viernes, 31 de diciembre de 2010

A los que sé que me ayudaréis a bajar la calefacción

Lo mismo que detesto profundamente los deseos de paz, felicidad, amor y otras milongas que tanto se prodigan falsamente en estas fechas por parte de tanto cantamañanas que anda suelto, agradezco enormemente las felicitaciones sinceras de los amigos, de aquellas personas que realmente te desean lo mejor y que precisamente por ello están dispuestas a ayudarte en la verdadera medida de sus posibilidades cuando surja la oportunidad. Las que cambian las bonitas palabras navideñas por gestos auténticos durante todo el año.

Sin embargo, hoy más que nunca quiero recordar la frase de Thomas Alva Edison de que el éxito es un 1% de inspiración, y un 99% de transpiración. Es decir, de que nuestros objetivos -nuestros sueños, como a algunos les gusta decir- en el 2011 se cumplirán en una gran medida gracias a nuestro esfuerzo. Eso sí, nunca viene mal una ayudita de estos amigos para distraer o apartar a esos cabritos que nos suben la calefacción, para que la ‘sudada’ sea soportable, e incluso se agradece todavía más un poco de aire acondicionado para refrescarnos durante ese esfuerzo.

A todos vosotros, gracias y feliz 2011, pero no sólo hoy sino uno tras uno de cada uno de los 365 días del 2011, de alguien dispuesto a soplar por vosotros si es necesario.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Estas Navidades… ¡ponga una bicicleta en su vida! (continuación)

Hace algunas semanas, el Tío del Mazo nos hacía esta recomendación navideña, ¡ponga una bicicleta en su vida!, en un artículo en el que plasmaba seis motivos para regalar una bicicleta. Por salud, como experiencia, como medio de transporte… y todos los que cada uno quiere añadir. Una bonita iniciativa que, lamentablemente, es insuficiente.

Por todo ello, y como complemento a lo anterior, me gustaría pedir a los Reyes Magos –si nos queda algo de ilusión, o simplemente a los poderes públicos, si somos más prosaicos- otros seis regalos, para que el uso de la bicicleta no fuera

1. Las mayores facilidades posibles para el traslado de la bicicleta en otros medios de transporte (tren, metro, autobuses, avión…), de los que es perfectamente complementaria. Y en todo caso, y especialmente en el transporte aéreo, con un coste gratuito o meramente simbólico.

2. La creación de estructuras específicas para el traslado en bicicleta, bien mediante carriles bici compatibles con peatones y automóviles, bien mediante espacios prioritarios o exclusivos en determinadas franjas horarias. Todo ello complementado con infraestructura para el aparcamiento de las bicicletas (y no tener que recurrir a las vallas o farolas, lo que tanto molesta en algunos Ayuntamientos).

3. Un sistema –o sistemas- de alquiler de bicicletas en las principales poblaciones españolas que sea efectivo y cómodo para los ciudadanos y que disuada definitivamente a usar el automóvil. Si en las principales poblaciones de países como Dinamarca y Holanda la gente lo usa, ¿Por qué no en España, con mejor climatología?

4. Educación y respecto de los automovilistas –mediante campañas publicitarias y de concienciación- con respecto a los ciclistas para que se termine definitivamente con ese sentimiento que muchos tienen de exclusividad en el uso de las calles y carreteras y naturalmente para terminar con la mentalidad de algunos que ven a la bicicleta como un obstáculo y una máquina de pobretones.

5. Un poco de sentido común para algunos ciclistas para que también respeten las normas y a otros usuarios del asfalto urbano –peatones- y no contribuyan con sus infracciones a crear un mal ambiente para con la bicicleta. Bastante tenemos con otras razones.

6. Un esfuerzo a la sociedad para que recuerde que el ciclismo es, ante todo, una práctica deportiva, de ocio, de salud y que se nos deje de asociar con esa imagen negativa –cierta, pero minoritaria y parcial- que se ha generado en los últimos años.

Ponga una bicicleta en su vida, pero pongamos también todo lo necesario para usarla y disfrutarla.

lunes, 27 de diciembre de 2010

2010: un kurioso año en cuatro minutos

Kurioso es uno de los blogs más recomendables que conozco. Y de todos sus trabajos, quizás sea este uno de los más ‘kuriosos’, un resumen del 2010 que está a punto de finalizar en cuatro minutos.

Como nos dice su autor, “que lo disfrutéis como yo al prepararlo”.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Feliz Solsticio (!toma ya!)

Como todos los años por esta época, saco a relucir la misma monserga que algunos ya conocéis: no me gusta la Navidad. Mejor dicho, no soporto ese falso espíritu navideño de amistad que hace que algunas personas te deseen lo mejor durante estos días, con una sonrisa tan falsa como amplia, aunque durante todo el resto del año si te desean algo, es lo peor que se puedan imaginar, en forma de puñalada trapera o de ignorancia total. Ni por supuesto, ese otro tipo de espíritu navideño que se traduce en un consumismo excesivo, enfermizo y obligado, que sólo beneficia a los que nos ‘putean’ durante los once meses y medio restantes.

Lo único que me gusta verdaderamente de la Navidad es la ilusión de los más pequeños, de aquellos que todavía no están maleados. Una ilusión que se contagia y que debe ser aprovechada. Por ello procuro absorber un poco de este auténtico espíritu navideño que sirva, junto con el esfuerzo del trabajo propio –no se nos olvide- para contrarrestar lo que otros logran a base de un compendio de malas artes que no es el momento recordar.

Pero no quería ir por este camino: Y es que la Navidad 2010 se nos presenta distinta y divertida a causa de las declaraciones absurdas de dos bandos irreconciliables en su forma de entender estos días: los que defienden el sentido de la fiesta católica por encima de todo, incluso con carácter exclusivo, y los que reniegan de cualquier componente religioso, comenzando por la propia denominación.

Entre los primeros hay que citar al obispo católico argentino Fabriciano Sigampa, que señalaba que "no debemos confundir la Navidad con un señor gordo vestido de rojo", o al secretario general de la Conferencia Episcopal Española y obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, quien manifestaba que si la Navidad se reduce "a puro costumbrismo social", entonces la celebración "decae y hasta resulta aburrida". Señores, olvídense de su antiguo monopolio felizmente superado y que cada uno celebre estas fechas como quiera o pueda.

Pero más absurda –hasta llegar a la estupidez- es la postura de aquellos pseudo progresistas que han ‘acuñado’ el nombre alternativo de Solsticio de Invierno (*) y se quedan tan ‘panchos’ cuando te desean un “Feliz Solsticio”. !Vaya susto que te puedes llevar! Algo así como si recuperamos el antiguo calendario republicano francés, más “ecológico” –y anulado por la Iglesia, no se olvide, por si algún iluminado propone recuperarlo- y deseamos unas felices vacaciones de Termidor.

