lunes, 30 de agosto de 2010

Sigue sobrándome la combinada

Todavía está fresco en mi memoria el recuerdo del espectáculo de la contrarreloj nocturna por equipos por las calles de Sevilla con la que se inició la Vuelta a España 2010. Mucho ambiente, que es un elemento fundamental en este deporte, y bastante interés a pesar del dominio del HTC-Columbia que llevó a Mark Cavendish no sólo a ser el primer líder, sino a entrar en la historia como primer ciclista en investirse con ‘La Roja’. Dos importantes hitos que avalan esa filosofía de cambio en la ronda española, si realmente se quiere encontrar una identidad propia al margen del Tour de Francia, con la que lógicamente está y estará cada vez más vinculada.

Lo único que me molestó de aquella noche fue ver a ‘Cav’ con el maillot blanco de líder de la combinada, una clasificación que no tiene ningún sentido ni ningún interés al ser simplemente un añadido de los puestos que ocupa un corredor en las otras clasificaciones (general, montaña, regularidad). Una clasificación que no se disputa y que llega por añadidura, por el simple comportamiento del corredor en determinados momentos de la carrera. Por ello sus propietarios son muy distintos: de aventureros y tragamillas en las primeras etapas, a los ‘capos’ de la carrera cuando se clarifica la general tras alguna llegada en alto. ¿Suficiente? Para mí no.

Esta clasificación ha tenido presencia en tres fases distintas en la historia de la Vuelta: la primera, entre 1970 y 1974, tuvo entre otros ganadores a José Manuel Fuente y Eddy Merckx, los años de sus respectivos triunfos; la segunda, desde 1986 hasta 1993, con Sean Kelly, por partida doble, Laurent Fignon, Fede Echave –también dos veces- o Toni Rominger. En 2002 se instauró de forma ininterrumpida hasta nuestros días, con dos triunfos iniciales de Roberto Heras y Alejandro Valverde, aunque en los años siguientes el ganador de la general final ha sido el mismo que el de la combinada: Roberto Heras (2004), Dennis Menchov (2005 y 2007), Alexander Vinokurov (2006), Alberto Contador (2008) y Alejandro Valverde (2009). ¿Casualidad?

Y es que esa es la gran ventaja de esta clasificación: el líder es un corredor de los que están “en la pomada”, lo que garantiza su presencia en la ceremonia protocolaria que debe realizarse inmediatamente después de terminada la etapa, a diferencia del ganador de las metas volantes, por ejemplo, que normalmente es un velocista que en una etapa de montaña puede llegar en el ‘autobús’, muchos minutos después, arruinando la entrega de premios. Además, es un corredor de renombre, lo que siempre es interesante para el patrocinador, aunque el hecho de que coincida en los últimos con el ganador final debe dar que pensar, ya que el maillot lo llevará otro. Hay que recordar que en las grandes vueltas por etapas se autorizan solamente cuatro maillots de líder y siempre deben ser adjudicados por méritos deportivos: no valen las votaciones, por ejemplo, para determinar la combatividad.

Por todo ello, pienso que, en este caso, la Vuelta debe seguir al Tour e instaurar una clasificación al mejor joven, con el límite de edad que se considere oportuno –entre 24 y 26- para que puedan ser bastantes los aspirantes, que aparte de luchar por la general, lo harán por la promoción de destacarse entre las promesas de la carrera. ¿O no nos llamó más la atención que fuese Schleck el blanco en el Tour?

viernes, 27 de agosto de 2010

La hora del cambio –por el cambio de hora- en la Vuelta a España

Los fuertes calores que padece Sevilla en este fin de semana son la principal causa de que nadie levante la voz sobre el horario de disputa de la contrarreloj inicial de la Vuelta a España 2010, que nos tendrá entretenidos desde las diez hasta la medianoche, en un horario que jamás se había dado en la historia de nuestro deporte. Y es algo totalmente lógico, ya que ni siquiera los hispalenses se quejan y el sufrido Betis ha tenido que cambiar el horario de su partido dominguero a un horario similar para que los jugadores verdiblancos –y sus rivales granadinos- no se derritieran al calor de los casi 50 grados que se esperaban en el ‘Manué’ Ruiz de Lopera. Aun así, ciclistas y futbolistas tendrán que competir con temperaturas cercanas a los 35 grados.

Sin embargo, son muchos los que siguen sin ver nada claro eso de una crono nocturna. Por un lado, corredores que están habituados a estar dando el paseíto para bajar la cena a esas horas y no subidos en la ‘burra’ sin haber empezado incluso a competir. Y del masaje, mañana ni hablar. Por otro los auxiliares que a esas horas estarán todavía pendientes de la etapa, perdiendo horas de sueños para realizar, ya de madrugada, las labores previas –preparar avituallamientos y demás- al día siguiente, aunque el inicio de dicha jornada se ha atrasado hasta las doce y media. Por no hablar de los periodistas, los de los medios escritos principalmente, que una vez terminada la etapa aún tendrán una o varias horas de trabajo… si sus ‘cierres’ se lo permiten, que parece que sí por aquello de las nuevas tecnologías. Otros simplemente tendrán que atrasar la cena por encima de las doce algo que en Francia sería impensable pero que en Sevilla debe ser una pura maravilla.

