ese mismo que acoge todos los veranos el famosísimo Palio.


No es mi objetivo hacer una ‘previa’ de la carrera antiguamente conocida como ‘Eroica’. Para ello os recomiendo sinceramente la de nuestros amigos de ‘Cobbles & Hills’, o que recurráis a la web oficial de La Gazetta. Simplemente que reflexionemos como en sólo cuatro años lo que fue una marcha cicloturista se ha convertido en una referencia de un ciclismo distinto, original, retro en su escenario pero moderno en su concepción, en asumir esa necesidad de renovarse o morir. Una prueba que en sólo cuatro años incluye en su palmarés a nombres como Alexander Kolobnev, Fabian Cancellara, Thomas Lövkvist o Maxim Iglinsky, o que incluso tomó su recorrido y su filosofía en una etapa del pasado Giro de Italia, lo dice todo. El único pero que se les puede poner es la limitación de participantes que se ha realizado en este 2011, según ellos por razones logísticas.

Y es que con el máximo respecto a todas las pruebas que se han disputado en lo que va de campaña, tan sólo dos carreras –la Het Nieuwsblad y ésta- me merecen ese sello de diferenciación que debería valerlas para formar parte de una élite de pruebas elegidas que, al estilo de la F1, compusiera un primer circuito de máxima calidad en el ciclismo profesional superando ese engendro llamado UCI World Tour. Un círculo que no sería exclusivo, ya que se completaría con otros circuitos para especialistas, como me sugería Matxin hace unos días... y sobre lo que ya debatiremos más adelante.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Fue en Brasil, pero pudo ser en cualquier lugar del mundo



Aunque ha sido en Brasil, y de una forma conscientemente llena de rabia y de odio, y vacía del más mínimo sentimiento humano, comportamientos como éste se repiten a diario en muchos lugares del mundo, incluso en los más civilizados, gracias a esa cultura exclusivista de los vehículos motorizados como señores feudales del asfalto y con las bicicletas sometidas al particular derecho de pernada.

Ante imágenes así, obviamente sobren los calificativos y los reproches. Lo único que se necesitan son actuaciones valientes y castigos ejemplares