domingo, 28 de febrero de 2010

Sean Eadie, el héroe del Mundial de Ballerup, ahora Copenhague

Dentro de un mes exacto, y a estas mismas horas, estará terminando el Mundial de pista en el velódromo de Copenhague. Una ciudad que tendrá un protagonismo importante también en el 2011, cuando acoja el Mundial de carretera, ya que la UCI le adjudicó el ‘pack’ intentando establecer una línea de actuación en estas dobles concesiones que, para bien o para mal, no ha tenido mucha continuidad.

Termine como termine este Campeonato, seguro que no tiene un final tan impresionante como el anterior celebrado en este mismo escenario, en 2002, aunque entonces –cosas del marketing, supongo- se le denominó Mundial de Ballerup, la población de la periferia de la capital danesa en la que realmente se encuentra el velódromo. Para los amigos de las curiosidades, diremos que ésta será la tercera vez que la pista sienta rodar a los protagonistas de un Campeonato del Mundo, aunque la primera vez, en 1993, no estaba ubicada ni en Ballerup ni en Copenhague, sino en Hamar (Noruega), desde donde fue trasladada una vez desmontada a su actual ubicación, en un recinto bastante pequeño –todo lo distinto al Palma Arena, por poner un ejemplo- pero funcional, por lo que su uso es casi exclusivo por parte de los pistards. Una verdadera envidia.

Decíamos que el Mundial de 2002 tuvo un final apoteósico, por la exhibición dada el último día por Sean Eadie en la velocidad, sobre todo en una semifinal impresionante ante el galo Arnaud Tournant, campeón vigente en aquel momento, que todavía debe estar preguntándose cómo alguien pudo hacer lo que el australiano demostró en esa domingo inolvidable. En la final, con la moral por las nubes, se impuso, aunque necesitando la tercera manga, a su compatriota Jobie Dajka -encontrado muerto en su casa hace unos meses-, que venía de ganar el keirin a José Antonio Villanueva. Nunca he visto nada igual en una prueba de velocidad. Tan sólo el año pasado en Pruskzow el desparpajo del menudo Azizulhasni Awang me recordó al ‘aussie’, pero el malayo no pudo ganar al gran favorito, el francés Gregory Baugé. Por cierto, llevo años intentando encontrar las imágenes de aquella demostración de Eadie, sin resultado: si alguien sabe cómo o donde, mi gratitud será eterna.

La historia de Eadie no tiene desperdicio, ya que alternaba su trabajo como maestro en una escuela infantil con la de pistard de escaso éxito ante un sistema de preparación inadecuada y con la de bebedor impenitente de cerveza. El técnico Martin Barras creyó en él, pero le exigió sacrificio en el trabajo y moderación con la ‘priva’, a lo que el ciclista respondió con la abstinencia total durante los cuatro meses y medio anteriores al evento, tiempo en el que tampoco se afeitó la barba –prometiendo que no lo haría hasta que no lograra su objetivo de lograr el oro-, lo que le dio ese aspecto terrible y el sobrenombre de ‘Brutus’.

Tournaut se tomó la revancha al bajar del podio, ya que fue quien le rasuró, pero no le importó ya que antes de subir por el ‘arco iris’ ya se estaba trasegando su merecidísima ‘birra’. Unas horas después, en el hotel que compartíamos, un Eadie lampiño irreconocible se gastó una fortuna –más que por la cantidad de unidades, por el precio de las mismas- en invitarnos a todos los presentes y en meter en su impresionante corpachón todas las que se había ahorrado en las semanas anteriores.

Algún tiempo después se le relacionó con prácticas dopantes, sin que se pudiera demostrar nada –el TAS le exculpó finalmente-, aunque se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Atenas, con lo que terminó su carrera, pese a que ha seguido vinculado al ciclismo en pista en al programa de detección de talentos australiano. En todo caso, su recuerdo –el mío, por supuesto- estará siempre ligado a Ballerup, perdón a Copenhague.

sábado, 27 de febrero de 2010

Cuatro días para ‘El asedio’, la novela más esperada

El miércoles, 3 de marzo, es una de las próximas fechas marcadas en rojo en mi calendario; es la fecha del lanzamiento más esperado en años, la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte. Aunque prefiero la faceta del escritor y periodista cartagenero como articulista, con el que coincido en la mayor parte de sus apreciaciones, novelas como ‘Territorio Comanche’ –sobre su experiencia bélica en la antigua Yugoslavia-, ‘La Reina del Sur’ –formidable relato sobre México, la Costa del Sol y el narcotráfico- o ‘Un día de cólera’ –el 2 de mayo madrileño como nunca antes se había contado- me han cautivado de principio a fin. Y espero que ‘El asedio’ cumpla con las expectativas, y no me suceda como, por ejemplo, con ‘El juego del Angel’ de Carlos Ruiz Zafón que fue una absoluta decepción.

