domingo, 30 de enero de 2011

Legalidad y justicia no siempre coinciden

Cada vez que compramos un CD o un DVD –entre otros soportes de grabación digital- tenemos que pagar un canon -17 y 44 céntimos, respectivamente- establecido en la Ley de Propiedad Intelectual en concepto de remuneración compensatoria por copia privada… aunque destinemos dicho disco a grabar nuestros propios documentos, fotografías… De hecho se calcula que solamente un 20% de estos soportes se destinan a copias de material protegido. Más o menos como si nos multasen previamente por exceso de velocidad… por si se nos ocurre propasarnos, aunque finalmente respetemos los límites. Una norma injusta pero completamente legal. Por lo menos hasta hace unas semanas cuando la UE declaró ilegal esta práctica… que todavía se sigue aplicando.

Este ejemplo viene a cuento del llamado principio de responsabilidad objetiva, establecido en el Código Mundial Antidopaje, por el cual los deportistas son responsables por toda sustancia que se encuentre en sus cuerpos. No importa cómo esa sustancia haya llegado allí. Si las pruebas de un deportista son positivas, el resultado es una descalificación y una sanción. ¿Justo o injusto? No es el tema del debate, pero es absolutamente legal… hasta que una instancia deportiva o judicial revoque esta norma.

Dicho de otra forma, mientras que los deportistas –y solamente menciono a los más interesados por ser los directamente implicados- no protesten, no luchen por acabar con este precepto, podrán ser acusados de dopaje y sancionados por mucho que luchen por demostrar su inocencia, argumentando un origen ‘no dopante’ del producto encontrado en sus cuerpos. Y el tema es que, como sucede tantas veces en el ámbito del ciclismo, las protestas son siempre aisladas, cuando el caso te ‘pilla’ de cerca. No hay unidad para manifestarse tajantemente contra lo que se considera injusto, para que pase a ser también ilegal. Las protestas solamente aparecen cuando uno es el ‘elegido’. Y a pesar de haber leído la preocupación de EU Athletes sobre el tema, con el envío de una carta al presidente del AMA, todo parece seguir igual. ¿Justo o injusto? Legal.

Hay un segundo tema vinculado con el anterior y es el concepto de dopaje. De la antigua definición referida a “la administración de sustancias ajenas al organismo con el único fin de aumentar artificialmente y de forma ilegal el rendimiento”, se ha pasado a una mucho más pragmática, “el uso de sustancias o métodos prohibidos”, que no son otros que los establecidos en la Lista de Prohibiciones del mencionado Código Mundial Antidopaje, en lo que se refiere al deporte a nivel internacional. Y ello es porque la picaresca ha contribuido a tener que incluir, por ejemplo, sustancias que no tienen efecto dopante pero si enmascarante y que tienen la misma consideración de prohibidas. También hay sustancias que son prohibidas ‘per se’, son siempre ilegales, pero otras que tienen una graduación para ser legales o no. Lo injusto en este caso es la falta de actualización de estas listas y que determinadas sustancias puedan ser consideradas como prohibidas incluso en una mínima cuantía… aunque se demuestre que ese uso no sea dopante… según la antigua definición. La mejor manera de acabar con la injusticia no es protestar cuando te ha ‘tocado’ sino de forma inmediata, antes de que sea demasiado tarde. Y mientras que sea legal, nos dará lo mismo clamar por la justicia o injusticia de esta norma.

Eso sí, toda sanción siempre tiene –o debe tener- una gradación, y lo que no puede ser considerado nunca como un eximente sí debe ser tenido en cuenta como un atenuante para que, si no coinciden, por lo menos que justicia y ley se acerquen lo máximo posible.

jueves, 27 de enero de 2011

Dudas de economista ante un Mundial de ciclocross

Dicen las malas lenguas que los economistas nunca se equivocan en sus explicaciones… porque siempre las realizan a posteriori. Pues en periodismo sucede algo parecido: una vez que una competición se ha celebrado, las explicaciones sobre lo sucedido surgen bastante claras… cuando no lo habían estado, en absoluto, antes del inicio.

Por ejemplo, el inminente Mundial de ciclocross es un buen ejemplo de ellos. Y en mi caso, me puedo equiparar sin miedo a los economistas: el domingo, cuando el Campeonato de Sankt Wendel haya acabado, tendré todo muy claro, pero ahora mismo me asaltan numerosas dudas de las que quiero compartir con todos vosotros sólo algunas. Otras me las reservo, porque quizás jamás tenga la respuesta.

1. ¿Cómo estará el circuito? Con apenas un par de grados arriba o abajo, puede cambiar totalmente la fisonomía del circuito: desde una pista de patinaje como la del año pasado en Tabor –o la de este mismo escenario en 2005-, a un terreno duro con rodadas más o menos marcadas, hasta un barrizal, multiplicado por cuatro si todas las categorías compiten en esas mismas condiciones. Dicen que a los grandes especialistas les da lo mismo. Pero con nuestros corredores no sucede igual: un terreno duro le gustaría a Larri; uno embarrado, a Murgoitio. Y uno helado… a ninguno.

2. ¿Ultima oportunidad para Nys? El más grande de los grandes de los últimos tiempos sólo tiene un Mundial en su palmarés, precisamente logrado en este mismo escenario. Y el tiempo no pasa en balde. Además, Nys es un corredor muy querido y admirado por sus compañeros –Hermida y Larri me lo han reconocido-. Por ello, quien más, quien menos, le tiene presente en sus oraciones, aunque la lógica hable de Niels Albert, la ilógica de Zdenek Stybar, y la esperanza de Kevin Pauwels. Eso sí, a todos nos gustaría unir a esta cuarteta de favoritos a Lars Boom. Pero “lo que no pué sé, no pué sé. Y además es imposible”.

3. ¿Dónde estarán nuestros cuatro magníficos? Cuando ayer hablaba con los corredores en el hotel de concentración en Madrid, el estado de ánimo oscilaba entre el realismo –estar del veinte al treinta- a la ilusión de poder subir un peldaño más, del quince al veinticinco. Y ahí radica la duda, ver si la igualdad existente en el ciclocross nacional conlleva un aumento del nivel, al menos de la élite representada en esta ocasión por Hermida, Larrinaga, Murgoitio y Suárez. Y eso debe traducirse con dos corredores, al menos, entre los veinte mejores. ¿Quiénes? El domingo.

4. ¿Seguirá avasallando Marianne Vos o tendrá Katie Compton su recompensa? Con apenas 23 años y ya cinco maillots arco iris en su poder, en tres disciplinas distintas, la holandesa Vos es siempre la gran favorita en un Mundial de ciclocross y en Sankt Wendel podría lograr su cuarto entorchado. Pero como sucedía en el caso de los hombres, el corazón de muchos aficionados está con otra ciclista, con KFC Compton, una norteamericana también polifacética –corría, y no sé si lo sigue haciendo, como piloto en tándem-, que a sus 32 años tiene una oportunidad irrepetible. Y más cuando tanto se habla ahora de mundialización… y que el Campeonato de 2013 será en su país.

5. ¿Echaremos en falta a Rocío Gamonal? Uno de los mejores resultados obtenidos por la selección española el año pasado en Tabor fue el 17º puesto de la asturiana en la prueba femenina. Desgraciadamente este año –mejor dicho, este último mes y medio- no ha andado ni para atrás y se ha quedado fuera del Mundial. En su lugar, tres corredoras de muy distintas edades y características que tendrán realmente complicado acercarse a las prestaciones internacionales de Rocío.