Y si hay tanto descontento potencial, ¿por qué el inicio de mañana va a ser un éxito y debe ser un precedente de algo nuevo que ojala se imite? Por una sencilla razón: porque el ciclismo necesita cambios, incluso tan arriesgados como éste, para salir de una situación tan inmovilista que resultaba anacrónica. Si la etapa hubiera adelantado un poquito su horario –de nueve a once, por ejemplo- pienso que el resultado habría sido más agradecido por todos.

De esta forma, las calles sevillanas tendrán bastante más expectación, en un ambiente festivo nocturno ideal, que se si hubiera corrido a las cinco de la tarde, y más con esta ‘caló’. Y eso siempre es de agradecer. Porque siempre he creído que uno de los grandes males del ciclismo eran sus horarios: un final de etapa a las cuatro de la tarde te invita ante todo a no salir a la calle, incluso también a echarte la siesta delante de la pantalla sobre todo en etapas poco animadas. En cambio los horarios antes de comer –tomándose el vermú-, o a primera hora de la tarde son ideales y más en estas fechas del año, aunque corredores, auxiliares y ‘plumillas’ tengamos que cambiar nuestros hábitos. Algo que no debe causar muchos problemas. Más duro puede ser el cambio… de mentalidad de otros.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Los equipos de la Vuelta en las redes sociales

Hoy no os voy a castigar las meninges, sino que lo van a hacer otros por mí. Y posiblemente lo agradezcaís, ya que hay que felicitar a @El Tío del Mazo por la interesante iniciativa de recopilar las websites y las cuentas de Facebook y de Twitter de los 22 equipos ciclistas que tomarán parte, a partir del sábado, en la Vuelta a España.

Una interesante forma de completar la información de la ronda española junto a la de los medios informativos convencionales –con un especial agradecimiento a TVE por las imágenes y a la SER por volver a ‘apostar’ por la ronda-, aunque sin olvidarnos de otras fuentes tan fiables o más en el mundo de Internet.


Después de esta lista, poco más tengo que decir salvo matizar el hecho de que aún siete de los conjuntos presentes en la ronda no tengan cuenta de Twitter, algo desde mi punto de vista tan importante que la propia página web desde el punto de vista de la comunicación. El hecho de que nueve de ellos no estén en Factbook es menos importante ya que esta red, aunque más difundida, tiene un formato más vinculado al ocio.

Eso sí, la Vuelta a España se ha sumado a las nuevas tecnologías y también está en Twitter: @lavuelta2010.

lunes, 23 de agosto de 2010

Celebrando el 75 aniversario del nacimiento de la Vuelta, aunque sea con cuatro meses de retraso

Faltan poco más de 120 horas para que la Vuelta a España 2010 suelte amarras, con una novedosa, y esperemos que exitosa, crono nocturna. Con ello comenzará la edición que conmemora el 75 aniversario del inicio de la ronda, aunque por aquello del cambio de fechas, con cuatro meses –menos un día- de retraso.

Y es que fue el 29 de abril de 1935, a las ocho y cuarenta y tres minutos de la mañana, cuando se ponía en marcha en los aledaños de la estación de Atocha aquella primera edición, con el banderazo dado por el entonces alcalde de Madrid, Rafael Salazar Alonso, con miles de madrileños como espectadores, y con cincuenta participantes en la línea de salida, una mitad con maillots azules y la otra, con verdes, sin una verdadera razón que justificase esta separación, ni siquiera la nacionalidad. Un día después se podía distinguir al líder de la general por su maillot naranja.

Entre estos cincuenta cilcistas, seis belgas, cuatro italianos, dos austriacos, dos franceses, dos holandeses y dos suizos junto a los treinta y dos españoles. Una participación extranjera bastante escasa en cantidad y en calidad, ya que solamente tres días más tarde del final de la ronda comenzaba el Giro de Italia, lo que retrajo a las grandes figuras mundiales que, además, no creían que la Vuelta se pudiera poner en marcha en apenas dos meses. Pero se organizó. Eso sí, de los que vinieron, muchos lo lamentaron al encontrarse con un recorrido durísimo, de catorce etapas, la mayoría de las cuales superaban los 250 kilómetros.

Por el contrario, nadie acusó –al menos no se recoge en las crónicas de la época- el original acto de presentación en el que se agasajó a los corredores con un cóctel preparado por el mítico Perico Chicote: Orange Bitters, Grand Marnier cordón rojo, Curaçao naranja, media copa de ginebra inglesa y media de vermouth italiano, con el adorno de una guinda, componían la fórmula mágica… que afortunadamente no ha tenido continuidad en el mundillo ciclista.

El primer ‘culpable’ de este tinglado fue el cántabro Clemente López-Dóriga y López-Dóriga, que había sido el artífice de la presencia de los hermanos Trueba en el Tour de Francia. Era periodista y vendió su idea de una ronda nacional a un diario, en este caso ‘Informaciones’, con lo que se enlazaba con la tradición de Tour de Francia y Giro de Italia, aunque sería más justo reconocer sus ‘méritos’ familiares en forma de medios económicos y contactos para sus aventuras ciclistas como mecenas. Sin embargo, no se debe desmerecer al otro ‘alma mater’ de la prueba, Juan Pujol, director del mencionado ‘Informaciones’, excelente profesional pero sobre todo un optimista nato, que contagiado del entusiasmo del cántabro, consiguió el dinero y los medios para que la Vuelta a España fuera una realidad.