Recientemente Pérez-Reverte, que ha estrenado web y twitter coincidiendo con en lanzamiento, declaraba que se veía mayor “con poco tiempo material para seguir escribiendo. Tengo 58 años y quería resolver en El asedio varias novelas de una sola tacada". Ojalá se equivoque en lo primero y sigamos disfrutando de su prosa durante muchos años; y ojalá acierte en esta apuesta de reunir en un mismo volumen, de 700 páginas, "una trama policiaca, una trama de espionaje, una trama sentimental-folletinesca del siglo XIX, una trama aventurera, una trama científica, desafíos que tienen que ver con el ajedrez, la balística, los libros antiguos”; no en vano son los temas que ha ido desarrollando en estos últimos veinte años, aunque el propio autor advierta que hay “una mirada poco amable con el ser humano, por eso es una novela dura, canalla". Y pese a la ambientación en Cadiz en 1812 –“un momento en que están pasando muchas cosas y decisivas”-, no la califica como novela histórica.

En fin, aquí teneis un anticipo, en El Cultural. El resto, tendremos que esperar hasta el miércoles.

jueves, 25 de febrero de 2010

Diez razones a favor del ‘pensionazo’

No entiendo el porqué de las protestas que se han sucedido en los últimos días contra las intenciones del Gobierno de atrasar la edad de la jubilación de los 65 a los 67 años. O francamente si: una mezcla de demagogia, de desinformación, de ignorancia, de oscuros intereses y de ese absurdo juego llamado política que supone siempre ahondar en lo que nos separa y protestar por ello, que buscar el acuerdo en lo que nos une.

En mi caso, SI estoy decididamente a favor de esta medida, aunque de ningún modo en que se amplíe el plazo del cálculo: eso si es una puñalada trapera porque cuanto más tiempo se tome, más bajo será el cociente, aunque solamente sea a causa de la inflación. Esta si que es una medida antisocial, pero la primera no lo es, en absoluto.

Y estoy a favor del mal llamado ‘pensionazo’:

1. Porque el sistema socioeconómico español y occidental es insostenible. Con el envejecimiento de la pirámide de la población, tanto en cantidad de personas como en esperanza de vida, pensar en jubilaciones a los 65 significa que el Estado tenga que pagar pensiones durante veinte años o más a muchos jubilados. Y quieran o no los sindicatos -¿a quienes representan realmente si no es a ellos y a sus intereses?-, ello supone un coste económico inasumible en las actuales circunstancias y cada vez lo será más según pasen los años.

2. Porque prefiero trabajar dos años más, siempre que mis condiciones físicas y psíquicas me lo permitan –si no, habrá un sistema justo y equitativo que lo paliará-, que tener que renunciar a otros beneficios del Estado de Derecho mucho más importantes desde el punto de vista social como Educación o Sanidad, que ahora mismo están realmente amenazados por los intereses de la Derecha y la demagogia de la Izquierda. ¿O no os dais cuenta?

3. Porque el Estado es sabio y magnánimo y aplicará un sistema para que el cobro de las pensiones sea aplicado de forma individualizada, según profesiones y circunstancias de la vida de cada uno, bonificando incluso a aquellos que deseen postergar incluso más su edad de permanencia en el mercado laboral, o articulando mecanismos que permitan una jubilación progresiva, combinada con la integración de jóvenes al mercado de trabajo.

4. Porque es una humillación y una sinrazón condenar a personas en plena capacidad intelectual y con una experiencia nada despreciable en sus profesiones a retirarse a sus casas y verse obligados a actividades tan productivas como cuidar de sus nietos, acudir al hogar de la Tercera Edad a jugar a la brisca, a practicar deportes extremos con el INSERSO o iniciarse en los secretos del cultivo de la petunia. ¿Alguien se ha parado a calcular los costes sanitarios de estos ‘prejubilados’?

5. Porque mantener la jubilación en los actuales parámetros significa abrir la veda para las compañías privadas que nos ofrecerán planes maravillosos por muy ‘poquito’ dinero y siempre con la garantía de su solvencia, infinitamente mayor que la del Estado. Y eso afectará de forma imperceptible, supongo, a nuestro poder adquisitivo, beneficiando a los de siempre.

6. Porque permitirá reducir o incluso acabar con las ventajosas jubilaciones anticipadas que consiguen los empleados de numerosas empresas, principalmente públicas y con muchísimas pérdidas, que trasladan sus costes al Estado. Empleados que, por cierto, siguen trabajando e incluso facturando a sus antiguas empresas desde sus nuevas compañías por los mismos servicios que antes prestaban como asalariados.

7. Porque jubilarse a los 65 años no es una conquista social, el único y triste argumento que los sindicatos argumentan. Es más, el incremento de la edad de jubilación irá acompañado –pongo mi mano en el fuego- por una reducción de jornada, una aplicación más flexible de los contratos acorde tanto con la conciliación con la vida personal como con los ciclos de producción y una mayor integración de colectivos desprotegidos. ¿O falta imaginación para ello?