6. ¿Habrá por fin un ‘top ten’, aunque sea en juniors? Desde que el entonces juvenil Gaizka Lejarreta lograra la medalla de plata en el ‘remoto’ 1996, ningún español ha estado en el ‘top ten’ de un Mundial de ciclocross. En categoría alguna. En lo referido a los juniors, el hoy profesional Delio Fernández se acercó hasta la decimocuarta plaza, en 2004. Por ello, es lógico que miremos con ilusión las opciones del también gallego Pablo Rodríguez, que junto a sus indudables condiciones, une la experiencia de haber competido este año en cuatro pruebas de la Copa del Mundo… y los puntos suficientes para salir cerca de las posiciones de honor. Esperemos que también para terminar allí.

martes, 25 de enero de 2011

De la psicoterapia a la política siguiendo a Jorge Bucay

No me gusta excesivamente Jorge Bucay, este psicoterapeuta argentino que se define como ayudador profesional, aunque bien es cierto que tanto de él, como de muchos de sus ‘colegas’, se puede sacar alguna enseñanza… pero no al precio de tragarse toda su obra. En su descargo, o en el mío, diré que ‘El candidato’ fue una novela –quizá por eso, por ser ficción- que me encantó.

De entre lo que he leído de su obra convencional, sin duda me quedó con el pasaje de sus ‘Recuentos para Demién’ el que ironiza sobre las tres grandes líneas que resumen el pensamiento de la psicoterapia, que él ejemplifica y termina, y yo sintetizo, en el viejísimo chiste final. El relato es así:

Situación base (común a los tres):

Un tipo tiene encopresis (en buen romance: se caga encima). Consulta a su médico que, luego de exámenes e investigaciones, le recomienda (no habiendo encontrado base orgánica) consultar con un psicoterapeuta.

Final alternativo uno
(El terapeuta consultado fue un psicoanalista ortodoxo).

Cinco años después, el tipo se encuentra con un amigo:
—Che, ¿cómo te va con tu terapia?
—¡Bárbaro! –contesta el otro, eufórico.
— ¿Ya no te cagas encima?
— ¡Mira, cagar me sigo cagando, pero ahora ya sé por qué me cago!

Final alternativo dos
(El terapeuta consultado fue un conductista)

Cinco días después, el tipo se encuentra con un amigo:
—Che, ¿cómo te va con tu terapia?
—¡Bárbaro! –contesta el otro, eufórico.
— ¿Ya no te cagas encima?
—Mira, cagar me sigo cagando, pero ahora uso bombachitas de goma.

Final alternativo tres
(El terapeuta consultado fue un gestáltico)

Cinco meses después, el tipo se encuentra con un amigo:
—Che, ¿cómo te va con tu terapia?
—¡Bárbaro! –contesta el otro, eufórico.
— ¿Ya no te cagas encima?
—¡Mira, cagar me sigo cagando, pero ahora no me importa!

Bucay escribió este ejemplo pensando en psicoterapeutas y pacientes, pero creo que hoy en día es tan aplicable o más a políticos y ciudadanos. Y es que ante el grave problema socioeconómico en el que nos encontramos, nuestros gobernantes nos pretenden tratar –alternativa e incluso simultáneamente- de las tres formas que se corresponden con el ejemplo anterior:

1. Echando la culpa a una situación anterior o exterior, de forma tan programada y repetida que terminamos por creerla y asumirla (estoy contento porque ya sé por que me cago).

2. Proponiendo medidas paliativas que también llegamos a interiorizar como necesarias, sin que nos planteemos otras alternativas más lógicas aunque innovadoras (con las bombachitas de goma al menos no me mancho).

3. Y en definitiva, “pasando” de todo ante la percepción de que el tema no tiene remedio, que es sencillamente fruto de los tiempos, y que no hay que preocuparse más puesto que tarde o temprano, y sin nuestra intervención, todo cambiará (ya no me importa cagarme encima).

Cuando, como ciudadanos, lo único que queremos, exigimos, es una solución para dejar de cagarnos encima… o si no empezaremos a hacerlo en alguna persona más cercana a nuestros “psicoterapeutas”, los queridos políticos.

sábado, 22 de enero de 2011

Unificando el idioma

En vista de la evolución del castellano en los últimos años y debido a las aportaciones realizadas por los jóvenes, la Real Academia de la Lengua dará a conocer la reforma de la ortografía española, que tiene como objetivo unificar el español como lengua universal de los hispanohablantes.

Será una enmienda paulatina, que entrará en vigor poco a poco, para evitar confusiones. La reforma hará más simple el castellano, pondrá fin a los problemas de otros países y hará que nos entendamos de manera universal quienes hablamos esta noble lengua.

La reforma se introducirá en las siguientes etapas anuales:

1. Supresión de las diferencias entre c, q y k. Como inicio del plan, durante el primer año, todo sonido parecido al de la k será asumido por esta letra. En adelante pues, se escribirá: kasa, keso, Kijote…

2. Se simplifikará el sonido de la c y z para igualarnos a nuestros hermanos hispanoamericanos ke convierten todas estas letras en un úniko fonema “s” Kon lo kual sobrarán la c y la z: “El sapato de Sesilia es asul”

3. Desapareserá la doble c y será reemplasada por la x: "Tuve un axidente en la Avenida Oxidental". Grasias a esta modifikasión, los españoles no tendrán desventajas ortográfikas frente a otros pueblos, por la estraña pronunsiasión de siertas letras.

4. Asimismo, se fusiona la b kon la v; ya ke no existe diferensia entre el sonido de la b y la v. Por lo kual, a partir del segundo año, desapareserá la v. Y beremos kómo bastará kon la b para ke bibamos felises y kontentos.

5. Pasa lo mismo kon la elle y la y. Todo se eskribirá kon y: "Yébeme de paseo a Sebiya, señor Biyar". Esta integrasión probokará agradesimiento general de kienes hablan kasteyano, desde Balensia hasta Bolibia.

6. La hache, kuya presensia es fantasma, kedará suprimida por kompleto: Así, ablaremos de abas o alkool. No tendremos ke pensar kómo se eskribe sanaoria y se akabarán esas komplikadas y umiyantes distinsiones entre "echo" y "hecho". Ya no abrá ke desperdisiar más oras de estudio en semejante kuestión ke nos tenía artos.

7. A partir del terser año de esta implantasión, y para mayor konsistensia, todo sonido de erre se eskribirá kon doble r: "Rroberto me rregaló una rradio“.

8. Para ebitar otros problemas ortográfikos, se fusionan la g y la j, para ke así, jitano se eskriba komo jirafa y jeranio komo jefe. Aora todo ba kon jota: "El jeneral jestionó la jerensia". No ay duda de ke esta sensiya modifikasión ará ke ablemos y eskribamos todos kon más rregularidad y más rrápido rritmo.

9. Orrible kalamidad del kasteyano, en jeneral, son las tildes o asentos. Esta sankadiya kotidiana jenerará una axión desisiba en la rreforma; aremos komo el inglés, ke a triunfado universalmente sin tildes. Kedaran kanseladas desde el kuarto año, y abran de ser el sentido komun y la intelijensia kayejera los ke digan a ke se rrefiere kada bokablo. Berbigrasia: “Komo komo, komo”

10. Las konsonantes st, ps o pt juntas kedaran komo simples t o s, kon el fin de aprosimarnos lo masimo posible a la pronunsiasion iberoamerikana. Kon el kambio anterior diremos ke etas propuetas okasionales etan detinadas a mejorar ete etado konfuso de la lengua.