Por cierto, este diario estaba muy vinculado a la CEDA, por entonces en el gobierno republicano en el llamado ‘bienio derechista’, que demostró muchísimo interés por este evento para unir al pueblo español por el deporte, para que se olvidaran las fuertes tensiones sociales de aquellos días. ¿Os suena de algo?

La Vuelta se desarrolló de forma notable –contando con una escala en Sevilla, nuestro actual punto de referencia, el 11 de mayo-, fue un éxito deportivo, tuvo un gran vencedor en Gustave Deloor, y los errores que cometió los corrigió un año más tarde, en la segunda edición. Pero el objetivo de unir al país fracasó estrepitosamente como todos sabemos… aunque la Vuelta volvió a renacer en 1941, en 1945, en 1955 y en 1979, para celebrar ahora, aunque sea con retraso, su septuagésimo quinto aniversario.

sábado, 21 de agosto de 2010

Canciones para una Vuelta (a España)

Falta exactamente una semana para que comience la Vuelta a España 2010 con ese experimento de la contrarreloj nocturna en las calles de Sevilla. Sin embargo la ronda española ya está en el ambiente, con las noticias en los medios sobre los ‘nueves’ de los distintos equipos, así como en TVE, con el spot oficial de la ronda, ‘La Vuelta al Rojo vivo’, bajo los acordes de ‘Otra oportunidad’ del grupo Preciados.


Desde que Unipublic comenzara a organizar la ronda en 1979, la presencia de una –o varias canciones- como sintonía de la carrera ha sido una constante. Primero, con los resúmenes nocturnos; posteriormente, a partir de 1983, con los finales en directo. Y naturalmente, como fondo musical de la promoción televisiva. Ignoro –y me importan poco- los criterios que se siguen para la elección de estas piezas, aunque lo cierto es que se ha pasado de seleccionar canciones bastante conocidas en el momento en que se estaba disputando la ronda, a promocionar grupos y cantantes noveles, con resultados bastante poco afortunados en algunos casos recientes.

Para los amantes de las curiosidades, estas fueron las sintonías oficiales de la Vuelta a España desde aquella primera edición de Unipublic:

1979. Wings - Goodnight Tonight. Gary's Gang - Keep On Dancin'. Patrick Hernandez - Born To Be Alive. Earth, Wind & Fire - September (*)
1980. Lipps, Inc. Funkytown (*)
1981. Yarbrough & Peoples - Don't Stop The Music. Stars On 45 - Stars On 45. Poncelli - Dance of Hours 
1982. Azul y Negro - Me Estoy Volviendo Loco (*)
1983. Azul y Negro - Con Los Dedos De Una Mano (*)
1984. Tino Casal - Pánico En El Edén (*)
1985. Iván - Baila (*)
1986. A-Ha - Take On Me (*) 
1987. Gloria Stefan Miami Sound Machine - Conga
1988. Serafín Zubiri - Pedaleando
1989. La Unión - Más y Más (*)
1990. Tino Casal - Oro Negro
1991. Habana - No Smoking (*).
1992. El Bosco - Children of light (*)
1993. Azul y Negro - Two Pa Ka
1994. Uakti - Earth
1995. Victor Coyote - Jaguarundi (*)
1996. Ana y Ramón - Morena (*)
1997. Manuel Malou - Kandela (*)
1998. Vengaboys - Up & Down
1999. Hevia - El Garrotín (*)
2000. OBK - El Cielo No Entiende (*)
2001. Pastora Soler - Corazón Congelado (*)
2002. Patricia Manterola - Que El Ritmo No Pare (*)
2003. Hevia - Tirador
2004. Melendi - Con La Luna Llena
2005. Xucro – Mi Primera Vez
2006. Nena Daconte – En Qué Estrella Estará
2007. Hanna - Como La Vida
2008. Beatriz Luengo -Pretendo Hablarte
2009. Zahara - Merezco
2010. Preciados - Otra Oportunidad

Más de algún mitómano –me imagino que más amante del ciclismo que de la música- ha reunido todas estas piezas. Pero a nivel general es más complicado: en 2003 EMI sacó un CD con algunas de las sintonías, en lo que debió de ser una ‘negociación’ bastante complicada y poco afortunada: sólo se recogen diecisiete canciones, las indicadas con un asterisco y con el nombre EL DISCO DE LA VUELTA CICLISTA, es decir, sin ninguna implicación oficial con la ronda.




Supongo que todo el mundo tendrá su favorita de entre todas estas sintonías. La mía, sin ninguna duda, es ‘Con los dedos de una mano’, correspondiente a la primera edición que se dio en directo y posiblemente la más bonita de la historia, con la lucha de los Lejarreta, Alberto Fernández, Gorospe y compañía ante uno de los más grandes y a la vez humanos Hinault que hayamos visto sobre la carretera. Oír sonar los primeros acordes del tema de Azul y Negro sigue siendo, cuarto de siglo después, sinónimo de carrera ciclista.


PD: La relación de temas que aparece en Wikipedia es incorrecta en varios años, aunque no he podido avalar al cien por cien (año por año) si existía algún segundo tema en algunas de las ediciones de los ochenta y noventa.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Más marroquíes que británicos en el Mundial élite; más eritreos que españoles en el sub-23

La Unión Ciclista Internacional hacía pública ayer la lista de plazas por país y categoría para los próximos Campeonatos del Mundo de carretera, que se celebrarán Geelong, aunque se habla de Melbourne como referencia, en el Estado australiano de Victoria, del 29 de septiembre al 3 de octubre. Unas clasificaciones que posibilitan que España pueda alinear a nueve élites, cuatro sub-23 y tres féminas en este evento.