8. Porque todos los poderes públicos velarán porque no se sigan produciendo fraudes a la Seguridad Social que afecten a ese fondo común que luego se traduce en prestaciones. Es decir, que controlarán que sus amiguetes y protegidos no se cojan las tradicionales bajas de meses por el dolor de cuello o de años o incluso de por vida, por una depresión.

9. Porque los parlamentarios, en particular, y el resto de políticos, en general, se darán cuenta de una vez de quienes les eligen y a quienes se deben y dando una muestra de sentido común y de solidaridad, acabarán con esos agravios comparativos de sus pensiones –perdón, señor Bono no se me moleste, de complementos y prestaciones añadidos, aunque los siga pagando el Estado-, que nos hacen pensar que sus señorías no son lo que realmente son.

10. Porque se establecerá igualmente un sistema que posibilite que las grandes rentas y fortunas contribuyan mucho más de lo que actualmente lo hacen al sistema universal de protección, la Seguridad Social, aportando más, tanto en términos relativos como absolutos, y recibiendo lo que realmente necesiten.

miércoles, 24 de febrero de 2010

La tecnología al servicio de la inteligencia

Carlos Sastre es una de las cabezas mejor amuebladas del ciclismo español y la viva demostración de que quien la sigue la consigue, a base de tesón y esfuerzo, a base de aprovechar ese tren que muchas veces pasa una sola vez por delante de nosotros. Ciclistas con cualidades superiores a las suyas no pueden presumir del palmarés del abulense, con esa gran victoria en el Tour de Francia. Y digo grande por la forma en que la consiguió y que no admite réplicas. En definitiva, una combinación que desgraciadamente no se da muchas veces.

Pero Sastre es consciente de que, pese a esa aureola de vencedor del Tour, su ‘peso específico’ no es el mismo que el de los dos grandes gallos del ciclismo actual, el joven y el viejo, Alberto y Lance. Pero no quiere que le olviden, que le posterguen, que le minusvaloren: de ahí su inteligente y adecuado uso de todos los medios a su alcance. Y en lo que se refiere a las nuevas tecnologías, el líder de Cervèlo no tiene nada que envidiar a Contador y Armstrong. La prueba más evidente es este vídeo que distribuyó ayer en el que contestaba a las cuestiones que los aficionados le habían hecho llegar a través de twitter y facebook. Una iniciativa que repetirá a lo largo del año. Solamente por poner un pero: debería usar un poco más el twitter en el día a día, que es tan potente como emisor que como receptor, aunque esta es la opinión de un ‘twitteraholic’.

También demuestra sobrada inteligente en la forma en que está anunciando su calendario. Con la mosca detrás de la oreja sobre si Cervèlo será seleccionado o no para el Tour –una carrera que no respeta galones como se pudo vivir con Contador hace un par de años-, dada la altísima y cualificada competencia existente, apuesta por el Giro y lo dice claramente. Dependiendo de la decisión de los franceses, echará la carne en el asador en Italia, algo que no harán aquellos que piensen en la ronda gala, o no… y podrá incluso prepararse para la Vuelta a España, cuyo recorrido le viene como anillo al dedo y en el que la participación, me temo, será de menor calidad a la de la carrera rosa, por lo que, bien preparado, podría aprovechar otra oportunidad que ni pintada.

lunes, 22 de febrero de 2010

Faxcinado y faxtidiado

Aunque la tecnología es implacable con todos aquellos dispositivos cuya utilidad o atractivo es superada por un nuevo artilugio, hay una excepción que me faxcina –por incomprensible-, me faxtidia –por lo inútil- y que me parece faxtal –por el uso interesado que se da de él-. Seguro que no adivinan cuál es.

El coste de la llamada, la escasa calidad de impresión –casi siempre en blanco y negro, con manchas y rayas además de torcido-, la imposibilidad de incorporarlo de forma inmediata o efectiva a un sistema informático, e incluso la ineficacia del sistema debido a las líneas ocupadas -muchas veces de forma sospechosa cuando se trata de reclamar-, corroboran claramente este carácter obsoleto de una tecnología que debería ser sustituida de forma inmediata por el correo electrónico, acompañado o no, de un escáner y de una impresora, aunque no es estrictamente necesario: el uso del papel, pienso, debe restringirse lo más posible en pos no sólo de la ecología, sino del ahorro y de la simple eficacia de gestión de documentos.

Sin embargo, el fax tiene un carácter especial que le permite resistir como gato panza arriba, amparado por una pretendida oficialidad. El burofax se acepta como una comunicación legal –aunque no por el modo de envío sino por la garantía del emisor-, mientras que las garantías del e-mail son más bien escasas: todos aceptamos una respuesta del receptor en el sentido de “no me ha llegado”. Maldita tecnología, se piensa antes de volver a mandarlo. Pero un reporte de envío de un fax va a misa y pensamos que nuestro destinatario miente descaradamente si se atreve a dudar de la recepción. Aunque la falta de papel o escasez de tinta del fax receptor es una causa bastante más común de que se pierda el documento. Y es que en el fondo son todavía muchos los que prefieren dejar el papel en la bandejita –incluso boca arriba para que no se lea nada- y darle a un botón que atreverse con la magia ignota de escáneres, ordenadores e internets.