Para unos y otros, recordar la etimología de una palabra que significa nacimiento, y que se puede asociar también al inicio de un nuevo ciclo anual, con el crecimiento de los días, o simplemente de un nuevo año, aunque haya que esperar una semana más. Y que nadie se olvide que, hoy más que nunca, hay que crecer, hay que cambiar, ante un panorama francamente descorazonador en muchos sentidos.

(*) Denominación políticamente incorrecta y sobre todo absurda si estamos en el Hemisferio Sur.

martes, 21 de diciembre de 2010

El eclipse del siglo

Los eclipses –sobre todo los de Luna- son como los Madrid-Barça. Se los llama ‘partidos del siglo’, aunque se repiten, como poco, un par de veces al año. Y es que los medios informativos, cuando los anuncian, nos equivocan diciendo que el eclipse no se repetirá hasta varios lustros después… aunque apenas pasan unos pocos meses para el anuncio del siguiente. Es más, exactamente hay dos eclipses lunares por año; como el ‘clásico’.


En fin, esto es lo que podríamos haber visto esta mañana de no haber sido porque un impenetrable manto gris de nubes eclipsó la luna y todo el firmamento. Es un vídeo hecho en ‘time lapse’ que merece la pena contemplar.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La cara B de las ciudades desde una bicicleta

El pasado mes de agosto os recomendaba media docena de narraciones ciclistas veraniegas, una sugerencia que, varios meses después, es perfectamente válida para vosotros o para quedar bien con algún amigo ciclista y aventurero estas Navidades, aunque probablemente algunos de estos libros ya no se puedan adquirir fácilmente.

A esta lista me gustaría añadir una nueva recomendación, ‘Diarios de Bicicleta’, de David Byrne. El hecho que esté escrito por un músico, antiguo líder del grupo Talking Heads, no deja de ser una anécdota, ya que en el autor de esta narración nos encontramos a un artista polifacético, pero sobre todo a una persona observadora, preocupada por el mundo en el que vive, que reflexiona sobre muchas cuestiones de actualidad, desde su propia curiosidad y el descubrimiento cotidiano, no desde la altura de una cátedra.

Y este descubrimiento surge del uso de su bicicleta, una modesta máquina plegable que, desde hace muchos años, le acompaña por sus viajes a través del mundo. Con ella recorre ciudades como Berlín, Estambul, Buenos Aires, Manila, Sydney, Londres, San Francisco o Nueva York, donde reside, mostrándonos el lado humano de estas urbes desde ámbitos tan distintos como el arte, la fotografía, la arquitectura, la música, la moda, el urbanismo, la sociología… y con la mayor o menor facilidad del uso de la bicicleta como hilo conductor de las distintas narraciones. Byrne nos presenta la ‘cara B’ de las ciudades, como he leído en alguna crítica de esta obra, que curiosamente me atrajo más por su portada simple y llamativa que por el conocimiento previo que tenía de la existencia del libro o del autor. Obviamente no es una narración de ciclismo, ni siquiera de bicicletas, en sentido estricto, pero es una forma de compartir una utilidad más para las bicicletas, por mucho que nuestros gobernantes no sepan entender esta faceta urbana de una máquina polivalente.

Hojearlo y ojearlo me llevó rápidamente a la decisión de comprarlo, aunque para aquellos más osados, existe la opción de adquirirlo en su web en formato audiolibro, en inglés, narrado por el propio Byrne. Eso si, olvidaros de la opción e-book en castellano.

PD: Quiero dedicar este post a otro fanático de la bicicleta plegable, Enrique, para que siga descubriendo el mundo así.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Semáforos en rojo; agentes que te sonrojan

Un semáforo en ámbar –para un madrileño, para un español- siempre ha sido sinónimo de acelerón, para pasárselo antes de que se ponga en rojo… aunque ello signifique detenerse irremisiblemente un poco más adelante. Es una actitud que no justifico, pero si que asumo por el bien de mi propia seguridad corporal, tanto como peatón dispuesto a cruzar o simplemente como conductor en la calle opuesta.

Esta costumbre, sin embargo, no sólo no se ha corregido –a base de educación o de represión-, sino que ha crecido hasta el punto de encontrar a cientos de conductores cada día que, después de cambiado el ámbar al rojo, siguen acelerando para pasarse el semáforo. Incluso tres o cuatro segundos después del ‘cierre’. Les da igual que algún peatón osado –pero en su pleno derecho- esté a punto de cruzar. O poner en riesgo la vida de los ocupantes del coche que, con su luz en verde que le da paso, está ya arrancando, despreocupado por la irresponsabilidad del fulano.



La situación es grave. Pero más aún lo es que la infracción sea contemplada por un Agente de Movilidad, un funcionario que tienen algunas grandes ciudades, que está exclusivamente para regular el tráfico y que, por supuesto, tiene competencias sancionadoras. Y desde luego, lo que no tiene ninguna justificación –y que debería ser causa de despido- es que cuando le recrimino al mencionado agente su pasividad, me conteste que denuncie yo, que también puedo. En efecto, solo que su palabra tiene fuerza probatoria y la mía no. Por no decir que a él le están pagando por desempeñar un trabajo que está incumpliendo. Y a mi no. Evidentemente me quedé con las ganas de denunciar… pero a él. Por incompetente y por caradura. Hoy he pasado por el mencionado cruce con la cámara de vídeo por si se repetía la situación, pero se ve que su labor no era hoy necesaria. O tanto como ayer su presencia.

Desgraciadamente no es la primera vez que me sucede una situación similar, aunque no con tanta altanería. Hace ya unos meses, un Policía Municipal estaba concentrado exclusivamente en vigilar una calle –por la que iba a pasar uno de esos jerifaltes que merecen su total atención-, sin prestar atención al cruce que tenía a su espalda, otro punto habitual madrileño en el que la luz roja del semáforo es solamente orientativa. En esta ocasión su respuesta fue del tipo “yo aquí he venido a hablar de mi libro”, es decir, estoy aquí única y exclusivamente para obedecer la orden de velar por la seguridad del político de turno, no del ciudadano de a pie.

No quiero generalizar ni mucho menos con este par de ejemplos. Es más, creo que la Policía Municipal es uno de los cuerpos más sacrificados y abnegados, pero la existencia de excepciones –aunque sea solamente una- daña de forma muy grave esta imagen labrada con gestos anónimos en el día a día.