11. Tambien seran proibidas siertas konsonantes finales ke inkomodan y poko ayudan al siudadano. Asi, se dira: “¿ke ora es en tu relo?” “As un ueko en la pare” “La mita de los aorros son de Agusti” Entre eyas, se suprimiran las eses de los plurales, de manera ke diremos: “La mujere” o “lo ombre”

12. Despues yegara la eliminasion de la d del partisipio pasao y la kanselasion de lo artikulo. El uso a impueto ke no se diga ya bailado sino “bailao”. Eerbido sino “erbio”. “Benio” en lugar de benido.

13. Kabibajo asetaremo eta kotumbre bulgar, ya ke el pueblo asi lo manda, al fin y al kabo. Dede el kinto año kedara suprimia esa interbokalika ke la jente no pronunsia. Adema y konsiderando ke el latin no tenia artikulo y nosotro no debemo imbentar kosa ke el latin rrechasaba: “kateyano karesera de artikulo”.

14. Sera algo enrredao en prinsipio y ablaremo komo fubolita yugolabo, pero depue todo etranjero beran ke tarea de aprender nuebo idioma resulta ma fasil. Profesore terminaran benerando akademikos ke an desidio aser rreforma klabe para ke sere umano ke bibimo en nasione ispanoablante, gosemo berdaderamente del idioma de “Serbante y Kebedo”.

15. Eso sí: Nunka asetaremo ke potensia etranjera alguna toke letra eñe. Eñe rrepresenta balor ma elebado de tradision ispanika. Y primero kaeremo mueto, ante ke asetar bejasione a simbolo ke a sio korason bibifikante de istoria kastisa epañola unibersa.

Imaginemos si esto realmente llegara a implantarse

No permitamos la degradación de nuestro idioma.

Utilicemos los acentos.

Evitemos utilizar las letras “k” o “z” incorrectamente.

Usemos la letra “h” donde corresponda.

Apliquemos las reglas ortográficas.

Salvemos el idioma

PD: Este es uno de esos PowerPoints que recibo de vez en cuando por correo como me refería hace mes y medio, y que te dan que pensar. En este caso, sobre el futuro de nuestro idioma, quizá sobre el presente, ya que he visto no hace mucho comentarios en Facebook que no tenían nada que ‘envidiar’ al último paso. Gracias al desconocido -al menos por mi- creador por alertarnos.

jueves, 20 de enero de 2011

Cuando las barbas de tu vecino, el zapatero, veas pelar…

Lo que era un secreto a voces se ha confirmado hoy: Geox se queda fuera del Tour de Francia. Y en un día aciago –de estos en los que te preguntas, ¿qué coños le pasa a este deporte?- tampoco ha sido invitado ni a Tirreno-Adriático ni a la París-Niza. No le ha valido tener a uno o dos líderes con garantías; ni a un buen número de escuderos de lujo que componen un bloque de los más sólidos para pruebas por etapas, ni a un prometedor elenco de interesantes promesas. Ni siquiera un patrocinador con dinero y comprometido con el ciclismo. Dan ganas como decía Benito Urraburu, pues, de salir corriendo. Y desde luego el maillot provisional negro que lucían la semana pasada en Tarragona no ha podido ser más premonitorio.

El director del Tour, Christian Prudhomme, ha justificado esta decisión porque había que ayudar al ciclismo francés, al tener solamente a un equipo entre los ProTour, el AG2R. Algo perfectamente comprensible. Pero, ¿invitar a los cuatro no tiene algo de desafío al poder establecido, es decir, a la UCI? Posiblemente, aunque posiblemente también haya otras inquinas.

Hace unos días me planteaba ingenuamente si la ‘grande bouclé’ era una carrera francesa o la cumbre del ciclismo mundial. Y a pregunta tonta, respuesta contundente la que me lanzaban en Twitter. “Las dos cosas”. O dicho de otra forma, unas veces una y otras otra. Ahora interesa nacionalización. Y lo han pagado los pobres zapateros. Espero que, por lo menos, sea por el bien del depauperado ciclismo galo.

Pero con ser grave esta decisión, peor pintan las perspectivas de futuro, debido precisamente a la mundialización UCI. En 2012 es casi seguro que tengamos al menos un equipo muy fuerte de Australia dispuesto a todo por conseguir ser UCI ProTeam. Y lo será. Incluso habrá candidaturas en los próximos años de conjuntos de Colombia, Sudáfrica y otros países emergentes. Y las plazas seguirán siendo las mismas. Y los que se queden fuera, cada vez más y de mayor nivel. Y si no es posible entrar por la segunda puerta, la de la invitación… Que tomen nota del refrán algunos de los equipos de la ‘Vieja Europa’: cuando las barbas de tu vecino, el zapatero, veas pelar…

lunes, 17 de enero de 2011

Otra visión del uso del pinganillo en carrera

Por Daniel Sánchez Badorrey (*)

No puedo decir que haya tenido que usar el famoso pinganillo en mi vida, pues el oficio que desempeño no es el de competir. Pero sí conozco de manera directa cómo directores de diversos equipos profesionales y amateur emplean la radio. Como aficionado antes y periodista ahora, llevaré este análisis sobre la polémica de estos días a mi prisma, aunque intentando no perder la mentalidad de quienes lo usan.

Aunque, en los momentos en los que he estado en el coche, no se hayan dado situaciones explícitas en las que el corredor se haya visto coartado por las órdenes de su jefe, sí me queda, por algunas actitudes, esa sensación que probablemente muchos corredores y directores guardan dentro de sí, pero que ninguno va a reconocer públicamente: que, con el pinganillo como parapeto, ninguno de los dos ejercita la función que realmente debe realizar.

El ciclista debe ser quien corra por sí mismo y para sus compañeros, y el director debe ser el apoyo técnico y estratégico, pero siempre fuera de carrera. Si un director no ha conseguido transmitir a sus corredores cómo quiere que su escuadra actué ante situaciones típicas en carrera, es que no ha realizado bien su tarea; si el corredor no está pendiente de lo que necesitan sus compañeros o quiere su líder, y lo abandona en un abanico o no vigila un fallo de colocación, no va a solucionar ese fallo de comunicación por un pinganillo.

A la hora de exponer su visión –respetable de todo punto-, Rafa Díaz Justo hacía referencia al avance en carrera que supone el haber contado, de quince años a esta parte, con una comunicación directa entre corredores y director. Pero es precisamente en este período de tiempo cuando las carreras se han vuelto más 'cuadriculadas'. Es triste ver cómo las pruebas de profesionales –las que más afectadas se ven por el pinganillo- se deciden al sprint en un porcentaje desmedido, infinitamente superior a como lo hacían anteriormente. Ya no se ven largas escapadas de un hombre en solitario que llega con minutos de ventaja, a base de inteligencia, de saber buscar el momento oportuno para atacar. Tampoco se observan ya escapadas masivas en las grandes vueltas, por culpa de ese exceso de celo fruto del control que los directores establecen “de facto”, pasando continuamente referencias que marcan por completo la forma de actuar de sus corredores en función de una estrategia establecida de antemano.

Eliminar ese sistema de comunicación supondría acabar con ese "orden" pernicioso, tanto para aficionados como para equipos que no tienen “percherones” y tienen que valerse de astucia para llegar al éxito. Oigo a directores de equipos pequeños quejarse… ¿pero no se dan cuenta que esta medida les beneficia? Romper esos vínculos es darle la voz al ciclista para que se reinvente y mejore sus capacidades cuando el físico muchas veces ya no puede dar más. No se puede comparar, como hemos leído, el ciclismo con el fútbol, donde a todo el mundo se le presupone una cierta inteligencia y sentido estratégico sin los cuales no puede formar parte del juego. En el ciclismo, de un tiempo a esta parte, caminar más rápido parece lo único necesario. Quitar el pinganillo, tal y como lo conocemos, es promover un componente totalmente necesario para acabar con la crisis de figuras y espectáculo en que nos hallamos sumidos en los últimos tiempos.