Todo ello por no hablar de la picaresca de compañías de teléfonos, seguros y similares que permiten que te des de alta con una ‘simple llamada’ –como ellos la califican- pero te exigen que tramites la baja por fax acompañada del libro de familia y los DNIs de todos tus antepasados desde la cuarta generación y del perro del vecino. Y cuando has reunido la documentación y encuentras el susodicho artilugio en el otro extremo de tu ciudad o en el trabajo de tu concuñada, la enésima llamada interrumpida durante el envío acaba con toda tu paciencia.

El caso es que me sienta como una patada en el estómago cada vez que mi interlocutor me pide que le mande algo por fax. O me dice que me lo va a enviar así. Entre otros motivos porque en casa no tengo –muy pocos particulares lo han tenido nunca-, mientras que el PC, o sus hermanos y primos tipo netbooks, iPhones, blackberrys y demás, están cada vez más presentes en la vida personal y profesional.

Por ello, y en pro de la tecnología, propongo el día de mañana, el 23 de faxbrero, como Día Internacional para Acabar con el Fax Antes de que Nazca Otro (Diafano) Así tendría dos cosas que celebrar.

sábado, 20 de febrero de 2010

Que noche la de aquel día

Ya confesé en la primera entrada que escribí en este blog que cuando vi a Fito y Fitipaldis en el Palacio de Deportes, en diciembre de 2006, fue por un golpe de suerte, al ganar un par de entradas en un concurso del periódico ADN por SMS cuando todo el papel estaba ya agotado. Tres años después, las circunstancias han sido muy distintas: he tenido que pagar –y no me ha dolido ni uno de los céntimos del precio de las entradas, que en esto del directo está el futuro de la música aunque les fastidie a las discográficas-; y en vez de estar en Madrid me he desplazado a Talavera para verles, aunque el viaje ha merecido la pena por otras muchas razones que no vienen al caso. En lo que han coincidido los dos conciertos es que en ambos he disfrutado como nunca.

Lo único malo ha sido que la acústica del recinto no era la mejor para escuchar el potente directo del vasco. Lo bueno, todo lo demás. Comenzando por un cada vez más currado espectáculo, tanto en la imagen que acompaña al evento como en la estructura del concierto, muy potente desde el inicio con "Antes de que cuente diez" y "Por la boca vive el pez", hasta el final hora y media después con "Soldadito marinero", una canción ideal para finalizar con el mejor sabor de boca gracias al potente sonido instrumental garantizado por la guitarra de Carlos Raya, pero sobre todo por el saxofón de Javi Alzola, aunque el acordeón de Joserra Sanperena también ha sido un interesante descubrimiento en esta gira.

Por eso, pienso que los bises bajaron el tono del concierto y que un final con “Todo a cien” hubiera sido apoteósico. Pero sinceramente no se puede pedir más. O si, volverlo a repetir.

viernes, 19 de febrero de 2010

Análisis de la temporada ciclista (II): Más que un pelotón, una escapada

Que me perdone el autor de la frase, ya que no  recuerdo quien me lo dijo, pero es que me viene que ni pintada para la próxima edición de la Vuelta a Andalucía-Ruta Ciclista del Sol, que arrancará el domingo en Jaén: Más que un pelotón, parece una escapada. Y es que un paquete de solamente 84 ciclistas –doce equipos- es desgraciadamente algo que no se debe pasar por alto, aunque la ronda andaluza compensará la falta de cantidad con la calidad de los Damiano Cunego, Frank Schleck o Bradley Wiggings, sin olvidarnos de los ‘sprinters’ Mark Cavendish y Oscar Freire. Y aunque en la presentación del pasado martes se anunció el nombre de Andy Schleck, el luxemburgués ya había comentado en su ‘twitter’ que no estaría presente, ya que aún está convaleciente de su lesión.

La ‘guerra’ de equipos y organizadores, que ha propiciado el ‘boicot’ de la gran mayoría de conjuntos españoles –salvo el Andalucía, que no puede permitírselo en casa, y el Caja Rural, que tampoco se puede permitir demasiados descartes, y al que tengo muchas ganas de ver en acción por la calidad de sus jóvenes promesas-, es la causa principal –pero inexplicable y posiblemente injustificable- de este mini pelotón. Pero la crisis económica también ha influido en el recorte, en una carrera que posiblemente haya sido la que mejor se haya adaptado a la ausencia de ‘mamá’ TV, con un original sistema de producción y difusión de las imágenes de su prueba.

La carrera presentaba también otro atractivo, que tuvo una importante repercusión cuando fue anunciado, pero que fue reconsiderado y retirado de una forma mucho más silenciosa, la etapa en Gibraltar. Por lo que se ve, el tema del Peñón sigue levantando muchas ampollas y aún no estamos preparados para tener cualquier tipo de relación deportiva con nuestro vecino del sur. Y no quiero entrar aquí en cuestiones sobre la consideración de lo que es realmente Gibraltar.