En su condición de máxima dominadora del ciclismo mundial profesional, avalada por ese número uno en el Ranking UCI, España contará con la máxima participación de nueve corredores en el Mundial, algo absolutamente lógico, lo mismo que Italia, Bélgica, Australia, Estados Unidos, Rusia, Suiza, Alemania y Países Bajos alcancen esa cuota. Quizá echemos en falta a Francia, aunque la situación de los galos se corresponde con su verdadero potencial ciclista actual, mientras que observamos como una potencia emergente como Eslovenia está muy cerquita ya de ese grupo de naciones elegidas y quizá en el Mundial de 2011 puedan alcanzar esa cuota máxima.

Las paradojas se suceden con los países clasificados a continuación, habida cuenta que la UCI prima más a los mejores a nivel continental. Por ello, naciones como Colombia, Venezuela, Marruecos e Irán podrán presentar hasta seis ciclistas –otra cosa es que lo hagan, que el viaje a Australia no es barato, y los medios de estas Federaciones, muy limitados-, mientras que naciones con un ciclismo mucho más maduro e incluso con potenciales ganadores del Mundial, caso de Gran Bretaña (Mark Cavendish), Eslovaquia (Peter Sagan) o Noruega (Edvald Boasson-Hagen) solo puedan presentar ¡tres ciclistas!


En el caso de los sub-23, España pasa de ser líder a víctima: por un solo puesto se ha quedado fuera de la lista de quince naciones europeas con la máxima participación de cinco plazas, entre la que encontramos a un país como Rumanía, cuyo potencial no creo que sea superior al de nuestros ‘aficionados’, aunque más grave es el caso si vemos que también con cinco corredores estarán Irán, Kazajstán, Venezuela, Colombia y ¡Eritrea!

Muchos pueden pensar que la razón de ello pueda ser que la selección no sale lo suficiente para sumar puntos. Totalmente inexacto: los que no salen –o no puntúan- son los ciclistas sub-23 de los equipos españoles, que en el fondo no deja de ser un ranking de corredores, aunque quizá sea más grave las pocas carreras españolas con puntuación UCI del calendario continental: si comenzásemos sumando en casa, quizá no sería necesario salir tanto fuera.

Finalmente, en féminas, el hecho de que España no esté entre las veinte mejores naciones –el primer año en que se establecen cuotas también en esta categoría, algo que es absolutamente justo y necesario- no debe sorprender a nadie, y más en una temporada tan aciaga como ésta por las lesiones de Anna Sanchis y Eneritz Iturriaga y la falta de grandes resultados de Marta Vilajosana.

lunes, 16 de agosto de 2010

El día del triunfo de tres ‘desterrados’

Casualidades de la vida, pero tres de los principales ‘desterrados’ –una acertadísima expresión acuñada por otro ciclista en la misma situación, Tino Zaballa- del ciclismo español fueron los grandes protagonistas del domingo ciclista, en lugares bastante alejados del globo terráqueo: en Portugal, donde David Blanco entraba en la leyenda al ganar la Vuelta de nuestro vecinos por cuarta vez; en la Guadalupe francesa, donde Paco Mancebo y sus compañeros de Heraklion-Murcia se llevaban una entretenida ronda; y en Colombia, donde Oscar Sevilla no ganaba la Vuelta –lo hacía su compañero Sergio Luis Henao-, aunque el de Ossa de Montiel lograba otro histórico podio, tras imponerse en la crono final.

No voy a entrar en los antecedentes que originaron esta ‘traumática’ expatriación, pero los tres –y otros muchos más a los que marcó la OP- fueron juzgados sin juicio, condenados sin condena, pero con cadena perpetua. Y pese a todo lo que sufrieron, ahí están, bien entrados en la treintena, cuando muchos ya han colgado la bicicleta y disfrutando del ciclismo como infantiles. A Blanco apenas le conozco –solamente unos días en el Mundial de Madrid en el 2005-, pero es un héroe en Portugal y aún sueña con volver a poder demostrar lo que no le dejaron antes de ese fatídico día, pero que ahora derrocha en el ciclismo luso. Con Sevilla y Mancebo he pasado algunas horas más, tanto en su época de gloria como en la de ‘destierro’, y me entusiasma el entusiasmo con que siguen viviendo el ciclismo, en especial Paco, que es capaz de dar todo lo mejor de sí tanto en carretera, como en BTT… y jugando a las chapas, si es menester.

En fin, gracias a los tres, porque –pese a quien le pese-, vuestra ilusión es contagiosa.

domingo, 15 de agosto de 2010

“Nasu, verano en Andalucía”, una pequeña joya recuperada

Vi esta pequeña joya en el Festival de Cine y Deporte de Sevilla, que tuve la ocasión de seguir muy de cerca, en noviembre de 2003. Desde entonces había buscado la película –bien es cierto, sin demasiada insistencia- por el espacio y por el ciberespacio, y tan sólo había dado con la película original japonesa, ininteligible para mí. Ayer, por casualidad, lograba por fin la versión esperada, con subtítulos en castellano.

Me estoy refiriendo a “Nasu, verano en Andalucía”, la traducción de “Nasu: Andalusia No Natsu”, una animación en dibujos animados de apenas 47 minutos que suponía el debut cinematográfico como director de Kosaka Kitaro, conocido sobre todo por su colaboración en “El Viaje de Chihiro”. A Sevilla llegó tras pasar por Cannes, lo cual ya habla de la calidad de este mediometraje.