Y tal y como estamos, un incremento de la recaudación por multas –a verdaderos infractores como estos semaforicidas- no nos vendría nada mal. Ni quizás a los propios agentes que pueden ver como su sueldo disminuye por poner pocas multas, como les pasó recientemente a varios guardias civiles en Galicia.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Ciclismo con entrada o sin salida

Podría escribir largo y tendido sobre las declaraciones del presidente de la UCI, Pat McQuaid, que en una entrevista en el periódico francés L’Equipe se ha dedicado a repartir estopa a diestro y siniestro contra sus enemigos habituales. Posiblemente no le falte razón en muchos de sus planteamientos, aunque me gustaría ver plasmados sus planes de una forma más racional y moderna, y tras un verdadero diálogo entre las partes, no sólo justificada en base a la mundialización –un concepto ilusionante pero vacío- y bajo de la fórmula habitual imposición, de la política de hechos consumados.

Pero no, no voy a escribir de un irlandés sino de un vasco, de nombre Patxi Mutiloa y de cargo director de Deportes del Gobierno de Euskadi, quien ha planteado la necesidad de abrir una reflexión para que los aficionados al ciclismo contribuyan económicamente al mantenimiento de estos eventos, por su alto coste, que en gran parte sale de las arcas públicas, a través de Ayuntamientos, Diputaciones o Comunidades. El gobernante vasco se ha preguntado "hasta cuándo se podrá sostener este sistema, mientras el aficionado que ve el espectáculo no aporta absolutamente nada".

La verdad es que la cuestión tiene bastante miga y más en una situación de recorte absoluto de aportaciones públicas a todos los niveles. Y el deporte no iba a ser una excepción. No voy a ser yo quien me ría de esta reflexión –que ni siquiera es aún una propuesta-, aunque sí me gustaría ver la verdadera viabilidad de esta medida como financiación del deporte, del ciclismo en particular.

Evidentemente, si nos referimos a que los espectadores que acceden varias horas antes de que corten las carreteras, que se quedan muchos minutos en las cunetas –ateridos de frío o achicharrados de calor, pero siempre creando ambiente y haciendo amigos, es la verdad- para ver pasar a sus héroes durante unos pocos segundos, la medida es de auténtica risa y un verdadero insulto a estos aficionados con mayúscula, que no existen en casi ningún otro deporte –excepción hecha quizá de los rallyes-. Y desde luego, irrealizable: ¿vamos a poner peajes a pie de puerto o una moto de control que vaya cobrando entradas y vendiendo bocadillos? No me lo imagino, sinceramente.

Pero si nos referimos a otros eventos, la idea no sólo no es descabellada, sino que es incluso habitual, por lo que Mutiloa no ha descubierto el fuego. En los grandes eventos de ciclocross se cobra entrada, aunque el espectáculo nos permite seguir a los ciclistas muchas veces y en varias carreras de distintas categorías, en un ambiente de verdadera fiesta que justifica el desembolso. Incluso en Euskadi, las mejores organizaciones como Igorre o Asteasu, piden una aportación voluntaria a los espectadores… y éstos contribuyen sin problemas. En el BTT, por el contrario, la aportación es de los corredores, quienes pagan por participar, en una práctica que muy pocos se plantean suprimir. Duplicarla, haciendo pagar a los espectadores, en su mayor parte familiares de los participantes, parece excesivo. En cuanto a la pista, el problema de los velódromos –en España, no fuera, donde unos Seis Días, por ejemplo, son una fiesta- es que ni siquiera se llenan cuando la entrada es libre. Así que ¡de cobrar ni hablamos!

Nos queda el caso de los finales de pruebas en carretera, donde podemos aplicar cualquiera de las dos opciones: por una simple llegada y una ceremonia protocolaria, vista siempre desde lejos e incluso con el obstáculo de las vallas, es incongruente cobrar nada. Para el nuevo sistema de ‘pay per view’, habría que pensar no sólo en una estancia más confortable –gradas, atenciones…- que justificase el precio pagado, sino sobre todo en un espectáculo más duradero, como sucede en Campeonatos del Mundo, por ejemplo, donde se ve el paso de los ciclistas entre quince y veinte veces. Es decir, carreras en circuito, como también se han hecho este año, y con gran éxito, en Canadá. ¿Alguien se atreve a probar?

sábado, 11 de diciembre de 2010

Apestados

Es una lástima que el vocablo castellano apestado –en su acepción de contagiado por la peste- se diga exactamente igual en gallego, ya que me iría de perlas un vocablo más ‘galego’ para titular este post. No obstante, su inexistencia no afecta de ninguna forma ni a su contenido, ni mucho menos al reconocimiento que quiero hacer a ese grupo de profesionales –deportistas y auxiliares, casi en su totalidad gallegos- que, a fecha de hoy, tienen un futuro muy negro –más bien su presente, dada las alturas de año en que nos encontramos- simplemente por haber estado expuestos a un mal: el mal sitio, en el mal momento. Por estar, como están viviendo, apestados. Que lejos queda ya aquel inicio del mes de septiembre cuando eran unos verdaderos héroes por su comportamiento en el campo de batalla.

Con el nombre genérico de peste se conocen a distintas enfermedades infecto-contagiosas, entre las que se destaca la peste negra o bubónica, que asoló Europa en el siglo XIV, causando la muerte de más de un tercio de la población. Ratas y pulgas actuaron como vectores para el contagio, del que no se libró ninguna clase social: la nobleza pensaba que, simplemente por serlo, era inmune al mal, cuando en las despensas de sus castillos pululaban los mismos roedores infectados que en las cloacas de las incipientes ciudades. Otros creyeron que la forma de evitar la enfermedad era la huida: y con este comportamiento la peste fue, geográficamente hablando, más desvastadora aún.

Algunos deben temer que la historia se repita. Y creen que lo mejor es dejar a nuestros ‘apestados’ en casa, que no emigren, pensando que pueden contagiar otro mal que no sea el de su combatividad. ¿Verdad Serafín, verdad Gonzalo? O el de sus ganas de labrarse un porvenir, ¿no es cierto Marcos, José Antonio? O incluso sus resultados, ¿miento, Gustavo? En fin, ya tenemos una segunda generación de apestados tras aquellos que se quedaron en el limbo jurídico, en aquel Puerto.

En gallego, en cambio, existe otro vocablo, de origen portugués, ‘fedorento’ que se corresponde con la acepción de apestado como sinónimo de apestoso. Y que haya ciertas historias ‘fedorentas’ en Galicia, no quiere decir que nuestros protagonistas lo sean, aunque ya les hayan colgado la campanilla –como a los afectados por la otra gran enfermedad medieval, la lepra- para avisar de su presencia e implorar la caridad.