De esta forma, nos quedamos con poco más de 600 kilómetros en cinco etapas demasiado concentradas en la provincia de Málaga y aledaños, para una región tan extensa como la andaluza. Otra consecuencia de la crisis, supongo. Ello no quiere decir que la ronda no tenga puntos de interés en estos cinco días y seguro que, como siempre, vibraremos con las evoluciones del pelotón.

En todo caso, y de forma paradójica, cuando el domingo comience la carrera, los ojos y los oídos de los aficionados españoles estarán más presentan en una región vecina, aunque sea en otro país, como el Algarve, donde sí se alinean la mayor parte de los equipos españoles, e incluso el propio Contador. Una razón de más para tender a ese calendario conjunto, o al menos consensuado, con Portugal.

jueves, 18 de febrero de 2010

‘Presiones’ y verdades de la UCI en el Palma Arena

El abogado del ex presidente del Govern balear Jaume Matas, Rafael Perera, atribuyó a las imposiciones de la Unión Ciclista Internacional (UCI) la decisión de construir en un "tiempo límite" el velódromo del Palma Arena antes de la celebración del Mundial de ciclismo en pista de 2007. Esta información, recogida de Europa Press, pretende ser una primera justificación del impresionante incremento de costes –y del presunto desvío de fondos que está en los tribunales- en el llamado ‘Caso Palma Arena’, en el que Matas aparece como uno de los principales implicados.

Muchos pensarán que se trata de una excusa, pero Perera dice la verdad. Lo que pasa es que es una verdad a medias. Y ya se sabe lo que se dice en estos casos. Es cierto que la UCI, ¡qué mala!, presionó al Govern Balear, el responsable de la ejecución del velódromo, porque, por ejemplo, a falta de menos de dos meses para el inicio del Mundial de pista 2007, la obra presentaba el desolador y preocupante aspecto de la imagen. Yo fui testigo de ello, junto con otros muchos periodistas, en una visita organizada que, lejos de conseguir el objetivo de tranquilizar, nos sembró profundas dudas. Unas semanas más tarde se celebraron, entre obreros y polvo, los Campeonatos de España, por lo que, según la misma tesis, la RFEC también tendría su parte de responsabilidad en esas ‘presiones’ para que se cumplieran los plazos para la celebración del Nacional.

Creo que las exigencias de la UCI de que se terminara el velódromo en el plazo establecido eran y son absolutamente comprensibles y lógicas, de que se cumpliera lo pactado, lo firmado, ya que la decisión de organizar el Mundial en Palma no fue una imposición de este organismo sino una solicitud balear atendida por la UCI en base a unos compromisos, aunque también es cierto es que, visto lo visto, el máximo organismo ciclista sopesó el cambio de sede del evento, lo que hubiera sido una lástima ya que no habríamos vivido el impresionante recital de Joan Llaneras –uno de los mejores momentos ciclistas que he tenido la suerte de vivir en primera persona-. Eso sí, nos habríamos ahorrado muchas verdades a medias.

martes, 16 de febrero de 2010

Es fácil pasar por alto algo que no estás buscando

Aunque los publicitarios españoles están entre los mejores del mundo, nunca he visto un anuncio como éste. Y es que no se trata de un problema de creación, sino de mensaje. La protección al ciclista en este país pasa muchas veces por no exponerle a los posibles daños, es decir, aislarle, encerrarle. Las vías públicas son para los coches o para los peatones.


En todo caso, está interesante llamada de atención acerca de lo que se ve (It’s easy to miss something you’re not looking forEs fácil pasar por alto algo que no estás buscando) también se puede aplicar a muchas facetas de la vida, donde los resultados pueden ser también fatales. Es aquello de que los árboles no te dejan ver el bosque o, al revés, pensar sólo en el bosque sin preocuparse de que está formado por árboles.

domingo, 14 de febrero de 2010

Cuarenta años de recuerdos y descubrimientos

Aunque la fecha exacta del cuadragésimo aniversario fue el 4 de septiembre de 2007, la celebración en estos días es tremendamente oportuna –durante el mes de marzo volverán a estar en Madrid-, justificada –por primera se puede contemplar fuera de Argentina- y desde luego algo que no recomiendo que os perdáis. Me refiero a “Expo Les Luthiers. 40 años” que se puede contemplar en el madrileño Centro de Arte del Teatro Fernán Gómez hasta el próximo 21 de marzo.

Fue precisamente Madrid el primer destino internacional de Los Luthiers, en 1974, justo un año después del fallecimiento de su impulsor, Gerardo Massana. Y como ellos dijeron, “nos vino a ver… nadie”. En mi caso, los descubrí a finales de los setenta y en versión casete, gracias a mi amigo Javier, oyendo una y otra vez el inolvidable ‘Cartas de color’.