Este film narra la historia del ciclista español Pepe Benengeli en una de las etapas de la Vuelta a España, que llega a su ciudad natal y el mismo día de la boda de su hermano con su antigua novia, Carmen. Tópicos andaluces aparte, técnicamente es notable, resulta entretenida y graciosa de ver por muchos motivos, entre ellos los símiles publicitarios entre las marcas reales y las que aparecen… con excepción de la ‘recuperada’ Telefónica, que aparece tal cual.

Y como dicen que las bicicletas son para el verano, y el cine siempre apetece en esta época más ociosa del año, os dejo en el enlace esta perfecta combinación. ¡Que la disfrutéis!

jueves, 12 de agosto de 2010

Gracias, Movistar: compartida, con el ciclismo, la vida es más

Era poco antes de las dos y media cuando me llegaba un mail con la noticia: Telefónica será el nuevo sponsor principal del equipo de Abarca Sports, tomando el relevo de Caisse d’Epargne, y que participará en las competiciones bajo la marca Movistar. Mi alegría fue tal que no tarde ni tres segundos en tuitearla, demostrándose una vez más la importancia de esta red como la mejor herramienta para noticias ‘de alcance’. Creo que desde alguno de los triunfos históricos del ciclismo que he compartido –posiblemente los oros de Rafa Alvarez de Lara y Marga Fullana en 2008 o el Mundial de Llaneras en Palma un año antes- no me alegraba tanto por una noticia relacionada con el ciclismo.

Y aunque ahora hay algunos que pueden recurrir al ‘yo ya lo sabía’, hasta hace muy poquitas fechas todo estaba en el aire. El ‘no news, good news’ no era precisamente una buena señal, ya que cada día que pasaba corría en contra del futuro del conjunto navarro. De hecho, incluso parece que se había establecido una fecha tope –el 15 de agosto- para que se confirmara el patrocinio. Afortunadamente hoy se han disipado todas las dudas y ahora tan sólo hace falta que no sea demasiado parte para que Unzue y compañía formen el equipo que tamaño patrocinador se merece.

Pero con ser importante que se garantice el futuro de la formación, lo más importante es la entrada de un gran espónsor español. Desde el fatídico año 2006, cuando dijo adiós Liberty Seguros, las firmas que habían apostado por el ciclismo o eran pequeñas –aunque voluntariosas- o estaban obligadas de una forma más ‘política’. Y en todo caso eran minoría ante el patrocinio institucional de regiones como Galicia, Euskadi, Murcia, Andalucía o Extremadura. Y claro, con la crisis que estamos viviendo, esta vía no parecía muy halagüeña.



En fin, gracias a Telefónica, a Movistar –aunque a instancias del comentario de algún compañero de tuiterío, pienso que Tuenti podría ser también un vehículo excepcional para este proyecto-, por su apuesta por el ciclismo: compartida, la vida es más, nos dijeron. Y, espero, que sea el esperado cambio de tendencia y que otras grandes marcas apuesten ya por nuestro deporte. No se arrepentirán.

El espíritu olímpico de la juventud

Debo reconocer que soy un ‘bicho raro’, uno de los escasos pobladores de este planeta que piensan que los Juegos Olímpicos son una aberración. Si es un espectáculo que buscan las ciudades para modernizar sus infraestructuras o su imagen; si es el objetivo último en el rendimiento de los deportistas, aunque no nos engañemos, más por las becas anteriores y contratos posteriores que por los propios valores olímpicos; si es orgullo para un país, mejor dicho para sus políticos, a la hora de presentar sus éxitos en formas de medallas, y más si se comparan con ediciones anteriores o con ese vecino con el que nos gusta ‘picarnos’, ¿por qué tengo que llevar la contraria y decir que los JJ.OO no me gustan?

Pues por dos razones muy sencillas. La primera de ella es que me parece una saturación – a la larga contraproducente- quince días de deporte a todas horas, en un mismo escenario ciudadano… cuando la mayoría de estas disciplinas permanecen olvidadas los 1.446 días restantes del cuatrienio. Y la segunda, es que dicha concentración obliga a cambiar las reglas básicas de muchos deportes: el ciclismo en pista es un buen ejemplo, con un programa olímpico radicalmente distinto al mundialista. Y estas variaciones también son muy negativas en todos los sentidos.

Pienso que si el olimpismo es una mentalidad, una filosofía deportiva, nada mejor que una distribución temporal y por actividades más adecuada, más racional: por ejemplo un año, deportes ‘blancos’; al siguiente, deportes de ‘naturaleza’ (BTT, cross, piraguismo y remo…); el tercero, para las modalidades por equipos (futbol, baloncesto, voleibol…), para finalizar con los deportes individuales (atletismo, gimnasia, natación, ciclismo…) en el año bisiesto. Más sedes, más beneficios, más deportes… y menos modificaciones, concentración y saturación.

Desgraciadamente por aquí no van los tiros: el COI no se plantea cambios pero si nuevos ‘negocios’ y por ello han creado otra nueva competición, también cuatrienal, dedicada a los más jóvenes, a los deportistas entre 14 y 18 años para inculcarles los valores del olimpismo. Y la cita tendrá lugar a partir del próximo sábado en Singapur, donde estarán representadas 26 disciplinas deportivas. Una notable idea para que los deportistas se empapen del espíritu olímpico desde jóvenes, con otra notable iniciativa de que no haya triunfadores individuales. Por no hablar de lo acertado que es la iniciativa de ‘olimpizar’ ciudades menores que no podrían organizar el gran evento.