La comunicación es necesaria para la seguridad en carrera. Está fuera de toda duda. Sobre todo ahora, cuando tantas motos y coches de prensa, fotógrafos o invitados se ven en las caravanas. Un sistema de “Radio Vuelta” real, con indicaciones de seguridad y referencias de carreras continuas, profesionalizado de verdad, daría seriedad interna al deporte –pues estos servicios no funcionan en muchas ocasiones como deberían- y tranquilidad a los competidores. Las demás alternativas de sistemas de comunicación me parecen innecesarias: un corredor debe hablar con sus compañeros en carrera, y si están separados, ser consciente de las situaciones que se pueden producir en carrera y mantenerse alerta. Si realmente es importante parar a un compañero para que ayude al líder, hay mil formas seguras de hacerlo. Y los pinchazos de un líder, mientras haya coordinación en el equipo para notificarlos en la trasera del pelotón, no deben hacer perder tiempo a un líder si tanto la escuadra como Radio Vuelta, en el tipo de comunicación que yo expongo, funcionan como deben.

En definitiva, devolver la incertidumbre a un deporte que necesita crear nuevos atractivos. Mejorar la profesionalidad de todos los agentes que participan en el mismo, manteniendo la tecnología y dando un paso en seguridad. Y dar un paso al frente y acabar con coartadas y parapetos que matan al ciclismo, mucho más que las medidas que está imponiendo la UCI, que no deja de actuar con mal criterio imponiendo la eliminación sin alternativa –y no de sopetón, como dicen algunos, sino de manera escalonada desde hace ya un par de años-. El mal de la bici no está tanto en el doping, sino en la falta de unión entre estamentos, y la idea que propongo mantendría cierta cohesión y nos beneficiaría deportivamente.

(*) Daniel Sánchez Badorrey es periodista, redactor de la empresa especializada en comunicación e internet BDS Sport y sobre todo una persona joven cuyo punto de vista puede contrastar con el de aquellos que ya llevamos mucho tiempo en el ciclismo. En la foto superior, con un servidor.

domingo, 16 de enero de 2011

Yo estoy a favor del pinganillo sin duda

Por Rafa Díaz Justo

Corría el año 1994 cuando, sobre el mes de agosto, tuve la oportunidad de ser profesional con el ONCE. Por aquellos años fue el equipo que, quizás, más experimento con esto de los pinganillos; todos recordaremos esas imágenes del Tour de Francia con Herminio Diaz Zabala hablando con Manolo a través del pinganillo.

Recuerdo que entonces, cuando algo se cocía en carrera, la cola del pelotón era un rosario de directores, uno detrás de otro, metiéndose con el coche hasta la cocina. También me acuerdo que, cuando se producía la fuga y tenían que pasar esos directores para la parte de delante de la carrera, era súper peligroso. O la técnica que teníamos cuando había un pinchazo, que era levantar la mano del pinchado y los respectivos compañeros hacían lo propio para intentar que de una forma mas rápido el juez principal viese la mano de un corredor para intentar avisar al director. Por no hablar de los momentos rápidos de carrera, cuando tenías que buscarte la vida para intentar ir a por agua o, cómo no, hacer un abanico, ir a tope y resulta que teníamos en la parte de atrás a nuestro líder.

Pues bien, fueron pasando no muchos años y el pinganillo nos trajo muchas ventajas y sobre todo nos ayudo a evitar muchas situaciones de peligro en carrera. Por ejemplo, más de una vez viene contra carrera una ambulancia por una emergencia y gracias al pinganillo el pelotón este completamente avisado de ese peligro. O de un pinchazo en una carrera importante, a pocos kilómetros de meta: antes de que al corredor pinchado se le baje el aire ya tiene el coche del director encima y los el resto de compañeros están avisados para intentar cazar lo antes posible, ya que sería injusto perder una carrera por una circunstancia ajena. Por no hablar de un posible peligro de obstáculo, bache, accidente… En todo momento sabes que sucede.

Y ahora cuento anécdotas y situaciones de carrera que ayuda y mucho el pinganillo. Por aquellos años teníamos en la ONCE una especie de clave a la hora de avisar de un peligro de viento que era decir por radio hace calor en tal pueblo. De todos es sabido que en todos los equipos se pasan horas intentando escanear frecuencias para poder escuchar que hacen los demás. Pues bien nosotros teníamos por delante a Pozo, que avisaba que en tal pueblo hace mucho viento; pues bien por radio utilizábamos esa frase de que en tal pueblo hace calor.

También recuerdo unos años en los que Marino utilizo unas radios codificadas… que la mitad de las veces no funcionaban. Más gracioso resultó que en una Vuelta a España, como sabíamos que nos pinchaban, se tomó la decisión de hablar en euskera porque la mitad del equipo era vasco: Leaniz, David, Zarra, Pradera… pero los no sabíamos euskera tampoco sabíamos qué se cocía.

Dicen que el pinganillo serviría para que un corredor gregario tenga iniciativa propia. Pero el gran problema de muchos gregarios es que ni matan ni dejan matar. Y es que por mucho que se ataque a 15 kilómetros de meta, apenas hay posibilidades de ganar. Eso sí, la carrera estaría más loca y no sé si eso es bueno. Todos recordareis –perdonad, pero se me ha olvidado el nombre- el caso del colombiano del CLAS que en Los Lagos tiró a tope y casi descuelga a Rominger. Pues bien, ¿qué hubiese pasado si le deja y gana la etapa, pero Rominger hubiera perdido la Vuelta? Evidentemente, el pinganillo es bueno para el ciclismo.

Llevo seis años de seleccionador con Castilla-La Mancha y tengo tres campeones de España y varias medallas más. Y la experiencia me dice que con el pinganillo puedes aportar muchas cosas al corredor: están informados en todo momento de las diferencias, de cuando hay movimiento, les recuerdas de vez en cuando que hay que comer. En definitiva, enseñas al corredor, pero sin hacerle perder su iniciativa. Pero si no tienes radio, te conviertes en un taxista, no aportas nada a los corredores. Todo se lo dices en el hotel pero hay muchas veces en que hay corredores que van por libre, perjudicando al equipo, y en definitiva a la carrera.

Por último, tenemos que pensar que no podemos ir contra la tecnología, de las ventajas que nos ofrece, puesto que es ir en contra de la propia sociedad. Y esto es lo que la UCI nos propone, sin entrar a comentar otras muchas cosas más que no solo no ayudan sino que perjudican a este deporte.

YO ESTOY A FAVOR DEL PINGANILLO SIN DUDA.

(*) Profesional desde 1995 a 2004, Rafael Díaz Justo ha sido uno de los hombres de equipo más valiosos del ciclismo español en los últimos años, siempre en las filas de un ‘equipo’ –en todo el sentido de la palabra- como la ONCE, habiendo representado a España en varios Mundiales, como el de Lisboa –foto superior-. Por este motivo y por su actual condición de seleccionador de Castilla-La Mancha su opinión sobre el uso del ‘pinganillo’ puede considerarse muy valiosa. Foto inferior: blog.grupetas.com

sábado, 15 de enero de 2011

Pinganillo, si, por supuesto

¿Es el ciclismo un deporte individual o de equipo? La pregunta no es baladí, puesto que de la respuesta dependería en gran medida cuál debería ser la organización de nuestro deporte. Muchos pensáis que es individual, ya que las carreras, y casi todas las clasificaciones secundarias, las gana un solo corredor, ese líder que es el que conoce todo el mundo y al que se recompensa, económicamente y con el reconocimiento popular. Sois aquellos que podéis recordar que Van Impe ganó un Tour, el de 1976, pero os da lo mismo con qué equipo (fue con Gitane, precursor del mítico Renault de Hinault, por cierto).