Desde 1967 hasta 2007, en esos cuarenta años de homenaje, más de 7,5 millones de personas han visto alguna de las cerca de 7.000 funciones, de 33 espectáculos, que han dado en 15 países, entre ellos España, donde han actuado en 61 poblaciones distintas. En mi caso, tan sólo les ví hace un par de años en ‘Las obras de ayer’. Eso sí, algunos de los temas de sus trece vídeos me los sé casi de memoria. Por ejemplo, “El sendero de Warren Sánchez” es un clásico en mi casa.



Volviendo a la exposición, te hace pasar un buen rato entre lo que recuerdas y lo que descubres. Eso sí, el pasado sábado no funcionaba el sonido de la galería de OMNIS –una decena de los más de cuarenta Objetos Musicales No Identificados creados por ellos-.

En fin, un buen preámbulo para ir a verles el próximo mes con su espectáculo “Los Premios Mastropiero”, aunque me temo que ya no queden muchas entradas –aquí os dejo otro fragmento-, o pensar ya en “Lutherapia”, el espectáculo que actualmente representan en Argentina.



Gracias Marcos Munstock, Daniel Rabinovich, Jorge Maronna, Carlos Núñez y Carlos López Puccio por estos cuarenta años de creación; treinta de alegría.

viernes, 12 de febrero de 2010

Balance de la primera Challenge de Mallorca sin challenge

Ya de vuelta en la península tras cinco días en Baleares, es el momento de hacer un análisis a posteriori de lo que ha sido la primera Challenge de Mallorca sin challenge, es decir, sin esa clasificación general que le daba un carácter peculiar a esas cinco pruebas de un día que este año han sido absolutamente individuales, y que han tenido un notable elenco de vencedores: Robbie McEwen, Oscar Freire, Linus Gerdermann, Rui Costa y Andrei Greipel.

Y pese a la exigencia de la UCI de no tener nada que sonara a ‘general’, la experiencia no ha sido mala, todo lo contrario, ya que la independencia absoluta entre las cinco pruebas originó que ninguna de las ‘etapas’ se bloquease por los equipos que podrían haber estado luchando por el triunfo final. Cada carrera ha tenido unos protagonistas muy definidos y ningún equipo se ha tenido que preocupar por otra cosa distinta a lo que ocurría en el día. El espectáculo ha salido reforzado, aunque pienso que, por puntuación o por elección, debería haber un MVP de la Challenge, un ganador final aunque no haya clasificación general, en este caso para atender los requisitos de medios informativos y de los patrocinadores.

Por lo demás, lo único que no me ha gustado de la Challenge han sido las condiciones meteorológicas. En Palma tuvimos el tiempo primaveral que se desea en estas épocas en las Baleares. Pero las siguientes jornadas estuvieron marcadas por temperaturas poco habituales, e incluso con nieve en el Puigmajor, aunque más impresionante aún fue la intensa granizada que nos acompañó ayer en el control de firmas de Magaluf, algo que pocos lugareños -isleños y alemanes, que tanto montan, montan tanto-, recordaban. Pese a ello, todos los días, salvo el último, se superaron las medias previstas.

En cuanto a los aspectos positivos, me agradó la combatividad de Footon-Servetto, que a punto estuvo de dar sus frutos con Rafa Valls en la épica jornada de Inca. En este caso no debe ser entendida como el único arma de los modestos ante los poderosos, sino en una cuestión de mentalización, de querer es poder, que ojalá vivamos durante muchas jornadas esta temporada. O la enésima victoria de Freire, pero la primera en la que vimos un verdadero trabajo de equipo de Rabobank, algo a los que no estamos –ni siquiera el propio Oscar- acostumbrados. O la inteligencia de Rui Costa para burlar la fuerza y las ganas, quizá cegadoras, de Joan Horrach ante sus paisanos. 

Y desde luego, esa notable cita en Deià, con toda la localidad volcada con sus ídolos, muestra una vez más de que el gran ciclismo debe apoyarse en las pequeñas poblaciones, donde la fiesta siempre suele ser mayor que en las ciudades.

En definitiva, un bonito prólogo para la temporada ciclista y, en mi caso, un motivo de orgullo haber contribuido, por primera vez, con mi aportación como radio vuelta, habiendo compartido cinco estupendas jornadas con excelentes profesionales, pero ante todo amigos, como Manuel, Norbey, Jose, Andrés, Rafa, Jesús… y otros muchos más. Gracias, y hasta pronto.

martes, 9 de febrero de 2010

La gran mentira

Paul Joseph Goebbels ha sido uno de los políticos más interesantes del siglo XX. Por mucho que no comulguemos con el nazismo, es de justicia reconocerle su capacidad como teórico de la propaganda –“debe tender a simplificar las ideas complicadas”- como en las técnicas, con un dominio absoluto del mensaje, del medio y del canal. La mayor parte de sus iniciativas no sólo están vigentes hoy en día, sino que son bastante comunes entre los dirigentes de partidos, sindicatos, empresas y organizaciones, aunque pienso que su efectividad no sólo depende de la actividad, capacidad y vehemencia del emisor sino de la pasividad e ignorancia del receptor. “Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar”, era una de sus premisas.