Imagen: “El triunfo de la muerte”, una de las obras más conocidas del pintor flamenco Pieter Brueghel ‘El Viejo’.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Ciclocross: las comparaciones son odiosas

No fue muy oportuna la columna de Juan Mora en As del pasado lunes, con el título de ‘El ciclocross aún sobrevive’. Sin duda su admiración por la ‘supervivencia’ de esta disciplina invernal se justifica en que no ha estado en Mundiales como el de Hooglede-Gits (2007) o el de Hoogerheide (2009), ya que la masiva presencia de millares de espectadores -y pasando por taquilla- le habría hecho cambiar para siempre su apreciación de esta modalidad, que está muy lejos de ser mortecina. O de un reducto. Al menos en Europa.



Tampoco se puede calificar de acertada su comparación con el BTT: es cierto que a nivel de ocio, o como simple transporte, montarse en una bicicleta de carretera para ir por el monte es algo obsoleto e incomprensible; pero la práctica deportiva del ciclocross no tiene que ver mucho con la del mountain bike, ni en técnica ni en esfuerzo, aunque lógicamente haya interconexiones entre los practicantes de ambas disciplinas, lo mismo que hay muchos carreteros –no tantos como nos gustaría- que las compatibilizan. Pero lo que quizá no sepa es que las tres grandes estrellas mundiales del ‘barro’ proceden… del BMX.



En lo que no entra dicho artículo es que el ciclocross, al menos en España, compite en absoluta inferioridad de condiciones por la única y exclusiva razón de que no es olímpico. Y ello supone ausencia de becas y otro tipo de ayudas… y en su consideración de deporte de segunda o tercera categoría. Si desde el COI se tuviera una visión más moderna del deporte, que no descartase del programa olímpico invernal a aquellas manifestaciones que no son de nieve o hielo, el ciclocross tendría un hueco en los Juegos. Y otra consideración. Al menos en España.



Finalmente se hace mención a que quedan pocos practicantes, cuando en los últimos años se ha registrado un significativo aumento en cantidad –en todas las categorías- como en calidad –sobre todo en élite con los duelos entre los Larrinaga, Suárez, Murgoitio, Hermida y compañía-. Desgraciadamente sirve de muy poco y la supervivencia está en entredicho, pero por otros motivos, puesto que las dos carreras más importantes de nuestro país están en serio peligro de desaparición, si los poderes públicos y los patrocinadores no lo remedian. Quizá dentro de un año, Mora opte por escribir: “La suspensión de Igorre y Asteasu condena a muerte al ciclocross”.

martes, 7 de diciembre de 2010

Una hora y media de las que te enseñan y animan

Después del mal sabor de boca que me habían dejado las conclusiones que se sacaron en otro foro en el que estuve recientemente, en el que se daba primacía a las comunicaciones e informaciones en papel sobre las de Internet, “porque no todo el mundo lo tiene”, acudir ayer a disertar sobre comunicación e imagen, nuevas tecnologías y, en definitiva, redes sociales, fue un verdadero placer.

Ni que decir tiene que cuando me lanzó la idea el seleccionador de juveniles. Félix Ugalde, no tardé ni un segundo en confirmarle mi presencia aunque por aquello de hacer la experiencia más abierta, ‘lié’ a Dani Sánchez, de BDS Sport, uno de los ‘chavales’ –y lo digo por su condición de veinteañero, identificado en edad con buena parte del auditorio- con mayor conocimiento en estos temas y los que hacen que los ‘seniors’ como yo tengamos que realizar el esfuerzo –agradable y necesario, por otro lado- de adaptarnos a las nuevas tecnologías comunicativas. Sin duda, estos últimos diez o quince meses han sido plenamente fructíferos para mí en el aprendizaje, conocimiento y aprovechamiento de unas herramientas que para muchos son una moda pasajera o un juguete, aunque para buena parte de los jóvenes sea el día a día. No ya el futuro, sino el presente. Y en este sentido, y como manifesté ayer lunes y repetiré hasta que no conozca algo mejor, Twitter es el mayor avance en comunicación desde hace muchas décadas.

El foro, como podéis imaginar, fue la concentración de pretemporada de la selección juvenil en Segovia. Y junto a los mejores juniors nacionales, un buen número de ciclistas, ex ciclistas y simples aficionados de la Peña Irati, deseosos de transmitir sus conocimientos, pero también de adquirir nuevos. Porque, sin duda, lo más bonito que tiene la vida es que nunca es tarde para aprender: solamente cuando renuncias a lo nuevo –por ejemplo, Internet-, sin causas justificadas, es cuando están envejeciendo. Y desgraciadamente en el ciclismo sobran viejos. Pero, afortunadamente, no faltan jóvenes.

En fin, una hora y media de las que te marcan, de las que te enseñan, y de las que te animan a nuevos proyectos, de los que ojala os pueda hablar en un futuro próximo.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Tampoco he descolgado el maillot arco iris en 2010

Hace un año, aproximadamente, os contaba la historia de mi maillot de campeón del mundo que tengo colgado en casa, en el que están las firmas de los 25 españoles que han logrado alguna vez investirse con la preciada prenda arco-iris… excepto aquellos vencedores en trial, que podrían completar varias camisetas ellos solos.

Tras contar someramente la génesis de aquel jersey, terminaba el artículo diciendo que veía a muy pocos españoles con opciones de vestir este maillot a corto plazo, y concretamente citaba a tres corredores. Desgraciadamente, en este sentido, las posibilidades son menores ahora mismo, de cara al 2011: Alejandro Valverde, un valor siempre sólido en carretera, no tendrá opciones siquiera de intentarlo hasta un año más tarde por su injustificada y tardíamente aplicada sanción; Eloy Teruel, al que le veía como un valor sólido en puntuación, no tuvo su año en 2010 y ahora en esta nueva temporada se orienta más hacia un omnium donde sus opciones son menos sólidas. Tan sólo Leire Olaberria nos hace ser optimistas de cara al futuro, viendo sus recientes ‘performances’ en el Europeo de Pruszkow y en la Copa del Mundo de Melbourne.

Haciendo excepción nuevamente del trial, el único español que este año se ha proclamado campeón universal ha sido José Antonio Hermida, ¡y de qué forma!, logrando el éxito que perseguía desde hace muchos años… aunque no cuenta a los efectos del susodicho maillot, ya que su firma ya estaba estampada, en su condición de campeón junior, sub-23 y tres veces por relevos.

Sin embargo, no soy pesimista, todo lo contrario, ya que muchos jóvenes se han acercado a las posiciones de honor en eventos al más alto nivel, principalmente en carretera y pista. Los nombres de los sub-23 Jesús Herrada y Juanjo Lobato, en el top ten mundialista de carretera son un claro ejemplo… aunque ninguno de ellos podrá reintentarlo en 2011: el conquense por su condición de ProTour; el gaditano, por rebasar la edad. Y en pista, Tania Calvo –sobre todo- y Gloria Rodríguez pisaron podios internacionales… pero el año que viene dejan de ser juniors. A nivel europeo brillaron también los sub-23 Sebastián Mora o Airán Fernández, pero los Mundiales absolutos son palabras mayores.