Según esta concepción, la solución sería acabar con los equipos como tales. Que las carreras sean completamente individuales, en su inscripción, en su concepción, en su clasificación. Y naturalmente que desaparezcan los directores de equipo en carrera y que los patrocinadores pasen a ser individuales. Ah, y que desaparezcan los ProTour Teams, los equipos profesionales… y todo lo que conlleva de ingresos por inscripción. Volveríamos al ciclismo de los años treinta y cuarenta. ¿No queremos recuperar el espíritu de este deporte?

Pero quien más quien menos, sabe que detrás del líder hay un grupo de corredores que le apoyan en la consecución de su objetivo. Bien deportivamente, bien en tareas más sacrificadas, desde llevarle bidones a cambiarle la rueda. Y por encima de todos ellos, un director, que es el responsable de que todo funcione. O el culpable cuando no sabe colocar correctamente a cada uno en su sitio. Volviendo al ejemplo anterior, todo el mundo recuerda el Molteni de Eddy Merckx, el Banesto de Miguel Indurain o el Motorola de Lance Armstrong como equipos orientados hacia un jefe de filas. O incluso casos como el del Kas donde el líder no era otro que su director, el mítico Dalmacio Langarica, que era quien decidía, en función de la carrera, cuál de sus tres o cuatro corredores con opciones pasaba a ser la referencia. El ciclismo, pues, tiene un componente indudable de deporte de conjunto, en el que el “pinganillo” es una herramienta de apoyo, y no sólo en la dirección, también en la seguridad. Y es cierto que puede restar en espectacularidad, pero eso depende de quien tome la decisión: un corredor miedoso y vulgar lo seguirá siendo sin pinganillo; un Gilbert ha demostrado ser un valiente –y un ganador- incluso con las órdenes de equipo.

Vamos a hacer una comparación un tanto sui generis, siguiendo con el ejemplo lanzado por Manolo Saiz en Twitter. ¿Os imagináis a Mourinho –o a Guardiola, para que nadie se me ofenda- dirigiendo desde el vestuario, siguiendo el partido exclusivamente por la radio? Que para dar órdenes tuviera que salir corriendo al campo, sin poderse quedar en él, o esperar la llegada de Casillas o de Pujol para informarle de la situación. O que fueran los mismos jugadores los que decidieran en caso de un cambio táctico, de una expulsión, de una lesión o incluso para decidir una sustitución. ¿Para qué íbamos a pagar a un entrenador, salvo para los días antes del partido? Y realmente, ¿sería así más espectacular Messi o Cristiano?

Un segundo ejemplo puede ser más apropiado: la Fórmula 1 tiene un sistema de radiocomunicación que nadie se cuestiona, que ha permitido las órdenes de equipo para 2011. Y que incluso es escuchado, en determinadas ocasiones, por los millones de telespectadores de una carrera. Eso es ir hacia delante, no el alto atrás que quiere darse en el ciclismo en aras a una pretendida y falsa recuperación de la espectacularidad.

De todas formas, mi opinión no cuenta. La que vale es la de los protagonistas, los equipos y los corredores. Y si estos se han manifestado masivamente a favor de su mantenimiento. Si esto no cuenta, y sobre todo, si no son capaces de hacer valer su opinión, apaga y vámonos. Claro, que en este mundillo, ya nada me sorprende.

PD1: No hablo del punto de vista de los organizadores, pero la supresión del pinganillo puede originar graves problemas de seguridad en carrera que deberían paliarse con un aumento de motos información, lo que supone un coste añadido, una medida poco recomendable en estas épocas de vacas flacas.

PD2: Me gustaría ofrecer este blog a cualquiera que tenga una opinión al respecto del tema, sea favorable, sea contraria.

jueves, 13 de enero de 2011

Caja Rural: una posibilidad que no se debe dejar escapar

“La posibilidad de que Caja Rural participe en la Vuelta a España es real, pero también hay que ser realista y no va a estar fácil. Vamos a hacer un seguimiento del equipo, de los resultados que consigan, la imagen, etc.". Son declaraciones de Javier Guillén, director general de la Vuelta a España, recogidas por Diario de Navarra en relación al nuevo equipo profesional.

Me gustaría entender estas declaraciones como un ‘consejo’ al conjunto navarro, en el sentido de que se esfuerce en la consolidación –en todos los sentidos, especialmente en el deportivo y el de imagen- de uno de los proyectos más serios nacidos en el ciclismo español. Y estoy seguro que, de la mano de dos entusiastas y excelentes profesionales como Mikel Azparren y de Xabier Artetxe se consolidará esta estructura. Y el mes de mayo, cuando se den a conocer las invitaciones, una de ella sea para Caja Rural.

Porque, caso contrario, sería un varapalo tremendo no sólo para el equipo, sino para todo el ciclismo español. Y no estamos para perder patrocinadores –esa especie en extinción que decía ayer el propio Guillén- con ilusión.

miércoles, 12 de enero de 2011

Vuelta a España, año II

Javier Guillén lo definió perfectamente en la presentación de esta mañana: “El modelo funciono, el reto era llevarlo por otro sitio”. Y a grandes rasgos, pienso que lo ha conseguido, que la Vuelta a España 2011 continúa la estela marcada por su predecesora en cuanto a un recorrido en el que “cada etapa sea una historia” y que la emoción esté garantizada en las tres semanas de carrera. Claro, que nada de esto se podrá certificar hasta el 11 de septiembre -¡vaya fechita!-, cuando la 66 edición sea ya historia. Y es que en esto del ciclismo, de la actitud de los corredores –y de las diferencias que se establezcan- dependerá todo.

De todas formas hay algunos detalles en el recorrido que no me terminan de convencer, aunque todavía no me atrevo a pensar si ello supone un paso atrás o simplemente que se ha optado por otra alternativa que puede ser incluso más conveniente, al menos a corto plazo.

El caso más claro es el de las etapas nocturnas que han sido obviadas, aunque no sé si definitivamente postergadas. Ya dije que no era necesario que se calcase la fórmula en Benidorm –donde se ha optado por un recorrido clásico y diurno-, que se podía hacer en otra etapa que reuniera condiciones para ello. En este sentido creo que un final de etapa a última hora de la tarde tiene un atractivo potencial para todos, y presenta pocos problemas si se establece suficiente descanso hasta el inicio de la siguiente jornada.

Por otro lado, se ha confirmado en esta ronda la tendencia de las tres grandes de minimizar la importancia de las cronos: en la próxima Vuelta habrá solo una individual, sobre 40 kilómetros. Pero a diferencia del año pasado, que nos encontrábamos la contrarreloj a cuatro días del final, en 2011 se ha optado por situarla en Salamanca, en la segunda semana. Con ello, los escaladores tendrán tiempo de reaccionar en cualquiera de las tres súper-llegadas en puerto que les quedan, y pese a seguir teniendo 40 kilómetros, se reducirán las consecuencias de una mala actuación. ¿Verdad Purito?