Su frase más conocida es ya un clásico: “Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad”. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, renovando su forma, pero manteniendo el concepto. Sin fisuras ni dudas.

Sin embargo, no fue sino el propio Hitler, en su ‘Mein Kampf’, en 1925 –es decir, mucho antes de que tomara el poder-, quien planteó el concepto básico en el que se apoyaría la propaganda goebbeliana: “La gran mentira”, es decir inventar una mentira tan grande que nadie pueda creer que se ha tenido el descaro de distorsionar la verdad de forma tan infame y rotunda. Algo que el ministro nazi de la Propaganda adaptó en otra de sus frases más conocidas: “Más vale una mentira que no pueda ser desmentida que una verdad inverosímil”. Realmente muy útil cuando el propagandista es el único que está en poder de los documentos que pueden ratificar o rectificar los hechos. No obstante, creo que, a poco que reflexionemos y tengamos un mínimo de sentido crítico –algo desgraciadamente no muy habitual- podremos descubrir cientos de ‘grandes mentiras’ en la sociedad que nos rodea. ¿Y reaccionar?...

Aunque se diga que tarde o temprano se pilla al mentiroso –es arduo el trabajo de inventar un sinfín de mentiras más para sostener a la inicial-, la comodidad es un motor más potente que la verdad en nuestra sociedad. Aun así, convendría que alguno recordara la máxima de Nietzsche, desgraciadamente más válida en ámbitos reducidos que para el global de la sociedad: “Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”.

domingo, 7 de febrero de 2010

Análisis de la temporada ciclista (I): Extraños primeros meses

Con la victoria de Robbie McEwan en el Trofeo Palma, ha comenzado hoy la Challenge de Mallorca, aunque no como se ha escrito por ahí, la temporada europea, ya que los ciclistas llevan algunos días rondando ya en Francia y en Italia. Para muchos, es el verdadero ‘inicio’ de la campaña y las pruebas extraeuropeas no son sino simples anécdotas –por mucho que el Down Under australiano ya esté en el pro Tour con todo merecimiento-. Quienes dicen esto siguen anclados a un pasado que no tiene futuro, y no se dan cuenta de que el ciclismo mundial es cada vez más anglosajón, que países como Australia, Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá ya disponen de un peso específico importante y que otras naciones asiáticas –Malasia o los países de la península arábiga- también reclaman su trocito de tarta.

Quizá por ello el empeño de la UCI por no admitir la fórmula de challenge –pruebas individuales pero con clasificación conjunta- en Mallorca, una carrera con la que colaboro por primera vez, algo de lo que me siento orgulloso dado el gran nivel organizativo. La postura del máximo organismo mundial ha sido tajante: nada que recuerde a una vuelta si se optaba por las pruebas individuales, el atractivo de la carrera ya que permite competir sólo los días que interese. Este año, pues, ha desaparecido el nombre de Challenge Vuelta a Mallorca y no habrá general final, ni ninguna opción alternativa con similares objetivos. Una lástima, porque es una fórmula mixta idónea para estos inicios de año y que podría autorizarse –no sólo para esta cita sino también para otras carreras que pueden ofrecer sol y buenas condiciones de entrenamiento- en estas primeras semanas del año. Pero la UCI es quien manda.

La temporada recién iniciada también tendrá otros muchos puntos de interés hasta llegar a ese presumible duelo –sobre el papel, que sobre la carretera hay mucha más desigualdad- entre Alberto Contador y Lance Armstrong en el Tour de Francia, en el mes de julio. Aquí en España, el panorama no es nada positivo. Andalucía y Murcia no contarán con equipos nacionales, excepciones puntuales al margen, por una falta de acuerdo económico que no beneficia a ninguna de las partes. En el caso murciano es mucho más grave, ya que la presencia de Armstrong era un reclamo publicitario que los equipos no deberían haber desaprovechado. Porque en el fondo una esponsorización no es otra cosa que una forma de publicidad, aunque muchos lo han olvidado por el peso cada vez mayor de las administraciones públicas en el sostenimiento de los conjuntos ciclistas. Eso, por no hablar del oportunismo inoportuno de la carrera murciana en relación al ‘veto’ de los equipos italianos, sobre el que habría mucho que comentar, pero poco que considerar.

Entre estas dos carreras, un hueco que se sigue echando en falta, en la Comunidad Valenciana, aunque nos consta que se está trabajando con ilusión para recuperar esta carrera… pero ya en 2011.