Lo que sucede es que, como sus hermanos mayores, los Juegos Olímpicos de la Juventud tienen que apretar para abarcar todo. Y en el caso del ciclismo, se ha ideado un sistema de competición realmente extraño –por no usar otros calificativos- en relación a las normas de competición habituales, corroborando mi tesis anterior. De esta forma, un cántabro llamado Alvaro Trueba –campeón de España contrarreloj cadete el año pasado en Cuenca-, un andaluz de nombre Antonio Santos, vencedor del Nacional junior de BTT, y Rubén Crespo, un aragonés ganador del Campeonato de España de BMX 2010, tendrán que competir no sólo en sus pruebas habituales, sino en una segunda modalidad, común para todos ellos, la de fondo en carretera: para Trueba no será un problema, Santos lo pasará algo peor al cambiar su tierra habitual por el asfalto, pero el pobre Crespo sufrirá como nunca al cambiar las ruedas pequeñas y gordas de su bicicross por las llantas estilizadas de esta otra ‘burra’, en un esfuerzo de horas que no tiene que ver nada con su práctica habitual.

Un reto aún mayor es el que se le presenta a la cuarta componente del equipo nacional, la catalana Bianca Martín, una ‘rutera’ que viene de disputar el Mundial junior en Offida, ya que su esfuerzo es aún más variado: mountain bike, BMX y contrarreloj, por este orden. A su favor tiene que ninguna de sus rivales llegará con un polifacetismo mayor que el suyo. Y es que, aunque en el ciclismo femenino en estas tempranas edades la especialización es muy baja, dudo que haya ninguna corredora en el mundo actualmente que compatibilice con un mínimo de rendimiento bicicross y ruta, por ejemplo.

En fin, suerte a los cuatro, tened cuidado con el aire acondicionado -que en esta parte de mundo es más peligroso que el calor-, y que realmente disfrutéis con lo mejor del espíritu olímpico, y con esta experiencia única… en todos los sentidos.

miércoles, 11 de agosto de 2010

“La forma de lograr una buena reputación es lograr ser lo que uno aparenta”

Leyendo el notable libro de Juanma Roca, ‘Revolución LinkedIn’, sobre la red profesional que está revolucionando el mundo de los negocios, y sobre la que ya me extenderé próximamente, leo una frase que me preocupa:

Socrates decía que “la forma de lograr una buena reputación es lograr ser lo que uno aparenta”.

No puedo estar en más desacuerdo y pensar que precisamente de este postulado se originan buena parte de los males de esta sociedad, quizás de esta civilización a tenor de lo que ha llovido desde que el filósofo ateniense pobló este planeta.

Y es que el mundo está lleno de personas capaces de cambiar lo más profundo de su ser –“tengo unos principios”, decía Groucho Marx “pero si no le gustan los cambio”- por justificar su apariencia, cuando el paso más lógico, más sensato y en definitiva más productivo es precisamente el contrario: “trabajar en sintonía con lo que uno es y lo que desea ser, y estar contento con ello”. o dicho con palabras socráticas, “la forma de lograr una buena reputación es lograr aparentar lo que uno es”.

lunes, 9 de agosto de 2010

El nuevo cisma que nos llega en el ciclismo

Durante las últimas semanas he leído muchos titulares bastante ciertos, pero inexactos, sobre la situación de determinados equipos ciclistas para 2011. Que si A puede bajar a Segunda División, que si B tiene que renovar a Fulanito para garantizarse el Pro Tour, que si C va a hacer varios fichajes para correr el Tour de Francia. Y es que, si nada cambia de aquí a un par de meses, el ciclismo profesional volverá a un cisma similar al de hace un par de temporadas, pero mucho más grave… e incomprensible no sólo para los aficionados, sino para los principales protagonistas, los corredores y los equipos. Y lo que es peor, injustificable. Como entonces, volveremos a tener dos calendarios, el histórico –las tres ‘grandes’ y las pruebas también organizadas por ASO, RCS y Unipublic- y el UCI Pro Tour, con más nombre que contenido. Y con dos criterios de participación absolutamente dispares y contrapuestos, a poco que haya grandes movimientos de fichajes, que los habrá.

Y es que el principio de ‘los mejores equipos, con los mejores corredores en las mejores carreras’ –que inspiró el sistema actual- es más falso que un duro de madera y todos los implicados lo saben. Por ello era necesario un cambio. Pero lejos de una unificación, se ha tendido a una nueva separación. Y más dramática, aunque todavía no sopesemos las consecuencias.

Por un lado, la UCI anunciaba a mediados de junio las bases del nuevo sistema, tras sendas reuniones del Consejo UCI Pro Tour y del Comité Directivo: las 18 licencias del UCI Pro Tour tendrán un componente principal, el valor deportivo de los equipos, teniendo en cuenta los resultados obtenidos por los ciclistas contratados para la temporada siguiente en los dos años precedentes. Dicho de otra forma, los puntos pasan a ser propiedad del corredor y no de los equipos, que los pierden en cuanto se marchan sus ciclistas. Los equipos pedían que se dividiesen -50% para el corredor, 50% para el equipo en que ha militado-, pero esta petición ni ha sido estudiada.