Y el último detalle es el final de la ronda. Por mucho que se diga, el retorno de la Vuelta a España al País Vasco es una decisión política, lo mismo que fue su ausencia en estas tres décadas largas. Es lo de menos: lo importante es que se vuelve a la normalidad… pero a la normalidad deportiva. A la de tener por escenario de un par de etapas la zona con más afición al ciclismo de toda la península. Y obviamente esto es un premio para todos: ciclistas y espectadores. Eso sí, ninguna de las dos jornadas vascas se puede calificar de alta montaña, aunque tienen trampas en la parte final… como casi todas las de esta ronda. Y al menos una de las dos debería haber intentado acercarse a ese épico final del año pasado en la Bola del Mundo para garantizar la emoción hasta las últimas horas de la ronda. Claro, que en este caso se ha preferido optar por no llevar los experimentos demasiado lejos.

A la felicidad se llega antes si vas montado en bicicleta

Cobbles & Hills, uno de los blogs ciclistas más populares en el 2010, da un paso más lanzando una nueva versión web con el fin de convertirse en una referencia en la información ciclista. Y lo hace hoy en una fecha tan significativa como la de la presentación de la Vuelta a España 2011. Desde mi modesto punto de vista, como amante del ciclismo, os recomiendo que sigáis C&H y cedo la palabra a mis compañeros y amigo. Suerte en vuestro proyecto.

Cuando hace un año repescamos el proyecto de Cobbles & Hills, nos habríamos dado con un canto en los dientes de conocer lo que sería la página doce meses después. La temporada 2010 quedará irremediablemente marcada para nosotros, los amantes del ciclismo que formamos C&H, como la temporada en la que iniciamos y consolidamos un proyecto ilusionante. Toda la dedicación que hemos invertido en esta web sirve ha tenido recompensa gracias a la respuesta de vosotros, los amantes del ciclismo que léeis C&H y que por lo tanto también formáis parte de la página. Por eso queremos agradeceros el apoyo y la fidelidad.

En señal de este agradecimiento, hemos tirado de talonario y de esclavizar a nuestro colaborador habitual Toni Rota para innovar por completo Cobbles & Hills. No sólo hemos conseguido un dominio propio, sino que le hemos dado a nuestra web una apariencia profesional que tiene como objetivo hacerla vistosa y mucho más cómoda para todos. Desde aquí pensamos que el cambio era necesario y que nos ha quedado una página bonita y funcional; esperamos que vosotros ratifiquéis nuestra opinión

Nuestro propósito para la temporada nueva es el mismo de la vieja: divertirnos con el ciclismo. Por eso hemos lanzado el Cobbles & Hills World Tour 2011, al que os seguimos animando a participar; y por eso seguiremos cubriendo la temporada ciclista de la mejor manera que sabemos, con algunas novedades que iréis viendo durante el curso. Habrá espacio para la seriedad, claro, como la que necesita la información sobre este maravilloso mundillo, y nunca abandonaremos el rigor en nuestros contenidos; pero no hay que olvidar que el ciclismo está en esta vida para hacérnosla más divertida. Ya sabéis lo que dice el refrán: a la felicidad se llega antes si vas montado en bicicleta.

¡Que lo disfrutéis tanto como nosotros!

martes, 11 de enero de 2011

¡Cómo somos!

Cuando ayer saltó la noticia del suicidio del ex corredor de BTT Alberto León Herranz, en torno a las ocho y media de la tarde, un puñado de periodistas comenzaron a telefonearme para pedirme algún tipo de información. Y lo siguieron haciendo hasta casi las once y media de la noche. Lógico. Es su trabajo, recopilar datos y opiniones, y es el mío, estar al pie del cañón de forma casi permanente, facilitando lo que estoy en medida de dar.

Algunos de ellos se interesaban por algún detalle de su vida. Y la verdad es que poco les pude ayudar, ya que apenas coincidí con él, salvo alguna carrera esporádica. Lo poco que recuerdo que era bastante abierto y campechano y que deportivamente, sin ser una estrella, era de los corredores más apreciados por su espectacularidad cuando competía, en aquella lejana ‘adolescencia’ del mountain bike, en la que los Nico Ruiz, Luis y Oscar García, Andoni Olaberria… dieron paso a una generación más profesional con los Roberto Lezaun, José Márquez, Guillermo de Portugal y sobre todo José Antonio Hermida. Precisamente acabo de encontrar esta foto del Mundial de Sierra Nevada 2000 –en el que apenas estuve, por el nacimiento de mi hijo menor- en la que coinciden el fallecido con el entonces flamante campeón del mundo sub-23 y actual rey de reyes del BTT. ¡Cuánto ha llovido en estos once años!

Porque León dejó la competición al año siguiente. Y si ha estado en esta década vinculado al ciclismo, no ha sido precisamente como deportista: desde aquel entonces no había tenido ninguna noticia de él, salvo esas dos polémicas ascensiones mediáticas a causa de las Operaciones Puerto y Galgo… que en definitiva parece ser que le han llevado a la tumba. Por qué y cómo ha llegado a ello, ni lo sé ni me atañe. Aunque dicen que le seguía gustando montar en bici con los chavales por su San Lorenzo natal. ¡Que triste paradoja! De cualquier forma, descanse en paz.

Pero volviendo con mis colegas, más de uno me pidió entonces –e incluso esta misma mañana- que fuese yo quien les confirmara la noticia. Y es algo que no termino de comprender ya que, como he dicho, Alberto León –por muy ex corredor que fuera- llevaba diez años sin licencia deportiva y sin ninguna vinculación al ciclismo federativo. ¿Quién soy yo, pues, para hacerlo? Además es la típica noticia de sucesos, competencia de la Guardia Civil, de la Policía correspondiente -que también tienen sus gabinetes de prensa- o incluso del Juzgado de turno. Sólo se entienden estas demandas por una ávida y malentendida necesidad de cualquier tipo de información para alimentar un falso y morboso interés sobre el tema. O por un error de bulto a la hora de determinar las funciones de cada cual.

Doce horas después de la última llamada ‘impertinente’, habiéndose tornado el estupor inicial en ironía, sólo me resta decir: ¡Cómo somos!

lunes, 10 de enero de 2011

Ocho impresiones sobre el Nacional de Zamora

Aunque la lluvia hizo acto de presencia en los Campeonatos de España de ciclocross en Zamora –y especialmente de una forma tan intensa como inevitable en la última vuelta y los prolegómenos de la ceremonia protocolaria de la prueba élite-, lo cierto es que la climatología acompañó en estos accidentados Nacionales. No obstante, el circuito de Valorio –pestoso, sin descanso, ligeramente embarrado, sin apenas rectas para lanzar la bicicleta…- no tuvo que ver nada con el plan previsto inicialmente por los organizadores en la campa del Rey Don Sancho, donde se esperaba trazar un circuito más rápido y duro: y es que lo normal en Zamora en esta época del año era haber tenido un piso helado. Cuestiones del cambio climático, tan comentado como cierto.

A nivel deportivo, otras impresiones que no me resisto a dejar de escribir y a compartir con vosotros.

1. Larrinaga comienza a entrar en la leyenda, ya que tres Campeonatos de España consecutivos es algo que solo ha estado al alcance de los míticos Talamillo y David Seco. Y tiene tiempo por delante para intentar llegar a los seis títulos. Pese a sus limitaciones físicas, el alavés se ha adaptado perfectamente en apenas cuatro años a esta disciplina. Por ello reconocía estar molesto por haber considerado a otros más favoritos que él en los días previos, aunque también se sinceraba al decir que esta circunstancia le había hecho correr con menos presión. Su ‘punto débil’ son las pruebas internacionales, aunque ojala este año le salga un buen Mundial en Sankt Wendel.