En fin, falta ya muy poco para que se inicie el próximo curso ciclista –ya iniciado en pista y el ciclocross, donde no existe opción pese al progreso de la disciplina- y a falta de nuevas firmas, por lo menos que Hermida le coja gusto y –con bigote mexicano o sin él- repita en Champery; que Oscar Freire se pueda retirar con ese cuatro maillot que le haría entrar en la leyenda en un circuito en el que ojala afronte bien la única subida, la del podio; y que sí se confirme la entrada de Leire Olaberria en este selecto club: la guipuzcoana, por trabajo, ilusión y clase, se lo merece.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El testamento

Tengo la fortuna de recibir cada día en mi cuenta de correo varios PowerPoints como éste al que me refiero hoy. Y digo la fortuna, porque, una vez filtrados los soeces y de mal gusto, los ‘blanditos’, los de animales –que no soporto- y los repetidos, todavía de vez en cuando me queda alguno realmente interesantes, principalmente por sus imágenes o por su contenido.

Este que traigo hoy –firmado por Jcg, aunque no sé si tiene algún origen anterior, imagino que sí- se refiere a la importancia de usar correctamente el lenguaje, algo que, a base de verlo dañado en algunos medios informativos o totalmente destrozado en los ultrasintéticos SMS, me preocupa especialmente, aunque lo verdaderamente grave es, como dice la moraleja, que por nuestra dejadez escribiendo se interpreten de forma peligrosa nuestras propias palabras. Dice así:

Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación:

«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo».

El juez encargado de resolver el testamento reunió a los posibles herederos, es decir, al sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas y les entregó una copia del confuso testamento con objeto de que le ayudaran a resolver el dilema. Al día siguiente cada heredero aportó al juez una copia del testamento con signos de puntuación

Juan, el sobrino:

«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan. No a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

Luis, el hermano:

« ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¡A mi hermano Luis! Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

El sastre:

« ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

Los jesuitas:

« ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo».

El juez todavía pudo añadir otra interpretación:

« ¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

Así que el señor juez, ante la imposibilidad de nombrar heredero, tomó la siguiente decisión:

«... por lo que no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez me incauto de ella en nombre del Estado y sin más que tratar queda terminado el asunto».

No dejes que otros interpreten tus ideas como ellos quieran sino como tú lo pensaste. Al escribir, procura usar los signos de puntuación correctamente.

Imagen procedente de lengua.laguia2000.com

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Rabobank, el otro equipo español

Solo por la presencia de cuatro corredores españoles, y encima con nombres y apellidos tan ilustres como Oscar Freire, Juanma Garate, Carlos Barredo y Luis León Sánchez, el Rabobank 2011 despierta un enorme interés en nuestro país, ratificado por la presencia de numerosos medios informativos en la presentación oficial del conjunto naranja, que se ha llevado hoy a cabo en Kaatsheuvel, una pequeña población muy cercana a la frontera –es un decir- belga.

Mentiría si dijera que me gustaría haber estado allí, ya que no me gustan en exceso –más bien nada- este tipo de actos. Pero eso no quiere decir que no me haya acordado a lo largo del día de un equipo en el que este ‘peso’ español –y más tras la baja del que era su ‘lider’ para las grandes pruebas, Denis Menchov- contrasta con el marcado carácter holandés de uno de los proyectos más serios del ciclismo mundial, y que se refleja también en otros ámbitos de colaboración a nivel federativo, en lo que significa una implicación total con este deporte, que ojalá tuviésemos de forma similar en España. Además, que el propio director financiero de la entidad bancaria anuncie el compromiso hasta 2016 porque “mantenemos plena confianza en el futuro del ciclismo” es muy de agradecer en estos tiempos de zozobra.

A pesar de que Freire haya mostrado en ocasiones puntuales su malestar porque el equipo no hubiera trabajado para él en determinadas citas, no se puede negar que en Rabobank ha encontrado la tranquilidad necesaria para rendir sin presión, algo que le hubiera costado bastante en otros conjuntos. Ojalá que este 2011 le sea propicio y que se replantee su retirada: me haría especial ilusión verle, aunque fuera por la tele, en Londres 2012.

Gárate también ha encontrado lo mejor de sí mismo con los naranjas, destacando esa especial habilidad para leer una carrera, mientras que Barredo, un ciclista con características similares al guipuzcoano, podrá seguir combinando trabajo colectivo y esfuerzo individual. En cuanto a Luis León Sánchez, debe acentuar su camino de corredor polivalente, capaz de brillar en pequeñas vueltas y clásicas, sin obsesionarse por las ‘grandes’, en las que también se puede y debe dejarse ver, pero sin hipotecar sus posibilidades en el resto del calendario.

Con todos ellos tuve la suerte de coincidir en el pasado Campeonato del Mundo de Geelong, y confío en que todos ellos, después de una exitosa campaña, vuelvan a estar en la lista del Mundial Copenhague 2011.

PD: El nuevo maillot, un acierto

martes, 30 de noviembre de 2010

Manifiesto por una Red Neutral

(Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola)

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.

2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.

3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.

4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.

5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.

6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.

7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.

8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.

9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.

10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.

11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.

Original en www.enriquedans.com

lunes, 29 de noviembre de 2010

Ojalá proteste alguien por ti cuando vengan a buscarte

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté, porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Cada vez más a menudo recuerdo este poema, escrito por Martin Niemöller, un pastor protestante encarcelado por sus ideas durante ocho años. Pero no pienso en él por los nazis; ni siquiera por los comunistas, los sindicalistas o los judíos.

Lo hago por todos nosotros: los que despedazamos a los políticos en las tertulias de bar, pero seguimos votándoles en cada consulta, por temor a que ganen ‘los otros’, que son 'los mismos'; los que no reaccionamos ante el lamentable deterioro de los servicios públicos, en especial de la sanidad y de la educación –la base de la sociedad que heredarán nuestros hijos - por temor a las represalias; los que ‘tragamos’ con la explotación de bancos y otros especuladores, convencidos de que no hay otro remedio; los que miramos hacia el otro lado ante la picaresca de los tramposos que viven de subsidios y ayudas públicas aunque no las necesiten (o las necesiten menos que otros), incluso aplaudiendo su habilidad para ‘engañar’ al Estado, cuando nos están timando al resto de los ciudadanos. Y sobre todo, los que ‘pasamos’ cuando alguien, amparado por la razón, se atreve a luchar contra alguna de estas injusticias.