Además, la puntuación atribuida a cada corredor no es la que tiene en la Clasificación Mundial, sino que se tendrán en cuenta las clasificaciones continentales y sub-23, los podios en grandes vueltas y en otras pruebas como Campeonatos nacionales, Continentales y Mundiales… sin que esas tablas hayan salido a la luz o vayan a hacerlo en próximas fechas – incluso algunos piensan que no saldrán nunca-. Tomando estas puntuaciones, el próximo 20 de noviembre la UCI publicará la lista de los 18 UCI Pro teams para 2010, los que participarán por derecho propio y de forma obligatoria en el UCI ProTour que, recordemos, no incluye las tres ‘grandes’, ni clásicas como Milán-San Remo, París-Roubaix, Lieja-Bastoña-Lieja o Giro de Lombardía, aunque sí pruebas como el Tour Down Under o el de Polonia.

¿Y entonces? Mientras que el poder negociador de los equipos es muy reducido, y hoy por hoy se reduce a un ‘ajo y agua’, el de las tres ‘grandes’ es infinito y ya han dejado claro que no tragan y que mientras que no haya un acuerdo mejor, mantendrán el mismo sistema actual: los 17 mejores equipos en la clasificación UCI Pro Tour a final de año son los que estarán en sus carreras. Es decir, los mejores de 2010 tendrán el premio de estar en las ‘grandes’ del año que viene, aunque pierdan a sus ‘gallos’

O dicho de otra forma, los equipos de escaso nivel o inexistentes esta campaña pueden reforzarse con los mejores ciclistas actuales y podrán correr el calendario mundial, pero para el histórico seguirán necesitando invitación, y estas estarán más caras que nunca por la competencia también de los equipos del país. Si nos ponemos en el caso del Tour –y extrapolamos la clasificación actual a final de temporada-, Astana, Saxo Bank, Katyusha, Rabobank, Liquigas, Omega, Columbia, BMC, Caisse d’Epargne, RadioShack, Garmin, Lampre, Cervelo, Euskaltel, Quick Step, Androni y Sky tendrían plaza. Por las cinco restantes, lucharían todos los equipos franceses, el Vaccansoleil, que se espera superreforzado, y el nuevo conjunto de los Schleck, entre otros.

No sé si es peor no entenderlo, que intentar comprender tamaña aberración, aunque aún hay tiempo para mejorarlo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Alegoría del ciclismo



Es curioso este vídeo, del que no importa ni el momento, ni el lugar, ni siquiera el protagonista, aunque si me gustaría manifestarle mi agradecimiento por sus habilidades. Y es que estas imágenes son una alegoría del ciclismo, porque definen muchos aspectos de nuestro deporte:

- Porque en el fondo, es espectacular
- Porque necesita modernizar su imagen
- Porque por mucho que intente avanzar, siempre sigue en el mismo sitio
- Porque después de muchos esfuerzos, no sirve para nada
- Porque engancha
- Porque la bicicleta hace fácil lo complicado
- Porque complica innecesariamente lo que resulta mucho más fácil
- Porque puedes encontrarlo en donde menos te lo esperas

¿Se te ocurre alguna semejanza más?

martes, 3 de agosto de 2010

Apuntes de fauna social (III): El pringao

Cuando escuchamos la palabra ‘pringado’, o más propiamente dicho ‘pringao’, todos nos creamos nuestra propia imagen mental: regordete o flacucho, pero poco agraciado, casi siempre con gafas, más o menos ‘demodé’ en la forma de vestir, desgarbado, con risa floja… Estereotipos, en definitiva, ya que en muchas ocasiones basta con mirarse al espejo: todos –o casi todos- hemos sido, somos o seremos, laboralmente hablando, unos ‘pringaos’.

Es curioso que el diccionario de la RAE tenga solo dos acepciones para el sustantivo pringado –una de ellas la de “persona que se deja engañar fácilmente”- mientras que para el verbo pringar las acepciones son más de diez, entre ellas, la de “trabajar mucho, o más que otros, especialmente en trabajos duros y con escasa compensación”, que es la que nos viene al caso.

Porque el ‘pringao’ –en el entorno de las organizaciones, insisto- no es, como muchos piensan, una persona fácil de engañar, y, por esta ‘cortedad’, de la que se aprovechan. No, ante todo, es alguien que tiene un elevado grado del cumplimiento de su cometido, es una persona generosa en su desempeño, que se ofrece para realizar más de lo que le corresponde. Muchas veces es incluso un emprendedor o un pionero que se arriesga por donde otros ni osan hacerlo. O simplemente alguien al que le gusta experimentar. Y no lo hace por oscuros intereses como el pelota o el trepa, porque ello le pueda reportar beneficios de cara a terceros, sino simplemente porque cree que debe y puede hacerlo.

Conclusión: su altruismo se torna en explotación, mientras que se ve embaucado en proyectos absurdos, excesivos o incluso innecesarios, de los que se benefician otros cuando salen bien -si salen mal, es otro cantar-, mientras que en su caso no le reporta ninguna ventaja, y si muchos quebraderos de cabeza. Por supuesto que no recibe ninguna recompensa, remuneración o gratificación, ni monetaria, ni en especie, ni siquiera en forma de palabra amistosa.