2. Los dos favoritos que estaban en la mente de todos eran Isaac Suárez y Egoitz Murgoitio. Y puedo asegurar que viendo su ‘raza’ en las primeras vueltas de la prueba zamorana, ambos salieron a por todas, tanto el vizcaíno, la antítesis de ‘Larri’ como bien escribe Alain Laiseka en Deia, como el cántabro, que empieza a desesperarse en eso de ser el Poulidor del barro: tres veces plata, tres bronce, jamás oro. Pero el ciclocross es una hora –minuto arriba, minuto abajo- y a los dos se le apareció la mala suerte en algún momento de la prueba. Suárez por lo menos terminó en podio; Murgoitio, dolido mental y físicamente.

3. De Hermida qué vamos a decir que no se haya ya escrito. Hacer dos carreras no es fácil. Sobre todo la primera, la de remontar una treintena de corredores en un circuito que permitía pocos adelantamientos. Eso sí, me molesta oír que la presencia del de Puigcerdá en las primeras posiciones es la mayor demostración del bajo nivel del ciclocross español. Lo que es una pena es que nos vayamos a quedar –a corto plazo- sin ver las reales opciones del campeón del mundo de BTT si se empleara a tope en ‘el barro’. No ha sido en 2011, ni lo será en el 2012 –año olímpico-. Y si gana en Londres, el objetivo’, con mayúsculas, veo muy improbable también el 2013.

4. ¿Y detrás? Tino Zaballa demostró también su adaptación al ciclocross, aunque este año se olvidó de esta disciplina pensando que tenía un hueco en carretera, en una historia sobre la que se podría escribir bastante. Y claro, le ha costado reengancharse, sin llegar a tener el punch del año pasado. David Lozano, sin ruido, se colocó muy cerca de los mejores, aunque al catalán le sigue faltando instinto de ‘killer’. Y Aitor Hernández no confirmó en Zamora lo bueno que había mostrado en las carreras vascas. Poco más.

5. David Seco no se merecía una despedida así, tan anónima. Pero se la ganó. Un corredor con su experiencia no puede ‘olvidarse’ –dejémoslo en eso- de inscribirse en un Campeonato de España. Pudo haberse quedado incluso sin competir: los árbitros le permitieron salir, pero en las últimas posiciones de la parrilla, independientemente del ranking. Una decisión salomónica, pero que no le gustó nada al de Busturia, al que jamás se le vio en la pelea. Triste.

6. Quédense con este nombre, Jon Ander Insausti, que en su primer año sub-23 repetía el éxito del año pasado como junior. El vasco tiene unas enormes condiciones, pero a diferencia de otros ciclistas que brillaron en categorías inferiores, parece decidido a seguir dedicándose al ciclocross. Desde los tiempos de Néstor Rodríguez –malogrado por un problema en las rodillas- no vi otro caso similar.

7. Por cierto, echando u vistazo al palmarés de los Nacionales, nos encontramos con muchos ruteros, y no solo vascos: los hermanos Gorka y Ion Izaguirre, Haimar Zubeldía, Arkaitz Durán, Víctor Cabedo, Serafín Martínez… e incluso Oscar Pereiro, doble campeón de España sub-23 en sus inicios. ¿Tan incompatible son ambas disciplinas como algunos siguen sosteniendo?

8. Donde realmente se puede constatar el crecimiento del ciclocross es en las categorías de veteranos, donde salieron más de 200 participantes. Además, se respira un gran ambiente entre los corredores, pese a que hay mucha diferencia de nivel entre los que pueden dedicarse y los que no. Una muestra más de que es el deporte popular –los masters lo son- el que más crece… y el que más dinero puede mover y generar en esta época de crisis.

jueves, 6 de enero de 2011

El siglo de la ‘Volta’

Hace unos días la organización de la ‘Volta’ me remitía esta interesante documentación sobre la carrera decana del calendario nacional. Un texto quer ya ha aparecido –incluso aumentado y mejorado- en numerosos medios informativos convencionales y ‘on-line’. Sin embargo, no me resisto a incluir estas líneas como homenaje a la gran carrera catalana y española, que soltaba amarras justo un día como hoy de hace un siglo. Enhorabuena, y a por los doscientos años.

Cuando el día 6 de enero de 1911 se dio la salida a la primera edición de la ‘Volta’ a Catalunya comenzaba algo más que una de las pruebas ciclistas más antiguas del mundo. Organizando un evento tan complejo y novedoso los sectores más emprendedores de la sociedad catalana de la época lanzaban un mensaje de modernidad y cosmopolitismo al resto del país.

Organizada por el Club Deportivo Barcelona, las cifras de la primera edición fueron modestas a la fuerza. La primera etapa, de 97 kilómetros, se corrió entre Barcelona y Tarragona pasando por Sitges. La segunda conectó Tarragona con Lleida a través de 111 kilómetros, y la tercera la capital del Segrià con Barcelona en 157 kilómetros de etapa. En total 363 kilómetros. No se llegó a Girona, simplemente, porqué hace cien años no había carreteras en condiciones. De la Plaça de Sarrià salieron 34 participantes y llegaron 22 al velódromo de Sants donde terminó la carrera con victoria de Sebastián Masdeu a un escalofriante promedio de 23 kilómetros por hora. Sus impulsores, Miquel Artemán, que la dirigió, Narciso Masferrer y Jaume Grau estaban más que satisfechos: el deporte comenzaba a cuajar en la sociedad catalana, ya no solo como una actividad exclusiva de la élite social, sino como un fenómeno popular.

Catalunya vivía con optimismo el inicio del siglo XX. El dinamismo industrial conformó una burguesía moderna que halló en las teorías catalanistas de Almirall su proyección política a la vez que descubrió la práctica deportiva como elemento diferenciador de clase y beneficioso para la salud según las entonces revolucionarias teorías higienistas en boga. Son los años de eclosión del esquí y el montañismo y del nacer de la pasión por el progreso técnico y la velocidad. En 1908 Marinetti publicó su Manifiesto Futurista, en 1909 se inaugura el Real Club Náutico y en 1910 un avión sobrevuela por primera vez el cielo catalán; la sociedad catalana camina a paso decidido hacia la modernidad.

José Magdalena, que había sido segundo en la primera edición, venció en la segunda ‘Volta’; Juan Martí, segundo en la anterior, ganó en 1913, todavía con tres etapas y con unas carreteras que, a menudo, hacían que la carrera se asemejara más a una actual prueba de BTT que al ciclismo en ruta tal y como hoy lo entendemos. Pero por entonces la gente ya llenaba calles y cunetas esperando el paso de los ciclistas. Lástima que la Guerra europea obligó a suspender la ‘Volta’ hasta 1920.

De la ‘Unió’ a Cañardo

Tras un caótico retorno en 1920 de la mano de la Unión Velocipédica Española (antepasada de la federación) y tras dos años más de parón, la creación en 1922 de la Unió Esportiva de Sants, fruto de la fusión de las entidades del barrio, significó la recuperación de la ‘Volta’ hasta hoy, exceptuando 1937 y 1938 por la Guerra Civil.

Joseph Pelletier, Miguel Mucio, Víctor Fontán o Salvador Cardona fueron algunos de los vencedores durante los años 20 y 30; pero fue Mariano Cañardo, nacido en 1906 en Olite (Navarra) pero hecho ciclista en el barrio barcelonés de Sant Andreu, quien, con sus aún no superadas 7 victorias, convirtió la ‘Volta’ a Catalunya en un fenómeno de masas. Cañardo venció en las ediciones de 1928, 29, 30, 32, 35, 36 y 39, cuando la pancarta de llegada no lucía más eslogan de patrocinio que ‘Año de la victoria. Franco, Franco, Franco’. Por entonces la carrera era ya una prueba de prestigio, con nueva etapas, sonadas fiestas en cada final de etapa y una numerosa representación internacional.