Y es que, en el colmo de la apatía, el conformismo y la vulgaridad, hasta tuve que escuchar a un pobre imbécil –en una situación por lo menos tan lamentable como la que yo sufría hace un par de días- amenazarme con ‘hacerme callar de una hos…” si no dejaba de protestar. Es decir, de reclamar mis derechos en forma de un mínimo de información y de una atención digna. Y es que lo malo ya no es ser un borrego, y quererlo ser. Es ponerse del lado del pastor cuando protestan las demás ovejas con razón… para acabar también en el matadero.

En fin, ojalá proteste alguien por ti, por muy estúpido que seas, cuando vengan a buscarte.

viernes, 26 de noviembre de 2010

De Santi Durán a Gianni Mura, sin olvidarme de Eduardo Mendoza

Santi Durán es un periodista peculiar. Bastante incorrecto, políticamente hablando. Pero un gran tipo. Con él he coincidido en bastantes Mundiales de ciclismo y junto a Felipón y a Miguel Ángel he pasado grandes momentos. Especialmente recuerdo Hamilton –concretamente en la presentación del Campeonato del año siguiente, que iba a ser en Verona-, traducida en una ‘jartá de reír’ antológica.

Durante algunos años se alejó voluntariamente de las ‘bicis’, aunque no olvidaba nunca el día del Mundial para pegar un telefonazo. Ahora ha regresado, aunque apenas he coincidido con él esta temporada. Cuestión de la crisis, supongo.

Hace unos días, escribía en El Mundo Deportivo este artículo: Gianni Mura, una isla de sabiduría.

Gianni Mura es un personaje que merece la pena conocer porque a su lado se aprende de todo. Este periodista (Milán, 1945) ha pasado por las redacciones de 'La Gazzetta dello Sport', 'Corriere d'informazione', 'Epoca', 'L'occhio' y ahora sienta sus reales en la de 'La Repubblica'. Normalmente escribe de fútbol (calcio) pero el mes de julio suele ser sagrado para este sibarita de la mesa que, junto a su mujer Paola, firma la sección de vinos y gastronomía en el suplemento 'Venerdi di Repubblica'.

Y es que en el mes de julio se corre el Tour, una carrera que Mura ha cubierto en dos fases, primero de 1967 a 1972 con 'La Gazzetta' y desde 1991 hasta nuestros días con el diario que ahora le paga a fin de mes. Siempre, hasta 2008, con su inseparable Carletto, Carlo Pierelli, su complemento ideal, magnífico compañero de alegrías y penurias durante tres semanas en el horno que es Francia durante el mes de julio. Carlo, chófer (autista) de 'La Gazzetta' hasta que se jubiló, siguió ejerciendo de emérito en el Tour con Gianni. No había GPS, ni ordenadores, ni internet, ni móviles. Ni falta que les hacía; sabían encontrar siempre el mejor restaurante, que no necesariamente es el más caro.

Carletto se fue para siempre en vísperas del Tour de 2009 y dejó un agujero de dolor a quienes le conocimos y nos sentimos estimados por él. A Mura le acompaña ahora Alessandro Grazioli, un agente editorial que en sus vacaciones asiste al 'Maestro' en las rutas del Tour y en los vericuetos de Internet, que Mura apenas usa. Por no usar, no usa ni ordenador. Sigue a cuestas con su máquina de escribir; la única que se oye en las enormes salas de prensa del Tour. Luego 'canta' sus crónicas a un magnetofonista. Pero como Mura es un señor sale a escribir al exterior siempre que no llueva. Además, así puede fumar. Como al que suscribe, le gusta lo políticamente incorrecto; o sea, casi todo a estas alturas de la película.

Su último libro se llama 'Fiamma Rossa', en referencia al triángulo rojo que anuncia el último kilómetro de carrera. Es una deliciosa recopilación de crónicas del Tour. En muchas de ellas la etapa es lo de menos. A veces se detiene a describir paisajes, hoteles, restaurantes o cualquier vino que haya merecido su atención. O las interioridades de este ciclismo cada vez más impenetrable.

En su primera época el contacto del periodista (ahora somos 'suivers', seguidores) con el ciclista era más fácil. Ahora, cuando no tienen el 'ipod' en la oreja tienen el pinganillo. Cuando no están encerrados en el 'pullman', están dando pedales. Entre otras cosas divertidísimas cuenta Mura cómo se retorcía de risa Felice Gimondi en la camilla cuando su masajista, que trabajaba en un manicomio, le contaba historias de locos o cómo logró Julio Jiménez su primera bicicleta o el 'intringulis' de la rivalidad Anquetil-Poulidor.

Un libro que no ha llegado a España pero que se devora con una mínima noción de italiano. Absolutamente recomendable no sólo a los aficionados al ciclismo sino a los que gustan de leer cosas bien escritas.

Hijo de carabinero sardo y de maestra milanesa y pantanista incondicional, dice no tener recuerdo alguno de sí mismo siendo delgado, se pirra por los embutidos, anchoas, pimientos, sopa, albaricoques, el buen queso y, por supuesto, el vino tinto como Dios manda. Ha comido en las mesas más refinadas pero si no hay nada más que llevarse a la boca, como suele pasar en la sala de prensa de Mende, pues se come un pan con hormigas dentro (nos lo encontramos en el suelo y no tenía mala pinta) sin más remilgos. Se aparta el bicho y se hinca el diente.

Se ríe de este ciclismo de hoy en día, de un 'fair play' empalagoso que obliga a colgar vídeos de disculpa tipo Al Qaeda a altas horas de la noche. "Ciclismo da ballerini (bailarinas)", decía y se reía él, que vivió desde la barrera el canibalismo de Merckx, la mala leche que a veces dejaba ir Ocaña, la agonía de Simpson en el Ventoux, la gélida mirada de Anquetil o el derroche de energía de Chiappucci. De Pantani no hablamos porque le tocaríamos la fibra.

Y claro, Mura se muere de la risa cuando presencia este ciclismo de salón no exento de cinismo. Por suerte, todavía quedan periodistas como él. Ahora abundan los incondicionales y palmeros.