Lo peor de todo es que atendiendo al origen semántico de la palabra, el ‘pringaísmo’ –perdón una vez más por el vocablo, pero había que inventarlo- es como un alud, imparable y cada vez más grande, y que termina arrastrando a nuestros antihéroes. Cada vez las demandas son mayores, más frecuentes, más incomprensibles y más descaradas, incluso entrando en el ámbito de lo personal. Los informáticos –con esa magnífica teoría del Pringao-howto- son el ejemplo más claro en estas demandas, requeridos una y mil veces para instalar o arreglar el ordenador, gratis, de cualquier hijo de vecino; pero también afecta a cualquiera con suficiente ‘control’ o experiencia sobre un tema que no suele estar al alcance de los demás mortales.

Y de la misma forma, negarte a atender una nueva demanda tiene consecuencias más negativas, incluso funestas, cuanto más tiempo llevas ejerciendo como ‘pringao’: un único rechazo pesará más que cualquiera de las atenciones anteriores.

Y ahí está el quid de la cuestión: lo importante no es haber sido un ‘pringao’, que casi todos lo hemos sido; es saber cómo, cuando, en qué y con quién dejar de serlo.

Con todo mi respecto y admiración al gran maestro, Forges

domingo, 1 de agosto de 2010

Media docena de narraciones ciclistas veraniegas

Dicen que el verano es tiempo de lectura. Quizás, aunque en mi caso es una afición que me engancha todo el año, incluso más cuando el frío te lleva a recogerte que cuando el calor te apelmaza.

Y de los libros ciclistas del verano, sin duda ‘El ciclista’, de Tim Krabbe, al que ya me referí ampliamente en este blog. Una espera de más de 30 años que ha merecido la pena, ya que esta narración corresponde fielmente a lo que se ha dicho de ella: posiblemente el mejor libro escrito sobre este deporte. Si todavía no os habéis atrevido con este libro –apenas 150 páginas- no sé a que estáis esperando.

Pero si lo habéis hecho, me gustaría recomendaros media docena de lecturas ciclistas, de entre el escaso fondo editorial que hay en castellano sobre nuestro deporte –en francés y en inglés es increible la oferta-, que espero os entretengan en estas calidas jornadas estivales.

La primera de ellas es ‘Cuentos de ciclismo’, un libro ya antiguo –de hace una década- que recoge “una antología de veinte narraciones de la mano de consagrados novelistas y hábiles fabuladores”. Nombres como Bryce Echenique, Jesús Ferrero, Mariano Antolín Rato, Alfredo Conde o Jesús Ferrero nos dan su peculiar punto de vista del ciclismo, de una forma distinta, aunque sin duda, de todos estos cuentos, me quedo con el magistral ‘La larga marcha’ de Javier García Sánchez.

Precisamente del prolífico autor barcelonés es ‘Alpe d’Huez’, posiblemente la novela de ciclismo escrita en castellano mejor valorada, y perfectamente actual pese a tener ya más de quince años. Una historia que recoge la épica y la agonía de nuestro deporte, en una sola etapa del Tour de Francia, con final en la mítica cima alpina de las veintiuna curvas numeradas, y con un ciclista cántabro al borde de la retirada, ‘Jabato’, como protagonista de la misma. Eso si, en este caso estamos hablando de casi 400 densas páginas.

También inspirada en el Tour, pero en este caso en sus bastidores, está la novela policíaco-ciclista ‘Contrarreloj’, de Eugenio Fuentes: “En la cuarta etapa del Tour de Francia, Tobias Gros, el favorito e imbatible ganador de las cuatro últimas ediciones de la carrera, muere asesinado”. Muy bien construida, ágil en su narración, quizás los expertos encontremos algunos fallos de ‘ambientación’ que no deslucen la obra.

Siguiendo con el Tour, pero de muchísimos años antes, es esta auténtica joya recuperada recientemente por la Editorial Melusina: ‘Los forzados de la carretera. Tour de Francia 1924’, un volumen de poco más de cien páginas que recoge las magníficas crónicas del gran escritos francés Albert Londres, enviado especial en aquella edición. “Existen fantasistas que tragan ladrillos y otros a ranas vivas. He visto ‘faquires’ que escupen plomo fundido. Son personas normales. Los verdaderos chiflados son algunos iluminados que el 22 de junio abandonaron París para comer polvo. Los conozco bien; formo parte de ellos”.

Volviendo a las narraciones cortas, nada mejor que 'Plomo en los bolsillos', de Ander Izaguirre, ganador del III Certamen del Libro deportivo Marca. La definición que aparece en la portada del libro no pude ser más explícita: “Penurias, malandanzas, fanfarronadas, locuras, traiciones, alegrías, hazañas, tragedias y sorpresas del Tour de Francia”.

Y como remate un libro muy distinto a los anteriores, puesto que también recoge pequeños retazos de del mundo del ciclismo, pero narrados en primera persona por uno de los grandes corredores de las últimas décadas del siglo XX y sobre todo una de las mentes más lucidas de este mundillo, Pello Ruiz Cabestany. Un libro que –lo recuerdo como si fuera hoy- me compré antes del iniciarse el Mundial de San Sebastián, mi primer Mundial, en una librería donostiarra adornada a la italiana para tan gran evento; que me devoré en los escasos ratos libres de la semana escasa en que estuve allí, y que el propio ciclista me dedicó antes de volver a casa. No sé si aún se podrá adquirir, pero ‘Historias de un ciclista’ merece la pena.