Desde las páginas del diario ‘La Publicitat’ Josep Mª Planes ensalzó hasta mitificarla la figura de Cañardo; el gentío que llenaba las carreteras lo convirtió en mito popular. Por aquella época el ciclismo y el boxeo eran deportes tan o más seguidos que el fútbol, y el ciclista de Sant Andreu era tan querido por los aficionados como Josep Gironès (el crack de Gràcia) o Pepe Samitier.

Años duros, años dorados

La postguerra y la Guerra Mundial marcaron unos tiempos convulsos para la ‘Volta’. Julián Berrendero, Delio Rodríguez, Bernardo Ruíz, Emilio Rodríguez, Jesús Loroño, Miquel Poblet o Salvador Botella vencieron en la época más dura para la carrera, unos años en que faltaba de todo. A pesar de no poder contar con corredores extranjeros, en 1945 la Unió decidió celebrar por todo lo alto la XXV edición de su carrera programando una ‘Volta’ de dos semanas, gracias a lo cual pudo recorrer prácticamente toda Catalunya.

Apaciguada Europa, firmados los concordatos y los pactos España-EEUU y aun habiendo pasado de largo Mister Marshall, los años del desarrollismo fueron también los mejores de la ‘Volta’. Jaques Anquetil ganó en 1967, dando paso en palmarés a todos los grandes mitos del ciclismo moderno: Eddy Merckx, Franco Bitossi, Luís Ocaña, Felice Gimondi, Domingo Perurena, Bernard Thevenet, Fausto Bertoglio, Freddy Maertens, Francesco Mosser, Johan Van de Velde , Vicent Belda, Marino Lejarreta, José Recio, Sean Kelly, Robert Millar o Álvaro Pino.

Fueron los años dorados de la prueba que, en 1970, celebró sus bodas de oro, que extendió su recorrido hasta l’Alguer, Andorra o Menorca, y que programó espectaculares etapas en plenas Ramblas. La concesión de la Creu de Sant Jordi y el descubrimiento del monumento a la ‘Volta’ en la Plaça de Sants suponen el colofón institucional y popular a esta época.

Quedan en la memoria de miles de niños de aquel tiempo los días en que la clase entera abandonaba el aula para ir a aplaudir a los esforzados ciclistas al paso por el pueblo. Faltados de libertades y de proyección exterior, la ‘Volta’ se consolidó como uno de los grandes estandartes internacionales del sentimiento de catalanidad.

Una clásica moderna

Apenas unos días antes de la ‘Volta’ de 1987 falleció Mariano Cañardo. No pudo ver correr a un joven llamado Miguel Indurain que, en aquella edición ganada por Álvaro Pino, quedó en 22ª posición y que, en el año siguiente, fue el vencedor. La época moderna de la carrera comenzó con la primera de les tres victorias del navarro, las otras fueron en 1991 y 1992, año en que los JJ OO de Barcelona dieron la mayoría de edad deportiva y organizativa a todo el país.

Laudelino Cubino, Hernán Buenahora, Claudio Chiapucci, Laurent Jalabert, Alex Zulle, Maurizio Fondriest, Fernando Escartín, Manuel Beltrán, José María Jiménez, Joseba Beloki, Roberto Heras, Alejandro Valverde o Joaquim Rodríguez han sido protagonistas del palmarés de una época en que, no sin esfuerzo, la ‘Volta’ se ha convertido en una clásica insubstituible del calendario deportivo internacional al ingresar como prueba de pleno derecho en el exclusivo ‘UCI Pro Tour’, auténtica primera división mundial del ciclismo. Tras el ‘Tour’ y el ‘Giro’ no hay competición por etapas más antigua en todo el mundo que la catalana.

Para llegar hasta aquí sin alterar su objetivo de competición de gran nivel y de alta representación internacional de Catalunya en el deporte, la ‘Volta’ dejó sus tradicionales fechas de Septiembre para pasar a Junio, Mayo y actualmente Marzo, y se adaptó a los nuevos tiempos constituyendo la ‘Volta Ciclista a Catalunya Associació Esportiva’. Todo para llegar a estas fechas en plena forma y recordar con orgullo aquel ya lejano día de Reyes de 1911, cuando 34 aventureros salieron de la Plaça de Sarrià con destino a la gloria.

martes, 4 de enero de 2011

No se ganó Zamora en una hora

La frase “No se ganó Zamora en una hora” se refiere al cerco de esta ciudad por parte del rey Sancho II de Castilla, que tuvo una duración bastante superior a la hora: cercana a los siete meses. Viene a ser un sinónimo de paciencia, de que no hay que tener prisas. Y desgraciadamente, el dicho viene como anillo al dedo a los esfuerzos y desvelos del Club Bicisprint Villaralbo en las labores previas de organización del próximo Campeonato de España de ciclocross, ya que los planes del organizador zamorano se han visto afectados de forma repetida a causa de la climatología. De hecho, hasta hoy mismo no se ha conocido el escenario definitivo del evento y hasta el mismo jueves no estará definitivamente acondicionado.

Si tomamos como referencia a otro rey, descendiente del monarca castellano, como Felipe II, el luchador Manuel Martínez, ‘alma mater’ de este evento, podría decir aquello de “No mandé mis naves a luchar contra los elementos”. Pero volviendo con Sancho II, esperemos que la historia del Campeonato acabe mejor que la del asedio, ya que el rey castellano fue asesinado en plena campaña por el traidor Vellido Dolfos, aproximadamente en el lugar donde señala la cruz de la imagen, que es donde llegó el asedio. Para el bueno del organizador zamorano deseamos un resultado más positivo y exitoso el próximo domingo, una vez que se cierre el telón del evento.

Lo que si durará una hora –minuto arriba, minuto abajo- es la prueba élite con la que terminarán estos Nacionales, ya que es el tiempo de duración que marca el reglamento. Por ello se podrá recurrir a un juego de palabras como títular, “Fulanito tomó Zamora en una hora”. Antes de ello se habrán disputado otras siete carreras con un total de catorce títulos en juego, pero será el domingo, al filo de las 14,30, cuando conoceremos el nombre del ganador absoluto en un Campeonato del que podríamos decir que se presenta como el más emocionante de los últimos años… si no lo hubiésemos dicho de forma repetida en las ediciones precedentes.

Pero es la pura verdad. El estado de Javier Ruiz de Larrinaga –ganador de las dos últimas ediciones- despierta algunas incógnitas desde que manifestara problemas físicos en el Campeonato vasco, además de haber salido perjudicado con el cambio de escenario, lo mismo que Egoitz Murgoitio, quien llega con la chispa de correr en Bélgica pero también algo ‘tocado’. Isaac Suárez sabe que está ante el ‘ahora o nunca’ de su carrera, hasta tal punto de que quizá sea a día de hoy el principal favorito. Y José Antonio Hermida puede acusar todo el ceremonial de celebración –lógico, por otro lado- de su ‘arco iris betetero’. Si a todo eso le unimos una interesante nómina de ‘ousiders’ como el rutero revelación Aitor Hernández, el constante Carlos Hernández, el neo-élite David Lozano -¡a ver si deja de ser la eterna promesa!-, el marginado Tino Zaballa, o la ‘escuadra galega’ con Oscar Vázquez y Mauro González, veremos que tenemos todos los ingredientes necesarios para un gran Nacional. Y ojo, aunque no esté en la relación de favoritos, no debemos dejar de mencionar a una leyenda como David Seco en su último Campeonato.