Marzo acabará con una Volta que intentará encontrar su sitio en el calendario, algo que había perdido desde que se mudó de septiembre a la primavera, tanto en junio como en mayo. Las nuevas fechas son idóneas, desde luego, para garantizar la mejor participación, aunque el anunciado primer duelo del año Contador-Armstrong tendrá que esperar ya que el norteamericano se ha ‘rajado’, que diría un castizo, aunque su decisión es perfectamente lógica: nada de malgastar cartuchos antes de tiempo ni de dar la más mínima ventaja psicológica al adversario. Tras la carrera catalana, entramos en las semanas más saturadas del calendario nacional, antes de dar paso a un vacío casi absoluto en mayo y junio del que ya habrá tiempo de hablar, de escribir, largo y tendido.

viernes, 5 de febrero de 2010

Rasan Bahati: una historia de superación y envidia

De vez en cuando, uno se alegra de leer en los periódicos historias de ciclismo que no tienen nada que ver con el dopaje –el anuncio del enésimo positivo, el desmentido sistemático del afectado, o las consecuencias judiciales de la interacción, llamémoslo así, de distintas legislaciones opuestas y con distintos intereses-; con las peleas entre los grandes divos –da lo mismo si son reales o artificiales, pequeños roces o envidias insalvables-; o en la triste falta de acuerdo permanente entre distintos estamentos –a nivel nacional o internacional- que poco a poco está matando este deporte.

A la espera de poder recrearme con la crónica de alguna gesta deportiva en carreteras, montes o velódromos, he encontrado este curioso reportaje en diversos periódicos del grupo Vocento, referido a la historia de Rasan Bahati, un afro-norteamericano nacido en el marginal suburbio de Compton, en Los Angeles –curiosamente muy cerca del velódromo que acogió el Mundial de pista 2005 de infausto recuerdo para España-, que salió de la miseria gracias al consejo de una profesora para que se dedicara al ciclismo hasta llegar a ser profesional, campeón de Estados Unidos, rematando su labor con la creación de una Fundación para sacar a los jóvenes de las calles de su conflictivo barrio.

En España, afortunada o desgraciadamente parecen haber pasado ya los tiempos de la posguerra en los que la mejor forma de salir de la pobreza y labrarse un futuro de riqueza era dedicarse al toreo o a deportes de sacrificio como el ciclismo o el boxeo. Hoy el deporte tiene otras connotaciones sociales, aunque no estaría de más que iniciativas como las de Bahati se extendieran en zonas o entre colectivos marginales, o no integrados, en nuestro país. Que los hay en abundancia y los va a haber cada vez más con la crisis en la que estamos.

Pero aún me da más envidia que este tipo de acciones puedan canalizarse y llevarse a buen puerto a través de una fundación, una figura jurídica y social fundamental en Estados Unidos pero absolutamente marginal en España –salvo para grandes proyectos- por falta de una legislación que beneficie tanto a los promotores como a colaboradores.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La arruga no siempre es bella

Llevaba algunos días pensando en escribir una entrada para mostrar mi opinión sobre el aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años. Y estaba ya terminándola cuando, navegando en Internet descubro, entre asombrado e indignado, estas declaraciones de Adolfo Domínguez, genio y creador para lo que quiere, pero ante todo empresario ultraliberal, por sus palabras y sus actos. Aunque me imagino que lo que desea ante todo es publicidad.

Y es que el costurero gallego –como se define él mismo- pide el despido “libre y sin trabas” para que la gente "se gane cada día su puesto". Toma ya. Primer paso para la esclavitud. Porque, desgraciadamente, en este país no se valora a la gente por su rendimiento sino por su docilidad, servilismo y capacidad de adulación. Por sus actitudes y no sus aptitudes. Y con ideas como ésta, está absolutamente claro quien tiene un futuro laboral y quien no.

Eso si, coincido plenamente con él acerca de su opinión sobre quienes “se cogen un año por depresión, la mayoría de las veces fraudulenta”. Pero ese no es un problema del sistema, sino de los policías del sistema. Policías que, por cierto, también tendrían que vigilar el aprovechamiento de otros ‘flujos económicos’ como ciertas subvenciones que se convierten en la forma de vida de muchos autodenominados ‘creadores’, mucho más lucrativas que la actividad que dicen desarrollar. Por cierto, con el sistema que propone, no estaría de más que los empresarios y los gestores tuvieran que demostrar también día a día su valía. Quizás así no se darían situaciones como las provocadas por el presidente de su asociación de grandes empresarios –lo cual vuelve a encasillarle-, con el que se siente tan identificado y solidario.

De todas formas, una persona se califica perfectamente cuando es capaz de decir sin sonrojarse que no cree “en derechos que no podamos pagar". En primer lugar, Sr. Domínguez, están los derechos, que están por encima de cualquier persona y que son una logro irrenunciable de la humanidad en su evolución; luego hay que ‘dotarlos económicamente’ para que sean efectivos, aunque en razón de las circunstancias de cada momento y de cada persona, y finalmente hay que vigilar su cumplimiento o incumplimiento, lo cual incluye perseguir y sancionar las prácticas fraudulentas. Pero los derechos son irrenunciables.

Con el eslogan “la arruga es bella” identificó su marca, pero hoy en día la mayoría de la ropa se sigue planchando. De ahí mi confianza en que el resultado de estas ideas tan “arrugadas” cosecharán ese mismo éxito clamoroso.