Ni que decir tiene que, terminado ‘De la alpargata al seiscientos’ –otro libro más que recomendable-, he dejado arrinconada la premioplanetizada ‘Rima de gatos, Madrid 1936’, para enfrascarme en la lectura de ‘La fiamma rossa’. Y todo ello gracias también a La Feltrinelli, la excelente librería italiana, que me entregó el martes por la mañana en forma de libro el martes lo que había sido una petición on-line el domingo por la noche.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Voto en blanco, escaño vacío

Siempre me he preguntado por qué los sistemas electorales son tan injustos, por qué se prima la representatividad de las grandes formaciones en detrimento de los pequeños partidos, con programas muchas veces más atractivos y originales, que tienen mucho más complicado ganar su primer escaño que los otros el centésimo, por ejemplo. Oficialmente estos sistemas mayoritarios tienen por objeto posibilitar la gobernabilidad sin tener que someterse al mercadeo de favores de pequeñas formaciones que piden más de lo que valen; en la práctica, lo que se facilita es la pervivencia del sistema oligárquico de partidos políticos que se reparten las prebendas y cortan de raíz cualquier reforma que pretenda aumentar la justicia y la equidad del sistema de representación, la esencia de la democracia.

De la misma manera, también me he planteado en repetidas ocasiones por qué no se tienen en cuenta los deseos de una minoría más que respetable de no descantarse por ninguna fuerza política. Bien mediante el voto en blanco, bien mediante la abstención de ir a las urnas, incluso con la sorna del voto nulo, porcentajes que en algunos casos llegan a superar el 50% del electorado están diciendo de forma muy clara que no están de acuerdo con la ‘oferta’ que se les presenta. Pero da lo mismo; el voto de siquiera el uno por ciento de la población sería más que válido para ‘legitimar’ el sistema actual de partidos.

Y ahora pasamos a la política ficción: ¿Qué pasaría si esos votos en blanco y abstenciones se tradujeran en escaños vacíos? Desde luego es impensable, e inaceptable para la casta actual. Pero seamos realistas y pidamos lo imposible, como lo ha hecho este curioso blog, Ciudadano en blanco, cuya lectura me ha llevado a escribir este post.

Aunque para mí, el sistema ideal es la circunscripción unipersonal, en la cual el candidato tiene cara –me refiero a rostro, no penséis mal-, nombre y apellidos, debe ganarse el puesto voto a voto y sabe lo que se juega si no defiende a sus electores, da mucho que pensar sobre el actual sistema que, de democrático –democracia, etimológicamente gobierno del pueblo- tiene poco, y si mucho, todo, de partitocrático. Además, con un hemiciclo –o un salón de plenos- medio vacío, los presentes tendrían que preocuparse más por la gobernabilidad general que por sus propios ombligos y a la vez habrían desaparecido de sus asientos numerosos personajillos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Un bonito homenaje para una magnífica temporada de un biker genial

Bonito homenaje de Merida Deutschland al genial José Antonio Hermida por su magnífica temporada 2010. Sobran las palabras con estas bellas imágenes.

lunes, 22 de noviembre de 2010

La UCI se ha hecho de rogar para anunciar lo esperado

Llevaba todo el día pendiente de la página web de la UCI a ver si hoy –dos días después del plazo inicialmente anunciado del 20-N- se determinaban finalmente los equipos UCI Pro Tour para 2011. Incluso ya había escrito un post pensando que hoy lunes sería otro día perdido, ya que las siete y pico de la tarde era una hora ya demasiado tardía para pensar en novedades procedentes de un país tan poco noctámbulo como Suiza.

Pues bien, colgar el post, en el que pedía un poco más de seriedad en esta ‘selección’ a falta de apenas dos meses para el inicio de la temporada Pro Tour, para comprobar que la UCI acaba de anunciar la relación de los 18 equipos, de la que han quedado fuera, como su rumoreaba desde la pasada semana, el Geox-TMC y el Cofidis. Y a rescribir la historia.

En el caso de los ‘zapateros’ no deja de ser una paradoja que en esta temporada con un bloque bastante limitadito hayan estado en las tres ‘grandes’, pero con un nuevo patrocinador, de los importantes –por dinero e interés-, con un proyecto serio y de futuro, y con una interesante nómina de corredores, entre ellos Carlos Sastre y, sobre todo, Dennis Menchov, ‘bronce’ en el último Tour, se hayan quedado fuera de la primera división, como la UCI ha comenzado a llamar a este coto cerrado. Y teniendo en cuenta que las invitaciones para la ronda francesa están imposibles, mucho me temo que Geox va a tener que apostar por el Giro de Italia, siempre que lleve a sus dos ‘capi’, y por la Vuelta, que no puede permitirse el lujo de prescindir de ellos.

El problema para el equipo de Gianetti es saber si en 2012 podrá tener la licencia UCI Pro Tour ya que la mayor parte de los equipos que han sido confirmados por el máximo organismo mundial lo serán por lo menos por dos temporadas, aunque en este galimatías organizativo no se sabe si lo que hoy es válido mañana lo seguirá siendo. En fin… tal y como decía el bueno de @danibici con optimismo, “vamos a ser el mejor equipo de la categoría. Seguro”. Al mal tiempo, buena cara.

Pero ni siquiera los dieciocho elegidos saben con total seguridad si tendrán plaza para las tres ‘grandes’, ya que se desconoce aún de que forma más o menos vinculada a la relación de la UCI se dilucidarán. Y es que una hipotética exclusión del Tour de Francia –por ejemplo-, después de haber realizado una fuerte inversión en mantener o reforzar una plantilla, y haber conseguido estar en primera división cumpliendo unos requisitos draconianos, puede desanimar al patrocinador más ilusionado. Y el ciclismo no se puede permitir estas frivolidades.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Pastillas contra el dolor ajeno

(*) por Javier Recio

Acaban de anunciar la venta en todas las farmacias de España unas pastillas muy especiales. Tan especiales, que en vez de curar a quien las toma, cura a millones de personas ajenas, olvidadas, que no pueden tomar las medicinas que necesitan.


Os sonará a chino, pero es muy fácil: Médicos Sin Fronteras va a vender estas pastillas, a un precio de 1€, para que, con la recaudación, se pueda tratar a millones de personas que sufren enfermedades olvidadas, como la enfermedad del sueño, el chagas, el sida infantil, el kala azar, la tuberculosis, o la malaria. Son enfermedades que a nosotros no nos afectan, pero que en el tercer mundo causan estragos, porque las empresas farmacéuticas venden la medicación a "precio occidental", lo que imposibilita recibir tratamiento a las personas pobres.

Así que, por 1€, os venderán seis pastillas (en realidad son caramelos de mentol) con las que ayudaréis a tratar a quienes no pueden pagarse las medicinas.

Es un precio muy bajo a pagar, y nos lo ponen muy fácil: no nos piden que vayamos a África en una caravana solidaria, ni una mensualidad. Solo 1€. Menos que algunas chucherías. Menos que el autobús. Y podemos comprarlas en cualquier farmacia.

Animaos, por favor. Y, además de colaborar vosotros, animáis a vuestras familias y amigos.

(*) Javier Recio es un amigo de mis tiempos escolares, con el que además coincido en fecha de nacimiento, y del que he sabido recientemente gracias a Facebook. Psicólogo, me ha remitido esta pequeña nota que considero tan interesante que he convertido en un post, aunque la colaboración, en este caso, debe ser de todos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¿Por la boca muere el pez?

Podría escribir este post cualquier semana del año, ya que desgraciadamente siempre existe la posibilidad recurrir a personas con comentarios tan “desafortunados” como estos. Los ‘sabios’ refranes del tipo “En boca callada no entran moscas” o expresiones tan afortunadas como “Tenemos una boca y dos orejas para escuchar más y hablar menos” quedan en evidencia. Porque eso de “Por la boca muere el pez”, me parece que no es oportuno, ya que todos van a seguir bien vivitos.

Sin duda la palma se la lleva el tertuliano Salvador Sostres –el mismo que ya puesto en solfa por sus comentarios contra el ciclismo el pasado mes de julio-, por unas manifestaciones realizadas ‘a cámara cerrada’, pero que fueron ‘publicitadas’ por un sindicato dada su extrema gravedad, por su carácter soez, sexista e incluso racista, llegando al Defensor del Menor. Aunque no pasará nada: en estos casos nunca pasa nada. El propio implicado, que en ningún momento se ha disculpado –ni tendría por qué hacerlo, entiendo, cuando se está tan seguro de lo que se dice- simplemente se justifica: “Fue una conversación privada”. Y que el atropello llega por parte de los que han divulgado estas palabras. Lejos de arreglarlo, lo agrava: lo que antes creía que era una fachada provocadora es simplemente reveladora de su fondo.

Y pasamos al cura acusado de pedofilia –con más de 20.000 archivos en su parroquia castellonense-, que dice tan tranquilo en El Mundo: “No era consciente de que fuera un delito tan grande”. Se ve que este señor, como su jefe Ratzinger, no se ha dado cuenta que ya no pueden campar a sus anchas por este país, de forma interesada e impune, como han hecho durante muchas décadas, felizmente superadas pero no olvidadas.

Otra que no se das cuenta de que los tiempos cambian es Leire Pajín, la ministra menos formada que posiblemente haya tenido jamás un Gobierno español, que es capaz de decir que en 2004 se vivía peor que ahora. Seguro que, en su caso, tiene toda la razón. Siempre podemos quedarnos con los datos que más nos interesen –se llama sesgar-, pero la realidad social en este 2010 es insoslayable. Y deprimente: más le valdría apuntarse como voluntaria un día a Caritas que lanzar esas acusaciones de demagogia.

Podría seguir mucho más, pero vamos a terminar con otra flamante ministra, la de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, cuyas palabras en el Senado diciendo que “España no tiene ninguna responsabilidad en el Sahara” contrastan con este vídeo, no muy lejano en el tiempo, en el que pedía la autodeterminación:



En este caso, ni siquiera la frase “para mentir hay que tener memoria” serviría.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Otra vez más, ¿para cuando un Mundial de Fórmula 1 ciclista?

No pudo ser. Fernando Alonso tendrá que esperar –al menos un año- para lograr el tricampeonato mundial de Formula 1. Las mayores posibilidades –y ciertas- que tenía en base a su mejor puntuación se diluyeron ante la realidad –inapelable- de la potencia de los Red Bull, que, además, le hicieron morder el cebo de quien importaba era Mark Webber, poniendo en bandeja el título a Sebastián Vettel, aparte de otras circunstancias menores de carrera que, aunque alguno quiera sobrevalorar.

Confieso que he seguido la retransmisión en vilo, aunque sin dejar de tuitear con el ordenador, exasperado ante el exceso de publicidad de La Sexta, centrado en el aspecto competitivo, pero sin dejar de fijarme en otros puntos de interés extra deportivo. Sólo he desconectado una vez que todo había terminado, empapado de ideas sugerentes.

Y una vez más, como lo hacía el pasado mes de mazo, preguntándome, realmente preocupado, ¿por qué el ciclismo no es capaz de imitar este sistema de competición, como eje del calendario, aunque siguieran existiendo Giro, Vuelta y Tour, pero se acabase de una vez por todas con ese UCi Word Tour o como se quiera llamar? ¿Por qué?

jueves, 11 de noviembre de 2010

Un plural para Internet o una Internet plural

Puesto que la Asociación de Academias de la Lengua Española se reunirá a finales de mes en Guadalajara (México) para aprobar una serie de cambios, principalmente ortográficos, en el español –y que fueron tratadis en comisión recientemente en San Millán de la Cogolla-, les propondría, antes de que sea demasiado tarde, que estudiaran y aprobaran un plural para Internet. Porque el concepto único, global y universal que ahora conocemos se escindirá en un montón de servicios a la carta, por parte de las operadoras, gracias a las iniciativas de gobiernos tan pseudodemocráticos como el de España, en aquello que se ha venido el llamar “el fin de la neutralidad de la red”. O dicho de otra forma, el sobreponer los intereses de las compañías por delante de un derecho ciudadano. A lo mejor nuestros políticos creen que los derechos se formularon en los siglos XIX y XX y no hay que actualizarlos.

Básicamente se trata de que no todos los usuarios tengan por qué recibir el mismo servicio. Obviamente entiendo discriminaciones en la calidad, en que si queremos más o menos velocidad, lo tengamos que pagar, como sucede ahora mismo. Lo que es incomprensible e intolerable es que se puedan restringir determinados servicios o contenidos, bien mediante tramos de tarifas distintos -por ejemplo, si quieres acceso a vídeo, tendrás que pagar mucho más que si solo quieres consultar el correo electrónico, o si quieres usar Twitter, tengas que abonar un ‘extra’-; bien porque al operador de turno no le apetezca que se pueda entrar al buscador Google, por ejemplo, para promocionar el más castizo y propio ‘Andevás’.

El Gobierno ha intentado calmar a las ‘masas’ –mejor dicho, a las escasas personas enteradas de tamaña tropelía- diciendo que las discriminaciones no podrán caprichosas, pero lejos de conseguirlo nos ha abierto aún más los ojos: con esta política de beneficiar a las compañías, ¿no harán la vista gorda o fomentarán que se ‘capen’ los servicios a aquellos internautas especialmente molestos? Y no me refiero sólo a los mal llamados ‘piratas’.

De todas formas, no es un problema de gobiernos –en este país cualquiera lo haría-, sino de cultura. Por lo que nos queda la esperanza de que otros estados de nuestra bendita UE, con sociedades civiles más maduras y concienciadas, puedan rectificar este error, antes de que sea demasiado tarde. Y es que un medio como Internet, con todo lo que conlleva de acceso universal a la cultura y a la información, a la verdadera democratización, es muy goloso para que no quiera ser controlado por unos pocos. Por los de siempre.